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Tiempo de renuncias y chapulineos

LA TALACHA

Por Francisco Cuéllar Cardona

Tiempo de renuncias y chapulineos

2020 es la antesala o la víspera de las traiciones, renuncias, mudanzas, cambios y de construcción de proyectos en el mundo de la política y los partidos. Todos y todas con aspiraciones están pensando en el 2021, en donde estará en juego el futuro político de México, donde se renovará el Congreso de la Unión y 15 gubernaturas, y más de 700 ayuntamientos en el país.

Está en juego el futuro del PRI y del PAN como partidos políticos tradicionales que han experimentado y probado el poder, y que viven un proceso de reacomodos que definirán el próximo año su supervivencia; también Morena estará a prueba: ¿se quedará como un movimiento social circunstancial que llegó al poder, o se consolidará como un verdadero partido que eche raíces en la democracia mexicana?; la Cuarta Transformación será llevada a la urnas por primera vez y se sabrá si funciona o no como alternativa de cambio verdadero.

Por eso y por muchas cosas más, este 2020 será el año de la construcción de proyectos y sueños que despertarán con el resultado de las urnas el próximo año.

En Nuevo León, el lunes, la alcaldesa del municipio de Escobedo, Clara Luz Flores, esposa del político tamaulipeco, Abel Guerra, que mueve los hilos del poder en este Estado, renunció al PRI porque dijo «ya no era compatible» con su forma de gobernar y servir a la gente. La alcaldesa con 22 años de militancia priísta, ha sido tres veces presidenta municipal de Escobedo. La verdadera causa de su renuncia es que Clara Luz, está decidida a ser candidata a la gubernatura de Nuevo León por Morena. Consciente está Clara Luz que si se queda en el PRI, difícilmente la marca le dará posibilidades de ganar. El PRI es una marca electoral que ya no vende y solo causa repulsa entre los electores, por eso se va por Morena.

En Ciudad Victoria, este martes, el diputado federal Mario Ramos, anunció su renuncia a Movimiento Ciudadano, y hace oficial su llegada al PAN. Todo mundo sabe que el joven legislador quiere ser alcalde de la capital tamaulipeca, y como la caballada en el blanquiazul está muy flaca, cree que hay las condiciones para que Acción Nacional lo nomine como candidato a la alcaldía; al parecer ya hay un acuerdos para que así sea.

Estos dos ejemplos, son apenas una muestra de lo que viene. El chapulineo, el brincadero y el cambio de camisetas partidistas es un fenómeno que empezaremos a ver en las próximas semanas. Está visto que la ideología y los principios no valen, por el contrario, estorban.

Estos son tiempos de renegar, traicionar y abandonar el barco, porque primero está la ambición por el poder, que las convicciones. En la política moderna, si es que se le puede llamar así, lo que importa es alcanzar el poder a costa de lo que sea.

Hace días, un operador priista de toda la vida, que presumía traer tatuadas las siglas del PRI en su piel y en su alma, confesaba resignado así:

«hacer política partidista en estos días, es igual a venderle el alma al diablo, todo es pura falsedad. El mejor ejemplo es nuestro Presidente López Obrador: primero fue priísta, luego perredista, después morenista, y ahora ya anda renegando de su partido y seguro que lo dejará. Todo por la ambición del poder y el dinero, aunque él diga lo contrario».

Son otros tiempos, donde los partidos, los colores no sirven para nada. Así que nadie se sorprenda por tantas renuncias y chupulineos. El 2021 va a desnudar por completo a la clase política mexicana, y ya lo estamos viendo.

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