El Oficio

La Talacha Norestejulio 18, 2019
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Imagen retomada del portal de Cejil
Por: Anayeli García Martínez

Cimacnoticias | Ciudad de México.- La periodista colombiana Jineth Bedoya Lima nunca perdió la convicción de encontrar verdad y justicia: su búsqueda la hizo como periodista, después como víctima de secuestro, tortura y violación sexual por parte de paramilitares, y ahora lo seguirá haciendo como sobreviviente ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH).

A 19 años de ser víctima, después de testificar un sinfín de veces, de ser revictimizada y de tocar puertas en organismos internacionales, este 16 de julio la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) decidió presentar el caso, el primero de una periodista víctima de tortura sexual, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH), el más alto tribunal de la región.

En entrevista desde Colombia, la Coordinadora de Defensa y Atención de Periodistas de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), Luisa Fernanda Isaza Ibarra, dijo que esta será la oportunidad para que la periodista encuentre justicia, pero también será un proceso inédito para que la Corte se pronuncie sobre la situación de las mujeres periodistas en contextos de conflicto armado y será el primer caso en el que se estudie la responsabilidad del Estado en un caso en el que el foco está en la violencia sexual.

El 25 de mayo del año 2000, la periodista Jineth Bedoya realizaba un reportaje cuando fue atacada en las inmediaciones de la Cárcel Nacional Modelo, ubicada en Bogotá. Bedoya, quien entonces trabajaba en el periódico El Espectador, investigaba el papel de la Fuerza Pública, la Guardia de la Cárcel Nacional Modelo y paramilitares internos en una masacre ocurrida días antes, el 27 de abril, en dicha cárcel.

El expediente de la CIDH revela que la periodista cubrió la masacre ocurrida el 27 de abril de 2000 el centro penitenciario, en la que murieron 25 internos. Días después recibió amenazas de los reclusos y el 24 de mayo de ese año recibió una llamada donde un interno le ofreció una entrevista. Ella aceptó y pidió garantías de protección, además, como medida de protección, su medio decidió que fuera acompañada por el editor judicial del periódico, un fotógrafo y un conductor.

El día pactado, Jineth Bedoya se dirigió a la entrada principal del recinto penitenciario, mientras sus compañeros se quedaron a la espera de instrucciones. Un sujeto desconocido la identificó, la jaló, la llevó a la fuerza a una casa cercana al lugar y después, junto con otros hombres, la trasladó en una camioneta a otro lugar. En el trayecto fue torturada y después de aproximadamente 16 horas fue liberada.

Aun cuando salió con vida, la periodista siguió recibiendo amenazas y el 18 de agosto de 2003 fue secuestrada nuevamente, junto con su equipo, pero ahora por integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la población de Puerto Alvira. Después de 5 días fueron liberados.

Debido a la impunidad en su país y al hostigamiento de autoridades del Estado, el 3 de junio de 2011 Jineth Bedoya y sus presentantes legales de la FLIP presentaron el caso a la Comisión Interamericana En enero de 2019 la CIDH emitió su informe de fondo, declarando la responsabilidad del Estado colombiano y dictando recomendaciones para la reparación de las víctimas, pero ante el incumplimiento de las medidas el caso se envió a la Corte.

La abogada Luisa Fernanda Isaza Ibarra explicó que el organismo internacional revisará el caso considerando que se trata de una víctima que es mujer y periodista, quien ha sido obligada a testificar en varias ocasiones y enfrentar a sus agresores.

El alto tribunal regional revisará la responsabilidad del Estado colombiano en relación con las mujeres periodistas en contextos de conflicto armado, las restricciones a la libertad de prensa y las dinámicas de impunidad en casos de violencia contra las mujeres. El fallo no sólo tendrá efectos para el caso en concreto, afirmó Isaza Ibarra, sino que constituirá un precedente para todo el hemisferio.

La historia de Jineth Bedoya Lima ejemplifica la conclusión del informe temático «Mujeres periodistas y libertad de expresión. Discriminación y violencia basada en el género contra las mujeres periodistas por el ejercicio de su profesión», realizado en 2018 por la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, donde indica la impunidad es siendo la norma en los actos denunciados de violencia hacia las periodistas.

