Investigación
San Fernando: diez años de una masacre sin justicia
Perla Reséndez
SAN FERNANDO, Tam.| Han pasado 10 años de la peor masacre en contra de migrantes en México, sin embargo, en el galerón del rancho El Huizache en una de las brechas del ejido 6 de Enero en San Fernando, el tiempo se ha detenido.
El memorial colocado allí hace dos años por activistas e integrantes de la Casa del Migrante de Saltillo es el triste recuerdo del asesinato de 72 personas a manos de los Zetas.
Los 22 kilómetros de terracería que recorrió Luis Freddy Lala Pomavilla, migrante ecuatoriano de 18 años, que logró sobrevivir el horror de ese lugar, parecen eternos, aunque el recorrido es en vehículo escoltado por policías estatales.
A los lados de la brecha, se ven tierras sembradas de sorgo, en otras ya la planta está seca; en un punto, un pequeño cementerio con tumbas recientes es testigo de las pocas personas que se animan a transitan por el lugar.

La galera se encuentra a un lado del camino, por fuera parece indefensa, hay que atravesar grandes matorrales que tratan de esconder el terror que se vivió el 22 de agosto del 2010.
Al final de la galera, recargada en la pared, se encuentra una gran cruz, con 72 pequeños crucifijos, que representan a los 58 hombres y 14 mujeres que fueron ejecutados en el lugar; 24 hondureños, 14 salvadoreños, 13 guatemaltecos, cinco ecuatorianos, tres brasileños y un ciudadano indio.
Al lugar de la masacre nadie quiere acercarse, comenta un vecino del ejido; a un costado de la gran cruz, en una de las paredes laterales, las avispas hicieron un panal, nadie las molesta porque nadie va a ese lugar, sólo el ulular del aire entre las ramas de un árbol, intensifica el ambiente de tristeza que se siente en el lugar.
A lo largo de las tres únicas paredes de la galera, los criminales formaron contra la pared, de rodillas y con las manos y pies atados a los migrantes que se negaron a pagar por su libertad y a trabajar para ellos.

Primero los golpearos para después dispararles por la espalda, luego el tiro de gracia en la cabeza, para asegurarse que no vivieran para contar el horror del lugar.
Sin embargo, Luis Freddy Lala, quien, pese a tener una herida de bala en su cuello que salió por la mandíbula, caminó durante la noche para pedir ayuda, siendo rechazado en el camino por una persona que encontró, siguiendo hasta el amanecer a un retén del Ejército, donde lo auxiliaron y denunció los hechos.
A diez años, nueve de los 72 cuerpos hallados no han sido identificados; tampoco hay una sola sentencia de los detenidos, por lo que las familias siguen esperando justicia.
EXPERIENCIA DEL MIGRANTE, TRISTE Y LAMENTABLE: SACERDOTE
Para Hilario del Pozo Noyola, sacerdote de la parroquia de San Fernando en el municipio del mismo nombre, recuerda que a partir del 2010 y en tan sólo cuatro años, más de la mitad de la población se fue del lugar, huyendo de la violencia e inseguridad.

“No cabe en San Fernando, una familia que no haya sido tocada o lastimada por esta situación, como iglesia tenemos ese compromiso de dar el apoyo espiritual y moral, para todas las personas que tienen el deceso o la experiencia de un secuestro o de un familiar, fueron situaciones lamentables las que se vivieron”.
San Fernando para los migrantes se ha convertido en signo de muerte, en una tumba de olvido y la de los 72 migrantes, fue la puerta que abrió el horror que pasan los que se atreven a cruzar por ese poblado a 184 kilómetros de Victoria, la capital de Tamaulipas.
En abril del 2011 fueron hallados en 47 fosas clandestinas otros 193 cuerpos y desde entonces, se han reportado más hechos violentos en San Fernando, relacionados con migrantes.
“La experiencia del migrante es una situación muy triste y lamentable, que lo buscan, no por hacer daño a otros lugares, lo buscan por una finalidad, llevar la prosperidad a sus propias familias, eso es lo que los hace arriesgar sus vidas y dejar todo lo que tienen, sus raíces, su cultura, pero nunca dejan de tener su corazón en su lugar de origen”, señala en sacerdote.
