La Talacha

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LA TALACHA

Por Francisco Cuellar Cardona

El pleito por las energías limpias

 

Tamaulipas y Oaxaca son los Estados del país que más inversión han hecho en energías limpias en los últimos 12 años, porque son las dos regiones en el Golfo de México y en el Itsmo de Tehuantepec, donde las corrientes de aire son únicas y propicias para producir este tipo de energías. Y son también, incluso más Tamaulipas, los que más proyectos de inversión tenían en proceso, por eso el malestar del gobernador Cabeza de Vaca contra el decreto del Centro Nacional de Control de la Energía (Cenace), quien en la pasada reunión de gobernadores en Coahuila y en sus cuentas personales de redes sociales ha declarado que va ir con todas las armas legales y jurídicas para echar abajo la prohibición del gobierno federal de esta actividad.

Son muchos millones de dólares, muchos intereses, hasta de tipo ideológico, los que están atrás de esta batalla, y no se ve a corto plazo quien vaya ganar.

Aparte de la negativa del Presidente, están los argumentos del duramente cuestionado Director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett que le ha metido a la cabeza al mandatario que las empresas que generan y producen, actualmente le están vendiendo a la paraestatal energía tres veces más caras, producto de convenios y acuerdos corruptos firmados por los gobiernos del pasado. El problema es altamente tóxico explosivo que va a destapar mucho lodo del pasado.

Expertos en el tema, aseguran que esto es más complejo que el pleito que se tuvo con el Insabi, y la disputa que se libra con la Ley de Coordinación Fiscal. Lo del Presidente, dicen, es una cuestión ideológica-nacionalista en la que no está dispuesto a ceder; es algo similar al asunto del petróleo. Las inversiones extranjeras que se han hecho, son cuantiosas, además de los miles de empleos que se proyectaban generar y que se van a perder con esta decisión presidencial.

En el caso particular de Tamaulipas, si se profundiza como se dijo, donde se revisarán los contratos del pasado, obligará a revisar los acuerdos que hicieron los ex gobernadores priistas Eugenio Hernández y Egidio Torre, que a decir de los que saben se embolsaron millones de dólares por entregar terrenos e hicieron negocios leoninos con particulares, que si salen a la luz pública pueden ser llamados a cuentas por la justicia de la 4T.

A los empresarios que brincaron y protestaron también por el decreto de anular las energías renovables, Lopez Obrador les respondió que deberían de ofrecer disculpas por lo que hicieron en el pasado:

“La verdad es para que estuvieran ofreciendo disculpas, no para que estuviesen demandando. Es para que estuviesen aceptando que se excedieron y que ya no se puede seguir con lo mismo”, le reviró.

Esta batalla que se ha iniciado, va a traer muchas revelaciones sobre los acuerdos que se hicieron y que Tamaulipas, como entidad pionera de energías renovables, será, para variar noticia escandalosa en la que se verán involucrados personajes de la política estatal, incluyendo ex gobernadores, uno de ellos, que disfruta en libertad sus ganancias, aseguran, ya anda muy nervioso.

Talachazos

REYNOSA, EL CENTRO DEL PODER.- Así como lo es ahora, la cuidad fronteriza dicen sus actores políticos, seguirá siendo el centro del poder en los próximos 8 años. La afirmación la hacen a partir de que 5 de los que aspiran a ser candidatos a la gubernatura en el 2022, son de Reynosa. Apúntele: Maki Ortiz, Ismael García Cabeza de Vaca, Gerardo Peña, Mariana Gómez del PAN, y Héctor Garza de Morena. Los otros son Enrique Rivas Cuéllar, de Nuevo Laredo, el senador Américo Villarreal de Victoria y Adrián Oseguera de Madero, los dos por Morena. La caballada no está tan flaca, diría el clásico.


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LA TALACHA

Por Francisco Cuéllar Cardona

Dos mujeres de cuidado

 

Las dos son de Nuevo Laredo, las dos son hijas de políticos destacados pero de partidos diferentes. Ambas son temperamentales y de estirpe valiente. Una se llama Carmen Lilia Canturosas y es diputada de Morena, y la otra es Yalheel Abdala, diputada priÍsta.

El miércoles dieron la nota y el show en el Congreso del Estado, donde se dijeron y se tiraron con todo. El nivel de la discusión, fue de bajo nivel porque predominaron los insultos sobre los argumentos. Después del espectáculo que dieron, muchos se preguntaron quien de las dos había salido victoriosa en el pleito, y objetivamente, la morenista Carmen Lilia antes de subir a tribuna, ya había dado los mejores golpes en un video previo que subió a sus redes sociales, en donde punto por punto, rebatió a Yahleel en el tema del crédito autorizado por el Congreso al gobierno del Estado y que hoy está en los altos tribunales del país.

