Cabrito News

Homero Hinojosaagosto 17, 2019
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5min490

Cabrito News

Por Homero Hinojosa

Religiosamente cada mañana mi madre de 93 años se levanta alrededor de las 9 de la mañana, se sirve su cereal con plátano y se apodera del periódico El Norte versión impresa.

Quizá es de las contadas personas que le dedican más de una hora a “chutearse” prácticamente todas las páginas del diario, incluso las deportivas. No hay mejor referencia informativa de lo que está pasando con los Tigres y el Tuca que ella.

Hoy en día, leer diarios impresos es hábito propio solo de generaciones por encima de los 40 años. Son los que crecieron con el periódico a la puerta por suscripción o porque el padre o la madre lo traían al regresar del trabajo.

Las nuevas generaciones, los milennials y centennials, se enteran ahora por sus teléfonos móviles de lo que sucede vía Whatsapp e Instagram y por sus grupos de amigos. Su mundo de entretenimiento orbita alrededor de YouTube, Netflix y demás plataformas de video.

Ocasionalmente, de reojo, voltean a ver un periódico y leen por encima. Estos adolescentes y jóvenes adultos pertenecen a la era digital, no a la era de papel.

Los millennials son los nacidos entre 1982 y 1996. Los centennials son los que llegaron a este mundo con el nuevo siglo.

Ambos son muy adaptados a la tecnología. La vida que hacen de manera virtual en videojuegos y otras plataformas de socialización es una extensión de la vida real que llevan.

Ambos pueden ejecutar varias actividades a la vez, como realizar un proyecto de tarea escolar mientras escuchan música, platican por alguna app y también textean y suben fotos en Instagram.

Los millenials nacieron cuando las computadoras comenzaron a comercializarse más. Les ha tocado vivir la fiebre del Internet aunque los centennials son más nativos de la red. Éstos últimos no visualizan el mundo sin redes sociales ni apps.

Ambos son una fuerza poderosa. Son muy diferentes a la generaciones de jóvenes de los 60´s y 70´s. Cualquier joven ha sido siempre rebelde y ha desafiado a la autoridad, pero la diferencia de los chavos de hoy es que cuentan con habilidades y tecnologías que desafían los estándares tradicionales del poder, tanto familiar como político y social.

Incluso, el lenguaje y códigos que practican las nuevas generaciones difieren mucho del léxico de las generaciones X (sus padres) y “Baby Boomers” (los abuelos), también bautizados ahora como “viejennials”.

Hoy observamos una brecha no solo generacional, sino también tecnológica. El poder de organización social los lleva a establecer agendas mediáticas de manera cada vez más rápida gracias al Internet. Por ejemplo, montarse a campañas de causas sociales es una costumbre ya muy arraigada en los millennials y algunos centennials.

¿Qué hacer frente a esta nueva realidad? Y cómo país… ¿de que manera debemos proceder para que los millennials y centennials se unan a buscar un México mejor?

La respuesta está en dejarlos actuar. Son una fuerza incontenible, conscientes de que la tolerancia, el cuidado del ambiente y el “dejar ser” son valores que quizá nosotros los mayores no les hemos enseñado, pero ellos lo traen bien claro.

Toda generación trae cambios. Y esperemos que los suyos vayan por el camino de construir un México mejor. Podrían confiar en que sus padres y abuelos se los hereden, pero quizá se queden esperando y esperando…

Homero Hinojosaagosto 10, 2019
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4min140

Cabrito News

Por Homero Hinojosa

El pasado jueves un bombero norteamericano logró evitar otra matazón en un Walmart de Estados Unidos. Armado con un rifle y por lo menos una dotación de cien municiones, un hombre ataviado con vestimenta militar ingresó en plena tarde a una tienda en Springfield, Missouri pero fue interceptado a tiempo por un bombero que se encontraba de compras.

El potencial atacante fue finalmente arrestado por la Policía local. Esta vez, afortunadamente, no hubo disparos ni tampoco heridos.

El hecho ocurrido en Missouri quedó como un precedente más de la oportunidad que tiene cualquier «loco» en Estados Unidos para ir a comprar una AK-47, cargar municiones y escoger algún supermercado para ir a disparar a ciudadanos inocentes.

Permanece aún vivo en nuestra mente el ataque realizado el fin de semana pasado en un Walmart de El Paso en donde murieron 22 personas, entre ellos ocho mexicanos. Ahí un joven supremacista blanco ingresó armado con un rifle de asalto en la tienda repleta de mexicanos y de hispanos y empezó a disparar contra la gente.

