El Oficio
Presenta CIMAC Cartografía de Agresiones a Mujeres Periodistas
- 18 años de impunidad frente a la violencia contra las periodistas
- Pese a la evidencia de la violencia que enfrentan las periodistas, el Estado no cumple su responsabilidad de brindar garantías de seguridad para su ejercicio periodístico.
CIUDAD DE MÉXICO | En 18 años, de 2002 a junio de 2020, CIMAC ha registrado 898 agresiones contra mujeres periodistas en México, entre ellas 18 casos de feminicidio. El Estado además de permitir la impunidad y dar una deficiente protección a las periodistas, es el responsable: los agresores principales son las autoridades de los gobiernos locales, estatales y federal, en 38.5% por ciento de los casos.
En la “Cartografía de agresiones contra mujeres periodistas en México” CIMAC pone en evidencia la violencia de Estado contra la libertad de expresión de las mujeres. El mapa virtual muestra la evolución que la violencia contra las periodistas ha tenido en el tiempo, así como un panorama amplio de las manifestaciones de esta violencia e identifica en cuáles entidades federativas se presenta el mayor riesgo para el ejercicio de la libertad de expresión: Ciudad de México (154 casos), Veracruz (100), Puebla (84), Coahuila (63) y Guerrero (52).
En la presentación virtual de la Cartografía participaron el Relator para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos humanos (CIDH) Edison Lanza, la Directora General de Comunicación e Información de la Mujer, A.C. (CIMAC) Lucía Lagunes, la periodista exiliada Lydia Cacho y Adriana Ramírez, Coordinadora del programa de Libertad de Expresión de CIMAC.
En 70 por ciento de los casos se trata de reporteras, quienes están en el terreno realizando investigaciones periodísticas que ponen en evidencia la corrupción, desvío de fondos y violaciones graves a los derechos humanos. Son ellas quienes acompañan a otras mujeres en la exigencia de justicia y hacen eco de las demandas de las víctimas, es decir, son defensoras del derecho humano a la comunicación y a la libertad de expresión de otras mujeres.
La cartografía identifica que la violencia psicológica es la más recurrente (77 por ciento de los casos la presentan) expresada en amenazas, el desprestigio de su labor periodística y hostigamiento; en 37 por ciento de los casos se presenta violencia física como detenciones arbitrarias, privación ilegal de la libertad y ataques con arma de fuego. En 12 por ciento de los casos se trata de violencia patrimonial relacionada con allanamiento de vivienda, despojo de material de trabajo y daños a los bienes de las periodistas; la violencia sexual como el acoso sexual tanto en redes sociales como en el espacio físico, campañas de difamación o amenazas con connotaciones sexuales estuvo presente en 6 por ciento de los casos.
Los hechos violentos suceden en mayor medida en espacios institucionales (46 por ciento), comunitarios (30 por ciento), laboral (3 por ciento) y, en los últimos años se ha registrado un aumento en las agresiones digitales (18 por ciento).
Pese a la evidencia de la violencia que enfrentan las periodistas, el Estado no brinda garantías, ni crea condiciones de seguridad para que puedan desarrollar su trabajo. Las autoridades no asumen su responsabilidad para garantizar el ejercicio del derecho humano a la libertad de expresión para las mujeres, por el contrario, criminalizan e invalidan su labor y promueven campañas de desprestigio. A su vez, las instancias de procuración y administración de justicia carecen de una debida diligencia y actúan con misoginia obstaculizando la prevención, investigación, sanción y reparación integral de los daños de los distintos tipos de violencia que enfrentan las periodistas y sus familias.
La cartografía da cuenta que si bien durante el sexenio del Enrique Peña Nieto se registraron 422 agresiones contra mujeres periodistas, es decir 222 por ciento más que en el sexenio anterior, en lo que va del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se han documentado 271 casos de violencia contra mujeres periodistas, es decir, cada dos días una periodista es violentada. Al primer semestre de 2020, ya se vislumbra como el año más violento.