El maestro Carlos F. Salinas describe magistralmente como se vieron Carmen Lilia y Yalheel en este zipizape en redes sociales y que luego acabó en el pleito de marras en la sesión del miércoles:

«A cuadro registra muy bien Carmenlilia, eso es ya una ventaja enorme en el dime y direte por internet; en cambio la media sangre libanesa la tal Yalheel Abdala, salir a cuadro se aprecia una mujer mofletuda, relamida, exaltada, con tendencia a la pendencia, un tono de voz chocante, en actitud de chimolera de mercado. Además la producción y edición del video es profesional impecable para que luciera Carmenlilia, y se percibiera chocante, agresiva, y muy pendeja la media sangre libanesa. Un éxito mediático sin duda de la hija de Carlos Canturosas». Así la vieron y la percibieron muchos.

Para el análisis, sin embargo, el encontronazo entre las dos diputadas nuevolaredenses, es un hecho irrelevante, porque a un Congreso se va a eso, a fijar posiciones y defender puntos de vista personales y partidistas, aunque sean estas, pobres en el contenido. Lo positivo en un Congreso es que haya discusión. Cualquiera podría escribir que el espectáculo del miércoles en la sesión del Congreso, fue un simple pleito de mujeres que gritan y manotean; una riña de mercado, podrían decir los más despectivos.

Pero conociendo la historia política de Carmen Lilia y Yalheel, habría que alentar este tipo de encontronazos en la arena política tamaulipeca: hacen falta, más cuando en el escenario estatal, la pobreza del debate en todos los niveles es inexistente que decepciona, porque pareciera que en Tamaulipas no pasa nada, hay un mundo de silencios, de cuchicheos y chismes. Nadie grita, nadie reclama, nadie cuestiona, tampoco nadie levanta la voz. El debate político es estéril; por eso cuando se escuchan los gritos y los reclamos en la máxima tribuna del pueblo, como lo hicieron Carmen Lilia y Yalheel, hay que festejarlo, si se vale decirlo así.

«Al Congreso hay que llevar piedras o pistola; mentar madres si es posible» decía precisamente el viejo Carlos Enrique Cantú Rosas, padre de Carmen Lilia, y que en su momento, el polémico Bruno Alvarez le hizo caso, pues en varias ocasiones llegó con pistola al cinto al Congreso en los tiempos de Américo Villarreal Guerra. Carlos Enrique padre, era gritón, pendenciero, boquiflojo cuando subía a la tribuna. Y así eran sus discípulos: Homero Ochoa, Jesús Treviño Rabago, José de la  Paz Bermúdez, Bruno Alvarez. Eran tiempos del autoritarismo priísta, y sus voces daban la nota y hacían divertidas las sesiones del Congreso. Por eso hoy que Carmen Lilia y Yalheel se enredan en sus diferencias de bajo nivel se deben agradecer.

¿Qué quién tiene la razón?, ¿y a qué intereses sirven?, eso todo mundo la sabe, lo importante es que sean ellas, dos neolaredenses las que enciendan la discusión y acaben con la modorra que vive Tamaulipas. Como están las cosas, seguramente seguirá el pleito que arreciará conforme se acerque el 2021.


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Por Francisco Cuellar Cardona

El «vuelatrenes»

 

Ahora que Alfonso Ramírez Cuéllar, líder interino de Morena se volvió noticia al proponer que se le den facultades constitucionales al INEGI para que se «meta a la cocina» de los ricos para hacer un inventario de la riqueza en México, y por el cual le tupieron a más no poder, incluso el Presidente bateó su iniciativa, en Morena se revivió la urgencia de que haya un dirigente que le de nivel, congruencia, combatividad y respeto al partido, pero sobre todo, que el Presidente tenga el respaldo partidista y moral que nunca ha tenido desde que llegó a la Presidencia de la República.

En los tiempos de los gobiernos duros del priísmo, el tricolor era el perro guardián principal del Presidente. No había declaración, decisión o acción del mandatario que no fuera de inmediato avalada y respaldada por el PRI; es más, en muchas ocasiones, primero se bajaba la línea en el partido para blindar al mandatario, antes que pasara por las cámaras de diputados o senadores, si de iniciativas se trataba.

Cuando el PAN llegó a Los Pinos, sucedió lo mismo, aunque nunca llegaron a tener la institucionalidad tricolor.

