Culpa in vigilando

Las mujeres y las niñas son personas, no escopetas

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CULPA IN VIGILANDO

Por Nohemi Argüello Sosa

Las mujeres y las niñas son personas, no escopetas

El viejo, machista y misógino refrán “las mujeres como las escopetas, cargadas y detrás de la puerta” aún forma parte de la idiosincrasia mexicana. Una frase que desvela las raíces más profundas de la violencia contra las mujeres: considerarlas propiedad, objetos de uso doméstico, instrumentos al servicio de los hombres y no personas con autonomía, dignidad y derechos.

La idea de una mujer “cargada” para servir sexual, reproductiva y emocionalmente; y “detrás de la puerta”, invisible, subordinada, silenciosa, confinada al espacio privado, no es una simple expresión popular, resume siglos de cultura patriarcal. Es la síntesis cultural de una sociedad que históricamente educó a los hombres para mandar y a las mujeres para obedecer.

Por ello, cuando se debate en torno al derecho de las mujeres y niñas a decidir sobre su cuerpo, no pueden dejarse de lado estas desigualdades y violencias cotidianas y partir desde una visión romántica de la maternidad con discursos morales abstractos.

La realidad de millones de mujeres está atravesada por violencias que no les permiten decidir sobre su propio cuerpo porque dependen económicamente de
sus parejas o viven bajo amenazas permanentes.

Un claro ejemplo es la negación de la existencia de la violación dentro del matrimonio. Se asumía que una esposa estaba obligada a mantener relaciones sexuales con su esposo sin importar su voluntad. Muchas mujeres siguen viviendo así: soportando relaciones forzadas por miedo, dependencia o violencia.

Algunas ni siquiera pueden negociar el uso de anticonceptivos; otras son golpeadas o humilladas si se niegan a tener relaciones sexuales.

Otros hombres violentan a las mujeres al destruir anticonceptivos, impedirles acudir a consultas médicas, las manipulan emocionalmente para obligarlas a continuar embarazos o utilizan la maternidad como mecanismo de dominación.

Todas son violencias de género.

Otras violencias más graves son las que ocurren en muchas comunidades donde niñas y adolescentes son víctimas de abuso sexual por familiares, padrastros,
vecinos o integrantes de su entorno cercano. Algunas son obligadas a unirse tempranamente con hombres adultos; otras son violentadas en silencio y después enfrentan el peso social y religioso de continuar embarazos impuestos por la violencia.

Cuando ocurre un embarazo bajo estas condiciones, ¿acaso se puede hablar de una maternidad libre?

Cuando el Estado criminaliza el aborto incluso en esos contextos, no protege la vida digna de las víctimas; prolonga el daño y convierte el sufrimiento en castigo
institucional.

Reconociendo esta gravísima problemática, La Suprema Corte ha establecido que el Estado no puede imponer maternidades forzadas mediante el derecho penal; porque obligar a una mujer a continuar un embarazo producto de un sistema que la violenta para controlarla y someterla, vulnera derechos fundamentales como la dignidad humana, la autonomía reproductiva y el libre desarrollo de la personalidad.

Tanto el Estado como la sociedad tienen la obligación de garantizar plenamente los derechos de las mujeres y las niñas, porque no son instrumentos de reproducción ni territorios de control: son personas titulares de dignidad, libertad y autonomía. Las mujeres y las niñas son personas, no escopetas.

¿Usted qué opina?

En otros temas, le comparto que la Universidad Autónoma de Tamaulipas fortaleció su capacidad de innovación al obtener nuevos registros de patentes y diseños industriales ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, enfocados en salud pública, medio ambiente, industria y logística. Con estas incorporaciones, la institución suma un total de 21 registros oficiales.

El rector Dámaso Anaya Alvarado destacó que durante 2025 se obtuvieron tres patentes y dos diseños industriales desarrollados por investigadores de distintas facultades y unidades académicas de la UAT, lo que refleja el impulso institucional a la investigación aplicada y la generación de conocimiento útil para el desarrollo social y productivo de Tamaulipas.

Entre las innovaciones aprobadas por el IMPI sobresale la patente “Diterpenos del tipo mulinano en el tratamiento de tuberculosis resistente a fármacos”, desarrollada por especialistas de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia en colaboración con investigadores del IMSS, el Centro de Investigación Científica de Yucatán y la Universidad de Antofagasta.

Asimismo, investigadores de la Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa Aztlán obtuvieron dos patentes orientadas al cuidado ambiental y la recuperación de suelos: una relacionada con polímeros naturales portadores de nutrientes orgánicos y otra enfocada en la activación química de carbón vegetal para remover metales pesados.

En materia de diseño industrial, la UAT registró un modelo de tótem para señalética creado por la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, y una carretilla de carga con rueda auxiliar desarrollada por la UAM Reynosa Aztlán, ambos enfocados en mejorar la funcionalidad, seguridad y eficiencia en espacios públicos e industriales.

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