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El discurso de la confrontación

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Por Francisco Cuéllar Cardona

El discurso de la confrontación

El trágico accidente, que conmocionó este 24 de diciembre a la nación, en donde perdieron la vida la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso, su esposo, el senador y ex aspirante presidencial, Rafael Moreno Valle y tres personas más, al caer el helicóptero en que viajaban, atiza la lumbre política en la que arde este país y es una llamada fuerte de atención al gobierno de la Cuarta Transformación, a que modere el tono de su discurso, pues aún siendo gobierno, sigue apostando a la confrontación.

Sea cual sea la causa del accidente en la que perdieron la vida estos personajes de la vida política nacional, ésta tragedia debe ser un motivo para que toda la clase política y particularmente el nuevo gobierno federal, le baje a esta guerra mediática que enrarece y contamina el ambiente en el país.

«El pez por su boca muere», dice el refrán y la política de comunicación de Andrés Manuel López Obrador, de marcar la agenda del día, a través de conferencias de prensa mañaneras, solo ha servido para confrontarse y desgastarse políticamente con sus adversarios y al paso que va, pone en riesgo todo lo que ganó y capitalizó el 1 de julio. «Mandar al diablo» el bono democrático a través de un protagonismo mediático, es muy peligroso.

Andrés Manuel dice que «su pecho no es bodega», que respeta a los que no piensan como él, pero le gusta decir lo que siente y así pasó con el caso Puebla.

Cuando la primera instancia reconoció el triunfo de Erika Alonso, ya siendo presidente electo, dijo que quien «ganó en Puebla, fue el morenista Miguel Barbosa». Y cuando el 8 de diciembre la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación declaró ganadora a la ahora gobernadora fallecida, el presidente volvió a decir que no estaba de acuerdo con la resolución, pero que la aceptaba.

Partiendo de quien lo dice, es políticamente incorrecto que el presidente la República haga ese tipo de declaración, porque no abona a la convivencia y sí a la confrontación y hasta el odio. Y peor aún, cuando los líderes partidistas y el mismo gobierno han llamado a los alcaldes y legisladores de Morena a mantener una distancia del gobierno poblano.

Ayer, durante los funerales de Estado, la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, recibió una probadita de lo que puede suceder si no se modifica el discurso y el estilo de gobernar: le gritaron «Asesinos», «Fuera», «Justicia». El mensaje, aún cuando haya sido de una minoría en el funeral, va dirigido al gobierno de la Cuarta Transformación; fue por ello que se cuidó que no fuera Andrés Manuel al Funeral, pero el reproche y el insulto ahí queda como evidencia de lo que puede venir más adelante. Se está a tiempo de corregir los errores.

Por lo que hace al accidente, la primera hipótesis apunta a una falla mecánica en la aeronave, pero muchos, por no decir todos, están pensando que pudo haber un sabotaje en el que estarían actores políticos o el mismo crimen organizado, que en Puebla, los huachicoleros han tenido permiso para hacer y deshacer con el permiso de la autoridad, particularmente estatal, desde que Rafael Moreno Valle, gobernó el Estado.

Es por lo tanto, una prioridad que ésta tragedia se aclare de manera pronta y puntual, porque de lo contrario, la sombra de la sospecha, marcará desde ahora a este gobierno que presume viene a cambiar todo el sistema político tradicional, en donde hubo magnicidios, avionazos (está el caso de los dos Secretarios de Gobernación en el gobierno de Felipe Calderón y otros) de los cuales nunca se supo nada.

Talachazos

MONTERREY, SIGUE EN VILO.– El 23 de diciembre hubo elecciones extraordinarias en Monterrey para elegir alcalde y tal como se esperaba, la participación ciudadana brilló por su ausencia y con un margen de menos de un punto porcentual, el priísta Adrián de la Garza, se mantiene arribita del panista Felipe de Jesús Cantú. Ambos se han declarado ganadores y este miércoles se conocerá en definitiva quien ganó en la urnas.

Sin embargo, se cree que de nueva cuanta, para el fastidio y enojo de los regiomontanos, la elección apunta hacia una nueva judicialización. Adrián dice que ganó limpio y Felipe asegura lo mismo y acusa a su adversario de jugar sucio; la cantaleta de siempre. Este miércoles, Felipe de Jesús Cantú ha citado a los medios en la Comisión Municipal Electoral, ¿qué va a decir?, no se sabe. Adrián hará lo propio. La cosa es que Monterrey y los regiomontanos siguen sin saber que va a pasar con su gobierno, pero hay una coincidencia en las opiniones: ya están hartos de estos pleitos postelectorales. Ojalá los candidatos: Adrián y Felipe, tengan la prudencia de no atizar más el hartazgo en su contra.

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