Entrevista
Cambiaron jóvenes lectura por videojuegos: Herralde
La tecnología ha ayudado para bien y para mal, dice el editor y escritor catalán quien recibirá el reconocimiento al Mérito Editorial en la UANLeer
Por Ilich Cuéllar
Jorge Herralde ha sido durante los últimos 50 años un referente, consejero, guía, promotor, y compañero de escritores gracias a su labor de editor y fundador del sello Anagrama.
Herralde, nacido en Barcelona en 1935, se encuentra en la ciudad para participar en la UANLeer 2019, donde recibirá el reconocimiento al Mérito Editorial.
En una charla previa al inicio de la feria, el también escritor charló sobre la historia de la editorial que fundó, sus momentos críticos, sus aciertos, el vínculo con México, así como el peligro y futuro de la industria de los libros.
“Están todos los cambios tecnológicos, con las tabletas, los teléfonos, hay toda una generación de jóvenes que antes de los 18 empezaban a leer y que ahora prácticamente están con los videojuegos. Esto es un fenómeno global y que ha provocado un descenso de la lectura en todos los países. Una aventura editorial se encuentra siempre con nuevos percances”, apuntó.
El editor barcelonés agregó que la tecnología ha ayudado para bien, pero también para mal. Para mal señaló a plataformas de *streaming* como Netflix, de la cual señala que provoca que la gente, e incluso los escritores, se recluyan fines de semana viendo series. En este tenor, también apuntó hacia Amazon, pues explicó que las pequeñas librerías han bajado por las ventas en internet.
En el aspecto positivo, expuso que editar y publicar libros es más fácil y barato que en 1969, cuando fundó Anagrama, y que muchas editoriales han sido creadas gracias a las nuevas herramientas.
“No será fácil, pero habrá que esforzarse”, aseveró respecto al futuro de la industria.
Cuestionado sobre la mayor crisis que enfrentó su sello, Herralde apuntó a la ocurrida en 1979, con los cambios políticos que se vivieron en España tras la muerte de Francisco Franco, y el cambio de enfoque de sus lectores.
“La verdad es que siempre estuvo en crisis: desde los recursos económicos unido a los proceso y secuestros. El *batacazo* mayor que se dio, no solo en España, si no a nivel global, fue que las editoriales que habíamos apostado fuerte por intentar cambiar o apoyar el cambio políticos, con libros muy políticos, de libros de izquierda, con la llegada de la democracia llegó a parecer una democracia insípida, una ruptura total con el sueño del “Hombre Nuevo”. Muchos lectores desengañados dejaron de leer libro político”, explicó.
Sobre su lazo con México, destacó la relación que tuvo con Sergio Pitol y Alejandro Rossi, la colaboración con ERA ediciones, así como la publicación de su primer libro.
Cuestionado sobre la Estrategia Nacional de Lectura lanzada por el gobierno federal, Herralde declaró que ha leído noticias al respecto, y que desearía que a las intenciones de difundir le vaya bien, pese a ser un proyecto “en ciernes”.
Finalmente, el editor catalán, quien está por publicar el libro “Un día en la vida de un editor”, agradeció a la Universidad Autónoma de Nuevo León por el homenaje que se le rendirá y por la creación de la Cátedra Anagrama, propuesta, explicó, hecha por José Garza, secretario de Extensión y Cultura de la Universidad, la cual consideró “única en el mundo”.
El reconocimiento será entregado a Jorge Herralde hoy en el Patio Sur del Colegio Civil en punto de las 12:00.
Entrevista
Pobreza y violencia inciden en la salud mental
- Estigmas impiden atención oportuna
Daniel Robles
La pobreza, las desigualdades sociales y los contextos de violencia que se viven en el país son las principales determinantes sociales que inciden de manera significativa en la salud mental de las personas y que no están siendo atendidas adecuadamente, afirmó la directora de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, María Elena Medina-Mora Icaza.
Al dictar la conferencia magistral Salud Mental Comunitaria en el marco del Tercer Seminario Permanente Emergencia Social Comunitaria de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM, Medina-Mora Icaza aseguró que aún existe una gran brecha en la atención a los pacientes con problemas de salud mental frente a la atención que reciben las personas con otros padecimientos.