Para los que vivimos en el norte de México las tiendas Walmart de Texas tienen un significado especial. Son parada obligatoria en una visita de “shopping” a McAllen o Laredo, sea para surtirse de cosas para el hogar o comprar un poco de mandado. Por ello lo ocurrido en un Walmart de El Paso tiene un simbolismo especial para los mexicanos.

La matanza en Texas pone de nuevo en la mesa dos temas a discutir y analizar con profundidad. En primer lugar, expone abiertamente el fenómeno creciente de «terrorismo doméstico», es decir una serie de atentados y matanzas que han sido cometidos por ciudadanos norteamericanos contra sus conacionales (o en el caso de El Paso, contra algunos extranjeros que se encontraban en territorio estadounidense).

Según el sitio web de rastreo de tiroteos Gun Violence Archive, las balaceras de El Paso y la que le siguió en Dayton, Ohio, fueron la número 250 y 251 que se reportaron en el país en los 215 días que han transcurrido de 2019. Un récord sin duda.

En segundo lugar, los incidentes dejan asomar nuevamente la necesidad de una actualización en leyes y reglamentos para comprar y portar armas en el vecino país. En marzo pasado, Nueva Zelanda restringió la venta de armas de fuego tras la masacre de Christchurch.

En Estados Unidos otra ha sido la historia. Nada cambió después del famoso tiroteo en la escuela Sandy Hook en Newtown, Connecticut, cuando en 2012 murieron 26 personas, incluidos 20 niños pequeños.

Los recientes atentados deben ser contemplados como un asunto más allá de índole doméstica. Lo ocurrido trasciende sin duda a nivel internacional y trae a debate de nuevo el tema de inmigración y seguridad fronteriza con México.

También nos obliga a prevenir nuevos sucesos de este tipo. Más “locos” podrían sentirse atraídos por esta nueva modalidad de racismo armado y atentar contra más mexicanos e inmigrantes en diferentes partes de Estados Unidos.

Esperemos que estas últimas tragedias apresuren un replanteamiento de la amenaza interna presentada por los nacionalistas blancos y las formas de detenerla, incluidas serias y profundas medidas de control de armas.

Homero Hinojosajulio 27, 2019
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6min60

Cabrito News

Por Homero Hinojosa

Paralelo a los migrantes que llegan a internarse diariamente a México destaca otra “ola” de extranjeros que hace su arribo con otro propósito muy diferente: pasear y descansar en los bellos lugares de encanto que ofrece nuestro país a lo largo y ancho del territorio nacional.

Tan solo este verano, según datos de la Secretaría de Turismo, los visitantes foráneos dejarán 3 mil 760 millones de dólares gastados, un aumento de alrededor del 15 por ciento en relación a 2018.

Por supuesto que las playas mexicanas siguen siendo el principal destino de los turistas. Cancún y la Riviera Maya son los puntos favoritos, registrando el 26 y 22 por ciento del total de visitantes extranjeros respectivamente.

Prácticamente la política en materia de turismo del nuevo gobierno no ha variado con relación a la seguida por la administración de Enrique Peña Nieto.

Y tampoco ha variado la hospitalidad y cordialidad que en general mostramos los mexicanos a los turistas de otros países quienes comentan en sitios de reseñas como TripAdvisor la calidez que recibieron durante su estancia de parte de meseros, bartenders, taxistas y demás personal de servicio de esta industria.

“Los mojitos que nos sirvió Miguel fueron estupendos”… “Juanito el taxista nos platicó de la historia del lugar como si fuera todo un guía experto”.

Y esto es lo que distingue mucho a los mexicanos: el esfuerzo para que el visitante tenga una buena experiencia de estancia y regrese contento.

Sin embargo, no todo es positivo. Aún hay que hacer mucho en áreas clave, como limpieza y seguridad.

La playa de Acapulco, famosa internacionalmente en los 60´s y 70´s por ser visitada por el “jet set” internacional, destaca por ser la playa turística más sucia de México.

Este mes de julio la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios declaró a las playas Carabalí, Caleta, Manzanillo, Suave y Hornos de Acapulco no aptas para uso recreativo ya que rebasan el límite de “enterococcus faecalis”, es decir, la famosa bacteria de las heces fecales.

No es la primera vez que Acapulco registra este problema. Ya desde los años ochentas diversos organismos públicos y privados han comprobado la contaminación y suciedad en ese punto turístico. Y no se ha hecho mucho.

Un segundo punto clave que sigue afectando a los puntos playeros de México es el crecimiento en los índices de criminalidad y la sensación de inseguridad.

Cancún y Playa del Carmen, castigados este verano por el famoso “sargazo”, encabezan la lista. Secuestros, desapariciones y balaceras se han convertido en situaciones cada vez más frecuentes, lo que preocupa ya en especial a desarrolladores turísticos y hoteleros.