Ahora con Morena, todo se ha perdido. El Presidente está solo, ni el gabinete, ni ningún secretario tiene el valor, ni la libertad para alzar la voz a favor de López Obrador; y vaya que lo necesita. Yeidckol Polevnsky y su fundamentalismo se extravió; lo único que logró fue dividir y confrontar a Morena. Alfonso Ramírez Cuéllar no ha logrado cohesionar, tampoco ganarse la confianza de las bases que sigue esperando que alguien les marque la ruta a seguir. En pocas palabras, no hay partido a casi un año de que ocurra la elección más competida de la historia, y donde estará en juego todo el proyecto de la Cuarta Transformación. La propuesta de Ramírez Cuéllar, no abona nada a la unidad partidista, pues los mismos legisladores como Tatiana Clouthier han salido a rebatirlo y a descalificarlo.

¿Quién rescata a Morena?, ¿Quién puede mover a Morena?, ¿Quién de la 4T y de los aspirantes que se mueven tras el liderazgo nacional puede hacer del partido, un atractivo para la lucha que se avecina?. Aunque todo parece indicar que Ramírez Cuéllar se va a quedar ahí para el proceso que viene, pero las bases opinan que no reúne el perfil para hacer de Morena un partido competitivo y combativo.

Mario Delgado, que es un hombre en el que Andrés Manuel confía, no le llena el ojo a las bases, ni a grupos del morenismo. Tampoco Bertha Luján que igual que Yeidckol quedó manchada y desacreditada por los militantes y simpatizantes del partido.

«Morena necesita a alguien que mueva a las bases, que grite, que debata, que defienda todos los días al Presidente. Y que sobre todo, rescate a las dirigencias estatales y municipales de Morena que hoy están en manos de los gobernadores que hoy están tomando las decisiones importantes, incluso candidaturas al interior de Morena», así lo dice un aspirante a dirigir Morena en Nuevo León.

-¿Pero quién?, se le pregunta.

-Pues el «vuelatrenes».

-¿Y quién es ese?.

-«Pues Alejandro Rojas. Así le empiezan a llamar en Tamaulipas y en algunas entidades. Es hiperactivo, incendiario; tiene marcada su distancia con todos los gobernadores, y es el único, junto con su jefe Ricardo Monreal, que todos los días está defendiendo y apoyando al Presidente, sin que nadie se lo pida. En muchas encuestas está bien posicionado, es un hombre preparado, que viene acompañando al Presidente desde hace años, el propio Porfirio Muñoz Ledo ha dicho, que podría ser un buen líder de Morena.

«Alejandro Rojas polemiza, trae nivel. Frente a los líderes del PRI, PAN y los demás partidos, sobresale con mucho. Es incendiario, de choque…es un auténtico vuelatrenes. Y lo mejor: forma parte de la ala política que encabeza Monreal y le ayudarían en mucho al Presidente; las bases, las de abajo, lo quieren y lo reclaman. Tiene el perfil que necesita Morena», resumen los morenistas de a pie.

Ahora que Alfonso Ramírez Cuéllar, salió a ser noticia y a desmoralizar a los morenistas con su desafortunada propuesta, obliga al Presidente a darle una sacudida a Morena, aunque en su cabeza, con el Covid-19 y la economía, es difícil que tenga tiempo para pensar en su partido.


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Por Francisco Cuéllar Cardona

¿Hasta dónde se estirará la liga?

 

Nunca, en la historia reciente, un Presidente de la República había estado tan confrontado y alejado de los gobernadores de los Estados como ahora. Menos, en medio de un problema tan delicado como la salud, que hoy es amenazada por un virus polémico que ha puesto en jaque al mundo y al país, y que está destrozando las economías.

Tampoco, un Presidente había tenido tantas diferencias políticas e ideológicas con los hombres del poder económico y con los actores políticos que han dominado y gobernado a la nación desde la postrevolución. Nunca jamás, un jefe político de este país, que llegó al poder con tanto respaldo popular, había sido cuestionado tanto, y menos se le había exigido su renuncia apenas 16 meses después de haber tomado las riendas de la República. Incluso, desde hace 180 años, se habló de una «balcanización» de México a través de iniciativas separatistas que se volvieron un tema de agenda de gobernadores y algunos dirigentes políticos.

Por eso, son muchos los que cuestionan ¿hasta dónde va a llegar esto?, ¿quién va a ganar esta batalla que no ve un final pronto, y menos un ganador o un perdedor?.

Cuando Andrés Manuel Lopez Obrador enarboló la bandera del cambio verdadero en el 2018 y despertó la esperanza de los mexicanos que ya estaban hartos de gobiernos corruptos e inhumanos, nadie imaginó que dos años después este país viviría fracturas políticas tan profundas.

