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Home office y asueto para ver al Tri; CDMX y Guadalajara, sin clases
Ciudad de México.- La pasión por el Mundial 2026 ya comenzó a transformar la vida cotidiana en México. Autoridades federales y gobiernos locales implementaron esquemas de home office, suspensión de clases y horarios laborales flexibles en la Ciudad de México y Guadalajara para facilitar la movilidad y permitir que miles de aficionados sigan los partidos de la Selección Mexicana durante la Copa del Mundo.
La medida forma parte de la estrategia diseñada por los gobiernos de las ciudades sede para evitar el colapso vial, reducir la presión sobre el transporte público y garantizar la seguridad durante los días en que México disputa encuentros mundialistas. En la capital del país, además de la inauguración del torneo, se determinó la suspensión de clases y la adopción de esquemas de teletrabajo en fechas específicas vinculadas a los partidos del Tri. Guadalajara adoptó medidas similares para el encuentro entre México y Corea del Sur.
El gobierno federal publicó decretos y lineamientos para que dependencias públicas operen a distancia en jornadas consideradas de alta afluencia, mientras que al sector privado se le hizo un exhorto para flexibilizar horarios o permitir el trabajo remoto cuando sea posible. Sin embargo, la medida no aplica a sectores estratégicos como salud, seguridad, protección civil, logística y servicios esenciales.
La Selección Mexicana se ha convertido en el principal detonante de estas decisiones. Después del triunfo en el partido inaugural frente a Sudáfrica, la expectativa creció de cara a sus siguientes compromisos de fase de grupos, programados en Guadalajara y posteriormente en la Ciudad de México.
En oficinas, escuelas, restaurantes y centros comerciales el ambiente mundialista es evidente. Muchas empresas han optado por instalar pantallas para que sus empleados sigan los encuentros, mientras otras decidieron liberar horarios o adelantar la salida de sus trabajadores. La intención es evitar ausentismo, congestionamientos y retrasos derivados de la celebración futbolera.
La medida ha generado opiniones encontradas. Para miles de aficionados representa una oportunidad única de disfrutar la Copa del Mundo organizada en casa, mientras que algunos sectores empresariales advierten sobre el impacto en la productividad. No obstante, organismos industriales y cámaras empresariales han respaldado la flexibilidad laboral al considerar que el Mundial representa un acontecimiento extraordinario con beneficios económicos y turísticos para el país.
Más allá del fútbol, el fenómeno refleja la magnitud del Mundial 2026 en México. Por primera vez en décadas, una justa deportiva ha modificado horarios escolares, esquemas de trabajo y la dinámica urbana de dos de las ciudades más importantes del país. Durante unas semanas, la rutina cede espacio a la fiesta futbolera y al sueño de ver al Tri avanzar en casa.