Investigación
¿Crisis o prosperidad para las industrias creativas?
Por: Valentina Flores Cáceres
Patricia Colyer Herrera
Natalia Sopia Hernández Ordáz
Emilio Adrián Benítez Villafuerte
Un día sin aviso pero con bastante prisa, todo tomó un rumbo distinto; sin explicaciones, nuestra manera de vivir cambió y de algo que pensamos que sería pasajero se volvió eterno. 31 de diciembre, a tan solo un día de reiniciar los meses con la llegada del 2020, todo parecía indicar que la vida del ser humano seguiría marchando al mismo ritmo, que se mantendría sobre el mismo camino pero un nuevo tipo de coronavirus surgió para dejar en claro que las cosas iban a cambiar arbitrariamente.
La pandemia tocó nuestra puerta hace ya más de un año, y el mundo permaneció paralizado; el golpe le pegó a todos y cada uno de nosotros, sin excepción alguna.
Durante este aislamiento el ser humano buscó las maneras para seguir creando a través de las herramientas que estuvieran a su alcance y como siempre se buscó una transformación durante los tiempos en crisis.
Mientras el COVID-19 centraba atención mediática, se le asignaba poca relevancia a los problemas secundarios que nacieron a partir de esta.
La industria creativa es una de las tantas afectadas y al igual que el resto necesita de un proceso de adaptación continuo que pueda satisfacer los nuevos hábitos que han tomado las personas bajo un estilo de vida en contingencia. Al final, lo que es un impacto negativo para algunos, puede ser un impacto positivo para otros, y en las dos caras de la industria creativa se visualiza este fenómeno. Debido a esto, los escenarios presenciales decayeron numéricamente pero los establecidos digitalmente ascendieron en enormes cantidades.
“La industria de la música y de los espectáculos se detuvo, los proyectos que generaban ingresos se redujeron y los procesos se volvieron más lentos y complicados,” mencionó Guillermo Palacios, maestro y director Musical de las compañías de ensamble y revista musical en el Tecnológico de Monterrey.
Después del comienzo de la pandemia, las empresas e instituciones culturales, al igual que emprendedores creativos, se vieron afectados económicamente por la reducción de actividades culturales e ingresos.
Por consiguiente, en el año 2020, se hizo un estudio que examinó el impacto económico que tuvieron estas industrias. Se determinó que se ha producido una disminución de 750.000 millones de dólares del VAB (valor añadido bruto) de las previas mencionadas. Esto provocó un retraso y un desbalance en los ámbitos de desarrollo cultural, económico y social.
A pesar de esto, lo que para algunos fue un desastre, para otros, se volvió una presencia milagrosa. La industria creativa marcó una división entre lo presencial y lo digital, por lo tanto ambas partes sufrieron cambios desde el inicio de la pandemia. Gracias a ello, se rescató que las audiencias no se perdieron durante el confinamiento, simplemente se mudaron a aquello que encajaba con los nuevos hábitos que se desarrollaron al vivir en cuarentena.
“Me volví un cliente mucho más frecuente e incluso contraté más aplicaciones tipo netflix con tal de hacer algo cuando no trabajaba.” comentó Ángel Saenz, consumidor de servicios de streaming.
Debido a la situación que se está enfrentando, la industria se vio obligada a buscar la resiliencia dentro de su propia creatividad.
“Este encierro, ésta pandemia y crisis sanitaria por el COVID-19 nos metió a los realizadores de teatro en un formato que no había sido explorado por nosotros, entonces tuvimos que reinventarnos y empezar a hacer teatro de una manera muy diferente”, mencionó Luis Franco Zertuche; maestro y Director de la Compañía de Teatro y revista musical en el Tecnológico de Monterrey.
En la obra: La pandemia pone a prueba a la economía creativa del grupo BID (Banco Interamericano de Desarrollo) se afirmó que la mayoría de las empresas estuvieron expuestas a desafíos en donde buscaron soluciones para sobreponerse.
Este reporte remarcó tres fases; de emergencia, de recuperación y la última, la de reinvención en donde señalan los principales retos para estas industrias.
A corto plazo se ubicaron ausencias de formas de apoyo financiero y dificultades con el cambio y adaptación del paradigma tradicional a lo digital, junto con la necesidad de generar y adaptarse a la variación de la demanda.
