La Talacha

«La política, peor que la guerra»

A diez días de las elecciones, todos los candidatos están nerviosos y preocupados, sobre todo aquellos que llevan la delantera en las preferencias. Los que son segundos, o terceros en las encuestas, están pensando en hacer la peor de las travesuras, o la peor de las diabluras para tumbar a los punteros.

Estos diez días que faltan, son los peores en cada elección, porque es cuando se cocinan los golpes bajos, los descontones, las puñaladas y las traiciones.

A nivel presidencial, los seguidores de Andrés Manuel López Obrador, cierran los ojos y oídos para no ver ni escuchar a los adversarios, y piden a gritos que llegue el día de la elección. Están como todos los mexicanos que presenciaron el partido contra Alemania; pedían que el árbitro pitara el final del partido, pues se corría el riesgo de que los alemanes metieran el gol del empate. Así están los morenistas.

En el terreno local, en Victoria, donde el candidato Oscar Almaraz es el virtual ganador de la elección y todos sus seguidores, desean que llegue el 1 primero de julio para salir a votar y que las presiones se acaben, porque han vivido una situación de estres extrema. Ayer miércoles fue un día de esos, donde los rumores y las fake news estuvieron a la orden del día que obligaron a Almaraz a salir y frenar especulaciones y noticias falsas.

En Nuevo Laredo, Enrique Rivas Cuéllar, que encabeza las preferencias, igual, no piensan en otra cosa, más que se termine la campaña, porque todos han sido sometidos a un desgaste emocional.

En Tampico, en donde la maestra Magda Peraza, por encima de todos los pronósticos es la favorita para ganar, como nunca, ha sido acosada y estresada por los grupos que quieren arrebatarle el poder. Y en todos los municipios la situación es similar. Queda poquito mas de una semana de campañas y los candidatos están a punto del infarto.

Este miércoles, un coordinador de campaña de un aspirante al senado en Nuevo León que opinaba sobre estos días difíciles previos a la elección, describió de manera muy cruel, pero muy sabia en estas horas críticas:

«Para estas horas finales, hay que tener los nervios de acero y no caer en las provocaciones, porque si le haces caso a los rumores y a los chismes…te carga la chingada. Deja que pataleen los perdidos; que griten y hagan escándalo los que están abajo; ellos, tu sabes, ya se chingaron. Si te atacan es porque vas adelante…síguele así, al final está la gloria; para ellos está el infierno».

La primitiva reflexión del operador político regiomontano, que por cierto, dijo, «todo lo he aprendido de los tamaulipecos», aplica en todos los niveles, y en todos los municipios donde hay tensión y nervios. Cualquier candidato, del partido que sea, se puede sentir identificado con sus palabras.

La política dijo Churchil: «es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra, sólo se muere una vez». Y aplicada la frase a la realidad actual, hoy existen muchos políticos heridos que se están desangrando…y están vivos…y desesperados.

Talachazos

LA ESPERANZA MUERE AL ÚLTIMO.-Sorprende el entusiasmo y la energía con las que los candidatos priistas al senado en Tamaulipas: Yalheel Abdalá y Alejandro Guevara están cerrando sus campañas. Recorrieron el Estado como nadie, hicieron campañas como nadie, hicieron propuestas como nadie. La pregunta es ¿el esfuerzo que han hecho, les alcanzará para ganar?.

La esperanza, dicen ellos, muere hasta el último momento.

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