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Así operan los “huachicoleros” en el Golfo

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Al menos 90 barcos son investigados por ordeña de combustible a Pemex y su trasiego vía marítima en el Golfo de México, donde se acaban de descubrir dos nuevos yacimientos petroleros. En cada atraco, los llamados “huachicoleros” náuticos sustraen entre 600,000 y hasta 800,000 litros de combustible que transportan entre los puertos de Tamaulipas y Campeche. En esta investigación periodística se revela su modus operandi.

Foto (CuartoOscuro)

Por Ana Lilia Pérez/ (Tomado de Newsweek en Español)

GOLFO DE MÉXICO.— Petróleos Mexicanos (Pemex) anunció hace unos días el descubrimiento de dos nuevos yacimientos petroleros en el Golfo de México con reservas de 180 millones de barriles de crudo. Aún cuando no son un Cantarell, se trata de los yacimientos con mayor potencial descubiertos en los últimos años. La noticia fue un remanso de tranquilidad frente al grave declive del complejo de Cantarell y la poca productividad de los otros yacimientos. Sin embargo, lo que no se dijo es que la misma zona donde Pemex tiene puestas sus esperanzas está a merced del crimen organizado que atraca las plataformas y ahora ha desarrollado una compleja y bien estructurada logística para ordeñar hidrocarburos y transportarlos por altamar.

De las costas de Tamaulipas a Campeche, el Golfo de México abarca vastas aguas dispersas en más de 3,000 kilómetros que, en sus profundidades, cuentan con abundantes yacimientos de hidrocarburos. En el Golfo se concentran las mayores reservas probadas de petróleo de México, así como su exploración y extracción tanto a manos de Pemex como de un amplio abanico de compañías de distintos tamaños y nacionalidades.

Oficialmente estas aguas son las más vigiladas: las velan patrullas con hombres en uniformes blancos con galones, también los verdes, los de uniforme azul, los de camuflaje que en barcos-patrulla las recorren armados hasta los dientes. Pero esa “vigilancia” es relativa ya que, irónicamente, en esta zona de alta mar es donde el mayor volumen de ordeña de combustible a Pemex tiene lugar.

En la actualidad, del noreste al sureste del Golfo de México se realiza la volumétrica ordeña de combustible, con la colaboración directa de empleados de la petrolera. Así lo ha identificado el área de inteligencia de la Secretaría de la Marina Armada de México (Semar) y esta información forma parte de un informe interno clasificado como “confidencial” fechado en julio de 2018, al que tuvo acceso Newsweek en Español, y cuyo contenido fue constatado también por diversas fuentes de la Semar que actualmente realizan una sigilosa investigación interna sobre el ilícito y que dieron detalles sobre sus pesquisas y hallazgos.

En cada atraco los delincuentes sustraen miles de litros que comercializan dentro y fuera de México con apoyo de compañías navieras establecidas legalmente. Utilizan barcos abastecedores y buques que realizan maniobras de apoyo logístico a la industria petrolera, y también pesqueros que incluso están afiliados a cooperativas pesqueras locales.

Su destino es el mercado negro en México, pero el combustible también se lleva a Estados Unidos, Centroamérica y Sudamérica.

Los ordeñadores náuticos —o huachicoleros, como se ha vuelto común llamar genéricamente a los ladrones de combustible— operan con una estructura logística bien organizada que incluye la participación de personal de Pemex, armadores, compañías navieras, capitanes de barco, jefes de máquinas y tripulaciones expertas. Además participan personas encargadas de administrar y custodiar bodegas y áreas de almacenamiento; responsables de la venta del hidrocarburo y del lavado dinero —pues el recurso también se destinaría a la compra de ranchos, inmuebles, bodegas y más embarcaciones, según refieren las pesquisas de la investigación a la que tuvimos acceso.

Esta modalidad de ordeña, vía marítima, que hace una década comenzó a registrarse esporádicamente, se ha vuelto un estructurado y bien organizado mecanismo, que ha ido intensificándose al grado de convertirse en una de las actividades más redituables para grupos del crimen organizado que sustraen los hidrocarburos directamente de las refinerías de Pemex con la colaboración de personal de la petrolera.

MADERO, EL CENTRO DE ABASTO

La infraestructura petrolera que se levanta entre los vecinos municipios de Tampico y Ciudad Madero ha sido estratégica para la industria prácticamente desde los primeros años en que esta comenzó a ser explotada en México y hasta la actualidad.

