La Talacha Noreste

La iglesia en manos de Lutero

CULPA IN VIGILANDO
Por Nohemi Argüello Sosa
La iglesia en manos de Lutero 

El pasado 29 de junio, la COMISIÓN ESTATAL DE DERECHOS HUMANOS DE TAMAULIAS (CODETH), que preside la LIC. OLIVIA LEMUS, emitió un pronunciamiento donde señala “La necesidad de promover estrategias, lineamientos y acciones para la CAPACITACIÓN DE FUNCIONARIOS PÚBLICOS EN MATERIA DE DISCAPACIDAD para el pleno ejercicio y goce de sus derechos humanos con el objeto de generar una CULTURA DE RESPETO a los derechos fundamentales y DE PREVENCIÓN ANTE POSIBLES VULNERACIONES.” 

El pronunciamiento se emitió en respuesta a las lamentables palabras de la DIPUTADA LIDIA MARTÍNEZ LÓPEZ del grupo parlamentario de Acción Nacional, a su compañero DIPUTADO ANTONIO GALLEGOS GALVÁN, de la bancada de MORENA, en alusión a su vivencia de discapacidad. Expresiones calificadas por la CODETH como un ACTO DE DISCRIMINACIÓN que atenta contra la dignidad de las PERSONAS CON DISCAPACIDAD y genera una afectación a su DERECHO A LA INCLUSIÓN. 

Considerando la calidad de PRESIDENTA DE LA COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS de la diputada LIDIA MARTÍNEZ, los hechos ocurridos y el pronunciamiento de la CODETH, es lógico dudar del CUMPLIMIENTO de la legisladora en relación al requisito establecido en el artículo 29, fracción IV de la Constitución local, para ocupar su cargo. 

El citado artículo, a la letra dice: Para ser Diputado, Propietario o Suplente, se requiere: I.- Ser mexicano por nacimiento, en pleno goce de sus derechos; II.- Ser ciudadano del Estado, en ejercicio de sus derechos, nacido en el Estado o vecino con residencia en él, por más de cinco años; III.- Tener veintiún años cumplidos el día de la elección; IV.- POSEER SUFICIENTE INSTRUCCIÓN; y V.- Los demás señalamientos que disponga la ley. 

La INSTRUCCIÓN SUFICIENTE es un requisito que protege el buen ejercicio en una diputación, por lo que es responsabilidad, de quienes ocupan estos cargos, prepararse en torno a la temática que atienden en su labor legislativa, especialmente, de aquellas comisiones que presiden. No se requiere ser una persona experta, pero al menos, no ser parte de la problemática que se pretende atender. Es un asunto de ética profesional. 

Sin embargo, en el Plan Anual de Trabajo de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso, sí se incorporaron acciones para promover la cultura del respeto y prevenir vulneraciones a los derechos. Entre las acciones se encuentran: 

Esperamos que, a estas CAPACITACIONES asistan toda la Legislatura o, al menos, a quienes integran la COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS. En caso contrario, habremos dejado a la IGLESIA EN MANOS DE LUTERO. 

Mi solidaridad con el diputado ANTONIO GALLEGOS GALVÁN. 

Usted, ¿qué opina? 

Correo: nohemiarguello@gmail.com