Monterrey, NL | Por segundo año consecutivo, el Congreso local arrancará un nuevo periodo de sesiones en medio de tensiones y discrepancias entre el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo.
Las y los legisladores de las ocho bancadas llegarán con una carga particularmente pesada, pues además de la discusión del presupuesto deberán sortear desacuerdos internos para avanzar en temas clave como la reforma al Poder Judicial, la nueva Ley de Transparencia, la Ley Electoral y la designación del tesorero del estado.
A ello se suma un rezago legislativo de dos mil 200 expedientes que permanecen en lista de espera.
Uno de los principales focos de atención será la posibilidad de alcanzar un acuerdo con el Poder Ejecutivo en torno al paquete fiscal, luego de que una parte del mismo fuera vetada por el gobernador Samuel García.
En la última reunión sostenida entre legisladores y funcionarios de primer nivel para analizar el Presupuesto, el diálogo no produjo avances, ya que la falta de consensos ha provocado que la entidad continúe sin un paquete fiscal aprobado.
La desaparición del Instituto Estatal de Transparencia es otra de las tareas pendientes que arrastra el Congreso y que deberá resolverse en este nuevo periodo legislativo.