Quienes presentan algún trastorno mental aún no tienen sus derechos humanos protegidos, por lo que es necesario revisar el modelo de atención y garantizar a los enfermos su reintegración a la comunidad.
Las determinantes de la salud mental, enfatizó, no son un asunto que se pueda atender únicamente por el sector salud, se debe trabajar de la mano con otros rubros como el desarrollo social, la educación, el trabajo y la vivienda, además de canalizar un presupuesto suficiente.
Añadió que de acuerdo con un estudio elaborado por el grupo de salud global y publicado en la revista especializada The Lancet Psichiatry, se analizó cómo los determinantes sociales están asociados al desarrollo sustentable y se pudo confirmar que de las 17 metas para el desarrollo sustentable, 13 estaban relacionadas con la salud mental de la población, y tenían que ver con factores como problemas económicos, pobreza , desigualdad, equidad de género, además de la inseguridad y los traumas asociados a la violencia.
“Hay un papel importante de salud, pero también uno muy relevante de seguridad para una vida libre de violencia, porque nosotros sabemos que ésta es uno de los factores de riesgo más significativos para la enfermedad. Nuestra obligación es construir lugares seguros para que todas las personas no estén en riesgo de enfermar y quienes ya lo están, puedan vivir en un ambiente seguro”.
Existe una relación directa entre la pobreza y la enfermedad mental, reiteró, toda vez que ésta última no sólo está relacionada con sus características biológicas, demográficas o constitucionales, sino también con factores de vida formados por las redes sociales y comunitarias, e influida por las condiciones de vida, de trabajo y amplios factores socioeconómicos, culturales y ambientales.
Además, la pobreza también desempeña un papel intermedio en donde hay una desigualdad de ingreso en el vecindario, hay un abuso en el consumo de drogas y no existe una buena distribución de centros de atención médica.
“Conocer y estudiar cuál es ese camino, y determinar cómo la pobreza afecta, tiene mucho sentido, porque entonces nos orienta a ver en dónde debemos actuar y prevenir, y qué se necesita modificar para disminuir el impacto de la pobreza sobre la enfermedad mental”.
Medina-Mora Icaza refirió que, tras una revisión de las encuestas mundiales sobre salud mental, elaboradas en los últimos años por la Organización Mundial de la Salud, se pudo observar, entre otras cosas, cómo en nuestra nación las desventajas socioeconómicas están asociadas con un incremento en el riesgo de abuso de drogas a través de la exposición a la violencia y ambientes inseguros.
“Lo que encontramos en México cuando analizamos la exposición a la violencia en el ciclo vital, es que los testigos de violencia doméstica se daban principalmente entre los menores de 5 a 10 años de edad; los golpes de los padres ocurrían antes de los 17 años; la violación en las dos primeras décadas de la vida; la agresión sexual desde los 5 años con nuevos casos hasta los 25 años”.
La directora de la FP consideró que un elemento fundamental para atender las diferentes problemáticas en torno a la salud mental se relaciona con la capacitación especializada, en la que se debe incorporar a todos los actores que pueden intervenir, con el fin de mejorar los mecanismos de atención, los entornos en la vida de las personas, la promoción de la salud y la prevención de enfermedades.
De igual forma, dijo, es fundamental trabajar en la alfabetización y sensibilización de toda la población sobre la relevancia de esta problemática, con el fin de disminuir la alta estigmatización social que prevalece en contra de la enfermedad mental, también hacia las personas que tienen por vocación atenderla e incluso contra las instituciones creadas para una atención especializada.
Finalmente, indicó que se debe trabajar en mejores y más eficientes políticas públicas que permitan acceder a una atención integral y encontrar los mecanismos para llevar la salud a la comunidad, como el mecanismo más prometedor para reducir la gran brecha de atención que hay para estos padecimientos, además de impulsar la reintegración de los enfermos a su comunidad, en donde el derecho a vivir en comunidad no ha sido siempre respetado.
Gaceta UNAM
Entrevista
Virtualidad permeará más la educación en el futuro
La brecha digital se puede combatir con programas de alfabetización y alianzas gobierno-iniciativa privada: Leopoldo Vega Correa
El 17 de mayo se celebran los días mundiales: de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información; y de Internet
De acuerdo con la Asociación de Internet MX, el número de internautas en nuestro país en 2021 ascendió a 84.1 millones. En el mundo se estima que cerca de cinco mil millones de personas cuentan con internet; sin embargo, el acceso es desigual ya que mientras en Norteamérica es de 94.6 por ciento, en África apenas alcanza 39.3 por ciento; en América Latina el porcentaje promedio es de 68.9 por ciento.