Al respecto, este miércoles 17 de julio, la FLIP y el Centro por la Justicia y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), también representante del caso, reiteraron en un comunicado de prensa el llamado a la comunidad internacional a continuar con el acompañamiento.

Para la FLIP el caso tiene el potencial de poner freno a las dinámicas de impunidad generalizada en casos de violencias contra las mujeres y de restricciones a la libertad de prensa y abrir las puertas de la justicia a otras víctimas de violencia basada en género en el contexto del conflicto armado en Colombia.

La denuncia de Bedoya Lima es la primera en llegar a la CoIDH pero en el sistema de Naciones Unidas ya hubo uno similar de una periodista víctima de tortura: El 31 de julio de 2018 el Comité de Derechos Humanos de ONU emitió una resolución donde pidió al Estado mexicano investigar las violaciones a Derechos Humanos cometidas contra la periodista Lydia Cacho Ribeiro.

En la resolución de la ONU, que duró cuatro años en análisis y fue la primera que se resolvió en el sistema de Naciones Unidas por violencia cometida por funcionarios del Estado contra una mujer periodista, el organismo llamó a las autoridades mexicanas a reactivar la investigación por tortura, ofrecer una compensación adecuada a la periodista y despenalizar los delitos de difamación y calumnia en todas las entidades federativas.

La Talacha Norestejulio 8, 2019
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 Relevará a la comunicóloga argentina Sandra Chaher

CIUDAD DE MÉXICO | Cimacnoticias.- La periodista  feminista mexicana y directora general de Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC), Lucía Lagunes Huerta, fue electa coordinadora regional para América Latina y el Caribe de la Alianza Global en Medios y Género (GAMAG), agrupación que desde 2013 promueve la igualdad de género en y a través de los medios de comunicación y las tecnologías de la información y la comunicación.

En la reunión que se realizó esta mañana en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, en Madrid, España, la Asamblea General la GAMAG acordó que Lagunes Huerta releve a la argentina Sandra Chahe, quien desde diciembre de 2016 lideraba este espacio.

Es de recordar que la GAMAG nació en diciembre de 2013 durante el Foro Mundial de Género y Medios en Bangkok, Tailandia; pero el Capítulo América Latina y el Caribe se creó en mayo de 2015 con el propósito de tomar acciones puntuales para incorporar la igualdad de género en los medios de comunicación y eliminar la discriminación y violencia contra las periodistas latinoamericanas.

La Alianza Global es una iniciativa que surgió con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para evaluar los 20 años de la Plataforma de Acción de Beijing, creada durante la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, realizada en China, en 1995, y cuyo uno de sus ejes es el papel de los medios para lograr la igualdad de género.

A casi seis años de distancia, las mil 89 integrantes de GAMAG, entre ellas periodistas, académicas, defensoras de Derechos Humanos y representantes de agencias de cooperación internacional, siguen trabajando para impulsar el acceso de las periodistas a los puestos de toma de decisión, desarrollar medios no sexistas, impulsar el acceso de las mujeres a las plataformas digitales, y difundir representaciones justas y no estereotipadas de las mujeres, entre otras tareas.

A partir de hoy y durante dos años, Lagunes Huerta, quien también es promotora y fundadora de redes nacionales e internacionales de mujeres periodistas, será la encargada de coordinar las acciones para promover la igualdad de género en y a través de los medios de comunicación y las tecnologías de la información y la comunicación en la región.

Entre sus tareas estará continuar con los informes nacionales sobre el Capítulo J de la Plataforma de Acción de Beijing, documento donde se llama a medios de comunicación, gobiernos y órganos reguladores a implementar políticas para promover la igualdad dentro de los medios y aprovechar el papel transformador de la comunicación. Estos informes serán presentados en la reunión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) de 2020.

Lagunes Huerta, quien fue una de las fundadoras de la GAMAG y de su Capítulo Regional, también es promotora de medios que incluyan la perspectiva de género, por ello es integrante de la Alianza por el Derecho Humano de las Mujeres a Comunicar, una organización civil que en 2017 obtuvo la primera licencia de radio comunitaria feminista (Violeta Radio 106.1 FM) en la Ciudad de México.