LUCIANO LEAL, EL SECUESTRO DE UN MENOR QUE ESTREMECE A SAN FERNANDO
El ambiente en San Fernando sigue siendo tenso, algunos pobladores aseguran sentir miedo, ya que los secuestros y asesinatos continúan, el último de ellos el de Luciano Leal Garza, un niño de 15 años, quien fue engañado en un perfil falso de Facebook, para ser secuestrado.

Padre de Luciano, joven de 14 años secuestrado en San Fernando
Pese al pago de dos rescates de 4 millones y medio de pesos, el menor no fue entregado y sus padres siguen buscando pistas junto a las autoridades, para dar con su hijo.
El padre de este, de nombre también Luciano, señala que sus hijos han crecido en medio de un ambiente violento, por lo que no pueden salir a la calle libremente y no es para menos, pues la familia ha pasado por cinco secuestros.
“Yo fui secuestrado en el 2012, estuve 32 días, enseguida una tía, hermana de mi mamá, hace 2 años y medio mi hermano fue secuestrado, poco tiempo después, tres, cuatro meses, un primo, está desaparecido, tiene ya dos años, y ahora pasa lo de mi hijo”.
En San Fernando, los secuestros son habituales, sin embargo, explica el papá de Luciano, casi siempre son personas mayores, dueños de negocios, empresarios, ganaderos, pero nunca de niños, hasta ahora.
En las calles son pocas las personas jóvenes que transitan, quienes lo hacen por necesidad, saben que corren peligro y tienen que cuidarse de los delincuentes. En la plaza, los cajones de los lustradores de calzado, se encuentran vacíos.
Un grupo de elementos de la Guardia Nacional, montan guardia a las afueras de la presidencia municipal, otros se ubican enfrente, en la esquina de la pequeña plaza principal, a un lado del memorial colocado hace un año, en honor de Miriam Elizabeth Rodríguez Martínez, quien fue asesinada el 10 de mayo del 2015.
MIRIAM RODRÍGUEZ ÍCONO DE LUCHA POR LOS DESAPARECIDOS
Miriam buscaba a su hija Karen Alejandra Salinas Rodríguez de 16 años, que en enero del 2012 fue secuestrada por un grupo delincuencial, dos años después, encontró el cuerpo de su hija en una fosa clandestina y siguió la búsqueda de los asesinos de su hija.

La activista Miriam Rodríguez, perdió la vida buscando justicia
La búsqueda dio frutos y en septiembre del 2014, encontró a Uriel y Cristian Josué “N” de 19 y 18 años de edad, quienes fueron detenidos por policías federales; en junio del 2017 en Boca del Río, Veracruz, la policía detuvo a Alejandra “N”, integrante de la banda que secuestró a Karen.
Miriam, quien encabezaba el “Colectivo de desaparecidos de San Fernando”, fue asesinada cuando regresaba a su casa, tras un festejo del Día de las Madres. Dos años después, Juan Manuel Alvarado López “Alushe”, señalado como uno de los cuatro asesinos de la activista, fue abatido en enfrentamiento con autoridades.
Edwin Alain “El Flaco”, fue detenido en Apodaca, Nuevo León ese mismo año; Erick Leonel Villatoro Hernández “El Diablo”, detenido en Jalisco y Alfredo Misael Quintanilla Vélez, fue condenado 15 años por el homicidio.
Algunas de las familias que han decidido quedarse en San Fernando, lo hacen esperando encontrar a un ser querido que fue arrebatado con violencia del hogar, pese a correr también el mismo riesgo.
LA FE Y LA ESPERANZA ES LO ÚLTIMO QUE MUERE: ACTIVISTA
Carmen Ramos Pérez, madre de dos jóvenes, se ha convertido en activista, a costa de tocar puertas y adentrarse entre el monte, buscando una pista de su esposo Jesús Leal Lucio, quien el 15 de septiembre del 2012, a las 2:00 de la tarde, fue “levantado” por un grupo armado.
Nunca le pidieron un rescate, por lo que desde entonces ha andado en “pie de lucha”, pues el Ministerio Público de Matamoros, donde radicó la denuncia, dice, no ha realizado las diligencias necesarias en el caso.
