Investigación
Las pugnas entre Mier y Terán y Felipe De la Garza en Tamaulipas
En los primeros 10 años del Tamaulipas independiente la lucha por el poder también se reflejó en la joven entidad, siendo de lo más representativo el encono entre los próceres Manuel Mier y Terán y Felipe de la Garza
Por Luis Alvarado
La primera década de vida independiente en Tamaulipas no estuvo exenta de luchas políticas por el poder en una época en que las confrontaciones e insurrecciones fueron lo cotidiano, aún entre los mismos representantes de las instituciones nacionales y de los Poderes de la joven entidad.
Concluido el dominio español en 1821 con la consumación de la independencia, en 1824 nace el estado de Las Tamaulipas en medio de rivalidades que emergen en el mismo seno del Congreso y que habrían de manifestarse por años en Ciudad Victoria bajo el dominio de la estirpe llamada Los Fernández.
En ese mismo año 24 es fusilado en Padilla el ex emperador Agustín de Iturbide. Al año siguiente se impone el nombre de Ciudad Victoria a la villa de Aguayo e igual renuncia el primer gobernador constitucional Bernardo Gutiérrez de Lara víctima de las intrigas fernandistas.
En 1826 se efectúan las primeras elecciones en los seis partidos –distritos- en que se dividió la entidad en las que resulta electo Lucas Fernández. Otro Fernández, Francisco Vital es el inspector de las Milicias Cívicas creadas en 1827 por el gobierno local para la protección ciudadana.

Gral. Manuel Mier y Terán
Entre 1826 y 1828 Anastasio Bustamante es comandante de los Estados Internos de Oriente, quien enfrenta las incursiones indias y la avanzada expansionista gringa cuando Guadalupe Victoria es el primer presidente del país.
Bustamante, futuro presidente de 1830 a 1832, recibe al responsable de la Comisión de Límites federal, general Manuel Mier y Terán, quien a su paso por la entidad debía establecer con criterios científicos los límites de la joven nación con respecto a los Estados Unidos.
En 1829, Mier y Terán, Antonio López de Santa Anna y el marsoteño Felipe de la Garza encabezan la triunfal resistencia contra la invasión Barradas, último intento español por recuperar su colonia azteca independizada.
Antiguos aliados, ahora eran enemigos
El segundo presidente de la nación, Vicente Guerrero había asumido el cargo el 1 de abril de 1829 para abandonarlo en diciembre del mismo año a raíz de la rebelión conservadora de Jalapa, dirigida por el vicepresidente Bustamante y que toma eco en Tamaulipas cuando Vital Fernández, ocupa la capital victorense y se designa gobernador por dos semanas hasta que es nombrado Camilo Suárez en enero de 1830.
Vital se percata que en Soto La Marina, Felipe de la Garza igualmente se había pronunciado por el plan de Jalapa, mientras que Mier y Terán ya estaba estacionado en Tamaulipas como comandante de los Estados Internos de Oriente tras cumplir con la Comisión de Límites.

Atrapado por de la Garza, el exemperador Iturbide es conducido a su cita con el destino en la ahora Padilla
“Mier era además, jefe de la división encargada de expedicionar por Texas. Interesado este comandante en que se reconociera la estabilidad política de la república ante la inminente
amenaza angloamericana, se vio obligado a reconocer el Plan del vicepresidente (Bustamante), pero se disgustó por el curso que habían tomado las cosas en el escenario político de Tamaulipas”, escriben Zorrilla y coautores en Tamaulipas, una Historia compartida I (Cd. Victoria, UAT, 1993, p. 98).
Antiguos defensores de la Patria al rechazar la invasión española, ahora Mier y Terán y Felipe se verían en posiciones antagónicas al defender el primero al gobierno legítimo de Guerrero y el segundo a los antiliberales.
Esta primera década en la vida independiente del país y del estado de Las Tamaulipas en particular se sobrellevó bajo severos desequilibrios económicos que tenían su base en el contrabando y que en mayor o menor medida afectaron al primer gobernador Gutiérrez de Lara.
“…Los contrabandistas formaban un conjunto bien organizado, con todos los servicios necesarios y dependiendo de dinero suficiente para ablandar voluntades,”, agrega Gabriel Saldívar en su Historia Compendiada de Tamaulipas.