“El problema de la seguridad existe (en Quintana Roo) y no puede ser obviado”, externó recientemente Ramón Rosello, gerente de Inverotel y representante de hoteleros españoles.

A pesar de estos problemas, nuestro país sigue siendo muy atractivo para el turista extranjero. Poco a poco México también se suma a los cambios que muestra esta industria, como la tendencia a buscar hospedaje ya no en hoteles, sino en casas y departamentos de renta diaria o semanal, fenómeno impulsado con el crecimiento de la plataforma digital AirBnB.

Según el periódico El Financiero, el impacto monetario de AirBnB en México durante 2018 fue de casi tres mil millones de dólares y el número de alojamientos ofrecidos por este sistema fue a 5 millones de huéspedes.

Por supuesto que AirBnB no les simpatiza a los hoteleros. Estos siguen presionando al Gobierno para que les apliquen los mismos impuestos y regulen su actividad de “alojamiento ocasional”. El IVA a AirBnB se ve venir pronto.

Es oportuno reconocer que el turismo se mantiene como una de las gallinas de huevos de oro para México. Sin esta industria su economía sería muy diferente, por lo que hay que agradecer que tenemos bellas playas y pintorescos lugares que visitar y cuidar.

Y tan afortunados somos que cada año surgen nuevos “resorts” con más atractivos y encantos que demuestran el potencial que tiene aún nuestro país que ofrecer.

Homero Hinojosajulio 20, 2019
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5min210

Cabrito News

Por Homero Hinojosa

Previo a Carlos Salinas de Gortari, los presidentes mexicanos —al terminar su gestión de seis años— procuraban alejarse de los reflectores nacionales de la opinión pública y, en algunos casos, eran «enviados» al exilio.

El controvertido Luis Echeverría (quien aún vive y cuenta con 97 años de edad) terminó como diplomático itinerante en Australia y Nueva Zelanda. José López Portillo, otro ex-presidente polémico defensor del Peso, acabó desterrado en la famosa Colina del Perro.

Pero con Salinas se estrenó la modalidad del «Ex-Presidente Latoso» no perdiendo oportunidad de hacer declaraciones e incluso buscar influir en el gobierno presidencial en turno. 

Desde Salinas, solo Ernesto Zedillo ha mantenido un perfil bajo impartiendo conferencias por todo el mundo, mientras sus sucesores (Vicente Fox, Felipe Calderón y el “magazine celebrity» Enrique Peña Nieto) se mantienen recurrentemente activos en la agenda pública.

¿Y todos los ex-presidentes mexicanos aún vivos pagan impuestos? Tal parece que no…. según el presidente Andrés Manuel López Obrador. O al menos uno no lo hace.

Esta semana AMLO denunció que existe un ex-mandatario que no cumple con sus obligaciones fiscales, pero rechazó revelar a los medios de quien se trata.

«Es un asunto en el que tiene que ver con el SAT (Sistema de Administración Tributaria», dijo a los medios en conferencia mañanera este viernes.

“A ver si es posible darlo a conocer por aquello del secreto bancario, lo que sí les puedo decir es que se está procediendo legalmente contra todos los evasores fiscales, sean quienes sean”, advirtió.

Cuando López Obrador asumió en diciembre pasado, anunció que los grandes contribuyente se verían obligados a cumplir con sus obligaciones fiscales. Incluso, firmó un decreto para evitar lo que designó “huachicoleo de cuello blanco”.

De acuerdo con el mandatario, los sexenios anteriores facilitaron que los grandes contribuyentes evadieran 400 mil millones de pesos que, por no ingresar a las arcas públicas, mereció el calificativo que los asocia con el robo de combustible.

Todo ex-mandatario aún vivo tiene una cola que le pisen aunque diga que no. Diversos reportajes de investigación han sido dedicados a exponer hechos y documentos en donde se dejan asomar actos de corrupción, mal manejo del dinero e impunidad.

Pero sin duda es Enrique Peña Nieto quien aparece como uno de los más cuestionados por casos frescos y muy comprobados que se dieron en su administración, concretamente el escándalo de Odebrecht actualmente abierto.

La tradición en la historia contemporánea dicta que los ex-presidentes mexicanos son intocables. Quienes finalmente han cargado con las culpas han sido funcionarios de esos gobiernos que han ido a parar a la cárcel (como lo fue Jorge Serrano al terminar la gestión de López Portillo).

¿Cambiarán las cosas con la administración de AMLO? ¿Se atreverá finalmente a convertirse en el primer presidente de México que logrará llevar a prisión a un antecesor?

