Américo, el vencedor de la narrativa tamaulipeca
CUADRANTE POLÍTICO
Por Fernando Acuña Piñeiro
Américo, el vencedor de la narrativa tamaulipeca
La verdad sea dicha: Américo es de los pocos mandatarios estatales en el país que, a pesar de gobernar bajo asedio, con virulentos ataques de alto perfil, ha defendido con éxito, una narrativa de políticas públicas a favor de la población.
Pero hagamos un breve preámbulo:
En la década de los años ochenta, una mañana universitaria, en el aula de la facultad de derecho de la UAT, en una de mis primeras clases, recuerdo las palabras del maestro Pedro Morales de la Fuente: “vengo a hacer la guerra en sus mentes”. Dichos conceptos se me quedaron muy grabados, como una idea relacionada con el pensamiento crítico y el análisis, en plena ebullición.
Muy alejados de la pasividad castrante y acomodaticia, y bien posicionados en el debate sobre la realidad social, económica y política de ese tiempo. Por cierto, aprovecho la mención del maestro Morales de la Fuente, para compartirles un dato que muy pocos conocen, y que obtuve de otra gran figura del movimiento universitario, el amigo licenciado en derecho, por la UAT, Jesús Collado Martínez.
El dato es el siguiente: aunado a ser el mejor catedrático de su tiempo, en la facultad de leyes Victoria, Morales de la Fuente fue el primer egresado de dicha escuela, y lo hizo con mención honorífica: el tema con el cual obtuvo dicha distinción fue “El Hombre y lo Jurídico”.
Citamos la frase del catedrático Morales de la Fuente, porque esa guerra en las mentes de la que él hablaba, ahora en el tiempo de las redes sociales y la Inteligencia Artificial, ha cobrado inusitada actualidad.
Buena parte de la lucha por el poder político se ha trasladado al uso de estrategias por posicionar en la mente de la población, una narrativa ganadora. La diferencia es que el gobierno morenista tamaulipeco, lo hace desde la buena fe y los hechos palpables, mientras que sus adversarios, recurren a la mentira y a la difamación, desde las sombras.
La guerra cognitiva caracterizada por erosionar la confianza en el poder público, sembrar el caos, o bien anidar en la sociedad dudas y tendencias de rechazo, hoy es una realidad que se vive a plenitud.
Justo en el centro de este escenario, resulta de lo más interesante analizar cuál es hasta ahora el saldo del gobernador Villarreal Anaya.
Cuestión de analizar el marco de esta toma y daca, entre los resultados de su gestión pública, y la infodemia que un día sí y otro también acechan y buscan minimizar o incluso descalificar los avances del actual sexenio estatal, bajo el lema de la cuarta transformación.
Si echamos mano de los datos duros, plenamente verificables a través de sondeos ciudadanos, podremos constatar lo que realmente está ocurriendo.
Algunas de estas mediciones colocan el respaldo de la población hacia su gobernante en rangos que van del 56 al 62.7 por ciento. Dichas cifras aluden a una sólida aprobación social, sin duda próxima a reflejarse en las elecciones de 2027.
Los logros del actual sexenio en materia de salud, infraestructura vial y desarrollo energético se han visibilizado, contrarrestando y anulando la guerra de lodo que se cierne sobre el ejecutivo estatal y la clase política morenista.
En este contexto, la muy cercana relación y coordinación con el gobierno de la república y la presidenta Sheinbaum, son factores con un marcado peso específico.
A estas alturas, no podemos decir que la ventisca de desinformación ya haya pasado del todo. Pero en lo inmediato esa guerra cognitiva, empeñada en desgastar a la institución del ejecutivo tamaulipeco, a base de periodicazos internacionales, se han estrellado una y otra vez, contra el trabajo y la vocación de social del doctor Villarreal Anaya.
Ahora que AVA ya les demostró públicamente que no le han quitado su visa, y que lo publicado en diarios norteamericanos, son infamias, no sabemos hacia que otro tema vayan a desplazar sus heces desinformativas. Todo eso con el intento de quebrar el trabajo de la cuarta transformación.
Los episodios aciagos que se avecinan seguramente no serán miel sobre hojuelas, pero ante ellos, la administración estatal está cerrando filas. Y tornando más estrictos sus filtros en materia de eficiencia y responsabilidad, en el ejercicio de la función pública.
En resumen, Américo se está erigiendo como el ganador de esta narrativa tamaulipeca, anulando la guerra sucia en su contra. Y destacando lo que realmente importa:
Visibilizar el progreso material y humano de Tamaulipas.