“Fue muy difícil el desapego, el tener que luchar contra este aparato, contra esta tecnología que de una u otra manera te alejaba, obviamente en beneficio de poder estar protegidos y poder salvo guardarnos, pero de esta transición lo que a mí más me pegó fue que ya no podíamos tener contacto visual cara a cara. El desapego, el tener que alejarnos y convivir con la tecnología,” dijo Zertuche.
Como efectos de esta crisis se obtuvo una pérdida de empleo y una reducción de la jornada laboral, más una caída o pérdida de fuentes de ingreso y ventas, debido a la cancelación de proyectos, eventos, actividades y transacciones.
“Desde que empezó la pandemia muchos de mis proyectos dancísticos se han pospuesto y cancelado, y esto puede llegar a desanimarme no solo a mí pero también a los integrantes de dichos proyectos.” comentó Ricardo Salinas, maestro, coreógrafo y director de Espectáculos en Dance Academy y organizador en competencias como JUMP.
La falta de diversidad de nuevos contenidos digitales debido a la dificultad de producción estuvo igualmente presente junto con un debilitamiento en respecto a la identidad social de comunidades por falta de espacios de encuentro en torno a la cultura.
Por último la pandemia trajo consigo una pérdida de personal calificado de talento juvenil, especialmente artistas, quienes no pueden reinsertarse en nuevos modelos de negocio digitales.
Todos los desafíos para las ICC (industrias creativas y culturales) ubicaron nuevos formatos y modelos para seguir creando, esta búsqueda ha abierto nuevas puertas y posibilidades de apoyarse en otros sectores digitales, poniéndolos siempre a su favor.
“En nuestro caso cada quien se grababa desde su casa y después un editor se encargaba de hacernos creer que estuvieron juntos, eso tuvo que recaer en que tuvimos que tener más formas de poder que los proyectos y las narrativas de historias que quisiéramos contar tuvieran mucha mejor administración en cuanto a la duración que íbamos a contar,” dijo Zertuche.
Hoy en día, y con está pandemia de por medio, los medios digitales son usados como una forma de entretenimiento o de interacción. El siguiente estudio hecho por Comscore, muestra el aumento de las cifras de las páginas de internet en países latinoamericanos como México, Brasil, Colombia, entre otros.

La pandemia favoreció a los medios digitales debido al fácil acceso a todo tipo de contenido, el cual encajó perfectamente con el estilo de vida durante el confinamiento.
Según la agencia de noticias AFP (2020), la utilización de redes sociales creció durante el confinamiento, “pero Tiktok, que estaba antes de la pandemia en pleno aumento, lo hizo más que otras plataformas,” al haber conseguido más de 65 millones de descargas en todo el mundo, solamente en el mes de marzo del 2020.
Alejandro Gutiérrez Cedeño, maestro de Psicología de la salud y coordinador del Centro de estudios y servicios psicológicos integrales de la Facultad de ciencias de la conducta de la Máxima Casa de Estudios, recordó que las redes sociales como Tik Tok e Instagram han ayudado a disminuir el nivel de estrés por el encierro en los adolescentes.
“Hoy, en un escenario, la red social nos ayuda a mantenernos informados y a interactuar con otras personas. Cuando vemos un Tik-Tok divertido o chistoso hasta nos alegra el día y contribuye al bienestar social y de las personas pero nunca se debe perder de vista la interacción física,” mencionó Guitiérrez.
En cuanto a servicios de streaming, lejos de ser similares a una red social, mantienen algo en común: el establecimiento en el mundo digital. Según El Financiero, para finales de 2020, los ingresos de las aplicaciones de streaming aumentaron un 26% (esto incluye a Netflix, Amazon Prime y YouTube.) Así mismo, PwC indicó que ese mismo año, las ventas de estas plataformas aumentaron de 696 a 868 millones de dólares anuales en México y el número de usuarios subió 3.3 millones, lo que equivale a un alza del 18.5% y un total de 21.1millones de clientes en la región al finalizar el 2020.
