Cena de NegrosOpinión

Veinticuatro años después…

Cena de Negros

Por Marco A. Vázquez

Veinticuatro años después…

Poco faltó para caer en la tentación de utilizar los periódicos, portales electrónicos y otros medios de comunicación que amablemente dan cobijo a la CENA DE NEGROS para hablarles de 24 años de historia, 24 años de reportero que precisamente hoy cumplimos junto a Lupita Álvarez, Roberto Aguilar Grimaldo, Alfredo Peña Martínez y Javier Arratia, sin embargo algo me detuvo, ya haremos una introspección pero por algo debió ser así.

Han pasado 24 años que apareció El Expreso, de aquel día que dio frutos el lenguaje seductor de Francisco Cuellar Cardona, Director Editorial del mismo, que nos convenció que ser periodista podría ser una profesión, nos hizo soñar con 12 mil pesos mensuales como salario a un mediano plazo, de un reconocimiento social y un liderazgo que estábamos casi obligados a ejercer, pero sobre todo, nos hizo sentir el servicio a la gente.

Todo este camino nos llevó a salir de una colonia casi con lágrimas en los ojos al encontrar problemas más terribles de los que cargábamos a cuestas, también a conocer historias fantásticas que en los dedos de Roberto Aguilar tomaban un realismo que hacían vender periódicos, igual aquellas crónicas policíacas de Alfredo Peña con el apoyo de Chon Dosal que pintaban un mundo donde la pasión y los demonios paseaban juntos, sentimos más terrenales los deportes en los escritos de Javier con las estrellas del llano, y conocimos historias dolorosas y de todo tipo por Lupita Álvarez.

Es a Pancho Cuellar a quien tenemos que agradecer (usted quizá acusar) el estar aquí y a su lado estaba Toño Arratia, también a quien quizá se debe acreditar mucho del éxito de Expreso, El Coyote Víctor Contreras Piña, y Pedro Alfonso García que era el Director, conocedor de periodismo, una de las mejores plumas que he conocido y el capitán de la nave, a todos ellos, muchas gracias.

Igual tenemos que agradecer, porque de ellos aprendimos mucho, a Gaby Hernández, Rosy Rodríguez, al maestro Carlos López Arriaga, Luis Arturo Luis, al arquitecto Miguel Parras, Manuel Medrano, Katy Cruz Lara, a Don José Luis Morales Ibarra, EL Guajo, a Paty Flores, ya andaba por ahí Lupita Domínguez, a la gente de talleres como Limón, de Diseño como Ramón Mendoza y Abel, y a la Boya, Biyik, Poncho, y otros que en circulación se la rajaban, tanto, que nos tocó recibir el sueldo luego de que algunos de ellos liquidaban su venta.

Veinticuatro años después solo puedo dar gracias a esta profesión que me ha dado, además de comer, muchas satisfacciones, vaya, hasta nos hizo soñar que teníamos poder, que los políticos nos buscaban por lo que éramos sin darnos cuenta que muchas veces su interés se reducía a no ser golpeados o aparecer en los medios con la mayor frecuencia posible.

Veinticuatro años después les puedo decir que he sido honrado en tener de casa a El Expreso, El Grafico, sentir y ser corresponsal de El Norte, también pasamos por El Cinco, El Diario de Victoria, ORT Noticias, contar con la enorme satisfacción de que el maestro Solorio nos abriera las puertas de su revista Viraje, y disfrutamos muchas otras experiencias que hoy nos permiten publicar una editorial en varios periódicos que circulan en diferentes ciudades del Estado, en muchos periódicos electrónicos, además de participar en radio, en una editorial de Televisa Victoria y ser co-conductor del programa de entrevistas Vida Diaria, que con Rosa Elena González desde hace años aparece en el Canal 10 de Cablevisión Victoria.

Orgulloso de lo que soy y de lo que he sido, de mis amigos, de los compañeros de aventura, de los que voluntariamente se convirtieron en maestros, de los que involuntariamente nos enseñaron y de la gente cercana que con uno o dos chingadazos nos ubicaron cada que fue necesario.

VEINTICUATRO AÑOS DESPUÉS, solo dos palabras… GRACIAS TOTALES

Comment here

A %d blogueros les gusta esto: