Cancún – San Luis: el efecto Gino
CUADRANTE POLITICO
Por Fernando Acuña Piñeiero
Cancún – San Luis: el efecto Gino
Una mariposa del Caribe acaba de batir sus alas, en términos de acuerdo político, rumbo a la sucesión gubernamental en Quintana Roo. Sus efectos le pegan directamente a San Luis Potosí…y de rebote a otros estados.
Hablando de cuotas de poder, Palacio Nacional le acaba de pagar con creces al “Niño Verde” sus apoyos y alianzas, de cara a la elección del 2027.
Esto ocurre porque, todos sabemos que el mayor paraíso turístico del país Quintana Roo, es el bunker donde reside el sempiterno dueño del PVEM. Hablamos de Jorge Emilio González Martínez, quien acaba de derrotar con su candidato Gino Segura en la interna por la sucesión estatal, al ahijado de AMLO, Rafael Marín Mollinedo.
De esta manera el grupo de la gobernadora Mara Lezama, ahijada política del Niño Verde, consolida su poder. Pero este movimiento en las piezas del entramado sucesorio del morenismo, obviamente está alterando otros procesos similares.
Un ejemplo de ello, es tema San Luis Potosí, donde el gallardismo verde con Ruth González, no la tiene tan segura ante oponentes poderosos como Gerardo Sánchez Sumaya, (el más aguerrido anti gallardista) y por el otro, el actual alcalde de San Luis Enrique Galindo.
La carta más visible de Morena es una Rosa Icela Rodríguez, cuya hermana tiene un férreo control partidario del morenismo. Entre las dos le cerraron el paso a Sánchez Sumaya para que no ingresara a Morena, y lo arrojaron hacia el PT.
La marca guinda está pesada, donde se pare, pero en SLP requerirá de aliados. Territorialmente hablando el que más le puede dar la batalla al “Pollo” y vencerlo es el empresario potosino, GSS, su acérrimo rival. Pero Gerardo requiere de la marca Morena que acapara Rosa Icela. Los dos necesitan unirse. Pero se ve difícil, por los roces que han tenido.
Si la unidad de sus adversarios combina con los problemas de carácter punitivo y presuntos delitos que arrastra el gobernador, entonces el gallardismo sí podría colapsar.
En dicho contexto, es válido echar una mirada hacia la relación actual entre el nieto del exgobernador tamaulipeco Martínez Manaotou, (Jorge Emilio) el dueño del PVEM y el gobernador potosino, cuya soberbia desafía a cualquiera. Y esto ocurre así porque el gallardismo no tiene disciplina que lo gobierne desde el comité central del Verde.
Tampoco hay amistad con los del Tucán. Se trata simple y llanamente de una conveniencia de ida y vuelta. El “pollo” busca amasar más poder, y los del PVEM, los votos. Pero en el momento en que estas reglas se alteren puede sobrevenir el rompimiento.
Ahí dependerá de lo que el Niño Verde pueda avizorar en un futuro cercano, con un gallardismo que de hilvanar un segundo sexenio al hilo, podría brincarle las trancas, y crear una segunda facción nacional del Tucán.
¿Existe la posibilidad es que, Gallardo pierda ante un morenismo que ya no puede echarse para atrás en sus candados contra el nepotismo? ¿Y si hubiese un triunfo apretado de la marca magenta, el Niño Verde la validaría a nivel nacional?
Porque si bien es cierto que los votos verdes de San Luis le benefician al dueño de la franquicia nacional, también es verdad que, un triunfo de Ruth González, le crearía a Jorge Emilio un “Frankenstein” difícil de controlar, a la vuelta de la esquina.
Pero adicional, como lo comentamos en párrafos anteriores, pesa demasiado un segundo elemento, relacionado con revivirle al actual amo político potosino, acusaciones o carpetas de investigación por parte de la Fiscalía General de la República.
Recuerden que el no ejercicio de la acción penal ocurrida en 2024, no es garantía de que se reabran nuevas denuncias en el presente. Y podría ser una oportuna ofrenda a Estados Unidos, en los tiempos electorales de Trump.
Y sí así fuera, al dueño nacional del PVEM, no le gustaría meter las manos al fuégo por la figura política del actual gobernador potosino. Y dicha circunstancia podría acortar ventajas actuales de la candidata Ruth González, al punto de ser superada.
No debemos pasar por alto que la estructura estatal del gallardismo, se sustenta en el ámbito rural, pues en la capital, el voto urbano, lo trae al parecer el alcalde Enrique Galindo adoptado por el PAN, luego de su expulsión del PRI.
Finalmente el efecto Gino llega hasta Reynosa y el makismo. Aquí habría que ver de que manera impactaría el hecho de que Ruth González perdiera la contienda por la gubernatura. ¿Le perjudicaría o le beneficiaría al grupo reynosense un descalabro del gallardismo en San Luis? Obviamente, la nominación de el “Gino” Segura que acaba de ocurrir, podría solventar por si sola los compromisos de Palacio Nacional con el Niño Verde. Y de ser así, Sheinbaum cerraría la puerta a gubernaturas del PVEM en otros estados, incluyendo al nuestro.
Para algunos, con Quintana Roo, Jorge Emilio está más que pagado. Y en San Luis las cosas podrían ir también viento en popa entre guindas y verdes, de no ser porque El Pollo se empeña en mandar a su esposa como candidata. Ese es el nudo gordiano. Es un nudo político demasiado apretado, que mantiene un escenario de tres pistas. Y una ruta hacia una votación de tercios.