Cuando se habla de estas ciudades de Tamaulipas se piensa en los orígenes y terruños del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, de Joaquín Hernández Galicia, la Quina, cuya casona, antaño cuartel sindical, aún se mantiene en pie como un emblema; o en las tierras de flamboyanes y olor a salitre que vieron nacer a su sucesor, Carlos Romero Deschamps —un asiduo visitante de Playa Miramar—; y también de los legendarios contratistas cuyas mansiones estilo californiano, con autos deportivos de colección a la puerta, hacen aún patentes los años de la bonanza petrolera mexicana.

En 1914, entre el puerto de Tampico y la desembocadura del río Pánuco, la compañía británica El Águila abrió su refinería a la que llamó Doña Cecilia, por el mismo nombre del poblado que había sido fundado en 1807 por Cecilia Villarreal, una conocida viuda que abrió un mesón para arrieros y viajeros que se hizo muy popular en estos terruños entonces selváticos.

Antes de la nacionalización de la industria petrolera, Doña Cecilia era la refinería más importante de México, pues procesaba 4,000 toneladas diarias de crudo, tres veces más que las 1,400 toneladas de la de Minatitlán. Su posición estratégica en un área portuaria entre México y Estados Unidos la hizo la joya de la corona de los activos que El Águila tuvo en este continente.

Cuando Lázaro Cárdenas la expropió, esta pertenecía a la sociedad británico-holandesa Royal Dutch Shell. Y, ya expropiada, se le renombró Francisco I. Madero, en honor al prócer de la Revolución, en cuya memoria el poblado convertido en municipio tendría la nomenclatura oficial de Ciudad Madero.

La Refinería Francisco I. Madero es una de las seis que comprenden el Sistema Nacional de Refinación del país. Su infraestructura se levanta en 544 hectáreas con 22 plantas de procesos interconectadas con las plantas de almacenamiento y las instalaciones de la terminal marítima. Aquí se produce gasolina, diésel, turbosina, kerosina, gas, gasóleo y otros refinados, todos combustibles altamente cotizados y codiciados.

Hoy la refinería Francisco I. Madero es el principal centro de abasto ilegal de combustible a los huachicoleros náuticos, es decir, es el principal centro de ordeña del combustible que se trasiega vía marítima.

La investigación que lleva a cargo el área de inteligencia de la Semar, parte de la cual se asienta en un informe interno clasificado como “confidencial” y que se identifica como “Trasiego de combustible”, documenta el siguiente modus operandi:

Personal de Petróleos Mexicanos en el área marítima coordina con los capitanes de barco la entrada de sus buques a los muelles de Pemex en las refinerías. Una vez que el barco atraca en los muelles, ingenieros y trabajadores de la empresa petrolera conectan el buque a sus ductos para bombearles el combustible.

Los buques zarpan de Ciudad del Carmen con destino al puerto de Ciudad Madero, Tamaulipas. La travesía dura entre 60 y 63 horas para cruzar los 741 kilómetros o 460 millas náuticas que hay de puerto a puerto. Está programado que los barcos ordeñadores deben ingresar a puerto entre las 21:00 horas y las 24:00 horas, tiempo en que la oscuridad ha caído por completo en el Golfo de México. Al amparo de la noche es que se realizan las maniobras de ordeña con mayor facilidad.

Si se utiliza un barco pesquero, estos tienen como base los puertos de San Francisco de Lerma y Campeche.

ISLA DE LOBOS, LA GUARIDA

Entre las 460 millas náuticas que separan los puertos de zarpe y destino de los huachicoleros de mar, está la Isla de Lobos, una ínsula que pertenece a Veracruz, a solo 14 kilómetros al suroeste de Cabo Rojo, que es cercana también a Tamiahua.

Isla de Lobos es una paradisiaca tierra de exóticas palmeras, playas de oleaje suave, fina arena blanca y áreas con arrecifes de coral.

La parsimonia de sus aguas la mayor parte del año la hace un refugio natural en el Golfo que también sirve de puente a los huachicoleros que aguardan con sus navíos a que se les indique la hora precisa en la cual un barco ordeñador puede acceder a muelle en Tamaulipas.

Al costado oeste de la isla, en una profundidad de seis a nueve metros superficie, están los oleoductos de Pemex. Más adelante, mar adentro, se ubican las estructuras de bombeo automático de hidrocarburos.

Los huachicoleros utilizan Isla de Lobos, en Veracruz, para guarecerse del mal tiempo o de los ocasionales patrullajes. También ahí suelen aguardar la orden de la hora precisa en la que pueden ingresar a los muelles de Pemex. La orden, según indica el informe clasificado de la Semar, les llega directamente de empleados de la petrolera.

Un atraco u ordeña de combustible vía marítima supone entre seis, siete y hasta ocho días de travesía dependiendo de las condiciones climatológicas. Para los delincuentes se ha vuelto un negocio tan redituable y bien estructurado que, cada semana, tienen barcos zarpando de ida y vuelta. En cada viaje ordeñan entre 600,000 y 800,000 litros de combustible, equivalentes a 30 y hasta 40 pipas.

