“Es una fabricación de la Fiscalía”: madre del tamaulipeco Alfonso Sada cuestiona acusación por feminicidio en Guerrero
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- Gloria Cárdenas Ibarra denuncia presuntas inconsistencias en la investigación contra su hijo, privado de la libertad desde 2021. Ante la audiencia del 23 de octubre, pide una valoración imparcial de las pruebas y expresa solidaridad con la familia de Alma Lilia Zamarripa Salazar: “Yo no soy ajena al dolor”.
Por Elisa Fuentes
CIUDAD VICTORIA, Tam.— “Es una fabricación por parte de la Fiscalía”, afirmó Gloria Cárdenas Ibarra, madre del ingeniero tamaulipeco Alfonso Jesús Ricardo Sada Cárdenas, acusado del feminicidio de Alma Lilia Zamarripa Salazar, ocurrido el 5 de septiembre de 2021 en Acapulco, Guerrero.
A cinco años de los hechos, con su hijo recluido en Chilpancingo, la entrevistada cuestionó la investigación de la Fiscalía General del Estado de Guerrero y sostuvo que existen inconsistencias en las pruebas materiales, científicas y testimoniales que sustentan la acusación.
Ante la audiencia programada para el próximo 23 de octubre de 2026, previa al dictado de sentencia, pidió al tribunal valorar las pruebas con independencia y respeto al debido proceso. También expresó solidaridad con los padres de Alma Lilia, al considerar que una condena sin pruebas suficientes no representaría justicia para ninguna de las dos familias.
¿Quién es Alfonso Sada y qué hacía en Acapulco?
Alfonso Sada, de 40 años, es originario de Ciudad Victoria y egresado de Ingeniería Civil del Instituto Tecnológico de esta ciudad. Según su madre, ingresó a la Secretaría de Marina mediante un examen de oposición para desempeñar funciones técnicas relacionadas con su profesión.
Al momento de los hechos residía en la Ciudad de México y trabajaba para la Marina. Durante su tiempo libre también colaboraba en la supervisión de obras para empresas constructoras.
Cárdenas Ibarra explicó que Alfonso viajó a Acapulco un fin de semana, acompañado de otros ingenieros, para supervisar una obra. Aseguró que se encontraba fuera de servicio, vestido de civil y sin portar arma de cargo.
Sobre Alma Lilia, señaló que también era ingeniera civil y había regresado de Europa aproximadamente tres semanas antes de su muerte, después de permanecer cerca de un año en el extranjero.
Según su relato, buscaba reincorporarse al mercado laboral y mantenía contacto con profesionales del sector, entre ellos Alfonso, para conocer oportunidades de empleo. Aclaró que su hijo no tenía empresa propia ni facultades para contratar personal.
La teoría de la Fiscalía y las pruebas que cuestiona la madre
De acuerdo con la reconstrucción ministerial descrita por Cárdenas Ibarra, Alfonso y Alma Lilia viajaban juntos en un automóvil por el boulevard de las Naciones, en la zona de Acapulco Diamante, cuando presuntamente discutieron y él le disparó.
Posteriormente, según esa hipótesis, habría trasladado el cuerpo hasta las inmediaciones de un centro de rehabilitación infantil Teletón, donde lo abandonó entre la vegetación, para después acudir a una tienda a comprar agua y toallitas húmedas con las que supuestamente se limpió.
La madre cuestionó que, según su conocimiento del expediente, no se hayan presentado grabaciones de vigilancia, testigos presenciales, comprobantes de compra ni los productos mencionados que permitan corroborar esa secuencia.
“¿Cómo saben que él iba con ella o ella con él? ¿Cómo saben que iban peleando? ¿Cómo saben que él sacó un arma?”, expresó.
También aseguró que no existe un arma asegurada vinculada mediante pruebas balísticas con el homicidio, ni casquillos o rastros de pólvora en las manos de su hijo. Sostuvo que tampoco se encontró sangre en su automóvil ni resultados de luminol que acrediten que el crimen ocurrió dentro del vehículo.
Cárdenas Ibarra afirmó que Alfonso se presentó ante las autoridades ministeriales y puso voluntariamente a disposición su automóvil y su arma de cargo para los peritajes, sin que, según su versión, se haya demostrado su relación con el homicidio.
Añadió que tampoco existen pruebas que acrediten que trasladó y abandonó el cuerpo de Alma Lilia en el lugar señalado por la Fiscalía.
“Hay muchísimas inconsistencias en lo que es el proceso”, manifestó.
“La propia versión de la Fiscalía está insuficiente, no está fundamentada”, sostuvo.