En su quehacer, la periodista ha promovido la inclusión de los Derechos Humanos de las mujeres en la agenda pública y ha puesto el acento en la violencia contra las periodistas como un ataque a la libertad de expresión y un tema clave para la región que incluso ha sido retomado por la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en su informe temático de 2018.

El año pasado, su liderazgo y experiencia fueron reconocidos internacionalmente por la Unión de Periodistas Valencianos, y en 2015 la Universidad de Málaga y la Cátedra de Comunicación de la UNESCO le otorgó el VI Premio Internacional a la Libertad de Prensa (2015).

La nueva coordinadora regional de la GAMAG aseguró, en su postulación, que de ser nombrada plantearía una agenda para atender temas centrales como la violencia contra las mujeres periodistas y los derechos digitales, promovería la investigación y educación en comunicación y tecnologías, los derechos laborales y la capacitación, entre otros objetivos.

Por otra parte, la investigadora mexicana Aimée Vega Montiel, quien desde 2016 era presidenta general interina, fue electa presidenta, con lo que implementará un plan para contribuir a la consolidación de GAMAG como un proyecto con voz global y buscará aumentar la visibilidad de la agenda de las mujeres, la comunicación y los Derechos Humanos.

En el equipo de este proyecto también fue electa la economista política feminista Sarah Macharia como secretaria general; la periodista argentina Sonia Santoro como presidenta del Comité Temático de Práctica de Medios y la académica y comunicadora costarricense, Vilma Peña como presidenta del Comité Temático de Incidencia y Comunicación.

talachaadminmayo 16, 2019
2min130

La víctima había presentado una denuncia, por el delito de amenazas, de la que tomaron conocimiento la Fiscalía General del Estado y la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión, de la ahora Fiscalía General de la República.


PLAYA DEL CARMEN, QROO | La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo inició una carpeta de investigación por el homicidio del periodista Francisco Romero Díaz, conocido como el «Ñaca-Ñaca», quien había presentado una denuncia por amenazas, el pasado 12 de abril.

La dependencia informó que la autoridad ministerial tuvo conocimiento, a través del 911, sobre el hallazgo del cuerpo, a las primeras horas de este jueves, en la calle 25 sur entre 110 y Arco Vial en la colonia Forjadores.

Refirió que al lugar acudieron elementos de la policía con capacidad para procesar y personal de servicios periciales para recabar la evidencia relacionada con los hechos.

La Fiscalía destacó que la víctima había presentado una denuncia, el 12 de abril pasado, por el delito de amenazas, de la que tomaron conocimiento la Fiscalía General del Estado y la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión, de la ahora Fiscalía General de la República.

Finalmente, se dio a conocer que el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo) para determinar las causas de la muerte.

talachaadminmayo 3, 2019
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Salimos de Tamaulipas con lo puesto, sin rumbo, en busca de un refugio. Cuando llegué con mi familia a Nuevo León, me advirtieron: “Allá está el crimen que silencia todo, pero aquí está ‘El Bronco’, que lincha y descalifica”.

Por Francisco Cuéllar Cardona

José Luis tenía el rostro descompuesto. Sentí escalofríos. Se detuvo frente a mi escritorio, aventó su cámara fotográfica y dijo en voz baja:

– Licenciado hay pedo. No les gustó a los señores la nota de portada de hoy.

– ¿A quiénes? ―, pregunté.

 – Los mañosos, ¿quien más? Quieren saber quién autorizó la publicación de la nota de los talamontes―, me respondió todavía agitado.

Un día antes una manifestación de productores de madera de la región de San Carlos, Tamaulipas, protestaron contra el delegado de la Procuraduría General de la República por encubrir presuntamente a grupos contrarios a los manifestantes. La información se publicó en todos los medios locales.

– Y luego… ¿Qué hay que hacer? ―, le pregunté a José Luis

– No sé. ¡Dicen que están emputadísimos!

Ese sábado acordamos cerrar la edición más temprano y se le pidió al personal que se resguardara en sus casas. Pero tres días después, había recuperado la normalidad ―de la que desgraciadamente forman parte las amenazas― y salí del periódico a la una de la mañana. Al poner un pie en la calle una mano tosca me tapó la boca y otras me sujetaron los brazos.