Para encubrir sus ilegales cargas utilizan facturas apócrifas del SAT o clonadas de originales que les son entregadas por áreas contables de Pemex.

FLOTAS HUACHICOLERAS

Actualmente 90 barcos que navegan en el Golfo de México están bajo investigación de la Semar por indicios de que están al servicio del crimen organizado para el robo y trasiego de combustible.

Son buques abastecedores y pesqueros que cuentan con tripulaciones bien entrenadas que operan en las regiones de Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.

Su estructura se divide en tres niveles. En el primero se ubican líderes operadores de Los Zetas y grupos que trabajan para estos. En el segundo nivel están los trabajadores de Pemex (ingenieros, empleados de terminales y de áreas contables), hombres a cargo de los barcos (armadores, propietarios y arrendatarios); encargados de operar y administrar las bodegas, coordinadores del movimiento de reventa de hidrocarburos y hombres y mujeres cuya función principal estriba en el lavado de dinero. En un tercer nivel se encuentran las tripulaciones de los barcos.

El sistema que utilizan es similar al que se usó en los años 80 para trasegar droga vía marítima, por eso tienen operadores que se encargan de pagar a los arrendadores cuyos barcos se usan para el transporte de embarques de hidrocarburo robado.

COMANDANTE PAYAN, HUACHICOLERO NAUTICO

La flota coordinada por quien se hace llamar Comandante Payán, o el Potro, también ejemplifica el modus operandi de los huachicoleros náuticos.

La vida de Fidencio Córdova Pérez se torció desde muy joven. Nació en Villahermosa en mayo de 1961 y pronto comenzó a vender droga, cometer asaltos a mano armada y robo de vehículos.

En 2009 fue detenido con 50 dosis de cocaína y encarcelado en el Cereso de San Francisco Koben, en Campeche. Pero al año siguiente fue liberado. En 2011, estando ya en libertad, ideó el asesinato del jefe de custodios de ese Cereso. Se fue luego a Ciudad del Carmen, donde creó su banda delictiva a la que llamó Pura Gente Nueva, reclutada por Samuel Upalina Medina, la Mama, lugarteniente de Los Zetas.

Luego, usando el nombre de Francisco Abigail Ramos del Valle, y sus mismos sobrenombres de Comandante Payán o Potro, Fidencio Córdova se instaló en Paraíso, Tabasco, y allí fue donde se inició en la ordeña de combustible a Pemex, una actividad ilícita que alternaba con la venta de droga y cobro de extorsiones.

Fidencio, alias Francisco Abigail Ramos del Valle, se afilió a la Cooperativa Jaiberos de La Laguna, para usarla como fachada para operar los buques para el negocio que a mayor escala realizaría: la ordeña de combustible vía náutica operando en todo el Golfo, y entre México y Centroamérica.

En junio de 2017 el Comandante Payán fue detenido. Se había establecido en torno a él un operativo de búsqueda prácticamente en todas las entidades del Golfo de México donde operaba (incluso en Guatemala). Al final, se le cercó en el ejido La Libertad, en Palenque, Chiapas.

Además del robo de hidrocarburos, las autoridades lo relacionan con 12 homicidios, incluido el de Sebastián Jiménez Gurrubel, un capitán de barco que piloteaba embarcaciones de compañías navieras que laboran para Pemex en el Golfo, y que fue asesinado en Paraíso, Tabasco, el 24 de junio de 2016.

Al Comandante Payán se le ubica como una de las piezas clave de Los Zetas en la ordeña de combustible y con distintivas habilidades delictivas: en 2014, por ejemplo, fingió su muerte elaborando actas de defunción apócrifas para librar la búsqueda por los delitos en su contra.

Voluntariamente algunos, y otros de manera forzada, pescadores y camaroneros comenzaron a poner a disposición del Comandante Payán sus embarcaciones. A otros les impuso el derecho de piso.

Durante la elaboración de esta investigación periodística, algunos patrones de embarcaciones y tripulantes que realizan faenas en el Golfo de México contaron a Newsweek en Español que el cobro de derecho de piso y la presión para colaborar en la sustracción o trasiego de hidrocarburo es un problema que han ido enfrentando de manera creciente, impuesta por grupos como el del Comandante Payán o Potro, y otros grupos que operan de manera similar y que cobran o reclutan tripulaciones a nombre de Los Zetas y el Cártel del Golfo.

Y es que, aunque está preso desde hace un año, según las pesquisas del área de inteligencia de la Semar –a las cuales se tuvo también acceso para esta investigación periodística–, su red continúa operando liderada por sus familiares, quienes contarían con seis barcos para el robo y trasiego de combustible.