A lo largo de 18 años de registro, la impunidad es la constante. La falta de investigación, persecución, captura, enjuiciamiento y condena de los responsables, provoca la repetición de los asesinatos y todo tipo de violencias contra las periodistas.
CIMAC fue la primera organización en documental en el mundo, la violencia sistemática contra las mujeres periodistas. Mostró la desigualdad y la concurrencia del silencio, la omisión, la negligencia y la colusión de autoridades encargadas de prevenir e impedir la violencia contra las periodistas. Desarrolló una metodología para registrar las agresiones cometidas contra la libertad de expresión y la violencia contra las mujeres con base en la tipología de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
La cartografía se suma a los informes que CIMAC publicó para denunciar la violencia, y llamar al Estado a que actúe conforme lo marcan los tratados internacionales como la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Belém do Pará) y la Convención sobre la Eliminación de toda forma de Discriminación contra la Mujer (CEDAW son sus siglas en inglés) para garantizar condiciones de seguridad para el ejercicio periodístico de las mujeres.
Visita la cartografía: https://cartografia-cimac.uwazi.io/
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Condenan a prisión a periodista que informó sobre Covid en China
SHANGHAI | Zhang Zhan, periodista ciudadana que dio cobertura a la pandemia de Covid-19 en Wuhan, China, fue declarada culpable de “buscar pelea y crear problemas”, y condenada a 4 años de prisión por el gobierno chino.
Desde febrero, Zhang Zhan, fue una voz independiente que dio cobertura a la pandemia desde una óptica crítica, incluso dio cuenta de como el gobierno amenazó a los reporteros por dar información sobre la crisis de salud.
“El Gobierno ha gestionado esta ciudad por medio de intimidación y amenazas… Esa es la auténtica tragedia de este país”, cita en una de sus transmisiones en video.
Zhang, de 37 años, fue arrestada el pasado mes de mayo en Shanghái y desde entonces ha permanecido en prisión preventiva. En septiembre recibió una acusación formal.
Según los documentos oficiales, se le acusaba de distribuir “información falsa mediante textos, vídeos y otros medios a través de redes sociales como Wechat, Twitter o YouTube” y de “aceptar entrevistas de los medios extranjeros Radio Free Asia
Zhang Zhan “parecía muy abatida cuando se anunció el fallo”, declaró a la agencia AFP uno de sus abogados, Ren Quanniu, declarándose “muy preocupado” por su estado psicológico.
Los periodistas y los diplomáticos extranjeros que se desplazaron hasta el tribunal de Shanghai en el que fue juzgada esta exabogada de 37 años no pudieron entrar en la sala de audiencias. En cuanto a Zhang, fue arrestada en mayo acusada de “provocación de disturbios”, una terminología que se suele emplear contra los opositores al régimen del presidente Xi Jinping.
En concreto, el tribunal la acusa de haber difundido informaciones falsas por internet, indicó a la AFP otro abogado suyo, Zhang Keke.
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Asesinan a 59 periodistas en 2020, 22 en AL
En la última década fueron muertos cerca de 900 trabajadores de los medios de comunicación en el mundo. La agencia de la ONU que registra estos crímenes destaca la fragilidad de la libertad de prensa en el contexto de la pandemia de COVID-19, precisamente cuando el periodismo es más relevante para la protección de los derechos humanos.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) informó este miércoles que el 2020 registró un total de 59 periodistas asesinados, cuatro de ellos mujeres. América Latina y Asia Pacífico fueron las regiones más letales para esos profesionales, con 22 informadores abatidos en cada una. Los países árabes sumaron nueve asesinatos y África seis.
De acuerdo con los datos de la UNESCO, durante los últimos diez años 888 periodistas y trabajadores de medios, es decir uno cada cuatro días, fueron abatidos por desempeñar su trabajo de informar al público.
