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La Fuga

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Por Francisco Cuellar Cardona

La Fuga

La caravana de priístas, panistas, perredistas y militantes de todos los partidos hacia Morena, comenzó a darse desde antes del primero de julio, y cuando éste ganó la Presidencia, el fenómeno se generalizó y casi todos se fueron en búsqueda de cobijo político hacia el partido de moda; pero el éxodo masivo se hizo más visible desde este sábado, cuando Andrés Manuel López Obrador tomó las riendas del poder en el país.

Sin sonrojarse, algunas figuras de los otros partidos, se tiraron, no a los brazos, sino al piso de la clase política que empezó a gobernar México y que por lo que se ve, traen todas las intenciones de hacer huesos viejos en el poder.

En las puertas de las oficinas de Judith Díaz, Coordinadora de Programas Federales en Nuevo León, priístas y panistas se han puesto a disposición «para lo que se ofrezca».

Manuel González, Secretario General de Gobierno después de oponerse junto con El Bronco a la presencia de Judith cuando ésta fue designada como Coordinadora, hoy, literal, le ponen alfombra roja; y es que, dicho sea de paso: Judith ha sido muy clara en el papel que juega en Nuevo León, y el Gobierno del Estado también lo ha entendido así.

En el gobierno independiente de Nuevo León, casi todos, han decidido pintarse de «Morenos».

La evidencia más contundente de lo que está sucediendo lo mostró este domingo Manuel González, quien en un inesperado mensaje en su cuenta de Facebook escribió así:

«El día de hoy hemos comenzado a trabajar en sinergía con el nuevo gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador en materia de seguridad.

Iniciamos este día de la mano de nuestro Gobernador Jaime Rodríguez Calderón, nuestras reuniones diarias con autoridades federales y continuaremos trabajando con los presidentes municipales, y sus secretarios de seguridad. Todos los días estaremos reportando nuestras estadísticas de incidencia delictiva a la Federación y trabajando conjuntamente.

Estuvimos presentes, además de las fuerzas federales, todos los funcionarios del Estado involucrados en el tema, así como nuestra amiga Judith Diaz». (¿su amiga?).

Nunca, en el sexenio de Peña Nieto, hubo tanta disposición para trabajar como ahora.

Y es tanta la euforia de los diputados y dirigentes morenistas, que ayer en el Congreso de Nuevo León, los legisladores de esta bancada gritaron inflados de orgullo, «es un honor estar con Obrador» que despertaron el celo de la fracción del PT y el PES que les reprocharon en tribuna no incluirlos en el festejo y en los pronunciamientos.

El mismo líder de la bancada del PAN, Carlos De la Fuente, a nombre de sus legisladores tomó el micrófono y dijo estar dispuesto a trabajar con el nuevo presidente para que le vaya bien a Nuevo León y a México.

Igual pasa con José Ramón Gómez Leal, alias «JR» en Tamaulipas, que a pesar de que no es de las querencias del gobierno local, todo mundo hoy lo busca para pedirle chamba y ponerse a las órdenes; y no solo priístas, sino muchos panistas que están saliendo del colset político para enlistarse en las filas de Morena.

Este domingo, por cierto, durante la marcha convocada por Antonio Leal Doria, líder estatal de Morena en Tamaulipas para festejar el arribo de AMLO a la presidencia, que fue visto como el arranque de la campaña electoral para el 2019, los morenistas terminaron entre jaloneos y reclamos, pues todos querían los reflectores; y es que el protagonismo está desbordado; el poder a veces los vuelve loquitos y pierden el piso.

El caso es que por donde se le busque y se le quiera ver, para las militancias partidistas, Morena es la moda y hay que estar a tono con ella. Los más afectados con este éxodo es el PRI y el PRD que han visto vaciar sus filas ante la fiebre morenista. El PAN, contra lo que se pudiera pensar, también ha sido alcanzado por la fuga. En Nuevo León, ex candidatos a alcaldes y diputados del blanquiazul, ya cambiaron también de camiseta. La presencia de Judith Diaz, en la Coordinación  de Programas Federales ha sido un imán para jalarlos y llevarlos a trabajar para su causa.

En Tamaulipas, el fenómeno de la migración partidista es mayor en Reynosa, Matamoros, Victoria, Mante, Tampico y Madero, en donde se han dado los movimientos más vistosos, sobre todos del priísmo.

Como se puede ver, hoy, todos los caminos, llevan a Morena.

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