Esos seis barcos se cuentan entre los 90 que actualmente están identificados como “buques sospechosos de trasiego de combustible”, de manera ilegal.

Y entre esos 90 barcos también hay buques abastecedores que trabajan con matrículas oficiales en actividades de la industria petrolera y barcos pesqueros que cuentan con tripulaciones bien entrenadas que se mueven en las regiones de Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.

El sistema que utilizan es similar al que se usó en los años 80 para trasegar droga vía marítima, donde los barcos se contratan a veces para cada embarque. Por ello, por ejemplo, el grupo del Comandante Payán tiene un operador encargado de pagar a los arrendadores cuyos barcos se usan para el transporte de embarques de hidrocarburo robado.

BARCOS LEGALES EN ACTIVIDADES ILEGALES

En el ámbito náutico regularmente las embarcaciones utilizadas para ilícitos solían ser embarcaciones pirata: sin bandera o con bandera de conveniencia, sin permisos o con documentos apócrifos. Pero en el robo de combustible vía marítima que se efectúa en el Golfo de México actualmente el crimen opera de manera más sofisticada: aparecen implicados barcos legales, con permisos legales, pero que son usados para el traslado de cargamentos ilegales de hidrocarburos con facturas apócrifas.

En este rubro las detenciones han sido a cuentagotas: en mayo de 2012 por ejemplo, el buque Havnor, con Bandera de San Vicente, transportaba casi un millón de litros de diésel sin documentos sobre su procedencia.

En julio, la Armada interceptó al Capitán Kenny, un buque abastecedor con bandera de Estados Unidos que transportaba ilegalmente cerca de 400,000 litros de combustible robado. En Coatzacoalcos, Veracruz, se detuvo al Tuxpan, un navío que llevaba 1,800 litros de combustible robado. Y en julio de 2016 en Veracruz también se detuvo al Vikingo II, una embarcación camaronera de Tamaulipas, con 12,000 litros de combustible robado.

LEYES MAS DURAS, POCA INCIDENCIA

El robo de hidrocarburo a Pemex ha sido un problema que se recrudeció dramáticamente en el sexenio de Enrique Peña Nieto. Las cifras oficiales de Pemex cuantifican pérdidas por 30,000 millones de pesos anuales por el ilícito, es decir, unos 82 millones en promedio cada día, ya que además del valor del hidrocarburo sustraído, se considera los daños que se provocan a la infraestructura de la petrolera.

Sin embargo, los costos consideran solamente la sustracción por tomas clandestinas en las redes de ductos (que llegan a casi 9,000 este año y que en 2017 fueron 10,363, es decir, 28 por día), pero no se considera el combustible que se sustrae directamente de instalaciones de Pemex mediante la colocación de conexiones directas a las terminales de bombeo, como es el que se está sustrayendo de refinerías como la de Ciudad Madero, en conexiones directas con los barcos y que se transporta vía marítima, que revela esta investigación periodística.

En abril de este año el Senado de la República aprobó una reforma integral fiscal y penal que supuestamente fortalecería el combate al robo de combustibles. Se dijo que esa reforma permitiría al Servicio de Administración Tributaria (SAT) y a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) intervenir en el control del producto, su procedencia, los volúmenes que reciben los expendedores y sus ventas al público. Aunado al endurecimiento de penas de 30 años de cárcel a los ladrones de combustible.

Las supuestas medidas gubernamentales prácticamente no tuvieron ninguna incidencia en combatir el flagelo.

Una de las primeras disposiciones propuestas por el gobierno electo de Andrés Manuel López Obrador es decretar el robo de hidrocarburos como delito grave.

Hasta ahora la incidencia en robo de combustible no ha decrecido, sino por el contrario: cada vez aumenta mas, ahora vía marítima, como revela esta investigación periodística.

La muestra: la refinería Francisco I. Madero se ha convertido en el principal centro de abasto de los huachicoleros náuticos, en los mismos tiempos en que Pemex, ante su baja productividad, comenzará a importar crudo para procesar en sus refinerías.

Las primeras importaciones, que según el Director de Pemex, Carlos Treviño, se iniciarán a finales de octubre, tendrán como destino la refinería de Salina Cruz, Oaxaca. Es decir, mientras Pemex importará crudo para refinarlo en la refinería del Pacífico mexicano, los empleados de Pemex colaboran con los huachicoleros náuticos para que estos lo sustraigan ilegalmente por el Golfo de México.

ZONA DE NUEVOS YACIMIENTOS, A MERCED DE CRIMINALES

En las mismas aguas donde operan los huachicoleros náuticos actúan también los “guateros”, como se identifica a quienes atracan plataformas petroleras para desmantelarlas. Y son las mismas aguas donde están los nuevos yacimientos anunciados por Pemex como su esperanza para levantar la producción petrolera.