Su discurso de toma de posesión aquel 1 de diciembre del 2018, que encendió la llama de la esperanza de propios y extraños se sigue esperando a que sea una realidad:

«Gobernaré con entrega total a la causa pública, dedicaré todo mi tiempo, mi imaginación, mi esfuerzo a recoger los sentimientos y a cumplir con las demandas de la gente. Actuaré sin odios, no le haré mal a nadie, respetaré las libertades, apostaré siempre a la reconciliación y buscaré que entre todos y por el camino de la concordia, logremos la cuarta transformación de la vida pública de México».

La reconciliación, no se ve, tampoco la concordia, y sí en cambio se perciben muchos odios y enconos. Si bien, se puede esperar el escepticismo de una oposición de derecha, que no congenia con el pensamiento lopezobradorista y su Cuarta Transformación, son muchos los que votaron y creyeron en él, que se están desilusionado con lo que ven y escuchan.

La cuerda cada vez se estira más y el riesgo de romperse. Nadie imagina qué otros escenarios vamos a ver. Los gobernadores piden dinero, y el presidente les dice que no hay, y les exige apretarse el cinturón y hacer efectiva la austeridad republicana que ha impuesto en su gobierno. Los empresarios piden auxilio y apoyos, y la respuesta es contundente «primero los pobres».

El panorama en México es desalentador. Las voces más autorizadas en el mundo en materia de salud y economía, cuando hablan del país, pronostican muerte, hambre, desempleo y negros presagios; un escenario apocalíptico aterrador.

Frente a la pandemia del coronavirus, cada quien jala por su lado, cuando debería existir una estrategia y un mando rector, y en el asunto económico, la ruta, es el caos.

¿Qué hacer ante esto?, ¿quién llamará a la cordura?, ¿quien es el árbitro imparcial que medie en esta confrontación para no llevar al país al colapso?.

Lo más triste de todo es que no hay liderazgos alternativos, y las oposiciones y contrapesos no existen; están desinfladas y les falta autoridad moral y política para rescatar al país. La sociedad mexicana es un reflejo fiel de lo que sucede en el gobierno: está dividida; existen dos Méxicos, el del norte y el del sur. Algo se tiene que hacer, y pronto. ¿Quién tendrá la sensatez para hacerlo?


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Por Francisco Cuellar Cardona

AMLO y la sucesión en Tamaulipas

 

Como están las cosas en el país, tan enredadas y emproblemadas políticamente, la gente cercana al panismo, asegura desde ahora, que si las cosas siguen como están, el PAN seguirá siendo gobierno más allá del 2022. Eso dicen.

Sin embargo, quienes conocen de a deveras al Presidente Andrés Manuel López Obrador, aseguran que por encima de los conflictos en Morena, será su «dedito» quien decida quienes sean los candidatos a las gubernaturas en las próximas elecciones, y Tamaulipas no será la excepción.

El pasado lunes, el muy bien informado periodista Salvador García Soto, en su columna Serpientes y Esacaleras, que publica en El Universal, escribió que el reynosense Héctor Garza, Oficial Mayor de la SEP tiene tanta cercanía con el Presidente López Obrador que acuerda directamente con él, sin necesidad de ver al secretario Esteban Moctezuma, «A Garza lo ven tan cercano al Presidente y a Palacio que hasta lo mencionan como prospecto del Presidente para la gubernatura de Tamaulipas».

Lo escrito por García Soto, es cierto, aunque algunos que no simpatizan con Héctor Garza digan lo contrario; AMLO le tiene mucho aprecio al funcionario tamaulipeco, tanto que le hace muchos encargos políticos personales dentro y fuera del gabinete. Héctor Garza tiene agenda permanente con los gobernadores en los temas de educación, incluso dispone de un presupuesto abundante que le permite congraciarse con ellos y entregarle buenas cuantas al Presidente. El mismo secretario Esteban Moctezuma, ha entendido el rol que juega el tamaulipeco en la estima del jefe de la 4T.

Pero no todas las querencias las tiene Héctor Garza, ni es el único tamaulipeco que Andrés Manuel ve con buenos ojos. El otro es el tampiqueño Rodolfo González Valderrama, Director de Radio y Televisión del gobierno federal, quien también quiere ser candidato a gobernador en Tamaulipas y lo ha expresado abiertamente. Aunque otros, como Américo Villarreal, presumen de ser amigos del presidente, Héctor y Rodolfo, son los más cercanos a su corazón, y va a depender de ellos, si crecen políticamente en Tamaulipas. El 2021, será el termómetro que medirá quien se perfila por Morena en el 2022, pero desde ahora se sabe que el candidato de Morena a la guberantura deberá llenarle el ojo y el corazón al Presidente, donde no se descarta a nadie.