Para todo consumidor, el tiempo es el mejor aliado y en una pandemia donde se vive bajo contingencia, este sobra. En una entrevista con un estudiante universitario, Ángel Saenz, expresó su gusto por consumir series en servicios de streaming. Mencionó que la situación global, a pesar de ser considerada como un problema en su vida, fue también de beneficio para satisfacer sus deseos de pasar tiempo a solas como consumidor.
“No soy artista, pero con la situación global del virus, me vi obligado a expresar mi voz y mis emociones de alguna manera para distraerme. Al final caí dentro de una plataforma donde la creatividad vuela,” mencionó Ángel Saenz.
El lado creativo/artístico acentuado en los medios presenciales, vió el mayor impacto negativo de la industria, siendo la víctima principal del COVID-19 debido a las medidas sanitarias y el desinterés social que provocaron las mismas.
Los retos que las industrias creativas han enfrentado en este encierro han ayudado a que busquen nuevas alternativas para seguir adelante con sus actividades. Al igual que en estas, diferentes sectores tuvieron que adaptarse a la modalidad remota.
En las artes escénicas se vieron obligados a utilizar plataformas digitales para visualizar las obras de teatro y festivales en línea. También se utilizaron estas plataformas para realizar actividades online por parte de la audiencia con el artista como los Meet and Greet y para realizar transmisiones en vivo, esto como un proceso de adaptación obligado.
En el modelo audiovisual se encuentran los cines, quienes se vieron forzados a cerrar sus puertas durante el periodo de pandemia y entre los cambios que establecieron para seguir adelante fueron: la creación de autocinemas al aire libre, alquilación de películas, proyecciones cinematográficas a través de una experiencia exclusiva y más cara, igualmente agregaron el home entertainment en donde se buscó una manera de hacer que el contenido se volviera una experiencia de entretenimiento en el hogar más social como el online streaming o discusiones por plataformas digitales con participación de grupos selectivos, tales como directores, productores, entre otros.
En una encuesta hecha a más de 400 instituciones de 18 países diferentes llamada Encuesta sobre el impacto del COVID-19 en los museos iberoamericanos, se descubrió que el 50% de las industrias creativas tuvieron que ajustar sus actividades y el 60% tuvo que despedir a una parte del personal. Además, la ICOM señaló que el 13% de los museos puede que nunca vuelvan a abrir.
En las artes visuales se aumentó el arte análogo, el cual cuenta con distintas maneras de admirar el arte tal como los museos virtuales o como alquilar un cuadro por una noche, igualmente durante la pandemia existió un aumento de plataformas digitales de compra-venta de piezas de arte.
Según la doctora Villavicencio-Ayub, las empresas que tuvieron que implementar el home-office se enfrentaron a una situación atípica donde no solo tenían que adaptarse a la nueva modalidad, sino también, estas actividades se tenían que realizar en el contexto donde había una emergencia sanitaria. Además, comenta que la transición hacia la nueva normalidad pondrá a prueba las capacidades de adaptación y de resiliencia.
“Tuvimos que trabajar también la parte interna, la parte mental, para poder estar sanos ante una situación que de la noche a la mañana se nos dio y que tuvimos que resolver como creadores e inmediatamente meternos a ese tren de la modalidad que se estaba teniendo que implementar para no posponer la realización de hacer una creación artística,” dijo Zertuche
La pandemia igual ha creado una dualidad entre el modelo en línea y el presencial por lo tanto algunos cambios vinieron para quedarse.
“Esta crisis del covid-19 vino para cambiarnos en todos los aspectos, no creo que por ahora las cosas aunque estamos a puntos de regresar vuelvan a suceder como las generábamos anteriormente,” dijo Luis Franco.
A pesar de las dificultades que se han presentado durante estos últimos años, las ICC igual se han visto beneficiadas en algunos aspectos, la audiencia y los creadores de contenido han ampliado su panorama hacia nuevas oportunidades a través de los medios digitales.
“Yo siento que si fui beneficiada, ya que la opción virtual me permitió acercarme a nuevos estudios de danza y alumnos a nivel internacional,” dijo Valeria Teissier Maestra y directora del Dance Team, equipo representativo de baile de las Prepa Tec y también productora y coreógrafa de los espectáculos JAM de Prepa Tec.
