Homero Hinojosa

Homero Hinojosamarzo 28, 2020
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CABRITO NEWS

Por Homero Hinojosa

Estimular a los empleadores

La crítica mayor que ha recibido el Gobierno mexicano de parte de la opinión pública tiene que ver con las recientes conductas de acercamiento social que ha tenido Andrés Manuel López Obrador con los ciudadanos.

Sin embargo, los señalamientos van más allá y están relacionados con la falta de acciones de apoyo social y económico para enfrentar de manera más directa la crisis del Coronavirus.

Se comenta, por ejemplo, que mientras Estados Unidos ha movilizado a todo su sistema empresarial, farmaceutico y financiero para sumarse al plan de contingencia, acá en México se toman las cosas a la ligera.

Se dice que allá si se están contabilizando los casos de contagio de una manera más válida. Acá en nuestro país no. Allá sí se están haciendo pruebas confiables. Acá no.

Solo el tiempo dirá si la curva de aceleramiento de contagios seguirá una verticalidad tenebrosa como la que se observa en Estados Unidos, Italia y España.

De que se pondrá más difícil la situación en abril y mayo nadie duda de ello. Es buen momento para que nuestro Gobierno aliste de manera paralela un plan de rescate para las empresas y empleados quienes se verán afectados en sus ingresos. El desempleo, sin duda, será evidente antes de que llegue el verano.

Y es que mientras en Estados Unidos el Senado aprobó un histórico paquete de ayuda por 2 billones de dólares, de los que 864 mil millones de dólares son para empresas, en México aún no hay una estrategia integral. Hasta el momento los programas oficiales anunciados dejan fuera a las empresas, que son las principales generadoras de empleo.

Los únicos beneficiados hasta el momento han sido el Insabi en los estados, a los cuales se les han destinado recursos por 25 mil 300 millones de pesos. La Marina y la Defensa recibirán 4 mil 500 millones de pesos como apoyo extra.

Hoteles, restaurantes, agencias automotrices y comercio del sector PYMES en general se verán afectados. Y aún cuando sus dueños tengan algunos ahorros para sobrevivir y —eventualmente— relanzar operaciones, el grueso de sus empleados corre el riesgo de ver descuentos en su salario y padecer despidos.

Para el sector de la construcción esto representa un golpe mayúsculo, sobre todo porque es un rubro en donde las operaciones se manejan con sistemas de pago entre proveedores y clientes de varios meses. La falta de liquidez obligará a patrones a dejar sin empleo a tantos trabajadores de este sector, un riesgo inmenso para el país.

Como bien dice el dicho, “el hambre es canija”, y los sectores populares no dudarían en recurrir a saqueos contra tiendas y supermercados, situación que ya se ve en algunos estados, como Puebla.

Los incentivos de parte del Gobierno no deben esperar al final. Es hora de actuar con señales más claras para apoyar al sector productivo nacional que finalmente es el que con mantiene en paz y estabilidad social al País ofreciendo empleo y salarios a los mexicanos

 

 

 

 

 


Homero Hinojosamarzo 21, 2020
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La Tormenta Perfecta

Por Homero Hinojosa

En medio de la crisis que vive el mundo por el temible “coronavirus”, otro tipo de riesgo se asoma por el horizonte para México. Y éste tiene que ver con sus perspectivas nada alentadoras en el terreno económico.

A menos de una semana de su última revisión, Bank of America estimó que la economía de nuestro país caerá hasta 4.5 por ciento. Es importante señalar que este nuevo ajuste ya contempla la afectación del COVID-19, principalmente en las exportaciones y a su estrecha relación con nuestro vecino del norte, los Estados Unidos.

“Gran parte de nuestra revisión de la actividad económica mexicana es debido a las menores expectativas de crecimiento global y estadounidense”, informó Bank of America en un comunicado difundido este jueves.

La institución señala que la contracción en los Estados Unidos se reflejará también en una gran contracción de la actividad económica en México, ya que es una economía muy abierta que comercia más del 60 por ciento de su PIB con ese país. Por ello, una caída estadounidense se amplificará seguramente en México.

En este escenario es importante señalar que nuestro país es vulnerable ante la afectación de los canales de suministro en todo el mundo y más con un cierre de las fronteras (acción inminente este fin de semana), lo que impactará significativamente en la economía de las ciudades ubicadas principalmente en nuestros estados fronterizos, como Ciudad Juárez, Tijuana y Nuevo Laredo.