Estos crímenes se siguen cometiendo con gran impunidad, según consta en el informe sobre la seguridad de los periodistas publicado en noviembre por la agencia de la ONU, que muestra que en 2020 no hubo ninguna consecuencia en el 87% de los casos.
Los embates impunes contra los comunicadores debilitan la libertad de prensa en una coyuntura histórica que hace particularmente importante la información veraz, advirtió la directora general de la UNESCO.
Pandemia, la “tormenta perfecta” contra el periodismo
“En 2020 hemos sido testigos de la relevancia del periodismo para nuestras democracias y para la protección de los derechos humanos. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 ha sido ´la tormenta perfecta´ que ha afectado a la libertad de prensa en todas partes”, dijo Audrey Azoulay.
La crisis desatada por el COVID-19 ha llegado a amenazar la supervivencia de los medios de comunicación, que han perdido sus ingresos por publicidad, dando lugar a un entorno aún más precario para sus trabajadores.
Por si esto fuera poco, la legislación de emergencia y las medidas adoptadas para frenar la propagación del coronavirus han servido de coartada en muchos países para restringir la libertad de expresión y de prensa.
En este marco muchos periodistas han sido penalizados por denunciar fallas en la gestión de la crisis sanitaria por parte de las autoridades. Estas condiciones hacen temer que la profesión periodística desaparezca.
Bien público
“Frente al inicio del año nuevo, llamo al mundo a defender la información como un bien público. Proteger el periodismo es proteger la verdad”, enfatizó Azoulay ante este panorama.
El mes pasado, la UNESCO echó a andar una campaña mundial de concientización de la importancia de la seguridad de los periodistas, cuyo lema es precisamente “Protege el periodismo. Protege la verdad”.
Además de los asesinatos, el organismo destacó el aumento del acoso y los ataques a los profesionales de la información en el contexto de la pandemia. Citó, por ejemplo, las agresiones que sufrieron durante la cobertura de las manifestaciones de protesta, como ocurrió en el caso de las movilizaciones de Black Lives Matter.
Detalló que en el primer semestre del año los trabajadores de la prensa fueron agredidos o detenidos en 125 protestas realizadas en 65 países. La UNESCO agregó que estos incidentes aumentaron en la segunda mitad de 2020.
Las periodistas: doble blanco de ataques
En un comunicado, la agencia se refirió con gran preocupación a las periodistas, quienes suelen ser doble objetivo de ataques: por su profesión y por su género. Especificó que estas profesionales padecen en especial acoso y violencia de género en línea.
Una encuesta mundial sobre el tema realizada en octubre indicó que el 73% de las periodistas participantes habían experimentados violencia en línea y el 20% afirmó que a esas agresiones siguieron otros abusos o ataques presenciales.
Como parte de su compromiso de concienciar sobre el papel de la información como bien público, la UNESCO promueve la transparencia en las plataformas de internet con el propósito de garantizar un enfoque basado en los derechos humanos a desafíos como la desinformación y el discurso del odio. También aboga por un pensamiento crítico y un panorama mediático plural.
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Muere el periodista regio Edgardo del Villar
MONTERREY | La televisora Telemundo confirmó el fallecimiento del periodista y conductor regiomontano Edgardo del Villar a causa del cáncer.
“Nos unimos para ofrecer nuestro más sentido pésame a la madre de Edgardo, sus hermanos, su esposa Carolina y su amada hija. Él fue nuestra inspiración y lo amamos”, dijo Cristina Schwarz, alta ejecutiva de Telemundo 47.
El deceso del periodista ocurrió este domingo en un hospital en la ciudad de Nueva York, donde era tratado de la enfermedad que le apareció hace dos años.
El cáncer en el cerebro lo llevó a retirarse del medio periodístico, haciéndolo a través de su cuenta de twitter, donde pidió a sus amigos y seguidores hicieran oración por la enfermedad que finalmente acabó con su vida.