El presidente Anastasio Bustamante
Pero los contrabandistas no radicaban en el estado, escribe Saldívar, ‘Bustamante aclara perfectamente que eran ricos comerciantes de la ciudad de México o altos funcionarios del gobierno’.
Para combatir a los dueños del matute, el gobierno nacional apoyó al tamaulipeco y a partir de marzo de 1826 se ubicaron en la entidad tres compañías presidiales, cuya operación se reforma a partir de enero de 1836, cuando a pesar de todos los esfuerzos la introducción de mercancías angloamericanas y europeas cubrían una buena parte de la economía regional.
Los desafíos de Felipe a Manuel
Bajo los anteriores antecedentes económicos, Mier y Terán parte de Matamoros hacia Victoria para restablecer sus funciones a las autoridades destituidas pero es en el camino a Casas cuando le sale al paso Felipe de la Garza, quien lo amaga con un enfrentamiento si no reconocía la convulsiva situación política ocurrida en la zona centro, a lo cual accede Manuel.
Los problemas para Mier aumentaban; por un lado el lío victorense obstruía la finalidad principal nacional que era la de expedicionar por Texas para reafirmar la soberanía nacional amenazada por la invasión silenciosa de los ‘mojados’ colonos angloamericanos.
Y por otro lado, con Bustamante ya ubicado como presidente se opone a que Mier concentrara el nivel de fuerza que tenía en el noreste, por lo que le impone como contrapeso a Felipe de la Garza como segundo comandante de los Estados Internos de Oriente, quien no solo se niega a acatar las órdenes de Manuel, sino que desde Victoria se confabulaba o contradecía sus instrucciones.
“Mier y Terán continuamente se quejó de De la Garza ante el gobierno federal, sin recibir respuesta a sus denuncias y debiendo aceptar que a su marcha rumbo a Texas, De la Garza se situara al frente de la comandancia general”, añaden Zorrilla y coautores en su obra (p. 98).
La colisión
El choque entre los antiguos aliados se dibuja cuando Felipe se niega a asistir a la ciudad de Matamoros a recibir el mando de subcomandante por parecerle más adecuado a sus intereses el manejo de la política en el centro del estado; “y aún quiso disponer de las fuerzas federales estacionadas en Victoria y Tula, desatándose francamente el enfrentamiento entre ambos jefes…”, detallan los coautores tamaulipecos.
Producto de ese encuentro, Mier destituye a de la Garza de la segunda comandancia el 29 de abril de 1830. Pero como el mando de Manuel era regional, designa como jefe en Tamaulipas al coronel Mariano Guerra Manzanares y en Nuevo León al coronel José María Arlegui.
Por un lado Mier fijaba su posición como comandante general de los estados de Oriente ante la Legislatura tamaulipeca, pero un dictamen del Congreso lo ignora y en cambio otorga su respaldo a Felipe de la Garza, reiterando además ante el gobierno nacional su demanda de que Manuel fuera retirado de la frontera como jefe norestense.
Al tensionarse las fuerzas de Mier y de la Garza, agravadas por la protección que el ministro de Guerra Antonio Facio otorgaba al marsoteño, el comandante tuvo que revirar en la destitución de su segundo. Por su parte, Mier era ratificado por el gobierno central en su cargo regional y en la misión internacional en la fijación de los límites.
Más revueltas en Tampico y Matamoros
Por su parte, la Legislatura había impedido a Antonio Fernández la gubernatura a finales del 29 y reconoce a José M. Zozaya, quien se separa del cargo al siguiente año tras una débil gestión, lo cual coincide a nivel nacional con la salida de Vicente Guerrero en la presidencia del país, relevado por Bustamante.
Bustamante se rodeó de activos ministros como Lucas Alamán y durante su administración se notaron algunos avances en la economía nacional y a la hacienda pública, recuperando México el crédito internacional, reduciéndose el gasto y pagándose la deuda, aparejado con un incremento al comercio e industria.
Pero a inicios de 1832, Bustamante cae del poder y sufre lo que él también hizo, al rebelarse Santa Anna en Veracruz quien pedía la reinstalación del ex presidente Manuel Gómez Pedraza. Dicha rebelión es apoyada en Tampico en enero del 32 por el capitán D. N. Rodríguez, observan Zorrilla y coautores (o. c. p. 101).