Una cosa sí deben entender los aspirantes morenistas, es que no bastará ser candidato y tener la bendición suprema en México, sino que desde ahora deben tejer alianzas locales para ganar, y eso incluye amarres con el mismo gobernador, aunque este sea del PAN. No hay que olvidar la elección del 2016, donde mientras todos los priístas se pelearon por ser el candidato, se olvidaron de Egidio Torre que era el gobernador. Baltazar Hinojosa creyó que por su historia y su relación con Videgaray y Peña Nieto, ganaría y ahí está el resultado, perdió. Egidio terminó jugando las contras al priísmo. Esa lección no deben olvidarla los morenistas que hoy se sienten dueños de la verdad y del país. El veto del poder local, es un factor que influye; eso todos lo saben.

La sucesión en Tamaulipas ya empezó y la primera aduana que habrán de pasar los partidos y sus aspirantes es el 2021. Si se sigue cayendo Morena, y el Presidente pierde fuerza, los gobernadores van a meterle todo el poder y el dinero para ganar. El escenario ahora es impredecible, nadie sabe lo que va a pasar. Lo importante no es ser candidato, sino ganar: ese es el reto verdadero. Las posibilidades de que Morena gane, va a depender de la fuerza que tenga el Presidente, y a nivel local, el poder que tenga el gobernador. Es muy sencillo entenderlo, aunque muchos de los que aspiran, no lo entiendan.


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Por Francisco Cuéllar Cardona

La tropa, otra vez a las calles

 

El decreto presidencial publicado este lunes en el Diario Oficial de la Federación en donde anuncia que las Fuerzas Armadas (Ejército y Marina) volverán a las calles del país para hacer tareas de seguridad pública y de paso retomar la lucha antinarco, sorprendió a gobiernos estatales, a la población, pero más a los mandos de las fuerzas armadas.

Y aunque la orden del presidente López Obrador también está firmada por los secretarios de la Defensa y Marina, la noticia no cayó muy bien entre la milicia, pues van a depender directamente del mando de la Guardia Nacional que pese habérsele dado estructura jurídica, y recursos a manos llenas para operar y ser eficiente, ha sido un fracaso su lucha contra las bandas del crimen que lejos de reducirlas, han acrecentado su poder en todo el territorio nacional.

Ya pasó un año y medio que el gobierno de la 4T tomó las riendas del poder, y no ha podido frenar ni bajar los índices de la violencia, por el contrario, estos se han disparado como nunca: los números son contundentes.

El 22 de abril, el presidente López Obrador, después de la matanza en Minatitlán, Veracruz, donde murieron 14 personas, se puso un plazo de seis meses para combatir el crimen y restaurar la paz en el país. Aferrado a no modificar ni un ápice su estrategia de seguridad, prometió que en medio año se empezarían a ver resultados, cosa que no sucedió, pues las ejecuciones y los homicidios dolosos quebraron los pronósticos y las promesas.

El 15 de enero del 2020, el propio Presidente reconoció que la inseguridad es una asignatura pendiente y volvió a prometer que acabaría con la violencia, y le puso fecha: el 1 de diciembre del 2020.

«El día 1 de diciembre terminamos de sentar las bases de la transformación del país, este año van a haber resultados en esto que es el tema más difícil que hemos enfrentado”, dijo al periodista Jorge Ramos, cuando éste le cuestionó el disparo de los delitos.

Con la Guardia Nacional las cosas van a cambiar, insistió en otra ocasión el mandatario, sin embargo desde el 2 de julio del 2019, se desplegaron por todo el país 70 mil elementos de la nueva corporación, y a más de 10 meses, los resultados son peores: La Guardia Nacional, es un fracaso total.

La noticia y el decreto presidencial de este lunes, dejó «helados y mudos» a muchos jefes militares que van a tener que salir a la calle de nuevo, pero ahora bajo la orden total de la Guardia Nacional, así lo señala el nuevo decreto::

«Se dispone de la Fuerza Armada permanente para llevar a cabo tareas de seguridad pública de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria con la Guardia Nacional en las funciones de seguridad pública a cargo de ésta última».

Existe un enojo real en las fuerzas armadas por esta disposición, sin embargo, ellos mismos saben que solo ellos pueden hacer frente al crimen, pues la mayoría de las policías estatales y locales están infiltradas por el crimen. Lo que les desagrada, es la estrategia del gobierno, pues dicen, que no pueden «ir a a una guerra con las manos atadas, o tentándose el corazón con los criminales», como lo ha hecho el presente gobierno.

Lo que está proponiendo la milicia son dos cosas: que el gobierno de la 4T admita sus errores y modifique su estrategia para enfrentar al crimen.