En mayo del 2020, Statista Research Department hizo una encuesta a más de 1600 empleados mexicanos en el cual se preguntaba la preferencia del trabajo en casa o modo presencial. Estos fueron los resultados:

Se puede visualizar que más de la mitad de los encuestados prefirió una modalidad híbrida.
“Me ayudó a ser más práctica en cuanto a los horarios que manejaba y a tomarme el tiempo para preocuparme por la estabilidad emocional de mis alumnos,” dijo Teisser
Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) (2020), el sector cultural y creativo enfrenta una acometida estructural de la cual será muy difícil recuperarse no solo por los efectos económicos de la COVID-19 durante el encierro, sino porque el retorno a las actividades supone grandes gastos en materia de desinfección, limpieza, adquisición de equipos de sanitización, entre otros colaterales; por otro lado, las mejores prácticas sanitarias post COVID-19 involucran la distancia física, que afecta el aforo en los espectáculos y la afluencia en la logística, solo para comenzar.
La aceleración de la transformación digital en las industrias culturales y creativas es otra tendencia clara que ha surgido de la crisis; tanto el público como los profesionales de la cultura están utilizando las tecnologías digitales de forma novedosa, lo que ha provocado la aparición de modelos innovadores de producción, distribución y consumo digital.
“Gracias a la pandemia he tenido la oportunidad de aprender de maestros internacionales vía zoom, me he podido dar a conocer un poco más en el mundo de la danza y he crecido como bailarín gracias a la dedicación que le he puesto a este arte,” dijo Salinas
El golpe que pegó la pandemia a la industria creativa fue duro, y los cambios se están estableciendo para quedarse. La influencia que el virus causó en la vida y las relaciones humanas, generó daños y beneficios a distintas caras del sector artístico, aumentando las ventas y el consumo de servicios a distancia como las plataformas digitales y deteniendo por completo la presencialidad de los eventos y escenarios.
Se le preguntó al entrevistado Luis Franco qué consejo le daría a su yo del 2019 para prepararlo para la crisis del COVID-19, el mencionó: Ten templanza para lo que viene, se avecina algo muy fuerte, medita, llénate de espíritu, confronta tus miedos, reinvéntate, va a pasar, es momentáneo, ten tranquilidad, haz las paces con tu soledad que también es buena, reinvéntate, recréate, lee mucho, se resiliente y con mucha paz.

La pandemia vino envuelta de retos, beneficios, sentimientos y experiencias que a lo largo del camino enseñó a las personas a ir más allá y sobreponerse a ellos mismos. Se entendió que la tecnología marcaba una distancia pero al mismo tiempo un acercamiento a seguir creando en tiempos de crisis y la imaginación siempre estuvo presente a pesar de encontrarse parada frente a cuatro paredes.
El cambio fue el principal idioma durante este periodo y una buena transformación siempre vendrá de la mano con esta. Las industrias creativas han sufrido daños pero han obtenido de igual manera una nueva visión a la hora de crear, ya nada podrá parar a aquellos que no se vencieron y por lo tanto nuevos tiempos vendrán.
Este reportaje fue realizado por estudiantes de quinto semestre de la carrera de Licenciado en Comunicación del Tecnológico de Monterrey como parte de los proyectos finales que trabajaron con La Talacha Noreste como socio formador.
Investigación
Logra Tamaulipas reducción histórica de la pobreza extrema
El alza salarial, la inversión sin precedentes en programas sociales, el gobierno del Estado y Federación lograron darle a más de 50 mil tamaulipecos mejores condiciones de bienestar, reportan los informes del INEGI.
Por Regina Cardona Jasso
Tamaulipas registró una de las reducciones más importantes de pobreza extrema en su historia reciente, de acuerdo con cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Los datos correspondientes a la medición de pobreza multidimensional 2024 muestran que más de 50 mil tamaulipecos dejaron atrás la condición de pobreza extrema en apenas dos años, un resultado que tanto el Gobierno Federal como la administración estatal atribuyen a la combinación de programas sociales, aumento salarial, generación de empleo y políticas de bienestar.
Según el informe oficial del INEGI, en Tamaulipas la pobreza extrema pasó de 2.9% en 2022 a 1.5% en 2024. En términos absolutos, la cifra cayó de 102 mil 600 personas a 52 mil 400 tamaulipecos en esa condición. Esto significa que alrededor de 50 mil 200 personas lograron salir de la pobreza extrema en el estado durante ese periodo.