Así lo señala el director de Telecomunicaciones de la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación (DGTIC) de la UNAM, Leopoldo Vega Correa, quien explica que en nuestro país y en el orbe hay desigualdades significativas que implican la imposibilidad para millones de personas de ejercer derechos fundamentales. “A todos nos queda claro que las tecnologías de la información han permeado todas las fases de la vida humana y son la base para ejercer derechos como el de la libertad de expresión o la educación”.
Con base en el 17º Estudio sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México 2021 de la citada Asociación, en el grupo de mayores de 55 años cerca de la mitad carece de acceso a la supercarretera de la información; lo que significa que en ese sector está concentrado el grupo mayoritario de las personas con brecha digital. Por lo tanto, hay una necesidad urgente de atenderlo, tomando en cuenta la ciberseguridad.
Las telecomunicaciones juegan el papel de habilitador de otras prerrogativas y es tal su importancia que en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se señala: “el Estado garantizará el derecho de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e internet”. Para ello, establecerá condiciones de competencia efectiva en la prestación de los servicios.
No obstante, la brecha digital consiste en carecer de internet y en la incapacidad para usarlo. Por lo anterior, “se van generando desigualdades que desafortunadamente pegan a los grupos menos favorecidos y a las poblaciones más pequeñas; en las grandes ciudades tenemos acceso al servicio, pero en las localidades de pocos habitantes el interés económico es menor para proveerlo”.
Los rezagos crecen y con ello se generan nuevas desigualdades, como la tecnológica, explica con motivo de la celebración –el 17 de mayo– de los días mundiales de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información; y de Internet.
Para 2030, recalca, se tienen diferentes metas por parte de la ONU para la inclusión digital o acceso igualitario a las tecnologías, que permitan un mundo más comunicado, pero también con menores grietas. “Hay iniciativas que nos hablan de esto, de una serie de esfuerzos de convergencia tecnológica, de la facilidad que deben tener todos los servicios”.
En nuestro país, 92 por ciento de los usuarios usa como dispositivo de conexión un teléfono inteligente; 45.2, computadora; 24.4, televisor inteligente; 14.4, tableta; y 4.4 consola de videojuegos, entre otros.
Vida digital
Las nuevas generaciones emplean las herramientas de comunicación para socializar; nuestros ingresos están soportados por datos electrónicos y podemos tener una cita médica a distancia. En los últimos años es notable la evolución del conocimiento y uso de internet.
El ámbito educativo no es ajeno a esa evolución. Debido a la pandemia, sobre todo, surgió la necesidad de continuar con la formación de las nuevas generaciones: la herramienta más sencilla para lograrlo fue la videoconferencia, la comunicación síncrona (la que permite interactuar en el momento), pero no es la única.
También existen plataformas de enseñanza a distancia, como los ambientes de aprendizaje, que facilitan aprender no sólo de manera síncrona, sino depositar materiales y tener actividades para que el estudiante se autocapacite y se autoevalúe; se trata de otros modelos de aprendizaje constructivista, donde los alumnos generan las experiencias que les permiten adquirir nuevos conocimientos, refiere el experto.
Todo el tiempo surgen nuevas tecnologías; algunas como las de realidad virtual y los metaversos (mundos virtuales donde ya no existimos como personas, sino una representación nuestra en la red) seguramente van a permear a la educación en el futuro, considera Vega Correa.
La innovación continuará y las tecnologías seguirán en evolución. Seguramente tendrán un papel principal las que ahora vemos como emergentes, por ejemplo, la 5G o Wi-fi 6, para facilitar mayor acceso a internet en cuanto al número de dispositivos conectados, además de alcance y cobertura.
La primera es un esfuerzo inicial y debemos recordar que, como otras, tardará un tiempo en madurar; se integra primero en los equipos llamados de alta gama. Poco a poco se hará más popular hasta alcanzar a las localidades alejadas.

