México
Detienen en Arizona al exsecretario de seguridad de Sinaloa
La detención en Estados Unidos de Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, agudizó este jueves la crisis política y de seguridad que envuelve al gobierno sinaloense y que ya provocó la salida del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
El exfuncionario fue detenido en Arizona y trasladado bajo custodia federal al Distrito Sur de Nueva York, donde enfrenta acusaciones por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y la facción de “Los Chapitos”.
De acuerdo con las investigaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Mérida Sánchez habría recibido sobornos mensuales de hasta 100 mil dólares a cambio de proporcionar protección institucional, alertar sobre operativos y facilitar actividades del narcotráfico mientras encabezaba la seguridad pública estatal entre 2023 y 2024. Las acusaciones también incluyen conspiración para el tráfico de drogas y delitos relacionados con armas de alto poder.
El arresto representa la primera captura derivada de la acusación presentada el pasado 29 de abril por fiscales federales de Nueva York contra diez funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, entre ellos el propio Rocha Moya, alcaldes, mandos policiacos y operadores políticos presuntamente ligados al Cártel de Sinaloa.
La investigación estadounidense sostiene que la organización criminal no solo infiltró estructuras de seguridad, sino que habría influido políticamente en procesos electorales y decisiones de gobierno en la entidad.
La detención de Mérida ocurre además en medio de una creciente presión de Washington sobre autoridades mexicanas señaladas por presuntos nexos con el narcotráfico.
El caso recuerda inevitablemente el proceso judicial contra Genaro García Luna, quien fue condenado en Estados Unidos por colaborar con el Cártel de Sinaloa. Analistas consideran que el gobierno estadounidense ha endurecido su estrategia y ahora apunta no solo contra líderes criminales, sino también contra estructuras políticas y de seguridad presuntamente vinculadas al crimen organizado.
La crisis se profundizó desde abril, cuando fiscales estadounidenses hicieron públicas las acusaciones contra Rocha Moya y su círculo cercano. Aunque la Fiscalía General de la República pidió pruebas adicionales y rechazó inicialmente ejecutar órdenes de captura, el mandatario solicitó licencia al cargo argumentando que no quería interferir en las investigaciones.
En paralelo, la relación bilateral entre México y Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más delicados en materia de seguridad. La captura de Ismael “El Mayo” Zambada en 2024, las recientes operaciones encubiertas atribuidas a agencias estadounidenses y las nuevas acusaciones contra funcionarios mexicanos han incrementado la tensión diplomática entre ambos países.