Al legendario mafioso Al Capone lo metieron tras a rejas no precisamente por agarrarlo con las manos en la masa. Un «pequeño» error fiscal se convirtió en la oportunidad para que el gobierno federal de Estados Unidos lo arrestara y condenara a once años de prisión.

Por ello, lo denunciado por López Obrador el viernes podría ser una señal de algo interesante que se ve venir. O podría ser simplemente una nueva cortina de humo para mantener despistados a los periodistas y a los ciudadanos.

Homero Hinojosajulio 13, 2019
6min90

Cabrito News

Por Homero Hinojosa

Paco Calderón es un «monero» mexicano que se distingue por su puntería y creatividad a la hora de criticar a nuestros gobernantes. Sus trabajos son publicados no solo en El Norte, sino también en los diarios hermanos Reforma y Mural.

Uno de los cartones recientes no pasa de ser oportuno y hasta cierto punto premonitorio de lo que se ve venir en el escenario económico nacional.

Aparece el Presidente Andrés Manuel López Obrador personificando a un capitán de barco al mando del timón en medio de una brutal tormenta. A lado de él está un espantado marinero que voltea hacia atrás observando como el agua entró ya a la zona de mando del  navío y les está subiendo rápidamente con ganas de llegar al cuello.

«Yo tengo otros datos», dice el Capitán AMLO con pose indiferente para referirse a que no está pasando nada.

El «timing» del cartón es fenomenal. Se asocia con el tema fundamental de discusión de esta semana que tiene que ver con la renuncia del Secretario de Hacienda y los pronósticos cada vez más alarmantes de que el país se prepara para entrar en una recesión.

El  asunto de la recesión ganó especial atención en la opinión pública luego de que se divulgó un análisis de la firma corredora Merrill Lynch en el cual se proyecta  que el PIB habría caído 0.4 por ciento en el segundo trimestre del año respecto al previo a tasa anualizada. Esto basado en los indicadores que provee el INEGI al público.

Es  importante recordar que en el primer trimestre ya hubo una contracción de 0.7 por ciento, por lo que se habrían acumulado a la fecha dos trimestres consecutivos de caídas, lo que técnicamente define a una recesión.

¿Qué  significa una recesión en estos momentos para México? En primer lugar implica que el Presidente podría verse obligado a aumentar el gasto del Gobierno, pero con ingresos más bajos podría verse imposibilitado.

Y  por otro lado representa una señal poco alentadora para los mercados y específicamente podría desatar más bajas en calificación de deuda para nuestro país, en particular de agencias como Moody´s y Fitch Ratings.

El  tema económico adquirió mayor polémica luego de que el prestigiado diario británico Financial Times llamó al Presidente mexicano a no confiar tanto en sus datos porque está demostrado que son diferentes a la realidad que muestra el país.

La  respuesta de AMLO no tardó en llegar: Este viernes reclamó al diario lo publicado y además le exigió una disculpa pública.

Y  es que la retórica de «Yo tengo otros datos» ha pasado de ser una observación ocasional a convertirse en una excusa convencional casi todos los días. El Presidente tiene ciertamente derecho a presentar los datos que guste, sin embargo es importante también  que los mexicanos sepamos «las fuentes» que aportan dichas informaciones.

¿Son  estudios independientes u oficiales? ¿Están vigentes esos datos? ¿Procura López Obrador «cruzarlos» para garantizar la autenticidad y veracidad de los mismos?

La  renuncia de Carlos Urzúa a la Capitanía de Hacienda seguramente va más allá de presiones y grillas internas. Responde también a la forma en que el Presidente busca manejar a su modo los temas económicos y hacendarios en el País por lo que los «choques» en  datos y posiciones resultan frecuentes.

Banxico  se sumó a última hora a la polémica advirtiendo que se prevé una desaceleración y «ligera recesión» en las próximas semanas. Aún y cuando las reservas de México son sólidas (casi 180 mil millones de dólares según Banxico), las señales están más claras que  el agua del navío que se hunde en el cartón editorial.

Aún  es tiempo de recapacitar, apoyarse en mejores fuentes para los datos oficiales y establecer una estrategia de contención a la recesión que ya no toca la puerta, sino que prácticamente ya la tenemos encima.