Manik y Mulach son los nuevos campos que, según el mensaje oficial de la petrolera, “darán nueva energía a Pemex”. Los campos se ubican entre aguas someras cercanas a las costas de Campeche y Tabasco.

Manik, que se ubica a 102 kilómetros de Ciudad del Carmen, tiene dos yacimientos con un potencial calculado en 80 millones de barriles de petróleo; y Mulach, que está a 17 kilómetros de Paraíso, Tabasco, y solo ocho kilómetros del campo Yaxché, tiene reservas calculadas en 100 millones de barriles de petróleo.

En ambos casos se trata de la misma zona que, desde hace varios años, se ha convertido en blanco de robos crecientes a las plataformas petroleras, como ha revelado Newsweek en Español en diversas investigaciones periodísticas.

En esta zona la operación de los grupos criminales que en lanchas rápidas se internan para atracar y desmantelar las embarcaciones ocurre a plena luz del día, como ha documentado este medio publicando incluso fotografías que evidencian el momento en que las plataformas están siendo desmanteladas ante la inacción de las autoridades.

El robo más reciente ocurrió en mayo pasado, cuando una veintena de hombres que llegaron en seis lachas atracaron la plataforma Xux-A.

La plataforma está en el campo Xux, que forma parte de lo que administrativamente Pemex llama Proyecto Tsimin-Xux, que es uno de los proyectos operativos que en el sexenio de Enrique Peña Nieto, Pemex priorizó como estratégico en la región sureste del Golfo de México, pero cuya seguridad prácticamente se dejó a la deriva. Y es la misma zona donde se ubican los nuevos yacimientos anunciados por Pemex este octubre.

En esta región hay 19 plataformas: Xux-A, Xux-B, Tsimin-A, Tsimin A-1, Tsimin A-2, Tsimin-A-3, CA-Tsimin-A, HA-Tsimin-A, Tsimin-B, Tsimin-C, Tsimin-D, May-A, CB-Litoral-A, PB-Litoral-A, CA-Litoral-A, PB-Litoral-T, HA-LT-A, HA-LT-A2, E-Litoral-A, conectadas entre oleoductos, gasoductos y oleogasoductos.

Newsweek en Español previamente documentó que entre las plataformas que han sido blanco de atracos desde 2008, con una incidencia cada vez más frecuente a partir de 2016, se encuentran la Yaxché-Bravo, Litoral Tabasco, Litoral-A, Kab-A, Kix-2, Sinan-SO, Akal-N, Tsimin-A, Tsimin-B, Tsimin-C, Tsimin-D, Akal-N, Xux-B, May-A, Xux-A, Manik-A, Balam, Etkal-101, Tumut-A, Kuil-A, Chuc-B, Bolontiku-A.

Algunas de estas plataformas han sido saqueadas en varias ocasiones. Las más vulneradas han sido las plataformas Bolontiku-A, que cuenta ya con siete robos —cuatro en 2016 y tres en 2017—; la Tsimin-A —atracada en cinco ocasiones—, y la May-A —tres veces.

En 2016 se registraron 38 hurtos; en 2017 la cifra de hurtos ascendió a 103. Y este año se han registrado una veintena de atracos a las particularmente identificadas como “plataformas satélite”, es decir, que no están tripuladas.

En el Golfo de México hay 235 plataformas petroleras costa afuera. En torno a estas hay una restricción mínima de distancia de 200 metros e incluso en algunos polígonos de hasta 49 kilómetros, es decir, que a esa distancia ninguna embarcación fuera de las que trabajan para la industria petrolera puede ingresar, y aun estas requieren la autorización de capitanía de puerto y Pemex. Se supone que desde su torre de control la petrolera también lleva una vigilancia en tiempo real de todo lo que ocurre en el Golfo. AUn así se registran los robos.

Newsweek en Español publicó fotografías de atracos a plataformas como la Tsimin-C, donde a plena luz del día cuatro hombres vestidos de civil, dos de ellos con playeras rojas y cachuchas, llegaron a bordo de la lancha; dos de ellos subieron a la plataforma, desconectaron equipos que sus cómplices les ayudaron a cargar y juntos los cuatro retornaron con su lancha cargada hasta la Terminal Marítima de Dos Bocas, a 62 kilómetros de distancia del campo Tsimin. Esta zona, donde los “guateros” zarpan para internarse a cometer sus atracos y adonde arriban con sus botines, es la misma área donde la administración del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador ha anunciado que se construirá la nueva refinería de petróleo.

