Por Jorge Maldonado
Una intensa lluvia, acompañada de vientos de hasta 70 kilómetros por hora, provocó caos y daños a su paso por la región citrícola de Nuevo León.
El fuerte calor que agobiaba al estado se transformó repentinamente en una estela de truenos y relámpagos, para después dar paso a una intensa precipitación en municipios como Linares, Montemorelos, Iturbide, Hualahuises, Allende y Santiago.

Las rachas de viento ocasionaron el desplome de una bodega y dejaron varias viviendas sin techo. Además, se reportó la caída de árboles y postes de energía eléctrica, lo que afectó el suministro en diversos puntos de la zona.
De acuerdo con Héctor Parada Correa, titular de Protección Civil de Montemorelos, los vientos sostenidos oscilaron entre 50 y 70 kilómetros por hora.

Uno de los incidentes más graves fue el desplome de una bodega ubicada en el Antiguo Camino a Puerta de Boca, en su cruce con la Avenida Capital Alonso de León.
“Vinimos rápidamente. Como ves, voló la estructura, las láminas y las paredes se derrumbaron. Gracias a Dios no hubo lesionados”, expresó.


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