Para entonces Felipe de la Garza sufría los efectos de la tuberculosis, la cual no tenía cura.
Al tener conocimiento de la asonada de Tampico, Mier y Terán, ya reintegrado como comandante regional de las fuerzas armadas se alista para aplacar a los insurrectos y casi al partir del puerto de Brazos de Santiago –al sur de la Isla del Padre- es informado de que otra revuelta se gestaba en Matamoros, por lo que decide ir a éste punto, apresando a los mayores Surbarán y Villasana.
Y para acabarla …
Para entonces el gobierno nacional envía negociadores con los insurgentes de Tampico y al no lograrlo manda al general Esteban Moctezuma para sitiar el puerto pero el militar acaba por rebelarse a la cabeza de los alzados jaibos y Pueblo Viejo, en tanto el gobernador Vital Fernández se rebela contra Bustamante y decreta medidas que lesionan los ingresos federales.
Mier y Terán ordena a Mariano Paredes controlar al gobernador Fernández, quien huye de Victoria al sur y al ser alcanzado en la Hacienda El Pretil es dispersado sin que pudiera juntar los mil hombres que se proponía, por lo que el Congreso lo desconoce nombrando sustituto a Honorato de la Garza.
“Bustamante respondió con un decreto que califica la inconstitucionalidad de los actos asumidos en marzo por el Congreso tamaulipeco, mediante los cuales se sustraían de la obediencia del gobierno de la unión”, escribe por su lado Tomás Reséndez González en su libro Francisco Vital Fernández, un tamaulipeco del siglo XIX (Cd. Victoria, prograf. 2010, p.34.
Con Mier avanzando hacia Tampico, Moctezuma ordena que Vital y Mejía se embarcaran a Matamoros y Texas, a donde llegan a fines de junio entre Brazos y Boca del Río a bordo de un bergantín, dos goletas y 250 hombres armados, temiéndose que ocuparan Matamoros en ese año 32.
Ambos mueren en 1832, Mier por suicidio
En fecha imprecisa, en 1832 fallece por tuberculosis Felipe de la Garza en su natal Soto la Marina, “dejando una fortuna estimada en 150 mil pesos en terrenos, ganado y créditos” (Diccionario Biográfico Tamaulipeco, p. 171-172). Otra versión refiere que muere el 3 de julio, el mismo día y año en que fallece su rival Mier y Terán.
Las fuerzas de Mier y Terán, en tanto, son vencidas en Fuerte Landero, cerca de Villerías (Altamira). En Tula la ciudad es tomada por los rebeldes al abandonarla el gobierno, mientras que el gobernador insurrecto Vital merodeaba las costas a la espera de tomar puerto.
El comandante en Tamaulipas Ignacio de la Mora se quejaba de la carencia de tropas y del avance rebelde, advirtiendo que se perdería el control del Estado.
“El 3 de julio a las 7:30 horas -1832- en la localidad de Padilla, el general Manuel Mier y Terán, militar de múltiples batallas y episodios trascendentes de la vida nacional, se suicidó frente a la iglesia. De acuerdo a la versión de Lucas Alemán, la causa de esta determinación…era la convicción de que la nación terminaría irremediablemente por disolverse”, concluye Reséndez en su obra (p. 38).
Investigación
Logra Tamaulipas reducción histórica de la pobreza extrema
El alza salarial, la inversión sin precedentes en programas sociales, el gobierno del Estado y Federación lograron darle a más de 50 mil tamaulipecos mejores condiciones de bienestar, reportan los informes del INEGI.
Por Regina Cardona Jasso
Tamaulipas registró una de las reducciones más importantes de pobreza extrema en su historia reciente, de acuerdo con cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Los datos correspondientes a la medición de pobreza multidimensional 2024 muestran que más de 50 mil tamaulipecos dejaron atrás la condición de pobreza extrema en apenas dos años, un resultado que tanto el Gobierno Federal como la administración estatal atribuyen a la combinación de programas sociales, aumento salarial, generación de empleo y políticas de bienestar.
