La TalachaOpinión

La nueva clase política que viene

 

LA TALACHA

Por Francisco Cuéllar Cardona

La nueva clase política que viene

 

Cuando las balas de plomo acabaron con la vida de Rodolfo Torre, el 28 de junio del 2010, también terminaron con la vida de toda una generación de políticos que despuntaban en todos los rincones de Tamaulipas. 

En el PRI, en el PAN, y en todos los partidos hombres y mujeres jóvenes empezaban inyectar dinamismo a la nueva clase política de Tamaulipas, pero el oprobioso crimen de Rodolfo sacudió y mató la esperanza de muchos que decidieron renunciar a la participación partidista y buscaron otros caminos, incluso muchos se fueron del Estado, porque vieron a la política como algo perverso, negativo y peligroso. 

En los últimos dos sexenios, (Egidio Torre y Cabeza de Vaca) no hubo, y no se ven jóvenes o caras nuevas en la política estatal. Egidio llegó con sus amigos que no trascendieron más allá de su gobierno, y con la actual administración del PAN, no se ven políticos de primer nivel que puedan hacer una carrera en la vida pública, ni siquiera en el partido; y aunque existen proyectos en el Partido Acción Nacional que trabajan para el 2022, no representan, ni tienen perfiles que pudieran marcar una nueva generación de cuadros políticos en el escenario estatal.

La tarea de crear cuadros y de figuras políticas nuevas, generalmente recae en los partidos políticos, que en todas las democracias son quienes impulsan personajes a los que preparan y proyectan para cargos de elección popular. Sin embargo, todos han faltando a ese encargo. 

Las dirigencias juveniles de los partidos, antes eran generadores de fuerzas básicas de la política, pero dejaron de hacerlo.

Ahora, ni el PRI, ni el PAN, tampoco Morena, que son los partidos mayoritarios trabajan en eso, incluso se resisten y hasta ponen obstáculos a los aspirantes jóvenes que quieren incursionar en sus filas. Los únicos que lo están haciendo de algún tiempo para acá son el Partido Verde Ecologista y Movimiento Ciudadano, este último debido a esa apertura ha tenido un crecimiento electoral importante, incluso hoy tiene en su poder la gubernatura de Jalisco, y el Verde ya gobernó Chiapas con Manuel Velasco.

En Nuevo León, Movimiento Ciudadano tiene una presencia bárbara que en el próximo año con muchos jóvenes va a dar la pelea por la gubernatura. Y llama la atención en Tamaulipas el trabajo que está haciendo el Partido Verde Ecologista, con un dirigente joven, de origen victorense, que se ha formado en la academia, en la empresa y en la política nacional, con una visión innovadora en las tareas partidistas y de servicio.

El es Ricardo Gaviño Cárdenas, quien va a cumplir un año al frente del Partido Verde en Tamaulipas y ha hecho una tarea de impacto que silenciosamente ha rescatado y reconstruido el partido y que pretende ser protagonista en las elecciones que vienen.

Así como él, y otros ejemplos, Tamaulipas necesita una nueva clase política. Los partidos políticos grandes deben abrir la puerta a hombres y mujeres, e impulsarlos para cargos de elección para que se comprometan con el desarrollo político, económico y social del Estado.

El Partido Verde y Movimiento Ciudadano le están apostando a los jóvenes y pueden convertirse en el corto plazo en las opciones partidistas para los electores. Ricardo Gaviño Cárdenas en el Partido Verde está demostrando con propuestas y conceptos nuevos que se puede hacer política en Tamaulipas sin balas, ni crímenes. La política es servicio, propuestas y cambio.  

Los nuevos valores de la política partidista en Tamaulipas, como Ricardo Gaviño, tienen el reto de sacudir las estructuras y los objetivos de los partidos.

Finalmente, son los partidos los que tienen la responsabilidad de formar y moldear a la nueva clase política, no solo de Tamaulipas, sino de México.

La mayoría de los líderes que están al frente de los partidos y los gobiernos, son frívolos, chicharroneros que solo buscan el beneficio personal. El caso Lozoya, es el mejor ejemplo de lo que han hecho, por eso urge el relevo generacional en los partidos y en el poder público.

Ojalá que la pauta que hoy marcan el Partido Verde y Movimiento Ciudadano, que antes se veían como franquicias satelitales del poder, prospere y dé frutos con estos nuevos rostros que están emergiendo en la escena política tamaulipeca. La semilla ya está sembrada. 

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