Un factor ajeno al virus lo representa la “decisión oportuna” de Arabia Saudita de recortar el precio en su producción de barriles de petróleo. Esto ha impactado notoriamente no solo en México, sino en la mayor parte de los países productores de crudo.

El jueves Pemex reportó que el precio de la mezcla mexicana cayó hasta 14 dólares el barril, el menor nivel registrado en 18 años. Ello, aunado a la devaluación del Peso (que ha alcanzado el rango de 23-24 pesos por dólar), pone en evidencia la preocupación por el impacto de los bajos precios del petróleo en los ingresos del país. México depende de la firma estatal para casi una quinta parte de sus entradas. 

La acentuada presión sobre la economía y el golpe a los ingresos petroleros ha generado preocupación entre los inversionistas quienes temen que la austeridad fiscal que Andrés Manuel López Obrador ha defendido durante su mandato se vea impactada de forma gradual y que el Gobierno deba activar la máquina del gasto para apuntalar la economía, rescatar a la petrolera nacional y apuntalar otras áreas de rubro social.

Para muchas ésta es una “tormenta perfecta”, una crisis en donde se combinan riesgos potenciales de salud, una caída de 4.5 por ciento en el PIB, una economía petrolera con precios irrisorios y una moneda nacional golpeada, sin mencionar los estragos por venir en la economía del hogar y en el empleo. 

Quizá sea hora de que el Gobierno deje de promocionar sus proyectos de la 4T (Tren Maya, Aeropuerto Santa Lucía, Dos Bocas) para atender las prioridades derivadas de esta crisis de salud y del petróleo. Los mexicanos no pueden esperar menos de ello.


Homero Hinojosafebrero 29, 2020
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CABRITO NEWS

Por Homero Hinojosa

Hora de virar el timón

El mes de marzo será sin duda para nuestro Presidente y para México un momento histórico, excepcional, que recordaremos en el tiempo.

Todo el País está en expectativa por la fecha monumental del 9 de marzo —en que habrá un paro total femenil en el País— y por la eventual convergencia que seguramente tendrán alrededor de este evento todos los asuntos nacionales «calientes» en la agenda.

Y ni qué decir de la llegada del Coronavirus a México. Luego de la primicia dada el viernes por la Secretaría de Salud, confirmando el primer caso de contagio, el País es ahora otro.

El mes de marzo será la gran oportunidad para que Andrés Manuel López Obrador cambie su discurso añejo por una nueva retórica que procure la unificación de las diferentes ideologías y pensamientos que existen en un país tan polarizado como el nuestro. Y si no lo hace ahora quizá estará firmando un destino incierto para él y para millones de mexicanos que esperan un liderazgo menos acartonado.

El principal problema de AMLO es que no logra quitarse aún la investidura de candidato presidencial. Mantiene el mismo guión de idealismos, deseos y buenas intenciones, un escrito que, sin duda, fue muy persuasivo y oportuno en su momento, pero que hoy en día en medio de todos los problemas nacionales carece totalmente de vigencia.

Parece difícil para el Presidente entender que el Ejecutivo es un espacio de poder en donde debe existir más pragmatismo y menos idealismo. No basta gobernar desde las palabras ni tampoco desde el populismo con sus giras por diferentes municipios y estados del País.

Ser Presidente implica dejar a un lado las buenas intenciones para poner en práctica ahora las buenas acciones. Significa dar oportunidad de inclusión a una representación de fuerzas en su gabinete, una decisión que vaya más allá de cumplir con compromisos de campaña y uno que otro favor personal y familiar.

López Obrador arribó a Palacio Nacional el 1 de diciembre de 2018 con la mayor popularidad que ha tenido un Presidente en la historia contemporánea de México. Impresionantes eran los números que arrojaron las encuestas que meses antes de las elecciones definieron su clara victoria.

Las esperanzas de millones de mexicanos por un cambio de rumbo, sobre todo en los rubros de justicia y bienestar, se volcaron hacia una figura que proclamó la Cuarta Transformación (4T) como su lema de Gobierno.

Pero la famosa 4T solo ha quedado en materia, en esperanza y en «slogan» político. Destacan en México deficiencias claras en el sector salud (complicándose ahora con la confirmación del Coronavirus) y en la repartición equitativa de fondos para los estados. El dinero no llega. El dinero nadie sabe en qué manos está.

