CULPA IN VIGILANDO
Por Nohemi Argüello Sosa
Mbappé y Celeste Amarilla: un asunto de dignidad
La senadora paraguaya Celeste Amarilla, tras la eliminación de Paraguay frente a Francia, publicó en redes sociales un comentario sobre Kylian Mbappé que no fue una crítica deportiva, sino una expresión cargada de prejuicios raciales. En respuesta, el futbolista francés la llamó “persona despreciable e indigna de su cargo”.
Ante la reprobación social, la senadora se justificó diciendo “Vengo de una generación donde llamar a alguien ‘pequeño mierda negro’ era común”. Sin embargo, no tuvo reparo en lanzar una amenaza: “Cuidado con los paraguayos. Metimos a Dinho tras las rejas por corrupción. No me subestimes, puedo presentar cargos en tu contra.” Pena ajena y una vergüenza total para Paraguay.
La conducta de ella es un claro acto de discriminación y, en cuanto a sus amenazas de demandar por violencia de género a Mbappé, solo denotan prepotencia pura y desconocimiento de lo que es la violencia de género.
No toda crítica dirigida a una mujer constituye violencia de género. La violencia de género ocurre cuando una mujer es agredida, descalificada o afectada en sus derechos sólo por el hecho de ser mujer; se trata de expresiones misóginas basadas en estereotipos o roles de género.
Aquí cabe señalar que la libertad de expresión que, en muchas ocasiones, es un argumento de defensa, en ningún momento, ampara actos discriminatorios.
Confundir ambos conceptos no es un asunto menor, ya que al usar como defensa amenazar con denunciar por violencia de género, cuando no se trata de este tipo de actos, debilita una lucha que ha costado décadas de avances.
Al mismo tiempo, minimizar el racismo o justificarlo como parte de la pasión futbolera normaliza una forma de violencia que sigue afectando a millones de personas en todo el mundo.
Además, quienes ocupan cargos públicos tienen una responsabilidad mayor; dada su exposición mediática, sus palabras no sólo expresan opiniones, también envían mensajes a la sociedad sobre lo que es aceptable y lo que no.
Celeste Amarilla con sus más de seis décadas de edad, antes de hablar de discriminación y violencia de género, debe de conocer más, informarse en un acto de responsabilidad, porque denunciar y combatir actos de racismo y violencia de género son causas que parten de un mismo principio: la dignidad humana.
¿Usted qué opina?
En otros temas, le comparto que el rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), Dámaso Anaya Alvarado, afirmó que está completamente enfocado en el crecimiento y fortalecimiento de la institución, destacando los avances alcanzados en matrícula, cobertura educativa, infraestructura y otros indicadores que han permitido romper metas históricas.
Entrevistado en el Palacio de Gobierno de Tamaulipas, Anaya Alvarado descartó de manera categórica tener aspiraciones políticas. Señaló que su prioridad es la Universidad y reiteró que no ha buscado participar en temas relacionados con la política.
El rector subrayó que su compromiso está centrado en el desarrollo académico y de investigación de la UAT, así como en ampliar las oportunidades de acceso a la educación. Adelantó que durante este año la institución alcanzará un nuevo récord en el número de estudiantes atendidos en los niveles de preparatoria y licenciatura.
En materia financiera, informó que la UAT mantiene una sólida coordinación con los gobiernos estatal y federal. Precisó que para 2026 la Universidad recibió un presupuesto superior a los 2 mil 850 millones de pesos, integrado en un 56 % por recursos federales y un 44 % por aportaciones del Gobierno de Tamaulipas.
Finalmente, destacó que Tamaulipas es una de las entidades donde el gobierno estatal cumple oportunamente con sus compromisos presupuestales hacia la educación superior, lo que permite garantizar el pago de la nómina. Añadió que la UAT cuenta con una plantilla de 2 mil 800 docentes y trabaja en proyectos para ampliar la cobertura educativa mediante la creación de nuevas preparatorias en distintas regiones del estado.