Carmela mantiene la esperanza de que su esposo Jesús, esté vivo, pues hace un año, cuando colgó la fotografía de él en una página de Facebook de búsqueda de personas, le mandaron mensaje a su celular desde una lada de Reynosa, donde le aseguraban que su esposo está vivo.
Como prueba, le dieron datos que sólo ella y su esposo, podría saber; le exigieron 40 mil pesos para entregarlo, sin embargo, al acudir a Matamoros a ampliar su declaración con los nuevos datos conseguidos, se da cuenta que nunca se hizo una diligencia para buscar a su esposo.
“Lo único nuevo que hay, es que están citando a mi suegro y a mi cuñado, para que declaren, mi suegro ya tiene más de un año que murió y murió de tristeza, murió desilusionado porque el gobierno no hizo nada”.
De los inicios de la guerra en San Fernando en 2010, entre el Cartel del Golfo y su brazo armado, “Los Zetas”, recuerda, “eran un equipo solo, luego se pelean y fue el acabose del pueblo, porque como andaban en guerra, venían y agarraban gente a la fuerza”.
La señora Carmela Ramos, explica que los “reclutados” no se escapaban, porque sabían que si lo hacían, matarían a la familia, “cuando ellos lleguen a nuestras casas, nosotros vamos a estar muertos, es lo que se oye, es secreto a voces”.
La primera matanza de los 72 migrantes, dice, fue la perdición para San Fernando, “luego Calderón empezó a agarrar cabecillas grandes y cada vez que agarraban a un pesado, como nosotros decimos, las represalias son para el pueblo; nosotros tenemos miedo que agarren un cabecilla, porque nos van a venir a ejecutar a llevar, no importa si eres hombre o mujer, vas pa´rriba”.
En el pueblo, asegura, la tranquilidad dura dos o tres días, luego, se vuelven a escuchar noticias de personas que se llevan, “han desaparecidos señores, jóvenes, niños, ahora el más mencionado es Lucianito Leal de materiales San Antonio”.
Tener un familiar desaparecido, dice, es un infierno, “es una cruz que estamos cargando y nos preguntamos día a día, ¿por qué?, si ellos no estaban mal, no le hacían daño a los demás, ¿por qué nos pasó esto?”
No todas las historias son tristes, recuerda que el pasado domingo 16, en el llamado Paso Real, secuestraron a un joven, sin embargo, su familia se movilizó, se implementaron retenes en carreteras y caminos para buscar al secuestrado, “mis respetos para la Federal, en ese rato, recuperaron al muchacho y mataron a los delincuentes”.
Pese al ambiente de inseguridad que dice, aún se vive, asegura que la gente se ha cansado de las amenazas, del dolor que viven, “creo que ya en San Fernando nos vamos a levantar en armas, porque la ley aquí, es raro que haga algo”.
A ocho años del secuestro de su esposo, Carmela tiene todos los documentos importantes de su familia en una maleta, “si encuentro a mi esposo con vida, que Dios quiera, allí se queda todo, yo tengo todo en un maletín, actas de nacimiento, CURP, hasta fotografías”.
La fe y la esperanza, dice, es lo último que muere, “el día que yo lo recupere, agarro el maletín y pido asilo político, dejo todo, con la ropa que traes a dormir en el suelo, como sea, pero estar la familia unida, tengo años que tengo mi maletín, de documentos, fotos, porque no pienso dejar ni fotos para que nos alcancen y nos lleguen a matar más allá”, comentó.
Investigación
Logra Tamaulipas reducción histórica de la pobreza extrema
El alza salarial, la inversión sin precedentes en programas sociales, el gobierno del Estado y Federación lograron darle a más de 50 mil tamaulipecos mejores condiciones de bienestar, reportan los informes del INEGI.
Por Regina Cardona Jasso
Tamaulipas registró una de las reducciones más importantes de pobreza extrema en su historia reciente, de acuerdo con cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Los datos correspondientes a la medición de pobreza multidimensional 2024 muestran que más de 50 mil tamaulipecos dejaron atrás la condición de pobreza extrema en apenas dos años, un resultado que tanto el Gobierno Federal como la administración estatal atribuyen a la combinación de programas sociales, aumento salarial, generación de empleo y políticas de bienestar.