En los Estados donde se han acentuado los eventos violentos, la propia sociedad, los gobiernos locales, y los mismos mandos militares, admiten que sólo el ejército y la marina pueden frenar a las bandas, pero piden al Presidente ser más enérgico y dejarse de abrazos y apapachos contra quienes por más de 14 años han bañado de sangre al país


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Por Francisco Cuéllar Cardona

Lo que mal empieza, mal acaba

 

Mientras en Europa, incluso en Estados Unidos, ya están tratando de reactivar su economía y hacen el recuento de daños dejados por el Covid-19, aquí los gobiernos de los tres niveles no acaban de ponerse de acuerdo como enfrentar esta pandemia que sigue contagiando y matando personas.

El gobierno federal anda por su rumbo y con sus números, sin convencer a nadie.

Los gobernadores, luego de sus desacuerdos con AMLO han decidido operar y enfrentar la contingencia con sus recursos y su entendimiento. Incluso, en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, que han unido planes y acciones, los mandatarios actúan de forma independiente. Los alcaldes del noreste, también, hacen su lucha por su cuenta, aunque obedeciendo líneas apegadas a la que dictan sus gobernadores, pero con cierta independencia.

En Coahuila, Miguel Riquelme ha sensibilizado a sus alcaldes; a los mismos de oposición los ha sumado a sus tareas; en Tamaulipas, la disciplina sobre los ediles ha sido férrea, y todos, sin chistar trabajan de lado del gobernador Cabeza de Vaca. En Nuevo León, en donde los intereses están encontrados y no existe una hegemonía de poder, los presidentes municipales hacen caso al Bronco, pero solo de los dientes para afuera. Por ejemplo el alcalde independiente de San Pedro, Miguel Treviño decidió reiniciar la obra pública en contra de la disposición del gobernador Rodríguez Calderón. Monterrey, anunció que el 12 de mayo, empezará a reactivar la economía.

A pesar de que cada quien anda por su lado, todos se han puesto las pilas frente al problema de salud; pero lamentablemente, los resultados no han sido los deseados y los contagios siguen a la alza. Cuando no hay coordinación frente a un problema, todo sale mal, y eso va en detrimento de la misma sociedad que ve con tristeza como los gobiernos no atienden sus prioridades.

Pero esto que estamos viendo, no es privativo de México; en el mundo todos los gobiernos hacen lo mismo, por eso se les desbordó el problema. Lo vemos con Trump en Estados Unidos que no le hace caso a nadie. Los gobernadores en la unión americana, hacen lo propio. En Europa los primeros ministros, jalaron por su cuenta y el número de muertos todavía se siguen contando. No se siga en Brasil y Ecuador.

El ejemplo más claro de que ésta pandemia se enfrentó de la peor manera, es que todos los gobiernos del mundo, ignoraron por completo los llamados de la Organización Mundial de Salud,  entidad encargada de normar criterios para sortear contingencias de salud en el mundo.

Por todo esto, cuando alguien pregunta ¿cuándo se va a terminar esta crisis?, y aunque algunos ya están regresando a la normalidad, nadie sabe cuando, ni los expertos. Y la razón de que sea así, es que esto empezó mal y se enfrentó mal, y ahora, quien padece las consecuencias, es la sociedad que está aportando los muertos, en esta cadena de errores de sus gobiernos.


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Por Francisco Cuéllar Cardona

La Prensa y la «Infodemia»

Este miércoles 6 de mayo, se conmemoró el «Día Mundial de la Libertad de Prensa». El evento que fue recordado por muchos comunicadores, organizaciones de periodistas, incluso la oficina de la UNESCO en México y el Tec de Monterrey realizaron un seminario virtual en donde se habló de la “Pandemia, democracia y derechos humanos: nuevos retos en el periodismo”.

El tema en común que dominó el «Día Mundial de la Libertad de Prensa» fue La «Infodemia«, que es la información falsa y mentirosa que ha surgido en plataformas digitales a la par de la Pandemia del Covid-19, que confunden y desinforman y que obliga a los periodistas a ayudar a ver la luz de la verdad en este turbulento mundo de la desinformación.

La «Infodemia», incluso fue tema en la conferencia Mañanera del Presidente López Obrador y que abordado por el comunicólogo Jenaro Villamil, Director del Sistema Público de Radiodifusión de la 4T, aunque de una forma sesgada y oficiosa. Al gobierno federal le preocupa la información negativa que se genera y se publica en su contra; la encasilla como «noticias falsas» y ve a la «Infodemia» desde un lado convenenciero; es decir, si es una crítica, la considera como mentira que le quiere dañar.

Las redes sociales están inundadas de noticias e informaciones falsas. En el mes de marzo, por citar un ejemplo, Facebook ubicó 40 millones de noticias con contenidos falsos relacionadas con la pandemia del coronavirus. Igual se detectaron usuarios promoviéndolas, algunas veces por ignorancia y otras ocasiones por así convenir a sus intereses. De ahí subrayar la importancia del trabajo del periodista, que mediante métodos científicos de comprobación, checa y verifica los contenidos para luego publicarlos.