 

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Logra Tamaulipas reducción histórica de la pobreza extrema

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El alza salarial, la inversión sin precedentes en programas sociales, el gobierno del Estado y Federación lograron darle a más de 50 mil tamaulipecos mejores condiciones de bienestar, reportan los informes del INEGI.

Por Regina Cardona Jasso

Tamaulipas registró una de las reducciones más importantes de pobreza extrema en su historia reciente, de acuerdo con cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Los datos correspondientes a la medición de pobreza multidimensional 2024 muestran que más de 50 mil tamaulipecos dejaron atrás la condición de pobreza extrema en apenas dos años, un resultado que tanto el Gobierno Federal como la administración estatal atribuyen a la combinación de programas sociales, aumento salarial, generación de empleo y políticas de bienestar.

Según el informe oficial del INEGI, en Tamaulipas la pobreza extrema pasó de 2.9% en 2022 a 1.5% en 2024. En términos absolutos, la cifra cayó de 102 mil 600 personas a 52 mil 400 tamaulipecos en esa condición. Esto significa que alrededor de 50 mil 200 personas lograron salir de la pobreza extrema en el estado durante ese periodo.

El avance también se reflejó en la pobreza multidimensional general. En 2022, el 26.8% de la población tamaulipeca vivía en situación de pobreza; para 2024, el indicador bajó a 20.2%. Es decir, más de 242 mil personas dejaron esa condición en apenas dos años.

Para el gobierno encabezado por Américo Villarreal, estos resultados representan una validación de la estrategia social aplicada desde el inicio de la administración. La Secretaría de Bienestar estatal destacó programas como “Alimentando tu Bienestar”, los Comedores del Bienestar, apoyos alimentarios, infraestructura social y esquemas de empleo temporal dirigidos a zonas vulnerables.

Sin embargo, las autoridades estatales también subrayan que la reducción no puede entenderse sin el contexto nacional impulsado primero por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y posteriormente por la continuidad de políticas sociales federales. Entre los factores señalados por especialistas y organismos oficiales aparecen el incremento histórico del salario mínimo, los programas sociales universales, las pensiones para adultos mayores, becas educativas y el fortalecimiento del empleo formal en regiones fronterizas como Tamaulipas.

De hecho, el propio INEGI informó que entre 2022 y 2024 México registró una de las mayores reducciones de pobreza de las últimas décadas. A nivel nacional, 8.3 millones de personas salieron de la pobreza multidimensional, mientras que más de 2 millones dejaron la pobreza extrema.

En el caso de Tamaulipas, el fenómeno adquiere especial relevancia porque históricamente el estado enfrentó fuertes desigualdades regionales, particularmente en zonas rurales, fronterizas y urbanas marginadas. Por ello, analistas locales consideran que la caída de casi 50% en pobreza extrema constituye uno de los avances sociales más relevantes para la entidad en años recientes.

El gobierno estatal ha insistido en que este resultado no es casualidad, sino consecuencia de una coordinación permanente con la Federación para dirigir recursos a sectores históricamente olvidados. En distintos municipios se ampliaron programas alimentarios, atención médica, apoyos escolares y proyectos de vivienda social, mientras que el dinamismo industrial y maquilador de la frontera contribuyó a mejorar ingresos laborales.

Aun así, especialistas advierten que persisten desafíos importantes. Aunque la pobreza disminuyó de forma significativa, todavía existen regiones con rezagos en salud, educación y acceso a servicios básicos. Además, el propio debate nacional sobre la desaparición del Coneval y la transferencia de funciones al INEGI ha generado discusiones sobre cómo seguir evaluando de manera independiente las políticas sociales.

Pese a ello, las cifras oficiales colocan hoy a Tamaulipas como uno de los estados que más avanzaron en reducción de pobreza extrema durante los últimos años. Para el discurso oficial de la llamada Cuarta Transformación, se trata de una prueba de que los programas sociales, el aumento salarial y la inversión pública pueden traducirse en mejoras reales para millones de personas. Y para el gobierno tamaulipeco, representa uno de los logros sociales más importantes del actual sexenio estatal.

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Avanzan investigaciones interinstitucionales en la UNAM para combatir la cisticercosis

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Ciudad de México.— Investigaciones científicas desarrolladas de manera interinstitucional avanzan en el estudio y control de la cisticercosis y la teniasis, enfermedades parasitarias que, aunque han disminuido en México, continúan presentes y representan un problema de salud pública. Ambas están incluidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) dentro del grupo de enfermedades tropicales desatendidas, junto con padecimientos como la lepra, el dengue y la enfermedad de Chagas.

El investigador posdoctoral del Instituto de Biotecnología de la UNAM (IBt), Ricardo Miranda Blancas, explicó que el tránsito de personas provenientes de comunidades con limitado acceso a servicios de salud ha contribuido a la persistencia de estos padecimientos. Añadió que, a nivel internacional, la OMS ha alertado sobre su reaparición en algunas regiones —incluso en países desarrollados— debido a los flujos migratorios y a que, durante la pandemia por COVID-19, estos casos pasaron a segundo plano en los sistemas de vigilancia y atención médica.

La teniasis ocurre cuando una persona consume carne de cerdo contaminada con larvas de Taenia solium, parásito que se aloja en el intestino humano y puede provocar síntomas como dolor abdominal, molestias digestivas y pérdida de peso. El escenario más grave se presenta cuando los huevos del parásito se transforman en larvas dentro del organismo y se alojan en tejidos como músculos, ojos, piel o cerebro, dando origen a la cisticercosis.

“Cuando las larvas se localizan en el sistema nervioso central hablamos de neurocisticercosis, una de las principales causas de epilepsia adquirida en México. Sus manifestaciones clínicas van desde cefaleas crónicas hasta crisis epilépticas severas que afectan de manera importante la calidad de vida”, explicó el investigador del Departamento de Medicina Molecular y Bioprocesos del IBt.

De acuerdo con datos de la OMS, Taenia solium es responsable de alrededor del 30 por ciento de los casos de epilepsia en zonas endémicas donde existen cerdos en libertad en cercanía con las viviendas humanas.

Panorama epidemiológico en México

En el país se observa una tendencia a la baja en los casos de cisticercosis. No obstante, cifras oficiales de la Secretaría de Salud indican que hasta la semana epidemiológica 31 de 2025 se habían registrado 85 casos nuevos, mientras que el total acumulado en 2024 fue de 65, lo que confirma que la enfermedad sigue activa.

Miranda Blancas explicó que el ciclo “clásico” del parásito implica la infección humana con la solitaria, la contaminación de cerdos a través de heces humanas y, posteriormente, el consumo de carne infectada sin inspección sanitaria. Este fenómeno se presenta principalmente en zonas rurales donde se crían animales de traspatio y el manejo de excretas es deficiente. En contraste, subrayó que la carne que llega a centros urbanos suele pasar por estrictos controles en rastros y puntos de inspección.

Existe, además, un ciclo alterno de contagio particularmente peligroso: la ingestión directa de los huevos del parásito, generalmente asociada a malas prácticas de higiene. “Si una persona infectada no se lava adecuadamente las manos después de ir al baño y manipula alimentos, puede transmitir los huevos a otras personas, que desarrollan cisticercosis sin haber consumido carne contaminada”, advirtió.

Prevención y control

El especialista enfatizó que la prevención se basa en medidas básicas pero efectivas: cocer adecuadamente la carne de cerdo, mantener hábitos estrictos de higiene —especialmente el lavado de manos— y realizar desparasitaciones periódicas, cada seis meses o al menos una vez al año, a todas las personas que viven en un mismo hogar.

Cuando se detecta la presencia de la solitaria, además del tratamiento antiparasitario se recomienda el uso de laxantes para facilitar la expulsión completa del parásito y reducir el riesgo de complicaciones posteriores.

Diseño de nuevos fármacos

Paralelamente a las acciones de prevención, la investigación científica busca fortalecer los tratamientos disponibles. En el IBt, Miranda Blancas colabora con el investigador Enrique Rudiño Piñera, especialista en estructuras cristalográficas, y con Abraham Landa Piedra, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, experto en la caracterización bioquímica de proteínas del parásito.

Asimismo, trabajan con Ponciano García Gutiérrez y Rafael Zubillaga Luna, de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa, en el diseño de fármacos complementarios. La estrategia se centra en estudiar las proteínas del sistema de desintoxicación de Taenia solium, conocidas como glutatión transferasas, que funcionan como verdaderos “escudos” bioquímicos y permiten al parásito resistir la acción de los medicamentos.

El grupo ha logrado determinar la estructura de la glutatión transferasa clase sigma y avanza en el análisis de otras dos enzimas, identificadas como glutatión transferasa 25 y 26, según su peso molecular. “Conocer la forma tridimensional de estas proteínas y sus sitios activos es clave para diseñar inhibidores específicos”, explicó el investigador.

Aunque el trabajo continúa en fase experimental, mediante modelos predictivos de estructura proteica el equipo ya logró diseñar un inhibidor para la glutatión transferasa de 26.5 kilodaltons, un avance que podría sentar las bases para terapias más eficaces contra la cisticercosis.