Alianzas gobierno e IP
Disminuir la brecha digital es difícil, reconoce el universitario, pero hay iniciativas para llegar a las poblaciones menos favorecidas. El aislamiento, la incomunicación, las barreras relacionadas con el desconocimiento de estas tecnologías podrían atacarse a través de programas de alfabetización digital, con alianzas entre el gobierno y la iniciativa privada para proveer de servicios a las diferentes poblaciones, aun cuando los beneficios económicos no sean lo esperado para las entidades comerciales.
En otros países, por ejemplo, hay acceso libre al menos a los servicios básicos de internet. Los esfuerzos deben ser coordinados por la acción y política gubernamentales, recalca Leopoldo Vega.
El Día Mundial de las Telecomunicaciones se celebra el 17 de mayo a partir de 1969 para conmemorar la fundación de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y la firma del primer Convenio Telegráfico Internacional, en 1865, rememora el integrante de DGTIC.
En noviembre de 2005 la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información pidió a la Asamblea General de las Naciones Unidas que declarara el 17 de mayo Día Mundial de la Sociedad de la Información para llamar la atención sobre la importancia de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (las llamadas TIC) y las numerosas cuestiones relacionadas con la sociedad de la información. La Asamblea General adoptó, en marzo de 2006, la resolución respectiva.
En noviembre de ese año la Conferencia de Plenipotenciarios de la UIT decidió celebrar el Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, el 17 de mayo.
En tanto que el Día Mundial de Internet se conmemoró por primera vez el 25 de octubre de 2005; un mes después se decidió trasladarlo a dicha fecha de mayo. La meta es conjuntar el esfuerzo de las naciones para garantizar el acceso de todas las personas a las nuevas tecnologías.
En 2022 el tema del Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información es “Tecnologías digitales para las personas de edad y el envejecimiento saludable”. Al respecto, el universitario recalca que también en esta población hay una brecha y se debe hacer hincapié en la importancia de su alfabetización digital.
Al concluir, Leopoldo Vega recalca que no podemos sustraernos de la utilización de la tecnología, pero como seres sociales debemos tener cercanía y convivir con otras personas no sólo a través de una pantalla. “Démonos tiempo de vernos cara a cara”.
Entrevista
Se requieren 750 mil enfermeras para tener cobertura adecuada
Día Internacional de Enfermería
Hay un promedio de 2.6 por cada mil habitantes; de las aulas de la ENEO egresan cada año unos mil 200 alumnos
Guadalupe Lugo García
El sistema de salud de México cuenta con 315 mil enfermeras y enfermeros, cifra que significa un promedio de 2.6 por cada mil habitantes; mientras que Chile, por ejemplo, un país de tasa media como el nuestro y que también es parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), tiene aproximadamente siete enfermeras por cada mil habitantes.
Lo anterior, de acuerdo con la directora de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia (ENEO) de la UNAM, Rosa Zárate Grajales, quien añade que esto significa que se requieren, al menos, 750 mil profesionales más para alcanzar el índice de cobertura promedio.
La experta refiere que de las aulas de la ENEO egresan cada año aproximadamente mil 200 alumnos, 700 del sistema escolarizado y un promedio de 500 de Universidad Abierta y Educación a Distancia. Mientras que en el ámbito nacional se forman, en promedio, 20 mil por año en instituciones del país que imparten la licenciatura. En la UNAM la carrera se ofrece además en las facultades de Estudios Superiores Iztacala y Zaragoza.
Zárate Grajales resalta –con motivo del Día Internacional de la Enfermería, que se conmemora hoy 12 de mayo– que suman 28 millones de trabajadores sanitarios o de la salud en el mundo: 19 millones son enfermeras y enfermeros. Se estima que la escasez es de 6.6 millones, situación que se incrementó con la crisis sanitaria global, hasta en 15 millones.
La celebración es promovida por el Consejo Internacional de Enfermería como homenaje al natalicio de Florence Nightingale, enfermera, escritora y estadística británica, considerada precursora de la enfermería profesional contemporánea y creadora del primer modelo conceptual en el área.

Capacidad de resiliencia
Zárate Grajales expone que la pandemia puso en alta vulnerabilidad a las instituciones de salud, a los profesionales en enfermería y, en particular, a los pacientes, porque no era suficiente el personal en esta área para atenderlos; sobre todo a aquellos contagiados por un virus desconocido y que, por su gravedad, requería ventilación para respirar.