El mes de marzo representa para el Presidente un momento histórico para “pivotear” (un término utilizado en el argot emprendedor)  y tratar de innovar con un estilo más abierto, conciliador y pragmático. La Nación no parece simplemente demandarlo. Se lo exige.


Homero Hinojosafebrero 22, 2020
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Fotos que hablan

Por Homero Hinojosa

Los recientes asesinatos de la joven Ingrid Escamilla y la pequeña Fátima han desatado una discusión nacional que se ha acentuado en tres campos públicos: la responsabilidad de los medios, la respuesta del Gobierno y la indignación popular en las redes sociales.

La controversia estalló con la publicación de las fotografías grotescas de Ingrid muerta en diversos diarios como La Prensa y que rápidamente fueron divulgadas en Internet. La Secretaría de Gobernación emitió sobre ello un comunicado el 13 de febrero en el que condenaba toda difusión de imágenes de dicho feminicidio y advertía que se investigaría a los medios de comunicación que propagaron dichas fotografías.

«Gobernación ratifica su condena a la publicación y difusión de dicho material que revictimiza, privilegia el sensacionalismo y el morbo. Esto atenta contra la dignidad, intimidad e identidad de las víctimas y de sus familias”, rezaba el comunicado.

A raíz de la muerte de la pequeña Fátima, más tarde, el Presidente Andrés Manuel López Obrador denunció en su «Mañanera» del martes que hay medios mexicanos que actúan con oportunismo y “zopilotean” sobre el crimen.

«Yo entiendo de que en una circunstancia como esta haya una exigencia de justicia, además es lo que se debe de hacer, es lo mínimo, pero no debe de actuarse con oportunismo, es un asunto muy serio”, dijo AMLO.

Ambos crímenes, y la respuesta fuerte del Gobierno, vienen de nuevo a replantear el papel que están jugando los medios en México apresurados por la inmediatez del Internet. Ciertamente la velocidad de los acontecimientos y la falta de profundidad en la cobertura temprana lleva a muchos periodistas a actuar de manera superficial y sin medir las consecuencias que tendrá el material impreso, visual o digital que publicarán.

La presión por que “otro medio les gane la nota”, sumado a falta de un ejercicio ético que debería imponerse ante las demandas típicas de una primicia, parecen ser los factores que definen hoy en día los criterios de operación de los medios.

Podría decirse que la prensa policiaca estaría exenta de practicar la Ética. Como dice la periodista Lucrecia Lozano, “el periodismo de la nota roja puede argumentar que su objetivo es ´visibilizar la barbarie´, pero en el caso de los feminicidios y la explotación del morbo mediante el uso de textos e imágenes, lejos de contribuir a visibilizar el problema que subyace en esas muertes… lo que hace es trivializar esa violencia”.

Ciertamente hemos caído en la “espectacularización y banalización de la violencia”, como dice Lozano, por lo que ahora sería una buena oportunidad para que la prensa mexicana revise sus criterios de rigor periodístico y considere alternativas para publicar los hechos, una tarea que no debe dejar de hacer.

El periodista Sergio Sarmiento dejó entrever en una columna esta semana la responsabilidad de nuestras autoridades: “Hoy el Gobierno se lanza no contra los feminicidas, sino contra la divulgación de las imágenes. Quiere proteger a los feminicidas”.

Ya el Presidente López Obrador ha dicho que no está evadiendo la responsabilidad en este tipo de casos. Sin embargo, bien podría empezar por reconocer de manera más honesta que los mecanismos de propaganda mañanera de distracción no ayudan en nada.

Esas dos horas de oficialismo al aire, de excusas cotidianas y de fustigación constante a la prensa independiente bien podrían mejor dedicarse a realizar una mejor planificación y ejecución en seguridad nacional


Homero Hinojosafebrero 8, 2020
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Internet para Todos

Por Homero Hinojosa

Desapercibida pasó un reciente noticia nacional que en el fondo tiene un impacto importante para el País, en especial para las zonas más distanciadas de la modernidad.

En una gira presidencial reciente por el estado de Oaxaca, una de sus entidades más consentidas, Andrés Manuel López Obrador anunció el lanzamiento de un programa social-tecnológico denominado “Internet para Todos”.

López Obrador confirmó que su Gobierno realizará una inversión de más de 10 mil millones de pesos para el arranque de operaciones de lo que será una empresa estatal más, cuyo objetivo será la habilitación de infraestructura necesaria para dotar de internet a todo el territorio nacional, sobre todo a municipios pobres que actualmente se encuentran totalmente aislados de participar en entornos de conectividad digital.

Según la más reciente Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías en el Hogar del INEGI, la penetración del internet en México ronda alrededor del 70 por ciento.

Sin embargo, nuestro Gobierno reconoce que existen regiones en donde es imposible tener acceso a señales de líneas telefónicas. Aún cuando hay presencia de la mayoría de las compañías nacionales y multinacionales en gran parte del territorio nacional, el servicio por lo general llega solamente a poblados y cabeceras municipales base. De ahí, y como dicen, “nomás pasando la lomita”, se pierde la señal móvil.

“Internet para Todos” será una empresa filial de la CFE. El Gobierno estima que las labores se realizarán en un periodo de 3 años, por lo que se espera que para 2022 la conectividad total en el país esté lista.

Acierta el Presidente al considerar que estas comunidades están en seria desventaja tecnológica con el resto de México y ello contribuye a las situaciones de estancamiento en algunas localidades. En el aspecto educativo, los niños y jóvenes se mantienen alejados de la posibilidad de conectarse a tantos repositorios y bibliotecas públicas y privadas para aprender, participar en proyectos conjuntos y ser parte de los beneficiaros a la cultura universal que ofrece el Internet.

Nuestro País cuenta con mexicanos talentosos que debido a sus niveles de pobreza y su distanciamiento de zonas urbanas y de acceso cultural pierden oportunidades de salir adelante, prepararse y algún día llegar a ser técnicos o profesionistas que aporten valor a su País.

Este tipo de iniciativas como “Internet para Todos” debe ir más allá de cablear y proveer de infraestructura tecnológica para garantizar una conexión. Quizá también es una oportunidad para completar “la última milla” (como coloquialmente se dice en el “argot” de las telecomunicaciones) incluyendo programas educativos que impulsen más el desarrollo de los talentos, el aprendizaje y la cultura.

La tecnología es a final de cuentas solo una herramienta, una posibilidad para conectarse y modernizarse. El auténtico acceso estará en la información de valor y contenidos educativos que le podamos agregar en la ruta.

 

 


Homero Hinojosaenero 25, 2020
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Por Homero hinojosa

«Meme-xicanos»

 

“La última vacilada provino desde el mismo Presidente de México, algo histórico para recordar y para los cronistas de la época registrar”

En México tenemos talento para los piropos, las chistes y los llamados memes. Y es que para conseguir «materia» para burla, humillación y comentario sarcástico no batallamos en nuestro País.

La última vacilada provino desde el mismo Presidente de México, algo histórico para recordar y para los cronistas de la época registrar.

El anuncio de la rifa del avión presidencial no pasó desapercibido. Tenía todos los ingredientes (incredulidad, sorpresa, calidad de la fuente) para mudar su forma y fondo hacia un meme —o varios— y con ello garantizar su propagación y distracción de otros temas relevantes para el País.

La idea de la lotería del avión ha sido un buen tema. Quizá con ello se ha dado una producción de memes nunca antes vista.

Ni los chinos se nos escapan. La noticia de la propagación rápida del llamado Coronavirus ha sido también objeto de vaciladas cibernéticas, algunas de ellas asociadas a la famosa cervecera mexicana.

Los memes, así como los conocemos y difundimos hoy en día, no existían antes de la Era Internet. Es más, no existían previo a las redes sociales. Precisamente con éstas últimas es que nace este género de ciber-humor, un formato fácil de producir (una imagen, un teléfono o computadora y un poco de ingenio mexicano).

En diciembre del 2018 la Real Academia Española apenas le dio validez al término. La define como «imagen, video o texto, por lo general distorsionado con fines caricaturescos, que se difunde principalmente a través de internet».

El elemento difusión es clave para el efecto que se busca. Sin la gasolina del Internet, el meme no fluye, no se expande, no impacta.

Una lingüista del Internet, Gretchen McCulloch, dice que el meme es un mensaje que se propaga por personas que a su vez crean nuevas versiones de ese mensaje. Es decir, estos formatos de burla aumentan su valor al introducir elementos aumentativos, de ingenio y humor.

«Cuando alguien habla de que algo se está volviendo viral en Internet eso es exactamente lo que se busca con la difusión de un meme”, comenta McCulloch.

Lo interesante de este fenómeno es que ha pasado a formar parte de nuestra dieta informativa que obtenemos vía Internet.

