MONTERREY, NL. | Un bloque de 18 alcaldes de distintos municipios de Nuevo León exigió este lunes al Gobierno del Estado la liberación inmediata de aproximadamente mil 700 millones de pesos que, aseguran, permanecen pendientes de entregar por concepto de participaciones, aportaciones y otros fondos municipales acumulados desde años anteriores.
Encabezados por el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, los presidentes municipales presentaron un escrito ante la Tesorería General del Estado para reclamar la entrega de recursos que, sostienen, corresponden legalmente a los ayuntamientos y son indispensables para financiar obras públicas, fortalecer la seguridad y mantener la prestación de servicios básicos a la población.
Los ediles señalaron que los adeudos incluyen participaciones estatales y federales, recursos derivados del Instituto de Control Vehicular y otros fondos establecidos en la legislación vigente. Advirtieron que, si no existe una respuesta favorable del Gobierno estatal, iniciarán una estrategia jurídica que contempla acciones administrativas, financieras e incluso penales para exigir el cumplimiento de las obligaciones.

Entre los municipios que reportan los mayores montos pendientes se encuentran Monterrey, Escobedo, García, San Nicolás, Santa Catarina, San Pedro y Santiago. En el caso de García, el alcalde Manuel Guerra Cavazos aseguró que el adeudo supera los 200 millones de pesos, incluyendo recursos y obras de infraestructura comprometidas que no se han concretado.
Los presidentes municipales sostuvieron que la falta de estos recursos ha frenado proyectos de infraestructura, movilidad, seguridad y desarrollo urbano, afectando directamente a miles de ciudadanos.
El Gobierno rechaza los señalamientos
En respuesta, el Gobierno de Nuevo León rechazó que exista un adeudo por el monto reclamado y aseguró que las transferencias a los municipios se realizan conforme a la ley. La administración estatal sostuvo que los alcaldes mezclan distintos conceptos y montos que no corresponden a obligaciones vencidas, por lo que negó la existencia de una deuda de 1,700 millones de pesos.
Un conflicto que se arrastra desde hace años
La disputa por los recursos municipales forma parte del prolongado enfrentamiento político entre el Gobierno de Samuel García y un amplio bloque de alcaldes, principalmente del PRI y PAN, que desde 2022 han denunciado retrasos en la entrega de participaciones y fondos estatales.
El diferendo ha sido uno de los principales puntos de fricción en la crisis política de Nuevo León, marcada por desacuerdos presupuestales, controversias judiciales y enfrentamientos entre el Poder Ejecutivo y los gobiernos municipales. En meses anteriores, Monterrey ya había reclamado adeudos por alrededor de 170 millones de pesos, mientras otros municipios hicieron señalamientos similares.
Con el nuevo reclamo conjunto, los alcaldes buscan presionar para que el Estado libere recursos que consideran indispensables para cumplir con sus responsabilidades constitucionales y atender las crecientes demandas de infraestructura, seguridad y servicios públicos en la zona metropolitana y el resto de la entidad.