Cuestiona testimonio sobre presunta relación sentimental
Otro aspecto que la madre cuestionó es el testimonio de Brenda, amiga de Alma Lilia, quien señaló que la víctima mantenía una relación sentimental con Alfonso.
Según Cárdenas Ibarra, durante el juicio la testigo reconoció que nunca los vio juntos y que no contaba con fotografías, mensajes o conversaciones que acreditaran ese vínculo.
“Ella nunca los vio juntos, jamás. Personalmente nunca presenció ninguna relación de ellos”, afirmó.
Agregó que los padres de Alma Lilia tampoco conocían esa presunta relación y que, según lo declarado en juicio, escucharon esa versión por primera vez durante los servicios funerarios de su hija.
También cuestionó que la revisión de registros telefónicos, correspondiente a aproximadamente 20 días, no hubiera permitido acreditar, según su relato, comunicaciones que respaldaran esa relación.
Cárdenas Ibarra consideró que atribuir una relación sentimental a Alma Lilia sin pruebas suficientes también afecta su dignidad y el derecho de su familia a conocer la verdad.
“Yo no soy ajena al dolor”
Pese a sus cuestionamientos a la investigación, Gloria Cárdenas expresó solidaridad con la familia de Alma Lilia y reconoció el sufrimiento de sus padres.
“Yo no soy ajena al dolor. El dolor lo comparto con la familia de la víctima. Me duele desde el primer instante, lo sufro día a día, el dolor de sus padres, de haber perdido a su hija”.
“No solo murió una mujer, sino que un inocente está preso desde hace cinco años”, expresó, al reiterar su convicción sobre la inocencia de Alfonso.
Aseguró que diariamente piensa en Alma Lilia y que su familia también la incluye en sus oraciones.
“Podemos acompañar el dolor ajeno, pero también nos duele demasiado nuestro hijo, que muy probablemente vaya a pagar por un crimen que él no cometió”, manifestó.
Denuncia irregularidades procesales y consecuencias familiares
Cárdenas Ibarra también señaló presuntas irregularidades durante la investigación. Afirmó que una declaración inicial de Alfonso fue anulada porque no contó con asistencia jurídica y que algunos testigos declararon después de que personal de la Fiscalía les mostrara documentos relacionados con el caso.
La entrevistada, maestra con más de cuatro décadas de servicio, aseguró que ha revisado documentos y seguido las audiencias. Señaló que la defensa de su hijo está a cargo del abogado Reinaldo Sotero Virto y que cuenta con el acompañamiento del Colectivo Nacional “No Más Presos Inocentes”, que demanda una revisión rigurosa e imparcial del expediente y el respeto a la presunción de inocencia en cualquier determinación judicial.
Alfonso permanece recluido en Chilpancingo, después de haber estado en un penal de Acapulco, donde, según su madre, sufrió actos de violencia que describió como tortura.
Durante estos años se divorció y perdió contacto con sus dos hijas, quienes salieron del país con su madre, según relató.
“Yo este año no lo he podido ir a ver”, lamentó.
Explicó que otras madres en Guerrero la ayudan a hacerle llegar alimentos, mientras ella y su hija Mariana procuran mantener unida a la familia, cuyo padre enfrenta una enfermedad oncológica.
Pide apoyo a autoridades de Tamaulipas y un juicio imparcial
Gloria Cárdenas informó que solicitó la intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, donde presentó una comunicación de la que conserva un número de folio, pero aseguró que no ha recibido respuesta. También acudió a organismos de derechos humanos de Guerrero y Tamaulipas.
En Ciudad Victoria, relató que fue recibida por el fiscal Jesús Eduardo Govea Orozco, a quien expuso las presuntas irregularidades del proceso. Reconoció el trato profesional recibido, aunque señaló que las fiscalías estatales tienen competencias independientes.
Asimismo, acudió al Supremo Tribunal de Justicia de Tamaulipas para plantear su situación y presentar una queja relacionada con el proceso seguido en Guerrero.
A través de esta entrevista, hizo un llamado al gobernador Américo Villarreal Anaya para que conozca el caso y brinde acompañamiento institucional a un ciudadano tamaulipeco procesado en otra entidad, dentro de sus atribuciones legales.
“Que volteen a vernos las autoridades, que voltee a ver el gobernador de Tamaulipas lo que está sucediendo con un tamaulipeco en otro estado, que intervengan, que todavía es tiempo, que no nos dejen solos”, expresó.
Ante la audiencia del 23 de octubre, pidió al tribunal de Guerrero valorar las pruebas con independencia y sin presiones políticas.
“Yo lo único que pido es que dejen a un lado la política”, manifestó.
“No estoy pidiendo un trato especial. Me duele demasiado tanto la familia de Alma Lilia como me duele demasiado mi propia familia”, afirmó.