Mucho de su impacto radica en su formato de lenguaje breve, directo, en donde la fotografía complementa el texto del meme con no más de seis palabras por lo general.

La velocidad también es fundamental. Premiamos a aquél que lo crea o difunde primero, es decir, mucho cuenta la capacidad de presentarlo como «primicia» —término propio del Periodismo— y en un momento oportuno.

¿Acaso los «net-centers» (cuarteles de propaganda política) juegan un rol determinante? Por supuesto que sí. Los memes del ex-presidente Felipe Calderón, representado como el «Comandante Borolas», tienen su origen ahí.

Los mensajes y videos cortos en nuestras vidas han llegado para dominar la conversación y discusión social del día a día. Los llamados «stickers», emoticons y «gifs», tan populares en nuestros grupos de Whatsapp, se suman hoy también al vocabulario visual junto con los memes para “decir mucho en tan poco” y definir nuestra realidad cotidiana.

 


Homero Hinojosaenero 18, 2020
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Vuelven las caravanas

Por Homero Hinojosa

Por lo menos tres grandes caravanas centroamericanas, que suman casi tres mil personas, estarían arribando este fin de semana y los primeros días de la próxima a la frontera de Guatemala con Campeche y Tabasco.

La mayoría son hondureños, pero también se han sumado como siempre guatemaltecos y salvadoreños quienes utilizan la aplicación de Whatsapp para organizarse y tratar de unirse en solo una o dos caravanas.

Estas son las primeras movilizaciones masivas convocadas desde 2019. Entre octubre y noviembre las últimas cuatro caravanas con migrantes lograron cruzar a México. Algunos de sus integrantes saltaron la valla para pedir asilo, otros regresaron a sus países de origen y un tercer grupo logró trabajo y se estableció en México. 

Ustedes recordarán que el año pasado estas marchas fueron muy numerosas. Ello tuvo repercusiones diplomáticas de alto nivel, al grado de que el presidente Donald Trump amenazó a México con serios castigos económicos si no hacía algo. 

La respuesta de México fue levantar un “muro militar humano” con 30 mil efectivos en la frontera sur para poner un alto e intimidar a los caminantes.

Nuevamente el motivo profundo que moviliza a los centroamericanos es la inseguridad en sus barrios y la pobreza. 

La postura de México se mantiene. Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación, dijo el miércoles que México no dará «salvoconductos» para cruzar por el País.

Tanto el presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei (quien apenas tomó cargo esta semana) y el secretario de Relaciones Exteriores mexicano, Marcelo Ebrard, también conversaron sobre el tema y se fijó la estrategia de evitar que crucen y se encaminen a la frontera con Estados Unidos.

Giammattei incluso ha ordenado parar por lo menos una de estas movilizaciones hondureñas y ha obligado a los caminantes regresar a su país. Sin embargo, son tan dispersas en algunos lugares que es difícil lograr mayores resultados.

La postura de México será atender a las personas que soliciten asilo o refugio. Algunos podrían pasar a formar parte de programas como Sembrando Vida o Jóvenes Construyendo el Futuro.

Dos elementos en toda esta dramática historia humana son oportunas de considerar. La primera tiene que ver con la falta de resultados de parte de los gobiernos de Honduras y El Salvador para crear políticas y programas internos que ayuden a estas personas a encontrar soluciones a sus temores y carencias. Pareciera que quisieran dejar en nuestro país la responsabilidad de lidiar con sus ciudadanos que huyen. No es el caso de Guatemala, en donde el nuevo presidente llegó con una política diferente.

Por otro lado, destaca la voluntad de México por mediar en esta crisis multinacional ofreciendo soluciones pragmáticas para aquellos casos que sí alcanzan un rango de emergencia.

Las caravanas seguirán formándose hasta que este problema social sea visto y enfrentado desde sus raíces. Guatemala ya está poniendo el ejemplo.  La ONU y la UNESCO tienen mucho que colaborar con El Salvador y Honduras en estos aspectos para empezar a controlar estos flujos desde casa.


Homero Hinojosaenero 4, 2020
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Tres buenos propósitos

Por Homero Hinojosa

Cerramos el 2019 con todo lo que representó y abrimos un nuevo capítulo en nuestras vidas personales recibiendo el año 2020 (un año con “muy buena visión», dirán algunos).