El avance también se reflejó en la pobreza multidimensional general. En 2022, el 26.8% de la población tamaulipeca vivía en situación de pobreza; para 2024, el indicador bajó a 20.2%. Es decir, más de 242 mil personas dejaron esa condición en apenas dos años.
Para el gobierno encabezado por Américo Villarreal, estos resultados representan una validación de la estrategia social aplicada desde el inicio de la administración. La Secretaría de Bienestar estatal destacó programas como “Alimentando tu Bienestar”, los Comedores del Bienestar, apoyos alimentarios, infraestructura social y esquemas de empleo temporal dirigidos a zonas vulnerables.
Sin embargo, las autoridades estatales también subrayan que la reducción no puede entenderse sin el contexto nacional impulsado primero por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y posteriormente por la continuidad de políticas sociales federales. Entre los factores señalados por especialistas y organismos oficiales aparecen el incremento histórico del salario mínimo, los programas sociales universales, las pensiones para adultos mayores, becas educativas y el fortalecimiento del empleo formal en regiones fronterizas como Tamaulipas.

De hecho, el propio INEGI informó que entre 2022 y 2024 México registró una de las mayores reducciones de pobreza de las últimas décadas. A nivel nacional, 8.3 millones de personas salieron de la pobreza multidimensional, mientras que más de 2 millones dejaron la pobreza extrema.
En el caso de Tamaulipas, el fenómeno adquiere especial relevancia porque históricamente el estado enfrentó fuertes desigualdades regionales, particularmente en zonas rurales, fronterizas y urbanas marginadas. Por ello, analistas locales consideran que la caída de casi 50% en pobreza extrema constituye uno de los avances sociales más relevantes para la entidad en años recientes.
El gobierno estatal ha insistido en que este resultado no es casualidad, sino consecuencia de una coordinación permanente con la Federación para dirigir recursos a sectores históricamente olvidados. En distintos municipios se ampliaron programas alimentarios, atención médica, apoyos escolares y proyectos de vivienda social, mientras que el dinamismo industrial y maquilador de la frontera contribuyó a mejorar ingresos laborales.
Aun así, especialistas advierten que persisten desafíos importantes. Aunque la pobreza disminuyó de forma significativa, todavía existen regiones con rezagos en salud, educación y acceso a servicios básicos. Además, el propio debate nacional sobre la desaparición del Coneval y la transferencia de funciones al INEGI ha generado discusiones sobre cómo seguir evaluando de manera independiente las políticas sociales.
Pese a ello, las cifras oficiales colocan hoy a Tamaulipas como uno de los estados que más avanzaron en reducción de pobreza extrema durante los últimos años. Para el discurso oficial de la llamada Cuarta Transformación, se trata de una prueba de que los programas sociales, el aumento salarial y la inversión pública pueden traducirse en mejoras reales para millones de personas. Y para el gobierno tamaulipeco, representa uno de los logros sociales más importantes del actual sexenio estatal.
Investigación
Avanzan investigaciones interinstitucionales en la UNAM para combatir la cisticercosis
El investigador posdoctoral del Instituto de Biotecnología de la UNAM (IBt), Ricardo Miranda Blancas, explicó que el tránsito de personas provenientes de comunidades con limitado acceso a servicios de salud ha contribuido a la persistencia de estos padecimientos. Añadió que, a nivel internacional, la OMS ha alertado sobre su reaparición en algunas regiones —incluso en países desarrollados— debido a los flujos migratorios y a que, durante la pandemia por COVID-19, estos casos pasaron a segundo plano en los sistemas de vigilancia y atención médica.
La teniasis ocurre cuando una persona consume carne de cerdo contaminada con larvas de Taenia solium, parásito que se aloja en el intestino humano y puede provocar síntomas como dolor abdominal, molestias digestivas y pérdida de peso. El escenario más grave se presenta cuando los huevos del parásito se transforman en larvas dentro del organismo y se alojan en tejidos como músculos, ojos, piel o cerebro, dando origen a la cisticercosis.