Según el informe oficial del INEGI, en Tamaulipas la pobreza extrema pasó de 2.9% en 2022 a 1.5% en 2024. En términos absolutos, la cifra cayó de 102 mil 600 personas a 52 mil 400 tamaulipecos en esa condición. Esto significa que alrededor de 50 mil 200 personas lograron salir de la pobreza extrema en el estado durante ese periodo.
El avance también se reflejó en la pobreza multidimensional general. En 2022, el 26.8% de la población tamaulipeca vivía en situación de pobreza; para 2024, el indicador bajó a 20.2%. Es decir, más de 242 mil personas dejaron esa condición en apenas dos años.
Para el gobierno encabezado por Américo Villarreal, estos resultados representan una validación de la estrategia social aplicada desde el inicio de la administración. La Secretaría de Bienestar estatal destacó programas como “Alimentando tu Bienestar”, los Comedores del Bienestar, apoyos alimentarios, infraestructura social y esquemas de empleo temporal dirigidos a zonas vulnerables.
Sin embargo, las autoridades estatales también subrayan que la reducción no puede entenderse sin el contexto nacional impulsado primero por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y posteriormente por la continuidad de políticas sociales federales. Entre los factores señalados por especialistas y organismos oficiales aparecen el incremento histórico del salario mínimo, los programas sociales universales, las pensiones para adultos mayores, becas educativas y el fortalecimiento del empleo formal en regiones fronterizas como Tamaulipas.

De hecho, el propio INEGI informó que entre 2022 y 2024 México registró una de las mayores reducciones de pobreza de las últimas décadas. A nivel nacional, 8.3 millones de personas salieron de la pobreza multidimensional, mientras que más de 2 millones dejaron la pobreza extrema.
En el caso de Tamaulipas, el fenómeno adquiere especial relevancia porque históricamente el estado enfrentó fuertes desigualdades regionales, particularmente en zonas rurales, fronterizas y urbanas marginadas. Por ello, analistas locales consideran que la caída de casi 50% en pobreza extrema constituye uno de los avances sociales más relevantes para la entidad en años recientes.
El gobierno estatal ha insistido en que este resultado no es casualidad, sino consecuencia de una coordinación permanente con la Federación para dirigir recursos a sectores históricamente olvidados. En distintos municipios se ampliaron programas alimentarios, atención médica, apoyos escolares y proyectos de vivienda social, mientras que el dinamismo industrial y maquilador de la frontera contribuyó a mejorar ingresos laborales.
Aun así, especialistas advierten que persisten desafíos importantes. Aunque la pobreza disminuyó de forma significativa, todavía existen regiones con rezagos en salud, educación y acceso a servicios básicos. Además, el propio debate nacional sobre la desaparición del Coneval y la transferencia de funciones al INEGI ha generado discusiones sobre cómo seguir evaluando de manera independiente las políticas sociales.
Pese a ello, las cifras oficiales colocan hoy a Tamaulipas como uno de los estados que más avanzaron en reducción de pobreza extrema durante los últimos años. Para el discurso oficial de la llamada Cuarta Transformación, se trata de una prueba de que los programas sociales, el aumento salarial y la inversión pública pueden traducirse en mejoras reales para millones de personas. Y para el gobierno tamaulipeco, representa uno de los logros sociales más importantes del actual sexenio estatal.
Investigación
Avanzan investigaciones interinstitucionales en la UNAM para combatir la cisticercosis
El investigador posdoctoral del Instituto de Biotecnología de la UNAM (IBt), Ricardo Miranda Blancas, explicó que el tránsito de personas provenientes de comunidades con limitado acceso a servicios de salud ha contribuido a la persistencia de estos padecimientos. Añadió que, a nivel internacional, la OMS ha alertado sobre su reaparición en algunas regiones —incluso en países desarrollados— debido a los flujos migratorios y a que, durante la pandemia por COVID-19, estos casos pasaron a segundo plano en los sistemas de vigilancia y atención médica.
La teniasis ocurre cuando una persona consume carne de cerdo contaminada con larvas de Taenia solium, parásito que se aloja en el intestino humano y puede provocar síntomas como dolor abdominal, molestias digestivas y pérdida de peso. El escenario más grave se presenta cuando los huevos del parásito se transforman en larvas dentro del organismo y se alojan en tejidos como músculos, ojos, piel o cerebro, dando origen a la cisticercosis.
