Matamoros y PepsiCo
GRANO DE ARENA
Matamoros y PepsiCo
Juan Carlos López Aceves
En política, pocas cosas viajan más rápido que una imagen impactante.
Como sucedió con el incendio de los camiones de Pepsi Cola en Matamoros. Que no solo provocó preocupación por las pérdidas materiales y la posibilidad de ser generado por la inseguridad. Sino también, porque se quiso abrir un frente de batalla por la opinión pública, que pretendió dañar el buen desempeño que viene realizando el alcalde, ALBERTO GRANADOS FAVILA.
La liebre salta cuando menos se piensa. No pasó mucho tiempo para que, en los medios y las redes sociales, se buscara convertir el hecho en un reflejo del fracaso del Estado ante el crimen organizado. Sin esperar el resultado de las investigaciones, la comentocracia dictó sentencia en la plaza pública, confirmando que la polarización política facilita la construcción de narrativas negativas para quienes gobiernan.
Este episodio ocurre en un contexto político particular. La administración encabezada por ALBERTO GRANADOS FAVILA mantiene una agenda de trabajo muy dinámica. Que incluye obras públicas, atención a los servicios públicos, programas sociales. Un gobierno permanentemente en territorio.
Quienes respaldan al alcalde sostienen que existe un esfuerzo por mantener un gobierno cercano a la ciudadanía y con actividad permanente. Algo que difícilmente pasa inadvertido en el escenario político local.
Precisamente por ello, cada acontecimiento de alto impacto adquiere una dimensión política. Para algunos sectores, cualquier incidente representa una oportunidad para cuestionar al gobierno municipal. Para otros, se trata de un intento de instalar una percepción negativa que opaque los avances de la administración. Gajes del oficio, dirán algunos.
Afortunadamente, la misma empresa Pepsi Cola de México ha desmentido cualquier relación del siniestro con amenazas del crimen organizado.
Incluso, ante las versiones que han circulado en los medios de comunicación y las redes sociales, Pepsi Cola de México destaca en su comunicado que no existen antecedentes de amenazas o intentos de extorsión, que precedieran al evento ocurrido la madrugada del lunes pasado.
Y cierra afirmando que la empresa seguirá en Matamoros desarrollando sus actividades cotidianas. Que significan fuentes de trabajo.
Junto con pegado, las investigaciones de la Fiscalía General de Justicia, que dirige JESÚS GOVEA OROZCO, siguen su marcha para aclarar las causas del incendio de los camiones. Así debe de ser. Se trata de evitar asegunes, que solo alimentan la especulación.
Mientras tanto, ALBERTO GRANADOS FAVILA sigue gobernando de cerca a la gente. Escuchándola. Impulsando obras de beneficio social. Sabe que, cuando salta la liebre de la política, la mejor respuesta es mantener el ritmo de trabajo. Seguir escuchando y atendiendo las demandas de la gente. Para que Matamoros sigue siendo territorio en transformación.
No hay de otra.