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Jaime contra Manuel

La Talacha

Por Francisco Cuéllar Cardona

Jaime contra Manuel

Al interior del gobierno de Nuevo León ya no puede ocultarse algo que es evidente y que puede terminar en una crisis de gobernabilidad: El distanciamiento o la ruptura entre el Gobernador Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, y su Secretario general de gobierno Manuel González.

La confianza del titular del Ejecutivo hacia Manuel González ya no existe. Lo saben y lo dicen los hombres y mujeres del gabinete: Entre el Bronco y Manuel hay una relación de conveniencia y de apariencia que puede acabar o romperse de un momento a otro.

¿Pero qué fue lo que pasó entre los dos amigos que construyeron el proyecto de primer gobierno independiente en Nuevo León?, ¿En qué momento Jaime perdió la confianza en Manuel?.

Quienes están cerca, lo dicen así:

Todo empezó el 1 de enero del 2018, cuando Jaime Rodríguez Calderón se fue con la loca aventura de querer ser presidente de la república. Entre Jaime y Manuel hubo acuerdos y pactos que no se respetaron, como el de bajar dinero a discreción, primero para la recolección de firmas y después para solventar los gastos de campaña.

Al principio fluyó el recurso sin contratiempos, el plan de levantamiento de firmas se cumplió a cabalidad en su primera etapa. Pero cuando viene la validez de éstas por parte del Instituto Nacional Electoral (INE) y estalla el escándalo nacional, se frena todo. No hay más dinero para enviar al Bronco y el que había, salió a cuenta gotas; y mientras el gobernador con licencia capoteaba el temporal, el interino, relajado empezaba a sentir y a disfrutar el poder a plenitud.

Empezó a escuchar el canto de las sirenas y elogios como, «Manuel está gobernando mejor que Jaime». El trato y la relación con la prensa mejoró de forma considerable con Manuel. Los grupos empresariales empezaron a coquetear con el gobernador interino, mientras El Bronco era sentado en el banquillo acusado de fraudulento, mentiroso y de dejar al Estado cuando había prometido no hacerlo. Y más aún: sin dinero y sin apoyo de quien había dejado en su lugar.

Se cuenta que Manuel González habría filtrado y alentado conscientemente el tema de las firmas y de los funcionarios involucrados para exhibir al Bronco ante la opinión pública nacional y la autoridad electoral. Fueron muchos funcionarios oficiosos que atizaron las discrepancias entre el gobernador con licencia y el interino.

En las últimas semanas, previas a la elección presidencial, Manuel González se habría desatendido por completo de su amigo y candidato independiente. Incluso, se dejó influenciar por colaboradores que aseguraban que El Bronco volvería solo para solicitar licencia definitiva, pero no fue así. Jaime volvió y desde un principio comenzó a castigar con el látigo de su desprecio al Secretario General, con desaires y desplantes que no pasaron desapercibidos para el equipo de gobierno.

Todos los ajustes y enroques que El Bronco hizo a su regreso, tenían dedicatoria para Manuel González, colocando a Genaro Alanís al frente de los programas sociales y desplazando al Secretario General de Gobierno del protagonismo mediático.

La prudencia de El Bronco hacia su Secretario General de Gobierno se justifica porque hay mucha información delicada que este tiene sobre el gobernador independiente, de ahí que ha preferido ir generando un clima hostil para que este renuncie y se vaya solo.

Hasta el momento se guardan las formas y las apariencias, pero se estima que iniciando el 2019, pudiera confirmarse la ruptura pública, pues la confianza de El Bronco hacia Manuel González, está perdida por completo y nadie pues restaurarla, de ahí que la bomba puede estallar de un momento a otro.

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