La TalachaOpinión

¿Y después del #9M, qué?

LA TALACHA 

Por Francisco Cuellar Cardona

¿Y después del #9M, qué?

Después del recuento y del impacto que tuvo el histórico Paro Nacional de Mujeres en México, son muchas las preguntas que se hacen los que están a favor y en contra de este Movimiento…¿y qué viene después de esto?. Los detractores de esta lucha lo dicen hasta en tono de burla, ¿qué y con ese Paro ya no habrá más feminicidios?, ¿después de esto ya no las van a matar?, ¿se acabará la violencia en contra de las mujeres?….muerto el perro se acabó la rabia, es decir: el tema ya no será tema, porque el 8 de marzo ya pasó, y las mujeres volverán a sus actividades diarias, y el debate se volverá menos mediático, dicen otros.

Para quienes hicieron la propuesta original de esta protesta, el saldo es altamente positivo y lo ven desde una óptica diferente a los primeros. El objetivo se cumplió, porque un problema de suma gravedad en México se puso en la agenda y se hizo visible ante los ojos de todos. Y aunque la opinión del gobierno federal, incluso de los mismos gobiernos locales, les da flojera y se aferran a estrategias fallidas para entrarle a un tema tan delicado, la sociedad toda se volvió más sensible y las mujeres que sufren cualquier tipo de violencia o amenazas no se quedaran calladas como ocurrió por años.

«El asunto es que se sepa y se reconozca la existencia del problema, y que aquellos que estén acostumbrados a golpear y a ver a la mujer como un objeto que se puede maltratar en casa, reflexionen y estén enterados que no se va a permitir mas abusos», dice la ministra Piña de la Suprema Corte, que habló sobre el Día Después del Paro.

El problema de la violencia contra la mujer no es nuevo, es añejo, y nunca, a pesar de la ignorancia oficial, se le había dado un tratamiento de prioridad. Este Movimiento, que a pesar de que algunos quisieron sacarle raja política y darle una interpretación equivocada, permite poner en la conciencia de la sociedad, que solo gritando y ventilando los problemas sociales se pueden solucionar.

Cuando el gobierno cierra los ojos y los oídos a los problemas sociales, no queda otro camino que exponerlo, gritarlo y exigir su solución. Y si aún no se resuelven de inmediato, obligan al Estado a tomar nota y ponerse las pilas en ello.

Cuando la sociedad se organiza y se pone en la misma frecuencia, las instituciones del Estado se mueven y actúan. Así como el grito de las mujeres se ha escuchado, se han abierto las puertas a otros movimientos, incluso esto arrastra a organizaciones e instituciones que se dicen defensoras de los derechos humanos a movilizares y a no ser parte de la burocracia comodina que vive de la retórica y de los presupuestos públicos.

Después del #9M, el mensaje y la enseñanza queda: cuando el gobierno cierra los ojos a los problemas sociales, el camino es organizarse y alzar la voz. ¿que va haber distractores, infiltrados, y grupos que quieran sacar provecho?, eso siempre va a suceder. Para entender este movimiento, hay que verlo desde el fondo, no desde la forma.

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