Monrealistas y cabecistas, aliados contra AVA
CUADRANTE POLÍTICO
Por Fernando Acuña Piñeiro
Monrealistas y cabecistas, aliados contra AVA
La corriente monrealista sigue sin asimilar que, la jerarquía de la 4T se haya inclinado en su momento por la candidatura a gobernador de Américo Villarreal Anaya, y no por su “gallo”, Rodolfo González Valderrama. De igual manera, los cabecistas no se resignan a aceptar su estrepitosa derrota electoral, que los llevó a salir huyendo hacia USA, por la puerta de atrás.
La punta de lanza del monrealismo sigue siendo Alejandro Rojas Díaz Durán, mismo que a base de comunicados y entrevistas se encarga de nutrir una narrativa afín al grupo del exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca. Ambos grupos políticos, el monrealista y el cabecista coinciden en el propósito común de debilitar al sexenio del doctor Villarreal Anaya.
Para su mala fortuna, hasta ahora, dichos ataques no han prosperado, y AVA disfruta de cabal salud política. Villarreal Anaya trae un sólido nivel de aceptación ciudadana en todo el estado. Y es uno de los mandatarios estatales más cercanos, en su relación con la presidenta de la república Claudia Sheinbaum Pardo.
Dicen que cuando el rio suena, es que piedras lleva. Y las coincidencias en los ataques sistemáticos de una y otra camarilla contra Tamaulipas y su gobernante, son de llamar la atención.
Por momentos pareciera que entre los texanos y los de Zacatecas, hay un acuerdo común, que va más allá de diferencias políticas, y se centra en la necesidad de torpedear a la 4T tamaulipeca, para quedarse con el botín.
El escenario contra Américo se da en los siguientes frentes.
Mientras que Cabeza ha conducido desde Texas una guerra sucia que incluye columnazos y fake news contra el actual sexenio morenista, ARDD, busca hacerle al pitoniso, lanzando temerarias predicciones en el sentido de que antes de que concluya el año, cerca de veinte morenistas, incluyendo al tamaulipeco, serán llamados por la justicia norteamericana.
Al mismo tiempo, el diputado Ricardo Monreal está tratando recientemente de sembrar una narrativa anti-morenista, al señalar que las críticas opositoras calificando a MORENA como un narcopartido, han mermado las simpatías hacia la marca color magenta.
Sin embargo, sus declaraciones tendenciosas, fueron frenadas por la misma presidenta Sheinbaum Pardo, aseverando que los ataques opositores, no han provocado daños a la fortaleza electoral del morenismo.
Es entendible hasta cierto punto la postura maquiavélica de Monreal, después de que la presidenta Sheinbaum ha frenado su cacicazgo nepotista en tierras zacatecanas. El grupo monrealista ha acusado el duro golpe de Palacio Nacional, cuando están cerrándole el camino al tercer gobernador de la dinastía como jefe político en su estado natal.
Se sabe que, desde la cúpula nacional de la 4T, ven con simpatía las candidaturas zacatecanas de figuras morenistas como el diputado federal Ulises Mejía Haro, y la senadora Verónica Díaz Robles.
En otras palabras, a los que obran mal, (como es el caso de monrealistas y cabecistas), les va mal.
Las cosas están saliendo justamente al revés, porque recientemente un alto funcionario del Departamento de Justicia estadounidense acaba de abrir la posibilidad a investigar el caso Cabeza.
Y la era política del clan Monreal, podría sufrir su Waterloo zacatecano.
En lo que respecta al tampiqueño Rodolfo González Valderrama, debería de deslindarse de un grupo que, a estas alturas, en lugar de beneficiarlo, ha frenado su carrera política.
Se sabe que, en la sucesión del 2022, Rodolfo estuvo en el hándicap, pero las mañas del monrealismo, lo perjudicaron. El problema no es Rodolfo, sino quienes lo asesoran y buscan venderle espejitos futuristas ajenos a la realidad.
De esto último, no hay la menor duda.