Según el informe oficial del INEGI, en Tamaulipas la pobreza extrema pasó de 2.9% en 2022 a 1.5% en 2024. En términos absolutos, la cifra cayó de 102 mil 600 personas a 52 mil 400 tamaulipecos en esa condición. Esto significa que alrededor de 50 mil 200 personas lograron salir de la pobreza extrema en el estado durante ese periodo.
El avance también se reflejó en la pobreza multidimensional general. En 2022, el 26.8% de la población tamaulipeca vivía en situación de pobreza; para 2024, el indicador bajó a 20.2%. Es decir, más de 242 mil personas dejaron esa condición en apenas dos años.
Para el gobierno encabezado por Américo Villarreal, estos resultados representan una validación de la estrategia social aplicada desde el inicio de la administración. La Secretaría de Bienestar estatal destacó programas como “Alimentando tu Bienestar”, los Comedores del Bienestar, apoyos alimentarios, infraestructura social y esquemas de empleo temporal dirigidos a zonas vulnerables.
Sin embargo, las autoridades estatales también subrayan que la reducción no puede entenderse sin el contexto nacional impulsado primero por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y posteriormente por la continuidad de políticas sociales federales. Entre los factores señalados por especialistas y organismos oficiales aparecen el incremento histórico del salario mínimo, los programas sociales universales, las pensiones para adultos mayores, becas educativas y el fortalecimiento del empleo formal en regiones fronterizas como Tamaulipas.

De hecho, el propio INEGI informó que entre 2022 y 2024 México registró una de las mayores reducciones de pobreza de las últimas décadas. A nivel nacional, 8.3 millones de personas salieron de la pobreza multidimensional, mientras que más de 2 millones dejaron la pobreza extrema.
En el caso de Tamaulipas, el fenómeno adquiere especial relevancia porque históricamente el estado enfrentó fuertes desigualdades regionales, particularmente en zonas rurales, fronterizas y urbanas marginadas. Por ello, analistas locales consideran que la caída de casi 50% en pobreza extrema constituye uno de los avances sociales más relevantes para la entidad en años recientes.
El gobierno estatal ha insistido en que este resultado no es casualidad, sino consecuencia de una coordinación permanente con la Federación para dirigir recursos a sectores históricamente olvidados. En distintos municipios se ampliaron programas alimentarios, atención médica, apoyos escolares y proyectos de vivienda social, mientras que el dinamismo industrial y maquilador de la frontera contribuyó a mejorar ingresos laborales.
Aun así, especialistas advierten que persisten desafíos importantes. Aunque la pobreza disminuyó de forma significativa, todavía existen regiones con rezagos en salud, educación y acceso a servicios básicos. Además, el propio debate nacional sobre la desaparición del Coneval y la transferencia de funciones al INEGI ha generado discusiones sobre cómo seguir evaluando de manera independiente las políticas sociales.
Pese a ello, las cifras oficiales colocan hoy a Tamaulipas como uno de los estados que más avanzaron en reducción de pobreza extrema durante los últimos años. Para el discurso oficial de la llamada Cuarta Transformación, se trata de una prueba de que los programas sociales, el aumento salarial y la inversión pública pueden traducirse en mejoras reales para millones de personas. Y para el gobierno tamaulipeco, representa uno de los logros sociales más importantes del actual sexenio estatal.
Investigación
Avanzan investigaciones interinstitucionales en la UNAM para combatir la cisticercosis
El investigador posdoctoral del Instituto de Biotecnología de la UNAM (IBt), Ricardo Miranda Blancas, explicó que el tránsito de personas provenientes de comunidades con limitado acceso a servicios de salud ha contribuido a la persistencia de estos padecimientos. Añadió que, a nivel internacional, la OMS ha alertado sobre su reaparición en algunas regiones —incluso en países desarrollados— debido a los flujos migratorios y a que, durante la pandemia por COVID-19, estos casos pasaron a segundo plano en los sistemas de vigilancia y atención médica.
La teniasis ocurre cuando una persona consume carne de cerdo contaminada con larvas de Taenia solium, parásito que se aloja en el intestino humano y puede provocar síntomas como dolor abdominal, molestias digestivas y pérdida de peso. El escenario más grave se presenta cuando los huevos del parásito se transforman en larvas dentro del organismo y se alojan en tejidos como músculos, ojos, piel o cerebro, dando origen a la cisticercosis.