El periodista en los tiempos de la Pandemia y la «Infodemia», enfrenta el reto de informar, mediante la comprobación de las noticias, que la información que se está generando sea cierta y no falsa. Pero también el periodista que está en la primera lìnea de la pandemia, está expuesto al contagio bajo medidas de seguridad mínimas.

Guilherme Canela, comunicólogo de la UNESCO, citaba del alto compromiso de los periodistas en la cobertura de esta emergencia sanitaria, «al periodista no solo le toca investigar los hechos que están ocurriendo y verificarlos, sino que está en riesgo su salud».

Y agregaba:

«Aparte de vigilar que las layes y decretos que están expidiendo los gobiernos en áreas del confinamiento y el distanciamiento social, están violando los derechos ciudadanos. El periodista es objeto de abusos y violencia de parte del gobierno, la policía y del mismo público que no entiende la naturaleza de esta profesión».

La seguridad laboral de los periodistas en esta cuarentena, se ha perdido. Muchos han sido despedidos y otros han visto reducidos sus salarios abajo del 50 por ciento. Las empresas de comunicación enfrentan por el Covid-19 un escenario de extinción. La publicidad comercial y la inversión en la comunicación social de parte de los gobiernos es nula.

Jeff Jarvis, periodista y Director del Centro Tow-Knight en la Escuela Craig Newmark de Periodismo de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, es lapidario cuando habla del futuro de los medios tras esta pandemia:

«El negocio de los medios ya estaba en llamas, y la Covid-19 le arrojó gasolina».

En esta crisis mundial de salud atípica, la sociedad debe decidir si se queda con la «Infodemia»

y se ahoga en medio de las noticias falsas alrededor de la pandemia, o da crédito a la prensa que publica noticias basadas en la comprobación.

La sociedad necesita una prensa independiente para estar informada sin mentiras, y como subraya Guilherme Canela, «no hay salida de esta crisis informativa provocada por la pandemia, sin una prensa libre».

Hoy, la prensa y los periodistas, están ante la oportunidad de reconciliarse con la sociedad y restaurar su credibilidad ante las audiencias.


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LA TALACHA

Por Francisco Cuéllar Cardona

La desilusión

Desde el primero de diciembre del 2018, en todas, o en casi todas las oficinas del gobierno federal, la vida burocrática diaria, ya no es la misma. Hay silencio, malestar y desgano en todas las áreas. La vieja burocracia, la que lleva años trabajando y esperando los días para jubilarse, está desesperada. Pero los nuevos, incluso los funcionarios de la Cuarta Transformación, los del gobierno de la esperanza, están peor, por que no saben si van o vienen, y la ilusión con la que llegaron se está muriendo.

Los ajustes, los recortes presupuestales y la «austeridad criminal», así lo dicen, los tienen confundidos y en la lona. Los sueldos fueron mutilados hasta el 50 por ciento y las compensaciones desaparecieron. Cuando tienen «comisión», es decir, salidas fuera de la ciudad para cumplir con su chamba, tienen que pagar gasolinas, pasajes, comidas con dinero de su bolsillo: los viáticos son cosa del pasado neoliberal. Muchas oficinas y dependencias están cerrando porque ya ni escritorios tienen para trabajar. Esto de la austeridad republicana los tiene al borde de la locura, cuentan.

Cifras conservadoras, hablan que en 12 meses fueron echados a la calle, sin liquidación más de  150 mil trabajadores de la burocracia. En el sector salud, por citar un ejemplo, causaron baja 10 mil empleados, casi todos de las áreas de urgencias en clínicas y hospitales que hoy están haciendo falta para enfrentar la emergencia sanitaria. Están ofreciendo contratos temporales de trabajo a médicos y enfermeras para atender el Covid-19, pero nadie quiere entrarle por dos razones: los salarios son muy bajos, y no hay materiales de protección que les garantice no contagiarse del virus. Algunos por necesidad están aceptando, pero los están mandando a la muerte.

«Desde luego que hay despidos, y lo que molesta es que le pueden proporcionar (al Presidente) datos que no tienen contenido de la verdad. Nosotros traemos comprobado qué número de trabajadores han sido despedidos en el sector salud, qué tantos médicos, qué tantas enfermeras, inclusive radiólogos. En la Secretaría de Salud tenemos entre médicos y enfermeras alrededor de 10 mil bajas entre los que están en los institutos nacionales de salud, Hospital Infantil, Hospital General, Hospital de la Mujer, están documentados», denunció el líder nacional de la FSTSE, Joel Ayala.

