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Cacicazgos de Reynosa y N. Laredo: El monstruo crece

Cacicazgos de Reynosa y N. Laredo: El monstruo crece
  • Publicadoseptiembre 3, 2026

OPINIÓN PÚBLICA

Cacicazgos de Reynosa y N. Laredo: El monstruo crece

Por Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Cuando se acerca la fecha de postulación de candidatos 2027, entre los analistas surge la pregunta ¿será capaz Morena de evitar el crecimiento de los cacicazgos de Reynosa y Nuevo Laredo?.

Hablamos de ese partido porque es favorito para ganar las elecciones de junio 2027 en dichas regiones.

Los Makos y Canturosas están listos para tomar como propiedad las candidaturas a escaños federales, locales y los respectivos municipios que incluye planillas completas.

Tienen un promedio de 12 años en el poder. Si los alimentan, dentro de 3-6 más serán un Frankenstein.

Por la salud y larga vida de Morena, más vale que los frenen.

Esta tierra tiene malas experiencias con poderes fácticos regionales. Basta recordar a “La Quina” Hernández Galicia, en el sur; Agapito “El Tallarín” González, en Matamoros, y Pedro Pérez Ibarra, en Nuevo Laredo. Eliminarlos fue un dolor de cabeza para el sistema.

Los dejaron crecer tanto que, ya montados sobre sus territorios, fueron capaces de financiar y apoyar oposiciones al entonces Partido Revolucionario Institucional. Eran intocables y tomaban “carro completo”, alcaldes, diputados y hasta senadores.

Para allá van los incipientes cacicazgos de la familia Ortiz-Peña en Reynosa, y Canturosas, en Nuevo Laredos, si les permiten seguir haciendo músculo con dinero oficial.

La Presidenta Sheinbaum y su equipo saben que están ahí, lo sabe la jefa del partido, y entienden que están a tiempo de poner fin a la hegemonía familiar que detentan y amenazan extender a municipios cercanos.

El problema es que, como aquellos priístas, los nuevos grupos empiezan a sentirse indispensables y a brincarle al supremo gobierno, financiar contrincantes y hacerles sus campañas.

Urge un golpe sobre la mesa, como lo dio Salinas en 1989 para liberar de esa calamidad al entonces Gobernador Américo Villareal Guerra, que ya pudo decidir o recomendar quién se haría cargo de media docena de presidencias municipales.

Aquellos caciques exigían posiciones, los nuevos empiezan a hacerlo. Tienen a sus “gallitos” para la sucesión, diputaciones federales y locales. Si no es la gente que ellos dicen, podrían financiarán derrotas de Morena.

El asunto no es menor: Para 2028 piden (casi exigen) la gubernatura de Tamaulipas para su gente (Maki Ortiz y Carmen Lilia Canturosas) ¿los dejará el partido? ¿la Presidenta?. Presupuesto para financiar al enemigo lo

tienen: Cuatro mil millones de pesos anuales Reynosa, y Nuevo Laredo cinco mil.

Si Morena vuelve a entregar candidaturas a personajes vinculados con las mismas familias, el mensaje será claro: La continuidad fue autorizada desde lo más alto de la nomenklatura.

Un elemento más, este de riesgo: Si Morena les batea a sus candidatos personales, se corre el riesgo que esos grupos fácticos recurran al financiamiento y apoyo de la delincuencia organizada, presta siempre a colaborar.

La gran prueba se dará en el 2027. Si participan otros grupos, candidatos, nuevos cuadros, es señal que el sistema ya no los quiere.

Cuando nacen, los cacicazgos siempre parecen inofensivos, pero después crean raíces, extienden sus tentáculos a todos los ámbitos del poder, controlan presupuestos y estructuras. Eliminarlos cuesta muchísimo, como costó la caída de Hernández Galicia.

Morena, Claudia, Ariadna, Citlalli y Américo, le quitarían muchos problemas a la próxima gobernadora o gobernador de Tamaulipas. Los cotos de poder exclusivos nunca han sido buenos.

Están a tiempo de cortar esas ramas que se extienden y alimentan al monstruo. Si lo dejan crecer los rebasará ¿no le parece a usted?.

Experiencias hay más como el caso Jaumave, que por 25 años detentó el profesor José Gudiño Cardiel. Lo “regaron” tres gobernadores hasta que en 2010 Eugenio Hernández Flores decidió acabarlo y postuló por el PRD, como candidato a alcalde, al líder de religiosos Ricardo Quintanilla Leal.

Por cierto, RQ ha sido ungido como dirigente estatal del partido PAZ, de reciente creación, que logró su registro con apoyo de miles de iglesias cristianas que pululan por el territorio nacional.

Cambiando de canal, buena la iniciativa de la senadora Olga Sosa Ruiz para que las tapa roscas permanezcan unidas a las botellas de desecho, y no terminen dispersas como residuos plásticos.

Pidió en el Senado reformas a la Ley General de Economía Circular para arrancar el programa “Tapa y Botella Juntas”, que evitaría la dispersión de contaminantes. Será un tema de los fabricantes.

Por el Congreso de Tamaulipas, su coordinador Humberto Prieto Herrera se mantiene en primer lugar nacional, dentro de las mediciones de desempeño de los congresos locales en el periodo abril-agosto. Alcanzó una aprobación del 70.1 por ciento según la empresa Congresistas.

Fueron calificadas las 32 legislaturas. Tamaulipas se ha mantenido siempre en los primeros cinco lugares. Por tercera ocasión ocupa el tercer lugar.

Sin duda el resultado eleva el peso político de Prieto, al colocarlo inevitablemente en la conversación sobre el futuro de Morena en Reynosa. Es aspirante a la alcaldía y no con la bendición del grupo Makos.

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Felipe Martínez Chávez

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