– Pa’rriba cabrón. ¡Ya te cargó la chingada! ―, me dijo un hombre.

Vendado de los ojos y esposado, me tiraron al piso de una camioneta. El concierto de golpes empezó y también las amenazas.

– Se les dijo que no publicaran nada y les valió verga. Se les olvidó que aquí los que mandamos somos nosotros y tú vas a pagar por ellos.

Me decían que ya habían ido por mi familia para matarlos y que iban a lanzar granadas al periódico.

Me bajaron de la camioneta. Los golpes no pararon hasta que perdí el conocimiento por el dolor. Lo último que escuché fue: «Este pinche bate ya se rompió, tráeme el otro”.

Desperté justo cuando una voz chillona de un hombre sentenció.
―¡Ya quiébrenlo! A eso venimos.

Sentí la punta fría de la pistola sobre mi cabeza y volví a perder el conocimiento. No supe cuánto tiempo estuve ahí, hasta que el golpe en el pavimento me hizo volver a la realidad. Los delincuentes se habían ido y yo estaba ahí, vivo aún, frente al periódico con mi cuerpo todo reventado por los golpes.

Me encerré en casa durante tres meses. Cuando salí de nuevo supe que a otros colegas les había pasado lo mismo esa misma semana. Un tiempo después José Luis apareció muerto en su casa. Según el reporte de la PGJ, se había suicidado.

19 de marzo, no se olvida

En marzo de 2012 llegó un mensaje a la redacción: “les vamos a mandar un regalito”. Esta vez a la delincuencia le disgustó que se publicara un comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública en el que anunciaban «operativos de seguridad para frenar la ola de violencia en la ciudad».

A las 20:15 del 19 de marzo de 2012, en plena hora pico del trabajo en la redacción, un estruendo que se oyó en gran parte de la ciudad oscureció todo. La histeria y los gritos de los compañeros se desbordaron. Por las cámaras del circuito cerrado vimos angustiados cómo ardía el auto-bomba que acababa de explotar en la puerta de los talleres del periódico. Fueron minutos de pánico, hasta que llegó el ejército a evacuarnos y a acordonar las instalaciones. Horas después del atentado, un perito de la PGR reveló que la cantidad de explosivos que habían activado los delincuentes era suficiente para derrumbar el edificio. «Los querían matar a todos», nos dijo.

Para el gobierno federal y estatal el atentado pasó como si nada. Apenas algunas llamadas esporádicas dos días después para preguntar si estábamos bien. Nunca hubo medidas cautelares, sólo comparecencias ante la FEADLE (Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión). Por supuesto, nunca capturaron a los responsables.

El desplazamiento

En los 37 años que ejercí el periodismo diario en Tamaulipas viví de todo: un secuestro de parte de la Policía Federal, «levantones» y amenazas del crimen organizado y del gobierno. En el camino he visto caer y desaparecer a colegas en medio de la impotencia para denunciar, porque aquí el que denuncia se muere. Pero el 29 de octubre del 2016, comprobé que todavía había cosas que no podía imaginar. Amenazaron a mi hijo, también periodista; a mi esposa, con casi 30 años en la profesión, y a mí: la delincuencia organizada y política, echando mano de las redes sociales y de toda su estructura, nos intentó vincular con grupos criminales sabiendo que me exponía y de paso tiraba al suelo mi trayectoria.

Ese mediodía, una llamada por teléfono cambió nuestra vida.

– ¡Vete! Tu vida y la de tu familia está en peligro.

Salimos con lo puesto, sin nada en los bolsillos, sin rumbo, en busca de un refugio seguro. Abandonamos casa, trabajo, escuelas, familia y amigos sin despedida. Recuerdo el llanto, las caras desfiguradas de mis hijos por el susto, los gritos que retumbaban en el auto. Sentíamos que los delincuentes nos pisaban los talones.

 El Mecanismo Federal de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas era la única opción que teníamos. Conseguimos el número telefónico y nos comunicamos para pedir la protección del organismo de la Secretaría de Gobernación. Mientras buscamos un lugar seguro donde pasar la noche, personal del mecanismo nos rescató y nos llevó a la Ciudad de México. El riesgo parecía que había pasado, pero comenzaba el calvario.