“Nos dimos cuenta de lo vulnerable que es el ser humano, pero también de la capacidad de resiliencia y de reacción inmediata ante situaciones importantes de las y los trabajadores de la salud, pero también del gran talento de investigadores y el avance de la ciencia en materia de salud para conjuntar los esfuerzos de científicos de diversas disciplinas y los recursos económicos para que en menos de un año se contara con una vacuna contra la Covid-19”, puntualiza.
La pandemia puso en la primera línea de batalla a la enfermería, nos hizo más visibles ante los ojos de los demás, en particular de quienes más nos necesitaban. En los momentos más complicados de la crisis sanitaria hizo la gran diferencia, subraya Rosa Zárate.
“Nos dimos cuenta de que sí, el ventilador, el oxígeno y los medicamentos antivirales ayudaron a mejorar a los pacientes hospitalizados, pero también la mano cálida de una enfermera, su voz y dedicación para cambiarlos de posición, darles de comer, brindarles un masaje, ponerlos en videollamadas con sus familiares, leerles las cartas que éstos les enviaban, etcétera. Esto, la sociedad lo aprecia hoy más que nunca”, afirma.
Adicionalmente, se dio una transformación en el imaginario social con respecto a su labor, pues no se trata de ayudantes ni del brazo derecho del médico, “somos un equipo de trabajo”. Son expertos con estudios de licenciatura, título y cédula profesional, quienes pueden cursar una especialización en diversos campos del conocimiento: niñez, adultos, ancianos, quirúrgica, cardiovascular, cuidados críticos, neonatos y atención obstétrica, así como estudios de maestría y doctorado.

Fotos: Víctor Hugo Sánchez.
Se pusieron a prueba sus conocimientos, “la importancia de lo que aprendimos en la escuela, como el lavado de manos, el uso del cubreboca, cambiarse frecuentemente la ropa de trabajo, saber que si no preveníamos podríamos contagiar a otros, no sólo dentro del hospital, sino también a nuestras familias”.
Por ejemplo, prosigue, médicos, enfermeras y demás personal de salud vimos que los pacientes mejoraban su oxigenación si los colocábamos boca abajo y al retirarles las secreciones en esa posición; “nos puso a inventar y reinventar los cuidados en enfermería”.
Las enfermeras clínicas hicieron reingeniería de los hospitales, como reconvertir un área de maternidad para atender a pacientes Covid: “Qué necesitábamos, cuántos equipos se requerían, entre otras cuestiones se atendieron, y en pocos días se reestructuró todo. Ahora eso forma parte de una serie de protocolos publicados en libros y artículos sobre qué hacer ante una emergencia de esta u otra naturaleza”.
En el caso de la educación, nos condujo a adoptar nuevos modelos y métodos para la enseñanza en línea. “Creo que todas estas experiencias nos han dejado mejor preparadas”, asevera Zárate Grajales.

Fotos: Víctor Hugo Sánchez.
Subsanar la escasez mundial
Puntualiza que es necesario incrementar el porcentaje del Producto Interno Bruto que se destina al sector salud y con ello invertir en enfermería, lo que se manifiesta en el bienestar de la población, ya que estos profesionales cuentan con diversas competencias para desempeñarse en hospitales, centros de salud o unidades de atención de primer nivel y cubrir con su trabajo 85 por ciento de la consulta con calidad de servicio e intervenciones de autocuidado, apunta.
Enfatiza que tienen la capacidad para recetar medicamentos, con base en un catálogo, lo que contribuiría a evitar saturar nosocomios; poseen conocimiento para atender partos de bajo riesgo.
La experta universitaria comenta que en 2022 la celebración mundial lleva por lema “Invertir en enfermería y respetar los derechos para garantizar la salud global”.
En ese sentido, abunda, destinar más recursos a este sector debe ser una condición en todos los países para subsanar la escasez global de esta fuerza laboral.
Aunque los salarios en esta rama han mejorado en los últimos años, en particular en la Secretaría de Salud, no hay un tabulador único, pues los sueldos varían de una institución a otra, incluso en los grandes consorcios privados, destaca Zárate Grajales.
Gaceta UNAM