Homero Hinojosajulio 6, 2019
6min90
Cabrito News
Por Homero Hinojosa
Al igual que Vicente Fox, el controvertido Felipe Calderón es un ex-presidente que no se está quieto. Ambos ex-mandatarios, más que figuras públicas, siguen siendo «figuras polémicas” que no pierden la oportunidad de acaparar la atención en los medios tradicionales y las en redes sociales.
En esta ocasión la reaparición de Calderón coincidió con la trifulca que armaron centenares de policías federales esta semana que se mostraron inconformes con la idea de sumarse a la llamada Guardia Nacional, por lo que bloquearon casetas y avenidas en diferentes puntos del país.
Si no es la temible «mano negra» que está detrás de este episodio (a la que se refirió el Presidente) Calderón sería una «mano amiga» que le dio vuelo a los rebeldes policiacos.
Alfonso Durazo, secretario de Seguridad Pública, fue preciso y contundente: Los policías pidieron al ex-presidente fungir como representante sindical.
De esta manera, dice Durazo, existe una prueba de que «grupos de interés» que estaban incrustados en esa dependencia están detrás de estas manifestaciones.
«No es casual que uno de los propios representantes de la Policía Federal solicitara que el expresidente Felipe Calderón fuera su representante sindical», señaló el jefe de Seguridad
Inmediatamente FECAL (como cariñosamente le llaman los morenistas y adversarios) salió a señalar en un video divulgado en su cuenta de Instagram que eso era una acusación falsa,
«Niego categóricamente la cobarde insinuación que desde el poder se hace que yo he organizado o estoy detrás de las protestas de los policías federales», divulgó el ex-presidente en el video.
Calderón ha sido foco de ataque de López Obrador y de Morena desde hace mucho tiempo. Su actuación como director de Banobras, su intervención en el rescate bancario del Fobaproa y la relaciones de las empresas de un cuñado suyo (Diego Hidelbrando Zavala) con el gobierno federal fueron factores muy criticados previo a su candidatura.
Y ya en el gobierno, la izquierda no cesó en sus señalamientos de que FECAL representaba al sector más neoliberal del país y que permitió el crecimiento de los grupos delictivos en todo el territorio nacional.
La reaparición ahora de Calderón no es casual. Todo parece indicar que responde a una estrategia de posicionamiento en la opinión pública nacional para impulsar su nuevo partido.
En enero de este año, recordarán estimados lectores, el ex-presidente y su esposa Margarita Zavala registraron su nuevo partido político. Luego de renunciar al PAN en el 2018, Calderón se enfocó en el esfuerzo de dar vida al partido «México Libre» cuyo objetivo, según señaló su esposa y también ex-candidata presidencial, «pretende restaurar la política» en nuestro país.
Podemos apostar que Calderón seguirá apareciendo en circunstancias polémicas porque ello aumentará su visibilidad en el escenario nacional. Se perfila sin duda a convertirse en uno de los críticos públicos más decididos a cuestionar de manera severa las estrategias del gobierno lopezobradorista para ganar más simpatía entre los grupos que empiezan a desencantarse de la retórica del «Peje».
¿Será Calderón en lo que resta del sexenio la piedra soldada al zapato que estorbará el caminar del Presidente? Si no será un obstáculo constante al menos buscará hacerlo tropezar de vez en cuando…
talachaadminmayo 25, 2019
6min140

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Por Homero Hinojosa

México: De «trampolín» a destino

Estados Unidos prepara para los próximos días acciones más contundentes para contrarrestar la ola migratoria que cada día busca ansiadamente cruzar el Río Bravo hacia el norte.

Las maniobras de simulación militar de esta semana en Hidalgo, Texas, y otros condados parecen ser solo una pequeña muestra de lo que su Presidente es capaz de ejecutar con tal de seguir utilizando esta crisis para cuestiones pre-electorales y la recuperación de su cada vez menor popularidad.

Donald Trump dijo el martes que México básicamente «no está haciendo» nada para evitar que migrantes ilegales procedentes de Guatemala, Honduras y El Salvador lleguen a la frontera sur de Estados Unidos y advirtió que pronto tomaría medidas en respuesta (a la ola se han sumado cubanos, haitianos y una gran cantidad de africanos que deambulan por ciudades fronterizas mexicanas).

Trump sentenció esta semana: «La actitud de México es que las personas de otros países, incluyendo mexicanos, deberían tener el derecho a pasar libremente a Estados Unidos y que los contribuyentes estadounidenses deberían ser responsables por los enormes costos asociados a esta inmigración ilegal».

«¡México está equivocado y pronto daré una respuesta!», amenazó a través de su cuenta de Twitter, sin dar más detalles.

Cualquier observador político internacional pensará que esta nueva advertencia forma parte del repertorio frecuente al que acude el Presidente para ganar la atención. Trump ha estado presionando desde su arranque de Gobierno para construir un muro a lo largo de partes de la frontera con México. No ha podido lograr que nuestro país pague por «the wall» como prometió durante su campaña electoral en 2016. Y seguramente nunca podrá.

Poco se ha alcanzado entre ambos países abordar el tema del flujo de migrantes centroamericanos y combatirlo desde su origen, es decir, estudiar y negociar este fenómeno con las naciones que empujan a sus conacionales a emigrar hacia el norte.

Según datos del gobierno norteamericano, tan solo en el mes de abril sus oficiales fronterizos detuvieron a cien mil personas que intentaban cruzar la frontera, la cifra más alta desde 2007 (las cifras del mes de mayo se esperan aún más altas). En tan solo un solo día, la Border Patrol llega a capturar hasta dos mil migrantes.

Tras la información difundida,  funcionarios de Washington han emitido alertas de lo que ya llaman «una crisis humanitaria y de seguridad».

Y es que el problema ha escalado a niveles no esperados. Tanto del lado norteamericano como mexicano, la capacidad para ofrecer albergue, comida y atención médica ha sobrepasado los niveles programados de asistencia. Además, México está pasando de ser «trampolín» a convertirse en «anfitrión» de miles y miles de centroamericanos que deambulan por las calles de Puebla, Monterrey y Reynosa.

Definitivamente el problema migratorio no tendrá solución mientras Estados Unidos siga jugando un rol confuso y ventajoso en su relación con México. Y en este sentido es importante señalar que nuestra nación ha actuado de buena fe.

Es de reconocer el manejo humanitario que organizaciones civiles y algunas instancias gubernamentales han dado a este problema de la crisis migratoria en este lado de la frontera. Sin embargo, será oportuno saber cómo proceder en el futuro para evitar que México ya no sea visto como el destino final del trayecto.

Lo que es más, los operativos de retorno de migrantes en la frontera norte crecen también conforme pasan los días. Tan solo en este año, unos seis mil solicitantes de asilo han sido regresados a territorio mexicano. Esto convierte a México en un punto de destino migrante «doble», por ambas fronteras.

Es decir, nuestro país ha quedado atrapado entre los que entran por el sur y los que Estados Unidos envía por el norte en un contexto en que todo mundo sabe que el desahogo de los trámites de asilo llegan a tardar hasta dos años, lo que hace desistir a muchos candidatos. Y está claro que todo esto genera más problemas consecuentes de seguridad pública, salud y empleo en muchos estados, sobre todo en los fronterizos.

talachaadminmayo 18, 2019
5min50

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Por Homero Hinojosa

Adiós a las evaluaciones

La reforma educativa en México tuvo un freno histórico esta semana: la Secretaría de Educación Pública optó por la eliminación de cualquier evaluación magisterial, un avance iniciado en la administración del anterior presidente, Enrique Peña Nieto.

«Queda suspendida cualquier evaluación magisterial y todas las disposiciones contenidas en la Ley General del Servicio Profesional Docente», informó la SEP. También quedan suspendidas las leyes secundarias, reglamentos, acuerdos y disposiciones de carácter general contrarias al Acuerdo Educativo Nacional.

La dependencia respetará los derechos adquiridos de los maestros, quienes no podrán ser restringidos o afectados de manera retroactiva con las disposiciones de nueva creación.

En lugar de este proceso de evaluaciones podemos esperar el inicio del llamado «Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros», el cual sería expedido como ley próximamente por el Congreso de la Unión y así los procesos de admisión, promoción y reconocimiento para los profesores y profesoras volverán a entrar en vigor.

El cambio de señales en el magistrado ha tomado velocidad en algunos estados. Este fin de semana iniciarían las pruebas para el ingreso y promoción de los docentes para el siguiente ciclo escolar. De acuerdo con cifras oficiales, 240 mil maestros y maestras ya se habían inscrito para participar en estos procesos.

Si usted, estimado lector, le pregunta a cualquier padre de familia o estudiante que opina de esta «transa» magisterial la mayoría reprobará la decisión impuesta por el Gobierno actual.

Y es que las medidas educativas impulsadas por el mismo Presidente Andrés Manuel López Obrador devuelven los ansiados privilegios a los sindicatos magisteriales y son una mala noticia para millones de alumnos.

Nadie explica cómo el Gobierno optó por regresarles las viejas prebendas a los poderosos sindicatos de maestros de México. Muchos sospechan que detrás de ello existe una estrategia electorera y populista, es decir, se trata de una «movida política» que no debe extrañar a nadie luego de observar el comportamiento presidencial en estos casi seis meses de su administración.

La reforma educativa fue firmada por Enrique Peña Nieto en el 2013 y fue una de la pocas medidas tomadas que tuvieron un reconocimiento de la mayoría de los mexicanos.

Ello, junto con la captura y la prisión de la líder Elba Esther Gordillo, fueron recibidos como una muestra de buena voluntad y una buena señal para lograr por fin un cambio en el sistema educativo mexicano.

