¿Cuál es la prisa?
LOS HECHOS
Por José Inés Figueroa Vitela
¿Cuál es la prisa?
Como todo en la vida, hay momentos para correr y momentos para esperar.
HUMBERTO PRIETO HERRERA parece tenerlo bastante claro.
El presidente de la Junta de Gobierno del Congreso de Tamaulipas aprovechó las preguntas en su conferencia de prensa en Reynosa, para poner sobre la mesa dos asuntos que, aunque pudieran parecer distintos, tienen un mismo denominador: unidad y responsabilidad política.
Temas de cabal vigencia ondeados a lo largo y ancho del país a la luz del Segundo Informe de la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO.
Primero, la defensa de los resultados del gobierno presidencial y su impacto en Tamaulipas, por todo lo que representan social y políticamente para los tamaulipecos todos.
Después, un llamado a los propios morenistas, a no precipitarse en la carrera por las candidaturas, manteniendo y consolidando la unidad que también proclamó y lidera la Presidenta en el país.
Dos mensajes distintos, pero una misma lógica: trabajar, esperar los tiempos y respetar las reglas, temas de elemental sapiencia pero que a ratos algunos y algunas no entienden… o no quieren entender.
PRIETO fue particularmente claro al referirse a quienes ya están pensando en la siguiente elección, mientras todavía tienen una responsabilidad pública que cumplir.
“No coman ansias”, les pidió.
Eso vale para Morena, pero también para cualquier partido.
Porque el ciudadano no vota para que el funcionario pase la mitad del periodo haciendo campaña para el siguiente puesto.
Vota para que gobierne, legisle, lo represente, gestione y responda a los grandes temas de la agenda pública, íntimamente ligada al bienestar común aspirado.
Ahí está, quizá, uno de los conceptos más atinados que planteó el Diputado Presidente: trabajar en el encargo y no quedar mal con la gente que puso ahí a quienes hoy tienen una responsabilidad pública.
Pero hay otro punto que tampoco debe perderse de vista.
El coordinador morenista llamó a respetar las encuestas y las reglas internas del partido, durante el proceso interno y consumadas las selecciones de quienes finalmente serán nominados para la elección del 6 de junio del año entrante.
En un escenario donde las aspiraciones personales suelen convertirse rápidamente en confrontaciones políticas, pedir que todos acepten de antemano las reglas del juego no es un asunto menor.
Más, cuando pululan por ahí los y las iluminadas proclamándose destinatarios de todo el cariño popular y catalizadores obligados de su voluntad, cual príncipes con el rey tendido y la corona suelta.
“Las encuestas han funcionado, los resultados ahí están”, sostuvo PRIETO, como para que le tanteen el agua a los camotes, quienes en la aspiración han velado amagos.
Puede discutirse el método, cuestionarse su aplicación, o exigir mayor transparencia en cualquier proceso de selección; eso forma parte de la democracia.
Lo que resulta difícil de sostener políticamente, es participar bajo determinadas reglas y desconocerlas cuando el resultado no favorece.
Ahí aparece otro de los mensajes relevantes del coordinador de la bancada morenista en el Congreso Local: la candidatura no debe estar por encima del proyecto.
Igual en consonancia con el liderazgo político estatal, el legislador reconoció que en Morena, como en cualquier partido y agrupación de personas, existen diferencias y desacuerdos.
Nada extraordinario.
Son individuos distintos, con intereses, trayectorias y formas de pensar diferentes.
Lo importante, planteó, es que esas diferencias no terminen desplazando el objetivo común, porque la política no exige unanimidad, pero sí capacidad para procesar las diferencias sin convertirlas en rupturas.
En el segundo frente de su conferencia de ayer en la frontera, HUMBERTO PRIETO puso énfasis en los resultados presentados por la presidenta en su reciente informe.
Seguridad, salario mínimo, infraestructura, vivienda, educación, salud y programas sociales fueron parte de los asuntos destacados.
Pero lo interesante para Tamaulipas está en otra parte: qué tanto de esa política nacional termina convirtiéndose en obras, inversión y beneficios concretos para los tamaulipecos.
Ahí aparecen el acueducto Guadalupe Victoria, los proyectos carreteros, el tren Querétaro-Nuevo Laredo, la Cuenca de Burgos, infraestructura hospitalaria, vivienda, educación y tecnificación de los distritos de riego.
Es decir, más allá de las cifras nacionales, hay una pregunta que siempre se hace desde los estados:
¿qué recibe concretamente la gente?
Y en ese terreno, la coordinación entre los gobiernos federal y estatal adquiere particular importancia; por eso subrayó esa relación entre CLAUDIA SHEINBAUM y AMÉRICO VILLARREAL.
Una coordinación política que se traduce en agua, carreteras, hospitales, viviendas, escuelas, empleo o inversión, adquiriendo una dimensión mucho más tangible.
He ahí la oportunidad de los conceptos del Presidente del Congreso tamaulipeco.
Luego hay quienes confunden presencia con resultados, aspiración con derecho y promoción personal con trabajo, como hay quienes creen que la velocidad con la que se anuncia una candidatura determina sus posibilidades de ganar.
No necesariamente.
Los tiempos electorales llegarán.
Las convocatorias establecerán las reglas.
Las encuestas definirán, en su momento, preferencias.
Y entonces cada aspirante tendrá la oportunidad de demostrar qué ha hecho, qué representa y qué respaldo tiene.
Mientras tanto, como dijo HUMBERTO PRIETO, hay que trabajar y, sobre todo, no comer ansias, porque en política también existe una forma de perder antes de que empiece la competencia.
Y eso es, confundir el futuro con el presente.