Conclusión.
Las investigaciones encabezadas por la UNAM confirman que, pese a su aparente control, la cisticercosis sigue siendo un desafío sanitario en México. La combinación de prevención comunitaria, vigilancia epidemiológica y desarrollo de nuevos fármacos abre una ruta integral para enfrentar una enfermedad que, de no atenderse, puede tener consecuencias neurológicas severas y permanentes.

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Esenciales, los primeros mil días de vida: Elena Zambrano

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Ciudad de México.— La salud durante el embarazo y la lactancia no es una responsabilidad individual, sino un proceso que involucra a la comunidad y a las políticas públicas, pues de ello depende el adecuado desarrollo de la descendencia. Así lo afirmó Elena Zambrano González, académica de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al subrayar la relevancia de los primeros mil días de vida, periodo que abarca desde la gestación hasta los dos primeros años y que, en el ámbito científico, se conoce como los Orígenes en el Desarrollo de la Salud y la Enfermedad (DOHaD, por sus siglas en inglés).

La también investigadora del Departamento de Biología de la Reproducción del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán explicó que las condiciones nutricionales y ambientales en etapas tempranas del desarrollo tienen efectos duraderos en la salud. Un ejemplo es el desarrollo renal: al nacer, cada riñón humano cuenta con alrededor de un millón de nefronas; sin embargo, si durante el embarazo la madre sufrió desnutrición severa, el feto puede desarrollar menos unidades funcionales. Aunque posteriormente existan condiciones óptimas de alimentación, ese déficit implica una mayor carga de trabajo renal y una predisposición temprana a padecimientos como hipertensión arterial.

La especialista precisó que estos riesgos no constituyen una condena irreversible. Una vida saludable puede mitigar los efectos adversos de la programación fetal; no obstante, la predisposición existe y debe ser considerada en estrategias de prevención.

Evidencia transgeneracional

Zambrano González y su equipo han realizado aportaciones relevantes a nivel internacional. Mediante modelos animales demostraron el paso transgeneracional de la resistencia a la insulina y documentaron que la descendencia de madres con obesidad, aun cuando recibe una dieta controlada durante toda su vida, presenta alteraciones metabólicas y una menor expectativa de vida en comparación con hijos de madres con nutrición adecuada.

Asimismo, sus investigaciones muestran que intervenciones oportunas pueden revertir parte de estos riesgos. Cambios en la dieta de mujeres obesas incluso un mes antes del embarazo, así como la incorporación de actividad física, mejoran de manera significativa los desenlaces metabólicos en la descendencia. “Si no se logró optimizar la salud durante el embarazo y la lactancia, nunca es tarde: también se puede intervenir directamente en las hijas y los hijos”, señaló.

Ambiente, epigenética y evidencia histórica

La académica, galardonada con la Medalla David Barker 2025 —máximo reconocimiento de la Sociedad Internacional DOHaD—, destacó que el concepto de los primeros mil días enfatiza que la salud no depende únicamente de la genética. El ambiente, la nutrición y los cambios epigenéticos en etapas críticas —como la formación de células germinales o la adolescencia— influyen de manera decisiva.

Diversos estudios epidemiológicos respaldan esta perspectiva. Entre los más documentados se encuentra el del “invierno hambriento” en los Países Bajos (1944–1945), donde la desnutrición severa durante la Segunda Guerra Mundial se asoció, décadas después, con mayor prevalencia de obesidad, diabetes e hipertensión en la descendencia. Hallazgos similares se han registrado tras el sitio de Leningrado y la hambruna en China entre 1959 y 1961. No obstante, Zambrano González aclaró que estas son asociaciones poblacionales y que para identificar mecanismos causales se requieren estudios clínicos y de laboratorio controlados.

Investigación en curso y políticas públicas

En el Departamento de Biología de la Reproducción del INCMNSZ, los equipos trabajan con modelos experimentales para comprender los efectos de la desnutrición y la obesidad materna, así como la programación metabólica por la vía paterna, el envejecimiento y los impactos en sistemas como el reproductivo, el neurodesarrollo, la memoria y la expectativa de vida. Se trata de proyectos multiinstitucionales con colaboración internacional.

La científica celebró que el enfoque de los primeros mil días de vida sea ya una prioridad en las acciones de salud pública del gobierno mexicano, a partir del Protocolo Nacional de Atención Médica, y llamó a fortalecer la coordinación entre áreas epidemiológicas, clínicas y de investigación básica para traducir la evidencia científica en políticas efectivas.

Conclusión.
La investigación liderada por Elena Zambrano González confirma que la prevención de enfermedades crónicas comienza antes del nacimiento. Garantizar condiciones nutricionales y ambientales adecuadas durante los primeros mil días de vida no sólo mejora la salud individual, sino que puede romper ciclos intergeneracionales de riesgo metabólico y reducir la carga futura de enfermedades en la población.

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