“Cuando las larvas se localizan en el sistema nervioso central hablamos de neurocisticercosis, una de las principales causas de epilepsia adquirida en México. Sus manifestaciones clínicas van desde cefaleas crónicas hasta crisis epilépticas severas que afectan de manera importante la calidad de vida”, explicó el investigador del Departamento de Medicina Molecular y Bioprocesos del IBt.
De acuerdo con datos de la OMS, Taenia solium es responsable de alrededor del 30 por ciento de los casos de epilepsia en zonas endémicas donde existen cerdos en libertad en cercanía con las viviendas humanas.
Panorama epidemiológico en México
En el país se observa una tendencia a la baja en los casos de cisticercosis. No obstante, cifras oficiales de la Secretaría de Salud indican que hasta la semana epidemiológica 31 de 2025 se habían registrado 85 casos nuevos, mientras que el total acumulado en 2024 fue de 65, lo que confirma que la enfermedad sigue activa.
Miranda Blancas explicó que el ciclo “clásico” del parásito implica la infección humana con la solitaria, la contaminación de cerdos a través de heces humanas y, posteriormente, el consumo de carne infectada sin inspección sanitaria. Este fenómeno se presenta principalmente en zonas rurales donde se crían animales de traspatio y el manejo de excretas es deficiente. En contraste, subrayó que la carne que llega a centros urbanos suele pasar por estrictos controles en rastros y puntos de inspección.
Existe, además, un ciclo alterno de contagio particularmente peligroso: la ingestión directa de los huevos del parásito, generalmente asociada a malas prácticas de higiene. “Si una persona infectada no se lava adecuadamente las manos después de ir al baño y manipula alimentos, puede transmitir los huevos a otras personas, que desarrollan cisticercosis sin haber consumido carne contaminada”, advirtió.
Prevención y control
El especialista enfatizó que la prevención se basa en medidas básicas pero efectivas: cocer adecuadamente la carne de cerdo, mantener hábitos estrictos de higiene —especialmente el lavado de manos— y realizar desparasitaciones periódicas, cada seis meses o al menos una vez al año, a todas las personas que viven en un mismo hogar.
Cuando se detecta la presencia de la solitaria, además del tratamiento antiparasitario se recomienda el uso de laxantes para facilitar la expulsión completa del parásito y reducir el riesgo de complicaciones posteriores.
Diseño de nuevos fármacos
Paralelamente a las acciones de prevención, la investigación científica busca fortalecer los tratamientos disponibles. En el IBt, Miranda Blancas colabora con el investigador Enrique Rudiño Piñera, especialista en estructuras cristalográficas, y con Abraham Landa Piedra, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, experto en la caracterización bioquímica de proteínas del parásito.
Asimismo, trabajan con Ponciano García Gutiérrez y Rafael Zubillaga Luna, de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa, en el diseño de fármacos complementarios. La estrategia se centra en estudiar las proteínas del sistema de desintoxicación de Taenia solium, conocidas como glutatión transferasas, que funcionan como verdaderos “escudos” bioquímicos y permiten al parásito resistir la acción de los medicamentos.
El grupo ha logrado determinar la estructura de la glutatión transferasa clase sigma y avanza en el análisis de otras dos enzimas, identificadas como glutatión transferasa 25 y 26, según su peso molecular. “Conocer la forma tridimensional de estas proteínas y sus sitios activos es clave para diseñar inhibidores específicos”, explicó el investigador.
Aunque el trabajo continúa en fase experimental, mediante modelos predictivos de estructura proteica el equipo ya logró diseñar un inhibidor para la glutatión transferasa de 26.5 kilodaltons, un avance que podría sentar las bases para terapias más eficaces contra la cisticercosis.
Conclusión.
Las investigaciones encabezadas por la UNAM confirman que, pese a su aparente control, la cisticercosis sigue siendo un desafío sanitario en México. La combinación de prevención comunitaria, vigilancia epidemiológica y desarrollo de nuevos fármacos abre una ruta integral para enfrentar una enfermedad que, de no atenderse, puede tener consecuencias neurológicas severas y permanentes.