El objetivo era atacar principalmente una de las fuentes de los problemas de la educación nacional: la mala calidad de maestros y la falta de evaluaciones certeras que autentificaran sus credenciales y su capacidad para ingresar a dar clases o, en su caso, ser despedidos.

La reforma del 2013 fue un intento para contener a los poderosos sindicatos y rescatar una nómina que desperdiciaba al año hasta 16 mil millones de pesos, incluso en salarios de maestros difuntos y «aviadores».

Así, los gremios perdieron su poder para contratar maestros al entregarle esa labor a un organismo independiente que elegía candidatos a través de exámenes.

La reforma iba avanzando, paso a paso, pero iba bien.

Incluso, el Banco de Desarrollo de América Latina publicó un estudio que demostró que los maestros contratados en base a mérito no sólo tenían mejores calificaciones en preparatoria que los que eran seleccionados por los sindicatos, sino que ayudaban a sus alumnos a aprender más rápido.

Esta medida demuestra una vez más que nuestros gobiernos parecen empecinados en borrar todo tipo de reforma que haya iniciado su predecesor, incluso aquéllas que fueron bienvenidas por la mayoría de los mexicanos.

Si esta medida hubiera sido sometida a plebiscito ciudadano, estén ustedes seguros amigos lectores que no hubiera progresado.
Nuestro Presidente ni de «loco» la hubiera promovido de esta manera.

talachaadminmayo 11, 2019
6min120

CABRITO News

Por Homero Hinojosa

Medio año de AMLO

El prestigiado diario norteamericano The New York Times acaba de publicar un interesante análisis crítico sobre el desempeño de nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, haciendo una evaluación temprana de este cuestionado y peculiar sexenio.

Como contexto, es importante señalar que el Times ha sido un diario que mantiene a México siempre en su radar. Actualmente cuenta con una oficina (bureau) bien establecida en nuestro país y dedica muchos recursos para tener buenos periodistas cubriendo los temas más relevantes en México y América Latina.

Sobre AMLO, sus reporteros Azam Ahmed y Kirk Sample escriben esta semana: «Después de su amplia victoria del año pasado, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador prometió una gran transformación del país, a su juicio comparable con la independencia de España y la Revolución Mexicana.

«Pero cinco meses después de iniciar su mandato, el nuevo México que afirma estar construyendo se parece mucho al viejo México que juró dejar atrás», comentan los redactores del Times.

En su largo pero detallado e interesante artículo, el rotativo neoyorquino hace una serie de cuestionamientos sobre la seriedad y eficacia en el combate a la corrupción, la inseguridad, la migración y, en especial, destaca «sus amenazantes declaraciones a la libertad de expresión».

«Ha hecho advertencias de que los reporteros deben “portarse bien” o al decir: ´Si ustedes se pasan pues ya saben lo que sucede´. Una advertencia ominosa en uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo», escribe el Times.

A nuestro Presidente quizá le valerá «wilson» lo que el Times, The Washington Post o The Guardian escriban y critiquen sobre su administración. Seguramente AMLO los agregará a su costal de diarios «fifí» y no tardará en llamarlos «ecos de la prensa neoliberal internacional».

Preocupa, sin embargo, lo que se dice acá en territorio nacional, en especial los comentarios que circulan cada vez más en los corredores de Palacio Nacional y en el despacho de Los Pinos (en donde «gobierna» el norteño Alfonso Romo) de que el Presidente ya no oye, ya no escucha, ya no hace caso de las recomendaciones de sus colaboradores y asesores.

No solo contradice y llega a poner en entredicho las declaraciones y líneas de trabajo de su equipo más cercano. Llega también a sorprenderlos continuamente con «cambios de canal», con información y directrices «sacadas de la manga», mucho de ello motivado por el simple capricho.

Por ejemplo, un caso reciente tiene que ver con el proyecto de refinería de Dos Bocas. En vez de continuar con la apertura a la inversión privada en el sector energético, el Presidente está gastando dinero público en un intento por restablecer el dominio de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad.

La estrategia será costosa e improductiva, particularmente en Pemex, que lucha con una deuda de más de 100 mil millones de dólares mientras que la producción de petróleo se acerca a su nivel más bajo en cuatro décadas.

Seis meses son realmente pocos para juzgar una administración y, sobre todo, para exigir buenas cuentas de resultados de un gobierno que ciertamente llegó al poder por la vía de la legalidad . En medio de esto, resalta el hecho de que López Obrador se mantiene alto en cifras de popularidad en las encuestas de abril.

