Cabrito NewsOpinión

Contacto en Campeche

 

CABRITO NEWS

Contacto en Campeche

Por Homero Hinojosa

 

La avioneta Cessna 414 con matrícula HR-AYI, piloteada por el hondureño David Armando Villalobos, estaba a punto de despegar desde el Aeropuerto de Campeche el pasado miércoles por la mañana con un inusual cargamento a bordo. 

Su destino final: el aeropuerto Ramón Villeda Morales, en San Pedro Sula, Honduras.

El curioso cargamento consistía de algunas compras en Liverpool Galerías Campeche y de dos hieleras que aparentemente llevaban solo latas de Coca-Cola, esquimales Magnum y galletas de nieve de marca Mordisco.

El “camuflaje” era casi perfecto. Debajo de los cubitos en las hieleras se mantenían escondidos mil 155 frascos con un equivalente a 5 mil 775 dosis de una réplica falsa de la vacuna rusa Sputnik V.

La avioneta no pudo despegar. Autoridades de Aduana y miembros del Ejército mexicano sorprendieron con una visita a los pilotos y pasajeros, realizaron una inspección detallada con perros a la aeronave y hallaron las supuestas vacunas rusas. Uno de los millonarios más famosos de Honduras ha sido señalado en el caso como responsable de esta operación encubierta.

“El análisis de las fotografías del lote incautado, incluido el diseño de envases y etiquetas, sugiere que se trata de una sustancia falsa que no tiene nada que ver con la vacuna original”, aclaró el jueves el Fondo de Inversión Directa de Rusia, responsable del financiamiento a la Sputnik V. En la cuenta oficial de Twitter @sputnikvaccine se mostraron fotos de las verdaderas que produce Rusia y las falsas que circulan en México.

La Interpol ya había advertido de este tipo de operativos de tráfico internacional de vacunas. La organización que combate el crimen a nivel mundial emitió recientemente una “Alerta Naranja” para advertir que este año se han multiplicado cadenas de crimen organizado en diferentes partes del mundo que tienen como objetivo traficar con vacunas, tanto auténticas como falsas.

Miles de dosis han sido decomisadas en países como Sudáfrica y China mediante operativos de Interpol. Se ha identificado que existe toda una operación que se realiza a través de una área oscura del Internet llamada la “Dark Web”. Los precios por una dosis abarcan desde 250 hasta más de mil dólares y solo se comercia a través de una criptomoneda que se ha vuelto popular, llamada Bitcoin.

“Esto es solo la punta del iceberg”, dijo recientemente Jürgen Stock, el secretario general de la Interpol, a raíz de las indagaciones y decomisos efectuados en China y Sudáfrica. La Interpol ha advertido que la alta demanda de vacunas entre sectores que aún no tienen oportunidad de tenerlas ha desatado todo un comercio clandestino y mercado negro de sustancias —auténticas y falsas– con “entrega inmediata y envíos de un día para otro”. 

El incidente mexicano es solo el primer caso oficial que revela que existe ya un tráfico clandestino de este tipo en nuestro país que trasciende nuestras fronteras. El decomiso de Campeche tiene mucha tela de donde cortar y una investigación de fondo podría revelar que —como bien dice la Interpol— este caso es solo la “punta del iceberg” de una cadena de operativos clandestinos en el sureste mexicano.

Comment here