Investigación
Esenciales, los primeros mil días de vida: Elena Zambrano
Ciudad de México.— La salud durante el embarazo y la lactancia no es una responsabilidad individual, sino un proceso que involucra a la comunidad y a las políticas públicas, pues de ello depende el adecuado desarrollo de la descendencia. Así lo afirmó Elena Zambrano González, académica de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al subrayar la relevancia de los primeros mil días de vida, periodo que abarca desde la gestación hasta los dos primeros años y que, en el ámbito científico, se conoce como los Orígenes en el Desarrollo de la Salud y la Enfermedad (DOHaD, por sus siglas en inglés).
La también investigadora del Departamento de Biología de la Reproducción del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán explicó que las condiciones nutricionales y ambientales en etapas tempranas del desarrollo tienen efectos duraderos en la salud. Un ejemplo es el desarrollo renal: al nacer, cada riñón humano cuenta con alrededor de un millón de nefronas; sin embargo, si durante el embarazo la madre sufrió desnutrición severa, el feto puede desarrollar menos unidades funcionales. Aunque posteriormente existan condiciones óptimas de alimentación, ese déficit implica una mayor carga de trabajo renal y una predisposición temprana a padecimientos como hipertensión arterial.
La especialista precisó que estos riesgos no constituyen una condena irreversible. Una vida saludable puede mitigar los efectos adversos de la programación fetal; no obstante, la predisposición existe y debe ser considerada en estrategias de prevención.
Evidencia transgeneracional
Zambrano González y su equipo han realizado aportaciones relevantes a nivel internacional. Mediante modelos animales demostraron el paso transgeneracional de la resistencia a la insulina y documentaron que la descendencia de madres con obesidad, aun cuando recibe una dieta controlada durante toda su vida, presenta alteraciones metabólicas y una menor expectativa de vida en comparación con hijos de madres con nutrición adecuada.
Asimismo, sus investigaciones muestran que intervenciones oportunas pueden revertir parte de estos riesgos. Cambios en la dieta de mujeres obesas incluso un mes antes del embarazo, así como la incorporación de actividad física, mejoran de manera significativa los desenlaces metabólicos en la descendencia. “Si no se logró optimizar la salud durante el embarazo y la lactancia, nunca es tarde: también se puede intervenir directamente en las hijas y los hijos”, señaló.
Ambiente, epigenética y evidencia histórica
La académica, galardonada con la Medalla David Barker 2025 —máximo reconocimiento de la Sociedad Internacional DOHaD—, destacó que el concepto de los primeros mil días enfatiza que la salud no depende únicamente de la genética. El ambiente, la nutrición y los cambios epigenéticos en etapas críticas —como la formación de células germinales o la adolescencia— influyen de manera decisiva.
Diversos estudios epidemiológicos respaldan esta perspectiva. Entre los más documentados se encuentra el del “invierno hambriento” en los Países Bajos (1944–1945), donde la desnutrición severa durante la Segunda Guerra Mundial se asoció, décadas después, con mayor prevalencia de obesidad, diabetes e hipertensión en la descendencia. Hallazgos similares se han registrado tras el sitio de Leningrado y la hambruna en China entre 1959 y 1961. No obstante, Zambrano González aclaró que estas son asociaciones poblacionales y que para identificar mecanismos causales se requieren estudios clínicos y de laboratorio controlados.
Investigación en curso y políticas públicas
En el Departamento de Biología de la Reproducción del INCMNSZ, los equipos trabajan con modelos experimentales para comprender los efectos de la desnutrición y la obesidad materna, así como la programación metabólica por la vía paterna, el envejecimiento y los impactos en sistemas como el reproductivo, el neurodesarrollo, la memoria y la expectativa de vida. Se trata de proyectos multiinstitucionales con colaboración internacional.
La científica celebró que el enfoque de los primeros mil días de vida sea ya una prioridad en las acciones de salud pública del gobierno mexicano, a partir del Protocolo Nacional de Atención Médica, y llamó a fortalecer la coordinación entre áreas epidemiológicas, clínicas y de investigación básica para traducir la evidencia científica en políticas efectivas.
Conclusión.
La investigación liderada por Elena Zambrano González confirma que la prevención de enfermedades crónicas comienza antes del nacimiento. Garantizar condiciones nutricionales y ambientales adecuadas durante los primeros mil días de vida no sólo mejora la salud individual, sino que puede romper ciclos intergeneracionales de riesgo metabólico y reducir la carga futura de enfermedades en la población.