Sin embargo, el Presidente parece ir muy rápido para demostrar que el Gobierno, más que la iniciativa privada nacional y extranjera, es el que debe encabezar las grandes obras de infraestructura de la nación, el que debe construir desde un cuestionado aeropuerto con un cerro de por medio hasta tender las vías de un épico tren selvático en Yucatán y, ahora, emprender una magna obra de producción petrolera en Tabasco. Todos ellos basados en proyecciones económicas poco sólidas y de dudoso bienestar colectivo.

Seis meses son suficientemente claros para reconocer que esta administración pinta para perfilar hacia un mayor Estatismo y Populismo como sus fórmulas de gobierno y de control de las masas en lo que resta del sexenio, caminos sin duda peligrosos en un mundo que ya prácticamente renunció a dichas fórmulas y que, en cambio, ha optado por la vía de la globalización, la libre empresa y la democracia para conducir sus vidas.

talachaadminmayo 4, 2019
5min90

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Qué falló en Venezuela

Homero Hinojosa

Para muchos fue un golpe de estado. Para otros fue una insurrección anunciada. A fin de cuentas, la Operación Libertad del 30 de abril en Venezuela se considera como un alzamiento fallido.

A Juan Guaidó le faltaron unos «Avengers» venezolanos…

Apenas intentaba asomarse el sol ese martes cuando Guaidó transmitió un mensaje acompañado de un grupo de militares convocando a los ciudadanos a salir a las calles a manifestarse, adelantando así la cita que estaba programada originalmente para el 1 de mayo.

Ilusamente, muchos pensaron que la crisis política venezolana podría llegar a un desenlace en cuestión de horas. Con elementos militares leales, gases lacrimógenos y tanquetas, Nicolás Maduro buscó ahuyentar, intimidar y aplastar a los manifestantes. La imagen captada en vivo por la televisión de una de las tanquetas, lanzándose para atropellar a decenas de personas, se convirtió en viral en cuestión de minutos.

Guaidó decidió iniciar la batalla por la libertad desde la base aérea de La Carlota, una instalación militar clave ubicada en un lugar estratégico de Caracas. Lo acompañó Leopoldo López, el más emblemático de los dirigentes políticos venezolanos quien acababa de ser liberado por los funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin).

Iniciaba así un pequeño movimiento de rebelión castrense en donde participaron alrededor de 40 militares entre los que se encontraban 25 que la tarde del martes acudieron a la embajada de Brasil a buscar asilo.

Lo sucedido el 30 de mayo fue sin duda una apuesta peligrosa para Guaidó, una jugada de alto riesgo. Y ciertamente tuvo la respuesta de miles de seguidores y simpatizantes que salieron a las calles a protestar.

Pero… ¿por qué falló el levantamiento?

Según analistas internacionales había un plan de «quiebre mayor» de la FANB que no se dio. Guaidó quizá se quedo esperando un apoyo que nunca llegó. Tanto el llamado «segundo presidente de Venezuela», como López, plantearon una acción que no halló respuesta en el mundo militar.  Era una acción muy audaz pero en la que se dejaron fuera elementos esenciales del mundo castrense.

Además el lugar seleccionado para iniciar la insurrección no fue precisamente el ideal. Tampoco el personal militar que acompañó a Guaidó y López, pues eran uniformados sin comando de tropa que no inspiraban a seguir el llamado de insurrección.

En estrategia militar un «efecto dominó» solo ocurre cuando oficiales con mando de tropa o con poder de fuego se pronuncian o abandonan una lealtad y son seguidos por otros. Si no tienen comando ni poder de fuego, no encuentran respuesta del resto de los efectivos.

Un segundo error que quizá cometió Guaidó fue precipitar su jugada por desconfianza en sus interlocutores. El lunes 29 corrieron fuertes rumores de que el gobierno de Maduro se estaba preparando intensamente para contrarrestar las marchas originales programadas para el 1 de mayo. Guaidó se la jugó y anticipó apresuradamente su plan desde el martes buscando manejar el factor sorpresa, pero de manera claramente desorganizada.

Y finalmente queda como contexto el apoyo discrecional que países como Estados Unidos dieron a la Operación Libertad. Su intervención no prosperó más allá de respaldos verbales y un débil pronunciamiento de que los norteamericanos estaban monitoreando de cerca lo acontecido en Venezuela (en el caso de México, la posición fue totalmente neutral como es de costumbre).

A fin de cuentas lo ocurrido el 30 de abril queda como una lección de mucho valor para la oposición venezolana.

Se debe tomar como un aprendizaje útil para entender que el derrocamiento que buscan del presidente Maduro no se concretará mientras no existan mecanismos políticos, diplomáticos, militares más efectivos y realistas, sea para invitarlo a dejar el poder y negociar su salida o bien para aplicar el uso de una fuerza extrema que implicaría gran derramamiento de sangre.