Culpa in vigilandoMtra. Nohemí Arguello SosaOpinión

La violencia del crimen y su raíz patriarcal

CULPA IN VIGILANDO 
Por  Nohemi Argüello Sosa
La violencia del crimen y su raíz patriarcal 

A unas horas del operativo de las Fuerzas Armadas de México en Jalisco, en el que fue abatido “El Mencho”, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, el Gabinete de Seguridad informó que se registraron 252 bloqueos carreteros en 20 estados del país, así como incendios de vehículos y ataques a gasolineras y establecimientos en diversas regiones. Ante este tipo de hechos violentos, rara vez nos cuestionamos sobre sus causas profundas, sobre sus raíces culturales que normalizan la violencia como forma de poder. 

Una de esas raíces es el patriarcado, un sistema que enseña, desde la infancia, que la fuerza vale más que el diálogo, que dominar es mejor que cuidar y que la masculinidad se demuestra imponiéndose sobre otros cuerpos. En ese terreno fértil crecen las distintas formas de violencia, incluida la criminal. 

Las extorsiones, los secuestros, los enfrentamientos armados, las desapariciones y los feminicidios no son hechos aislados ni desconectados entre sí. Son expresiones extremas de una misma lógica: la del control, la jerarquía y la deshumanización. Una lógica que convierte la vida en mercancía y el miedo en instrumento de gobierno. 

No es casual que el crimen organizado esté integrado principalmente por hombres formados en una cultura que glorifica la agresión y el dinero rápido, ni que las mujeres sean tratadas como objetos o mensajes de poder, convirtiendo sus cuerpos en símbolos de disputa entre grupos criminales. 

La violencia patriarcal no solo mata con balas; también mata con castigo social contras los hombres que no quieren ejercer la violencia, pero son castigados por no cumplir con el mandato de dominio y control que se les impone como modelo de hombría; y en general, contra quienes no cumplen con sus roles asignados por la sociedad, tanto hombres como mujeres. 

El crimen organizado se mantiene no solo por las armas y el dinero, sino por una cultura que legitima la crueldad y el miedo como formas de poder. Mientras no se transformen las raíces culturales que glorifican la dominación y el control, las violencias de todo tipo seguirán campeando. 

Por ello, enfrentar la violencia del crimen no es únicamente una tarea policial o judicial, sino también educativa, social y ética que nos toca a la sociedad en su conjunto para eliminar su raíz patriarcal, condición indispensable para construir una paz para todas y todos. 

¿Usted qué opina? 

En otros temas más amables, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) reconoció a integrantes de su comunidad académica, estudiantil y administrativa durante la entrega de los Reconocimientos al Mérito Universitario 2025, encabezada por el rector Dámaso Anaya Alvarado. En la sesión de Asamblea Solemne, realizada en el Gimnasio Multidisciplinario Victoria, se distinguió a 264 universitarios por su trayectoria, desempeño y contribuciones al fortalecimiento institucional, reafirmando el compromiso de la UAT con la excelencia y el sentido humanista. 

En su mensaje, el rector subrayó que esta ceremonia representa uno de los momentos más significativos para la vida universitaria, al reconocer el esfuerzo, la perseverancia y el talento de su comunidad. Destacó que la grandeza de la institución reside en su gente y que cada persona galardonada encarna los valores y la vocación transformadora de la Universidad. 

Durante el evento se entregaron premios en diversas categorías, entre ellos 13 reconocimientos a Profesor Extraordinario, 70 Diplomas al Mérito Universitario y 26 distinciones de Profesor Emérito con la Medalla “Miguel Azomoza Arronte”. Asimismo, se otorgaron 54 Medallas “Francisco T. Villarreal” a estudiantes con los más altos promedios, 31 preseas “Alfredo E. Gochicoa” al personal sindicalizado por su trayectoria laboral y, por primera vez, el Reconocimiento a la Dedicación Profesional Docente a 25 académicos jubilados. 

De igual forma, se concedieron premios a la investigación y a tesis de calidad en los niveles de licenciatura, maestría y doctorado, así como el galardón al Investigador o Investigadora Joven, reflejando el impulso académico y científico de la institución. En el marco de la ceremonia, el rector solicitó guardar un minuto de silencio en memoria de la alumna Jarethsi Guadalupe Santiago Juárez, como muestra de solidaridad con su familia y con la comunidad universitaria. 

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