“Cuando las larvas se localizan en el sistema nervioso central hablamos de neurocisticercosis, una de las principales causas de epilepsia adquirida en México. Sus manifestaciones clínicas van desde cefaleas crónicas hasta crisis epilépticas severas que afectan de manera importante la calidad de vida”, explicó el investigador del Departamento de Medicina Molecular y Bioprocesos del IBt.
De acuerdo con datos de la OMS, Taenia solium es responsable de alrededor del 30 por ciento de los casos de epilepsia en zonas endémicas donde existen cerdos en libertad en cercanía con las viviendas humanas.
Panorama epidemiológico en México
En el país se observa una tendencia a la baja en los casos de cisticercosis. No obstante, cifras oficiales de la Secretaría de Salud indican que hasta la semana epidemiológica 31 de 2025 se habían registrado 85 casos nuevos, mientras que el total acumulado en 2024 fue de 65, lo que confirma que la enfermedad sigue activa.
Miranda Blancas explicó que el ciclo “clásico” del parásito implica la infección humana con la solitaria, la contaminación de cerdos a través de heces humanas y, posteriormente, el consumo de carne infectada sin inspección sanitaria. Este fenómeno se presenta principalmente en zonas rurales donde se crían animales de traspatio y el manejo de excretas es deficiente. En contraste, subrayó que la carne que llega a centros urbanos suele pasar por estrictos controles en rastros y puntos de inspección.
Existe, además, un ciclo alterno de contagio particularmente peligroso: la ingestión directa de los huevos del parásito, generalmente asociada a malas prácticas de higiene. “Si una persona infectada no se lava adecuadamente las manos después de ir al baño y manipula alimentos, puede transmitir los huevos a otras personas, que desarrollan cisticercosis sin haber consumido carne contaminada”, advirtió.
Prevención y control
El especialista enfatizó que la prevención se basa en medidas básicas pero efectivas: cocer adecuadamente la carne de cerdo, mantener hábitos estrictos de higiene —especialmente el lavado de manos— y realizar desparasitaciones periódicas, cada seis meses o al menos una vez al año, a todas las personas que viven en un mismo hogar.
Cuando se detecta la presencia de la solitaria, además del tratamiento antiparasitario se recomienda el uso de laxantes para facilitar la expulsión completa del parásito y reducir el riesgo de complicaciones posteriores.
Diseño de nuevos fármacos
Paralelamente a las acciones de prevención, la investigación científica busca fortalecer los tratamientos disponibles. En el IBt, Miranda Blancas colabora con el investigador Enrique Rudiño Piñera, especialista en estructuras cristalográficas, y con Abraham Landa Piedra, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, experto en la caracterización bioquímica de proteínas del parásito.
Asimismo, trabajan con Ponciano García Gutiérrez y Rafael Zubillaga Luna, de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa, en el diseño de fármacos complementarios. La estrategia se centra en estudiar las proteínas del sistema de desintoxicación de Taenia solium, conocidas como glutatión transferasas, que funcionan como verdaderos “escudos” bioquímicos y permiten al parásito resistir la acción de los medicamentos.
El grupo ha logrado determinar la estructura de la glutatión transferasa clase sigma y avanza en el análisis de otras dos enzimas, identificadas como glutatión transferasa 25 y 26, según su peso molecular. “Conocer la forma tridimensional de estas proteínas y sus sitios activos es clave para diseñar inhibidores específicos”, explicó el investigador.
Aunque el trabajo continúa en fase experimental, mediante modelos predictivos de estructura proteica el equipo ya logró diseñar un inhibidor para la glutatión transferasa de 26.5 kilodaltons, un avance que podría sentar las bases para terapias más eficaces contra la cisticercosis.
Conclusión.
Las investigaciones encabezadas por la UNAM confirman que, pese a su aparente control, la cisticercosis sigue siendo un desafío sanitario en México. La combinación de prevención comunitaria, vigilancia epidemiológica y desarrollo de nuevos fármacos abre una ruta integral para enfrentar una enfermedad que, de no atenderse, puede tener consecuencias neurológicas severas y permanentes.