Esta reinicio es un buen momento para plantear una serie de nobles propósitos como individuos y como comunidad. ¿No sabe usted, estimado lector, por donde empezar? Le proponemos tres propósitos por lo pronto: vivir en tolerancia, adoptar la paciencia como virtud y procurar la armonía.

La palabra de moda en este mundo de contactos personales y de conversación social es hoy precisamente «tolerancia».

¿Cuántas veces una amena charla de amigos o un “hilo” en Twitter se convierte en una airada discusión con asomos de agresión?

En este tipo de situaciones tensas no falta alguien que suelte la ya famosa frase: «hay que trabajar más la tolerancia».

Se oye fácil, pero se torna difícil aplicarla en la realidad. Y es que como seres humanos por naturaleza buscamos imponer nuestro ego y no escuchar a los demás.

Muy asociada con la virtud de la tolerancia se encuentra el arte de la paciencia. El ritmo acelerado de vida que llevamos poco ayuda para trabajarla. Para todo queremos soluciones inmediatas y gratificantes, por lo que se vuelve difícil esperar y aguantar.

Es importante que en el hogar aprendamos a promover la paciencia porque también nuestros hijos llegan a manifestarse impacientes y se vuelven muy demandantes.

Tanto la tolerancia como la paciencia son virtudes que deben extenderse también al salir a la calle todos los días. La vida contemporánea nos ha hecho ciudadanos cada vez más «supervivientes» en el sentido en que nos enfrentamos a una jungla de rapiña allá afuera, en donde se prueban de una manera muy específica nuestros escrúpulos y valores de convivencia social y de respeto hacia los demás.

Fallamos frecuentemente a tolerar y ser pacientes con las imprudencias del conductor vecino que «nos cierra» en el trayecto («Dale, dale… que se te quiere meter al carril») o del peatón descuidado que deambula abajo de la banqueta texteando en su teléfono o aislado en sus pensamientos.

En el grado en que este 2020 trabajemos más en la tolerancia y en la paciencia podremos avanzar hacia un tercer estado ideal: el de armonía. Poco a poco hemos perdido ese valor de «calidez humana», de pensar también en los demás y practicar la empatía (ponerse en los zapatos de los demás).

Trabajar la tolerancia, adoptar la paciencia y buscar la armonía no deben ser propósitos que procuremos solamente en este arranque de año. Deben convertirse en un reto para todos los 366 días (recordemos, el 2020 será un año bisiesto). Es más, busquemos que se vuelvan parte del repertorio de buenos objetivos para cada año entrante.

Estén seguros, estimados lectores, que si practicamos estos tres buenos propósitos y los adoptamos como parte de nuestra agenda de vida personal y social lograremos que otros vecinos y ciudadanos también se sumen.

Y así notaremos una gran diferencia en la diaria lucha de supervivencia a la que nos enfrentamos en nuestras ciudades y comunidades, plagadas de apatía, falta de sensibilidad y de poco sentido de compromiso social.

 


Homero Hinojosadiciembre 28, 2019
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Cabrito News

Por Homero Hinojosa

El 2020… ¿Cómo pinta?

La mejor noticia que reciben muchos ciudadanos mexicanos este fin de año es el aumento al salario mínimo. Nada mal para comenzar el año 2020 con un recobrado optimismo y un ingreso “extra” en el bolsillo.

A partir del 1 de enero, el salario tendrá un incremento del 20 por ciento en la mayor parte del territorio nacional al pasar de 102 a 123 pesos. En la Zona Libre de la Frontera Norte pasa de 176 a 185 pesos.

Para muchos ésta es una acción más de la conocida política “Primero los Pobres”, pilar de la agenda social que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador.

La frase, emanada desde la campaña electoral y proclamada hasta la saciedad ahora en su régimen, viene a contrastar con una atmósfera de recesión, tema tabú en la administración morenista.

México recibirá este año 2020 en un clima de incertidumbre, confusión y cierto freno en la economía en general. La política pública de bienestar sigue sin alcanzar a la mayoría que vive en carencia y ha sido incapaz de cubrir la grave falta de servicios públicos para atender a los mas empobrecidos..

Nuestro país es considerado como la segunda gran economía de América Latina luego de Brasil. Sin embargo, lo que muchos esperaban de cierre de año se ha ido manifestando con el paso de los días: la entrada de México en recesión.

En los corredores de Palacio Nacional se comenta cada vez más de que no quedan muchas opciones después de un año marcado por decisiones equivocadas que han sembrado incertidumbre en el sector empresarial, como la cancelación del nuevo aeropuerto de Ciudad de México.

