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El calvario de Eugenio

La Talacha

Por Francisco Cuellar Cardona

Justo tres días antes de que cumpla un año de su detención, el ex Gobernador Eugenio Hernández, fue llamado ante el juez para recibir la noticia de que tenía que seguir en prisión, por lo menos dos años más, para enfrentar dos delitos que le recetó la Fiscalía Anticurrupción: enriquecimiento ilícito, y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

La audiencia empezó a las 12 horas del miércoles y acabó a las 2:30 de la madrugada de este jueves; fueron mas de 14 horas de alegatos y tal vez las horas más cansadas de su vida, aunque Eugenio trató de mantener el ánimo en alto en todo momento, ya entrada la noche se le vio agotado.

«Esta acusación es tendenciosa y malintencionada que carece de toda credibilidad», lamentó el ex gobernador luego que le notificaron que fue vinculado a proceso. Vestido en traje negro y camisa blanca, sin corbata, estuvo acompañado de sus nuevos abogados: José Javier López García, el mismo que defendió a Alejandro Gutiérrez, ex Secretario General adjunto del PRI, recientemente liberado en Chihuahua y al ex Gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge. También se sumaron a la defensa de Geño, José Isabel Luna Chávez, defensor de Roberto Mollado Esparza, «El Betito», líder de la «Unión Tepito»; así como Alejandro Ordoñez Pérez, Felipe de Jesús Rivera Riestra, Leonel Vargas del Angel y Ana María Francisco Pérez, un staff jurídico de primer nivel que vienen a dar la batalla con todo.

Las hermanas de Eugenio, Alicia y Lourdes, no entraron a la audiencia, pero si permanecieron en la sala de testigos. La familia ha estado muy unida y metida en el caso, no así sus amigos y ex colaboradores, que se enriquecieron a manos llenas; si acaso uno o dos que mantienen comunicación con él, pero que han decidido mantenerse a distancia, pues temen que en el «río revuelto» les den un juntón.

Eugenio argumentó ante el juez cómo hizo su fortuna durante 31 años en la iniciativa privada y los 10 que estuvo en la política. Contó cómo tuvo sus altibajos financieros en 1995, pero también como se recuperó. Recordó que ya en 2009, 2010, 2011 y 2012 enfrentó esta misma acusación de la PGR durante el gobierno de Felipe Calderón bajo intereses abiertamente políticos y salió librado.

«Ya una vez demostré mis bienes y hoy lo voy hacer otra vez. Me siento atropellado en mis derechos humanos, pues no se ha privilegiado la presunción de inocencia», expuso el ex mandatario que en ocasiones levantó la voz en medio de su impotencia.

La próxima audiencia será en tres meses, es decir, hasta enero del 2019. Mientras tanto, seguirá en prisión por lo menos 2 años, de acuerdo a la ley.

El calvario de Eugenio, no empezó el 6 de octubre del 2017 cuando lo detuvieron los policías estatales, sino el 1 de enero del 2011 cuando Egidio Torre Cantú asumió el cargo de Gobernador y desató una cacería de funcionarios geñistas y rodolfistas. Egidio fue envenenado por el entonces Felipe Calderón quien le dijo que los asesinos de su hermano Rodolfo fueron los mismos priístas, entre ellos Eugenio. El rencor de Egidio fue tanto, que aconsejado de Morelos Canseco, su Secretario General encarceló a Mario Ruiz Pachuca, a quien años después, casi al final de su sexenio le pidió perdón, igual que a Eugenio y a toda su familia.

Durante mas de un año, Geño fue perseguido por Felipe Calderón y la PGR. Estuvo escondido en Europa y en Centroamérica hasta que Enrique Peña Nieto llegó al poder y ordenó a Miguel Angel Osorio Chong y Jesus Murillo Karam, le limpiaran el expediente.

En los días posteriores al triunfo del PAN y Francisco Garcia Cabeza de Vaca en junio del 2016 cambió el escenario para Geño, sus agravios sobre Cabeza de Vaca cuando éste gobernó Reynosa, fueron tantos que nunca se olvidaron. Hubo incluso mensajes de advertencia para Geño de que no se parara en Tamaulipas, «que se mantuviera fuera del radar del nuevo gobierno», pero hizo caso omiso y más temprano que tarde le echaron el guante. Hoy está pagando por aquello que hizo, no tanto por los ilícitos o actos de corrupción que habría cometido, sino porque los «pecados políticos» fueron excesivos.

A un año de su encarcelamiento, algunos dicen que ya pagó por lo que hizo y que hay rudeza innecesaria lo que ahora le están haciendo, pero en política hay rencores grandes y rencores pequeños y aquí parece ser que el agravio es mayúsculo.

Por lo pronto, el calvario del ex, va a seguir un buen rato mas.

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