“Cuando las larvas se localizan en el sistema nervioso central hablamos de neurocisticercosis, una de las principales causas de epilepsia adquirida en México. Sus manifestaciones clínicas van desde cefaleas crónicas hasta crisis epilépticas severas que afectan de manera importante la calidad de vida”, explicó el investigador del Departamento de Medicina Molecular y Bioprocesos del IBt.
De acuerdo con datos de la OMS, Taenia solium es responsable de alrededor del 30 por ciento de los casos de epilepsia en zonas endémicas donde existen cerdos en libertad en cercanía con las viviendas humanas.
Panorama epidemiológico en México
En el país se observa una tendencia a la baja en los casos de cisticercosis. No obstante, cifras oficiales de la Secretaría de Salud indican que hasta la semana epidemiológica 31 de 2025 se habían registrado 85 casos nuevos, mientras que el total acumulado en 2024 fue de 65, lo que confirma que la enfermedad sigue activa.
Miranda Blancas explicó que el ciclo “clásico” del parásito implica la infección humana con la solitaria, la contaminación de cerdos a través de heces humanas y, posteriormente, el consumo de carne infectada sin inspección sanitaria. Este fenómeno se presenta principalmente en zonas rurales donde se crían animales de traspatio y el manejo de excretas es deficiente. En contraste, subrayó que la carne que llega a centros urbanos suele pasar por estrictos controles en rastros y puntos de inspección.
Existe, además, un ciclo alterno de contagio particularmente peligroso: la ingestión directa de los huevos del parásito, generalmente asociada a malas prácticas de higiene. “Si una persona infectada no se lava adecuadamente las manos después de ir al baño y manipula alimentos, puede transmitir los huevos a otras personas, que desarrollan cisticercosis sin haber consumido carne contaminada”, advirtió.
Prevención y control
El especialista enfatizó que la prevención se basa en medidas básicas pero efectivas: cocer adecuadamente la carne de cerdo, mantener hábitos estrictos de higiene —especialmente el lavado de manos— y realizar desparasitaciones periódicas, cada seis meses o al menos una vez al año, a todas las personas que viven en un mismo hogar.
Cuando se detecta la presencia de la solitaria, además del tratamiento antiparasitario se recomienda el uso de laxantes para facilitar la expulsión completa del parásito y reducir el riesgo de complicaciones posteriores.
Diseño de nuevos fármacos
Paralelamente a las acciones de prevención, la investigación científica busca fortalecer los tratamientos disponibles. En el IBt, Miranda Blancas colabora con el investigador Enrique Rudiño Piñera, especialista en estructuras cristalográficas, y con Abraham Landa Piedra, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, experto en la caracterización bioquímica de proteínas del parásito.
Asimismo, trabajan con Ponciano García Gutiérrez y Rafael Zubillaga Luna, de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa, en el diseño de fármacos complementarios. La estrategia se centra en estudiar las proteínas del sistema de desintoxicación de Taenia solium, conocidas como glutatión transferasas, que funcionan como verdaderos “escudos” bioquímicos y permiten al parásito resistir la acción de los medicamentos.
El grupo ha logrado determinar la estructura de la glutatión transferasa clase sigma y avanza en el análisis de otras dos enzimas, identificadas como glutatión transferasa 25 y 26, según su peso molecular. “Conocer la forma tridimensional de estas proteínas y sus sitios activos es clave para diseñar inhibidores específicos”, explicó el investigador.
Aunque el trabajo continúa en fase experimental, mediante modelos predictivos de estructura proteica el equipo ya logró diseñar un inhibidor para la glutatión transferasa de 26.5 kilodaltons, un avance que podría sentar las bases para terapias más eficaces contra la cisticercosis.
Conclusión.
Las investigaciones encabezadas por la UNAM confirman que, pese a su aparente control, la cisticercosis sigue siendo un desafío sanitario en México. La combinación de prevención comunitaria, vigilancia epidemiológica y desarrollo de nuevos fármacos abre una ruta integral para enfrentar una enfermedad que, de no atenderse, puede tener consecuencias neurológicas severas y permanentes.
