Una soltó la lengua ¿quién sigue?
OPINIÓN PÚBLICA
Una soltó la lengua ¿quién sigue?
Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- En primer lugar hay que reconocer el valor de Gloria de Jesús Molina Gamboa, ex secretaria de Salud, de denunciar públicamente a su ex jefe Francisco García como el autor de los contratos de corrupción asignados al huachicolero Sergio Carmona Angulo.
Como dicen, la hebra se rompió por lo más delgado. No se esperada de ella sino de Rómulo “N”, el ex secretario de Sedesol que está en el botellón.
Y tiene razón la doctora de Chiapas: Sería injusto procesar y vincular a los de abajo y no seguir la cadena de mando hacia arriba.
A mediano plazo, la Molina podría ir a parar a un penal (federal o estatal porque hay presuntos delitos de ambos fueros).
Una docena integrantes del cuadro chico de Cabeza prefieren tragarse su coraje de ser vinculados a proceso, mientras el primer responsable del saqueo de Tamaulipas en el sexenio pasado anda libre y paseándose por el lado americano. Gloria tuvo el valor.
Tiene miedo desde luego. Dice que pueden ocurrir “actos de intimidación, amenazas o afrontación contra mi familia y contra mí”. Y no se equivoca, los cabezones tienen fama de violentos.
Desde algún lugar de la mancha (los últimos datos la hacían con una chamba en la secretaría de Salud de Durango, donde vive con su esposa) la chiapaneca soltó de su ronco pecho lo que los tamaulipecos ya sospechábamos: La adjudicación de contratos y compras fuera de la Ley en la secretaría, las hacía directamente él.
No quiere ir a la cárcel sola mientras aquel anda libre, pero tampoco elude sus responsabilidades, dice.
Por primera vez escuchados que un integrante del equipo incrimina directamente al jefe cabezón y lo relaciona con los contratos asignados a al presunto huachicolero Carmona.
Va directo Doña Gloria: Fue Cabeza, a través del Subsecretario Alejandro Aguilar Poegner, quien se encargó de contratar a las empresas de Angulo, “por compromisos económicos y políticos”.
La conclusión es que, desde las empresas de los huachicoleros, financiaron la campaña cabecista y este, al llegar al poder, les pagó con contratos irregulares: Algunos no tenían firmas, pagos millonarios sin contratos, sin concurso ni invitación.
El dato para la Fiscalía Anticorrupción:
“Durante mi gestión recibí indicciones directas del ex Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, a través de la Subsecretaría de Administración y Finanzas (de Salud), para adjudicar contratos de obra y servicios a las empresas del Grupo Industrial Permart y Joser por compromisos económicos y políticos, empresas vinculadas al señor Carmona”.
Molina sabe que se echará a la espalda un tremendo alacrán que, si bien no quiere entrar a México por miedo a ser aprehendido, los fieles que le quedan no son de fiar. Pueden cometer cualquier locura.
Como lo dice en su mensaje, en agosto de 2025 la Secretaría de Salud de Américo Villarreal convocó a rueda de prensa para denunciar presuntos actos de corrupción por casi 344 millones de pesos.
Han sido elaborados 70 expedientes, de ellos 14 ingresaron a la Fiscalía Anticorrupción por una serie de presuntos delitos cometidos por la propia Molina; el entonces Subsecretario de Planeación y Vinculación Social, Horaco García Rojas Guerra; Aguilar Poegner, y el entonces director de Compras del Gobierno del Estado, Román Castillo Airola, quien luego sería jefe de Comapa Victoria con el edil Xico González Uresti.
Directamente señala a Poegner de asignar según compromisos económicos y políticos, al huachicolero, por instrucciones de Cabeza.
Usted se preguntará ¿quién es Alejandro Aguilar? Por los datos que tenemos es originario de la zona sur, donde estudió Administración (1995) en el Instituto de Estudios Superiores de Tamaulipas.
Desde 1994 habría entrado a laborar a la administración del Puerto de Tampico, donde llegó a ocupar la Subgerencia de Promoción y Tarifas.
En 2002 entró a la API de Altamira, donde llegó a ascender a Gerente de Comercialización, que desempeñó de 2004 a 2016, cuando renunció para ingresar al equipo de Cabeza de Vaca, en apariencia a Entidades y Fideicomisos del Gobierno del Estado.
En sus primeras declaraciones hacía público su patrimonio, y es así que sabemos que comenzó a comprar vehículos caros como Jeeps, Minivan y Chevrolet Taho. Incluso reportó haber comprado un microbús, al contado.
A 2010 empezó a incluir compra de casas y terrenos; sus cuentas bancarias sumaban más de 600 mil varos.
Concluyó en Altamira en septiembre de 2016, precisamente cuando Cabeza estaba por llegar al gobierno de Tamaulipas. Lo nombró Subsecretario de Salud en octubre de 2017, a un año de arranque del gobierno panista.
Y bien, la pregunta es: Ya cantó la primera ¿quién sigue? ¿serán capaces de guardarse y apechugar las anomalías sin embarrar a ex jefe?.
Siempre respondón vía redes sociales, a las cinco y media de la tarde del 14 de septiembre, en que culminamos estos comentarios, Don Pancho no había contestado el señalamiento de ser el que manejó los contratos corruptos de la Secretaría de Salud.
Julio Vargas Hernández, experimentado reportero de televisión de Reynosa, es el nuevo Jefe de Prensa del Poder Legislativo, al lado del diputado Humberto Prieto Herrera.