El panorama es tan sombrío en las dependencias federales, que ya se habla de una renuncia masiva de funcionarios que fueron nombrados y que creyeron que fue por un pago o un premio por sus servicios a la 4T.

Pero el desgano y el enojo en las delegaciones por los pocos estímulos, es nada con el problema verdadero que existe. El asunto es que hay una parálisis casi total en las oficinas. Solo están trabajando aquellas en donde se empadronan y se reparten los programas sociales, fuera de eso, nadie hace nada. Y si los llamados «superdelegados» que llegaron con la bandera de deslumbrar con sus acciones en los Estados, hoy están reducidos a nada. En las áreas de comunicación social de todas las dependencias, está prohibido hablar, todos están amordazados, todo lo tienen centralizado en la Ciudad de México, «si quieren saber algo, escucha o ve las Mañaneras del Presidente», respondió un jefe de prensa.

Si antes del confinamiento provocado por el coronavirus, el gobierno federal estaba patas arriba, con esta pandemia, el caos se volvió total. Y lo peor, es que no hay una luz de esperanza de que esto cambie. Tendría que ocurrir un milagro, y vaya que hace falta.

Ante esto, los gobernadores son los que están sacando raja política. Como la Federación anda extraviada, peleándose con los fantasmas del pasado, con los conservadores y la prensa fifí, en los Estados los poderes locales se fortalecen y fijan sus reglas para jugar en la próxima batalla electoral del 2021.


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LA TALACHA

«Los otros muertos» del Covid19

Por Francisco Cuéllar Cardona

Así como Donald Trump anda desesperado, dando tumbos en Estados Unidos por ganarle la batalla al coronavirus y poder revertir las tendencias electorales que lo harían perder su reelección, muchos gobernantes en México van a ser asfixiados y arrastrados a la desgracia por el Covid-19 si no corrigen conductas y enmiendan errores.

Así como al presidente estadounidense ya le están cargando a su campaña todos los muertitos de esta pandemia, también en nuestro país los decesos que se registren, serán clavos en el ataúd de los gobiernos que se equivoquen y que manejen esta crisis de salud con los pies, como ya lo hacen algunos. La pandemia será sin duda, la cruz más grande que tendrán que cargar los gobernantes mexicanos.

Igual también, este virus puede revivir a gobernantes que ya estaban muertos antes de esta emergencia sanitaria, como es el caso del gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, que estaba en el suelo y listo para ser sacrificado políticamente por el asunto de las «broncofirmas», y hoy, de una forma increíble los nuevoleoneses le aplauden por la forma como ha encarado este problema. Hoy, nadie habla o pocos se acuerdan del tema. De hecho, en la rebelión de los gobernadores contra la Federación, el mandatario regio ha sobresalido por encima de sus colegas y hasta lo ven como el líder de esta lucha.

En toda crisis hay oportunidades para reinventarse, aunque a decir verdad, pocos gobiernos, tanto en México como en el extranjero, pueden decir o presumir que están libres de este contagio. Todos, de alguna manera están afectados o infectados y cometiendo errores, y eso la ciudadanía lo ve y lo califica todos los días.

El periodista y escritor venezolano Moisés Naím, acaba de publicar un artículo: «Problemas grandes, líderes pequeños» (  https://www.moisesnaim.com/mis-columnas/2020/4/19/problemas-grandes-lderes-pequeos )  en donde revisa como los líderes y presidentes del mundo han manejado de forma torpe el Covid19, y cita por supuesto a Trump, a López Obrador en México, a Bolsonaro en Brasil, a Daniel Ortega en Nicaragua y a otros más a los que les ha ganado la soberbia y no se han dejado aconsejar por los expertos, lo que los ha llevado a cometer errores graves, y por supuesto seguidores y simpatizantes.

Así va a pasar en México, cuando pase la tempestad, el saldo y el recuento de los daños va poner en la lona a la mayoría de los gobernantes que han actuado por impulsos y no se han dejado ayudar y asesorar por los que saben de estos temas. En el pecado van a llevar la penitencia.

No hay que olvidar que en septiembre de este año, inicia el proceso electoral del 2021, y muchos van a querer ser protagonistas desde sus gobiernos. Lo que no saben es que el Covid19, los contagios y los muertos, van a ser su cruz en la lucha electoral que viene.

Aún no entramos al pico de la pandemia, y hay tiempo para corregir errores y dejar conductas obsesivas. Trump en EUA se está enredando y tropezando y puede perder su reelección. Aquí aun hay tiempo de enmendar la plana.

El Covid19, será la tumba de muchos gobiernos, pero puede ser también la salvación. Todo es cuestión de que dejen a un lado su soberbia y piensen en hacer bien, pero sobre todo cuidar a la gente.



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