Investigación
Esenciales, los primeros mil días de vida: Elena Zambrano
Ciudad de México.— La salud durante el embarazo y la lactancia no es una responsabilidad individual, sino un proceso que involucra a la comunidad y a las políticas públicas, pues de ello depende el adecuado desarrollo de la descendencia. Así lo afirmó Elena Zambrano González, académica de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al subrayar la relevancia de los primeros mil días de vida, periodo que abarca desde la gestación hasta los dos primeros años y que, en el ámbito científico, se conoce como los Orígenes en el Desarrollo de la Salud y la Enfermedad (DOHaD, por sus siglas en inglés).
La también investigadora del Departamento de Biología de la Reproducción del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán explicó que las condiciones nutricionales y ambientales en etapas tempranas del desarrollo tienen efectos duraderos en la salud. Un ejemplo es el desarrollo renal: al nacer, cada riñón humano cuenta con alrededor de un millón de nefronas; sin embargo, si durante el embarazo la madre sufrió desnutrición severa, el feto puede desarrollar menos unidades funcionales. Aunque posteriormente existan condiciones óptimas de alimentación, ese déficit implica una mayor carga de trabajo renal y una predisposición temprana a padecimientos como hipertensión arterial.
La especialista precisó que estos riesgos no constituyen una condena irreversible. Una vida saludable puede mitigar los efectos adversos de la programación fetal; no obstante, la predisposición existe y debe ser considerada en estrategias de prevención.
Evidencia transgeneracional
Zambrano González y su equipo han realizado aportaciones relevantes a nivel internacional. Mediante modelos animales demostraron el paso transgeneracional de la resistencia a la insulina y documentaron que la descendencia de madres con obesidad, aun cuando recibe una dieta controlada durante toda su vida, presenta alteraciones metabólicas y una menor expectativa de vida en comparación con hijos de madres con nutrición adecuada.
Asimismo, sus investigaciones muestran que intervenciones oportunas pueden revertir parte de estos riesgos. Cambios en la dieta de mujeres obesas incluso un mes antes del embarazo, así como la incorporación de actividad física, mejoran de manera significativa los desenlaces metabólicos en la descendencia. “Si no se logró optimizar la salud durante el embarazo y la lactancia, nunca es tarde: también se puede intervenir directamente en las hijas y los hijos”, señaló.
Ambiente, epigenética y evidencia histórica
La académica, galardonada con la Medalla David Barker 2025 —máximo reconocimiento de la Sociedad Internacional DOHaD—, destacó que el concepto de los primeros mil días enfatiza que la salud no depende únicamente de la genética. El ambiente, la nutrición y los cambios epigenéticos en etapas críticas —como la formación de células germinales o la adolescencia— influyen de manera decisiva.
Diversos estudios epidemiológicos respaldan esta perspectiva. Entre los más documentados se encuentra el del “invierno hambriento” en los Países Bajos (1944–1945), donde la desnutrición severa durante la Segunda Guerra Mundial se asoció, décadas después, con mayor prevalencia de obesidad, diabetes e hipertensión en la descendencia. Hallazgos similares se han registrado tras el sitio de Leningrado y la hambruna en China entre 1959 y 1961. No obstante, Zambrano González aclaró que estas son asociaciones poblacionales y que para identificar mecanismos causales se requieren estudios clínicos y de laboratorio controlados.
Investigación en curso y políticas públicas
En el Departamento de Biología de la Reproducción del INCMNSZ, los equipos trabajan con modelos experimentales para comprender los efectos de la desnutrición y la obesidad materna, así como la programación metabólica por la vía paterna, el envejecimiento y los impactos en sistemas como el reproductivo, el neurodesarrollo, la memoria y la expectativa de vida. Se trata de proyectos multiinstitucionales con colaboración internacional.
La científica celebró que el enfoque de los primeros mil días de vida sea ya una prioridad en las acciones de salud pública del gobierno mexicano, a partir del Protocolo Nacional de Atención Médica, y llamó a fortalecer la coordinación entre áreas epidemiológicas, clínicas y de investigación básica para traducir la evidencia científica en políticas efectivas.
Conclusión.
La investigación liderada por Elena Zambrano González confirma que la prevención de enfermedades crónicas comienza antes del nacimiento. Garantizar condiciones nutricionales y ambientales adecuadas durante los primeros mil días de vida no sólo mejora la salud individual, sino que puede romper ciclos intergeneracionales de riesgo metabólico y reducir la carga futura de enfermedades en la población.
