José Inés Figueroa Vitela Los Hechos Opinión

¿En qué quedamos por fin?

¿En qué quedamos por fin?
  • Publicadoagosto 20, 2026

LOS HECHOS

Por José Inés Figueroa Vitela

¿En qué quedamos por fin?

¿Me quieres?… ¿o no me quieres?

El cariño que el Gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA le tiene a Tamaulipas y los tamaulipecos se manifiesta de distintas maneras; el desamor no es lo suyo.

Dice el refrán que “obras son amores, no buenas razones”, a lo que el fundador e impulsor de la Cuarta Transformación complemento como “amor con amor se paga” y de esas sentencias, vamos haciendo cuentas.

”Toma chocolate y paga lo que debes”, agregaría la sentencia popular.

En entrevista a su arribo a Palacio, el Mandatario Estatal ayer compartió que anda acelerando lo que se tenga que acelerar, para concluir el mayor número de obras posibles, antes de terminar su gestión en cosa más de dos años.

Tal vez no le alcance para ampliar a cuatro carriles la carretera Victoria-límite de Nuevo León, pero al menos el otro “puente roto”, herencia de la corrupción panista, el de Magueyes, en Mainero, ya está próximo a reanudar obras para eliminar ese cuello de botella en esa importante ruta que cruza el Estado.

Y anda buscando los fondos para que la ampliación a cuatro carriles, parejo, alcance al menos El Barretal, que es la zona de más tráfico, por las comunidades rurales de la zona que tienen un intenso intercambio entre ellas y con la capital.

Pero más allá de esas y cualesquier otras obras programadas, el Corredor del Golfo anunciado por la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM se impondrá no solo como la infraestructura emblemática de este sexenio estatal, sino como una de las más preponderantes en el concierto nacional en el respectivo sexenio presidencial.

Cuando se habla del “Corredor del Golfo”, todo mundo se imagina que se trata de un trazo transestatal que recorre varias entidades del país. Y en realidad no, todo tiene que ver con Tamaulipas.

Aunque el trazo inicia en Veracruz, es solo para anclar un nuevo puente atirantado sobre el río Pánuco que desemboca en Tampico -el primero también gerencia de la gestión de su padre-, se sigue con un nuevo viaducto paralelo al Pánuco, un nuevo libramiento -“el arco norte tamaulipeco”- que rodea la zona conurbada y se sigue, modernizando y ampliando a cuatro carriles, donde solo hay dos con acotamientos, por más de 500 kilómetros hasta llegar a Reynosa, pasando por Victoria capital, y puntos intermedios.

Por añadidura el proyecto cuenta un libramiento en el Municipio de Nuevo Laredo.

Son más de 36 mil millones de pesos de inversión lo que significa sólo esa obra, equiparable a todo lo que se robaron de esos presupuestos en el pasado sexenio, del que ninguna obra quedó para nuestros días; igual supera en mucho lo poco que se hizo en el previo.

Y no, no se trata de un sueño guajiro.

La convocatoria se emitió el pasado 9 de julio de 2026, la recepción de propuestas fue el celebérrimo 6 de agosto, el fallo está previsto para el 26 de este y la firma del contrato el 9 de septiembre de 2026, para enseguida iniciar trabajos.

El nuevo libramiento Sur de Tampico tendrá una extensión de 9.2 km, y el Libramiento Poniente 13.3 km; el tramo Estación Manuel–Zaragoza considera 81.7 km de rehabilitación y ampliación de dos a cuatro carriles; la Zaragoza–Victoria en 78.9 km, rehabilitación; Victoria–La Coma 112.3 km de rehabilitación y ampliación a cuatro carriles; la Coma–La Loma 80 km y La Loma–Reynosa, 102.5 km, también de rehabilitación y ampliación a cuatro carriles.

El Libramiento de Nuevo Laredo tiene 36.7 km en operación, más 8.8 km pendientes de conclusión.

En general se trata de modernización, de progreso; en particular además del impulso a las actividades económicas, productivas y recreativas, esa obra significa seguridad, vida, porque la actual infraestructura irregular es causante de no pocos accidentes mortales en forma cortiana.

Rebasar por el centro mientras las otras unidades se abren a los acotamientos, se convirtió en una trampa, cuando dos vehículos en sentido contrario se lanzan al mismo tiempo o cuando lo hacen en curvas o pendientes, sin visibilidad, lo que es muy común, especialmente entre los transportistas.

Ese es el sentido de las acciones institucionales, cuando se hacen pensando en el pueblo.

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José Inés Figueroa

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