Investigación
Esenciales, los primeros mil días de vida: Elena Zambrano
Ciudad de México.— La salud durante el embarazo y la lactancia no es una responsabilidad individual, sino un proceso que involucra a la comunidad y a las políticas públicas, pues de ello depende el adecuado desarrollo de la descendencia. Así lo afirmó Elena Zambrano González, académica de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al subrayar la relevancia de los primeros mil días de vida, periodo que abarca desde la gestación hasta los dos primeros años y que, en el ámbito científico, se conoce como los Orígenes en el Desarrollo de la Salud y la Enfermedad (DOHaD, por sus siglas en inglés).
La también investigadora del Departamento de Biología de la Reproducción del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán explicó que las condiciones nutricionales y ambientales en etapas tempranas del desarrollo tienen efectos duraderos en la salud. Un ejemplo es el desarrollo renal: al nacer, cada riñón humano cuenta con alrededor de un millón de nefronas; sin embargo, si durante el embarazo la madre sufrió desnutrición severa, el feto puede desarrollar menos unidades funcionales. Aunque posteriormente existan condiciones óptimas de alimentación, ese déficit implica una mayor carga de trabajo renal y una predisposición temprana a padecimientos como hipertensión arterial.
La especialista precisó que estos riesgos no constituyen una condena irreversible. Una vida saludable puede mitigar los efectos adversos de la programación fetal; no obstante, la predisposición existe y debe ser considerada en estrategias de prevención.
Evidencia transgeneracional
Zambrano González y su equipo han realizado aportaciones relevantes a nivel internacional. Mediante modelos animales demostraron el paso transgeneracional de la resistencia a la insulina y documentaron que la descendencia de madres con obesidad, aun cuando recibe una dieta controlada durante toda su vida, presenta alteraciones metabólicas y una menor expectativa de vida en comparación con hijos de madres con nutrición adecuada.
Asimismo, sus investigaciones muestran que intervenciones oportunas pueden revertir parte de estos riesgos. Cambios en la dieta de mujeres obesas incluso un mes antes del embarazo, así como la incorporación de actividad física, mejoran de manera significativa los desenlaces metabólicos en la descendencia. “Si no se logró optimizar la salud durante el embarazo y la lactancia, nunca es tarde: también se puede intervenir directamente en las hijas y los hijos”, señaló.
Ambiente, epigenética y evidencia histórica
La académica, galardonada con la Medalla David Barker 2025 —máximo reconocimiento de la Sociedad Internacional DOHaD—, destacó que el concepto de los primeros mil días enfatiza que la salud no depende únicamente de la genética. El ambiente, la nutrición y los cambios epigenéticos en etapas críticas —como la formación de células germinales o la adolescencia— influyen de manera decisiva.
Diversos estudios epidemiológicos respaldan esta perspectiva. Entre los más documentados se encuentra el del “invierno hambriento” en los Países Bajos (1944–1945), donde la desnutrición severa durante la Segunda Guerra Mundial se asoció, décadas después, con mayor prevalencia de obesidad, diabetes e hipertensión en la descendencia. Hallazgos similares se han registrado tras el sitio de Leningrado y la hambruna en China entre 1959 y 1961. No obstante, Zambrano González aclaró que estas son asociaciones poblacionales y que para identificar mecanismos causales se requieren estudios clínicos y de laboratorio controlados.
Investigación en curso y políticas públicas
En el Departamento de Biología de la Reproducción del INCMNSZ, los equipos trabajan con modelos experimentales para comprender los efectos de la desnutrición y la obesidad materna, así como la programación metabólica por la vía paterna, el envejecimiento y los impactos en sistemas como el reproductivo, el neurodesarrollo, la memoria y la expectativa de vida. Se trata de proyectos multiinstitucionales con colaboración internacional.
La científica celebró que el enfoque de los primeros mil días de vida sea ya una prioridad en las acciones de salud pública del gobierno mexicano, a partir del Protocolo Nacional de Atención Médica, y llamó a fortalecer la coordinación entre áreas epidemiológicas, clínicas y de investigación básica para traducir la evidencia científica en políticas efectivas.
Conclusión.
La investigación liderada por Elena Zambrano González confirma que la prevención de enfermedades crónicas comienza antes del nacimiento. Garantizar condiciones nutricionales y ambientales adecuadas durante los primeros mil días de vida no sólo mejora la salud individual, sino que puede romper ciclos intergeneracionales de riesgo metabólico y reducir la carga futura de enfermedades en la población.
