El Pase Turístico que no pasó: rechazo regional y municipal obliga a Nuevo León a dar marcha atrás
- Gobernadores de Tamaulipas y Coahuila cuestionaron la medida y alcaldes de distintos partidos en Nuevo León rechazaron aplicarla; el gobierno de Samuel García terminó cancelando el permiso antes de su entrada en vigor.
Por Rosa María Rodríguez Quintanilla
Monterrey, NL.— Lo que comenzó como un mecanismo para identificar vehículos con placas foráneas terminó convertido en una controversia regional y política que llevó al Gobierno de Nuevo León a dar marcha atrás con el denominado Pase Turístico.
La medida enfrentó el rechazo de los gobernadores de Tamaulipas y Coahuila, así como de alcaldes nuevoleoneses de distintas fuerzas políticas, diez de los cuales acordaron promover su derogación ante el Congreso local.
Finalmente, el 15 de septiembre, el gobernador Samuel García Sepúlveda anunció la cancelación del permiso, que comenzaría a aplicarse en octubre.
“En lugar de perseguir, vamos a facilitar. Ya este viernes anunciamos los descuentos, pero por lo pronto este Pase Turístico que entraba en vigor en octubre ya desde hoy se cancela”, declaró.
De la aprobación a la implementación
El Pase Turístico quedó incorporado a la Ley de Movilidad Sostenible, de Accesibilidad y Seguridad Vial de Nuevo León mediante una reforma aprobada por el Congreso estatal el 21 de abril de 2026.
La autoría de la propuesta generó posteriormente un cruce de versiones. Movimiento Ciudadano la atribuyó al coordinador del PAN, Carlos de la Fuente Flores; mientras que la presidenta de la Comisión de Movilidad, la panista Aile Tamez de la Paz, sostuvo que existía una iniciativa previa presentada por el gobernador Samuel García en noviembre de 2023 y que ambas propuestas fueron dictaminadas conjuntamente.
Tras la aprobación legislativa, el Ejecutivo estatal avanzó en su instrumentación. El 4 de septiembre, el Instituto de Control Vehicular (ICV) publicó en el Periódico Oficial del Estado los lineamientos para operar el permiso.
El Pase sería gratuito y permitiría a vehículos particulares con placas foráneas circular temporalmente en Nuevo León hasta por 30 días acumulados al año. Para estancias mayores por razones laborales, académicas o de negocios se contemplaba el Registro Vehicular de Estancia Prolongada.
La obligación comenzaría a aplicarse el 21 de octubre.
Tamaulipas y Coahuila cuestionan la medida
La disposición generó inconformidad en los estados vecinos.
El gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, planteó revisar sus implicaciones constitucionales frente al derecho al libre tránsito.
“Creo que habría que verlo, en ese sentido, de una condición constitucional, porque en nuestro país todos los mexicanos tenemos libre tránsito en toda la República Mexicana”, declaró.
En Tamaulipas también se pronunciaron en contra el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso, Humberto Prieto Herrera, y la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal.
Desde Coahuila, el gobernador Manolo Jiménez Salinas cuestionó igualmente las implicaciones constitucionales de la medida, mientras que el Congreso de esa entidad aprobó por unanimidad un exhorto para solicitar a Nuevo León revisar el Pase bajo criterios de razonabilidad, proporcionalidad, libertad de tránsito y derecho a la movilidad.
Uno de los argumentos centrales fue que la circulación entre Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila no responde exclusivamente al turismo. Miles de personas cruzan las fronteras estatales por razones laborales, comerciales, educativas, familiares, médicas o para utilizar conexiones aéreas y carreteras hacia Estados Unidos.
Alcaldes de Nuevo León se niegan a aplicarlo
La mayor dificultad para instrumentar el Pase surgió, sin embargo, dentro del propio Nuevo León.
Alcaldes comenzaron a advertir que sus municipios no participarían en la aplicación de sanciones relacionadas con el permiso.
Los gobiernos de Monterrey, General Escobedo, San Nicolás de los Garza, Santiago, San Pedro Garza García, García, Apodaca, Ciénega de Flores, Allende y Montemorelos terminaron por integrar un frente de diez municipios para promover ante el Congreso la derogación de la medida.
La oposición trascendió las diferencias partidistas. Entre los cuestionamientos figuraron la falta de coordinación con los ayuntamientos y la posibilidad de utilizar otros mecanismos para mejorar la identificación vehicular y la seguridad sin imponer un trámite adicional a quienes ingresan a Nuevo León.
El alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza Santos, aseguró que los automovilistas foráneos podrían circular por la capital sin contratiempos derivados del Pase. En García, Manuel Guerra Cavazos adelantó que su municipio tampoco sancionaría a conductores por portar placas de otras entidades.
Ante la resistencia municipal, en el Congreso comenzaron también los planteamientos para revertir la reforma o sustituir el Pase por mecanismos de intercambio de información vehicular con los estados vecinos.
Nueve días después, el Gobierno da marcha atrás
El cambio ocurrió rápidamente.
El 6 de septiembre, el Gobierno de Nuevo León todavía defendía públicamente el Pase Turístico como una herramienta para fortalecer el control vehicular y la seguridad.
Nueve días después, Samuel García anunció su cancelación.
“Sin ánimo de confrontar, menos de generar polémica, se va a dar de baja”, señaló.
El Gobierno instruyó al Instituto de Control Vehicular dejar sin efectos los lineamientos y determinó que no habría operativos de Fuerza Civil ni de Movilidad relacionados con el permiso. Además, anunció facilidades y descuentos para que residentes de Nuevo León que mantienen vehículos con placas foráneas puedan regularizarlos.
García sostuvo que la cancelación no afectará las tareas de seguridad, al señalar que Fuerza Civil dispone de sistemas de cruce de información y más de 20 mil cámaras para detectar vehículos con placas robadas o irregulares.
Falta cerrar el capítulo legislativo
Aunque el Ejecutivo canceló la aplicación del Pase Turístico, todavía queda pendiente eliminar su fundamento legal.
Al haber sido creado mediante una reforma a la Ley de Movilidad, corresponde al Congreso de Nuevo León modificar o derogar las disposiciones que le dieron origen.
La controversia dejó además una discusión de fondo: cómo fortalecer el control vehicular y la seguridad sin afectar la movilidad cotidiana entre estados estrechamente vinculados económica y socialmente.
El Pase Turístico pasó así, en menos de dos semanas desde la publicación de sus lineamientos, de encontrarse en la fase final de implementación a quedar cancelado antes de llegar a las calles, tras enfrentar el rechazo de gobiernos vecinos y de los propios municipios que tendrían que participar en su aplicación.