Empresarios, banqueros y académicos empiezan a dudar de la promesa de López Obrador de que la economía se expandiría a una tasa promedio del 4 por ciento durante su mandato, lo que acabaría así con las décadas de bajo crecimiento y mala remuneración del trabajo.

México presenta en la actualidad un déficit de inversión pública y privada. Para poder seguir creciendo, es necesario una nueva política económica y de inversión. El talón de Aquiles sigue siendo la dificultad para conseguir una recaudación fiscal de valor. Pocos saben que nuestro país posee uno de los niveles más bajos de recaudación de impuestos de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tasa que alcanza un 14 por ciento del PIB.

Por lo menos uno de cada dos mexicanos sigue trabajando en el sector informal, sin compromisos con el Fisco y sin restricciones laborales. López Obrador ha sido muy cauteloso en no tocar la base del País que más sufre y que busca sobrevivir precisamente por los canales informales.

El año 2020 se antoja como una oportunidad para que nuestro Gobierno realice un examen más a fondo en la política económica y logre mayor avance en las promesas de bienestar, pero no solo con políticas públicas de beneficio dirigidas al sector más necesitado, sino también al ciudadano regular que puntualmente paga sus impuestos.


Homero Hinojosadiciembre 14, 2019
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Actores y Protectores

Por Homero Hinojosa

Como un “palazo” de piñata en posada decembrina recibió Felipe Calderón la noticia esta semana de la aprehensión en Dallas, Texas, de su gran colaborador, amigo y mano derecha, Genaro García Luna.

“Estoy conociendo por redes sociales la versión del presunto arresto de Genaro García Luna. Desconozco detalles y estoy pendiente de la información que confirme el hecho, como de los cargos que, en su caso, se le imputen”, escribió en un tuit Calderón el martes.

La difusión de la primicia del arresto estuvo a cargo de la periodista Ginger Thompson quien desde temprano envió ese día un tuit informando que el medio ProPública de Estados Unidos había obtenido la exclusiva.

Calderón elaboró más tarde un comunicado que fue difundido en las redes sociales en donde destaca en especial su distanciamiento personal de las operaciones que supuestamente realizaba su encargado de la seguridad nacional.

“De la información respecto del arresto del Ing. García Luna, preciso que desconocía por completo los hechos que se le imputan. Espero que se realice un juicio justo y de confirmarse las imputaciones, se aplique la ley. Sería además una grave falta a la confianza depositada en él”, escribió.

Más allá de la responsabilidad y el conocimiento que debió tener Calderón de su subordinado y de la posible ventaja que le puedan sacar los morenistas a este asunto surgen muchas preguntas y dudas detrás de la acción emprendida esta semana en Estados Unidos.

Primero, no podemos entender cómo una figura pública del nivel de García Luna correría el riesgo de vivir y solicitar su residencia en Estados Unidos. Y, segundo, cómo se atrevería a emprender oficios que pondrían los reflectores sobre su persona al incursionar como empresario restaurantero en Florida.

¿Acaso el ex funcionario calderonista confió en que nadie lo tocaría, mucho menos en Estados Unidos? ¿Por qué no buscó refugios más seguros en Panamá o alguna isla caribeña sabiendo que podrían ir detrás de él los “gringos”?

Los testimonios en su contra que lo señalan de haber recibido maletas de dinero no son nuevos. Ya en el pasado se divulgó esta versión y se habló de que recibió millones de dólares, acusación que aún debe de ser comprobada en un juicio.

Ciertamente García Luna no se distingue por haber sido una “blanca palomita” aunque seguro Calderón hubiera metido las manos a la hoguera por él en cualquier momento (claro, hasta ahora).

En toda esta novela habría que ir más atrás, a los días de las operaciones conjuntas que el régimen de Calderón realizó en conjunto con autoridades de Estados Unidos. Se tendría que analizar el papel que jugó García Luna en estos encuentros y develar los grados de responsabilidad que hubo en diferentes rangos, desde subordinados hasta el mismo Calderón.

Dirán que esto es información de seguridad nacional, cierto. Pero ahí podría estar la mejor defensa y evidencia.

Los mexicanos deben conocer la verdad a fondo. Este capítulo podría ser solo el primero de una gran obra en donde actores y protectores deberán aclarar dudas y enfrentar la justicia, no solo al norte del Río Bravo sino también en suelo nacional.



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