Denunciamos ante la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) los hechos y en todos los espacios editoriales posibles. La solidaridad del gremio en Tamaulipas, fue poca, pero se entendió. Cuando agreden a un periodista, es un mensaje para todos, silencia a todos. Por eso tienen miedo. No así las organizaciones nacionales e internacionales de periodistas y de derechos humanos que asumieron nuestra defensa. Era el primer caso de una familia completa de periodistas amenazada y desplazada por la violencia.

Llegada a Nuevo León: no es la delincuencia, es El Bronco

Aún bajo el Mecanismo de Protección Federal, las amenazas siguieron y las horas ante la Fiscalía se volvieron interminables. Decidimos llegar a Nuevo León, con las secuelas y los trastornos del desplazamiento. Por ejemplo, ver a tu hijo tirado a media calle, en un charco de sangre, sin respirar. El diagnóstico de los neurólogos fue contundente: “Su hijo convulsionó y trae afectaciones neurológicas producto del estrés que ha vivido en estos meses”.

Para enfrentar esto sacamos fuerzas de donde pudimos y empezamos otra vez a ser periodistas. Te vas a la calle a conocer un entorno que te parece familiar, aunque con actores y factores diferentes.

«Aquí el periodista enfrenta los mismos conflictos que en el resto del país, y no es la violencia», analiza Erick Muñiz, Directivo de la Red de Periodistas del Noreste. Dice que, a excepción de El Norte, que tiene un esquema diferente a todos los medios, la prensa vive de la publicidad gubernamental y privada: el poder exige línea editorial a cambio de dinero.

Ejercer el periodismo en Nuevo León, en nada se compara con Tamaulipas, aunque durante cuatro años (2006-2010), sufrió una época de violencia. En este tiempo, mataron y desaparecieron a cuatro periodistas. El caso más sonado fue el del reportero Gamaliel López y el camarógrafo Gerardo Paredes, de Televisión Azteca, que desaparecieron el 10 de mayo del 2007. Doce años después, su viuda, Elizama Hernández, todavía lo espera y exige a la televisora que le pague el finiquito para poder tramitar una pensión.

En 2015 el hoy Gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, irrumpió en el escenario electoral. Una de las principales banderas del candidato independiente fue golpear y desacreditar a la prensa. Su discurso lo enfocó contra el PRI y el PAN, a quien acusó de corruptos y a la prensa de protegerlos y encubrirlos. “No le crean a la prensa, me va a atacar porque no les voy a dar dinero», decía.

«Fue una estrategia que le funcionó muy bien y que mantiene. En cada acto de campaña no nos bajaba de ratas y corruptos y nos echaba a la gente encima. A algunos reporteros los rescatamos de la gente que quería lincharlos», recuerda Juan Teniente, reportero de UNO TV, quien durante estos últimos años ha sido perseguido y acosado por la administración estatal.

Directivos y reporteros coinciden: «en Tamaulipas tienen al crimen como enemigo que calla a todos, pero aquí tenemos a El Bronco, que a diario descalifica y lincha a los medios».

«Es un patán con la prensa», asegura Alberto Medina, reportero de El Porvenir. “De este gobernador no puedes publicar un acto de corrupción, porque de inmediato sale a decir que lo atacas por dinero. Pregúntale a los del periódico El Norte”.

El Norte fue de los pocos medios que le abrió sus páginas a Jaime Rodríguez Calderón en campaña, pero cuando el influyente rotativo empezó a cuestionar y ventilar los casos de corrupción del gobierno independiente, El Bronco convocó a sus seguidores a no comprar ni leer El Norte, porque «es mentiroso y me calumnia”.

El 27 de junio del 2017, El Bronco declaró públicamente que no daría ni una declaración más a El Norte y añadió: “Ya le pedí al procurador que empezara a ver primero la posibilidad de demandar a El Norte”.

El gobierno del Bronco, que ha declarado no invertir un peso en publicidad en medios, ha destinado 137 millones de pesos anuales para gastos de promoción desde 2017. El Norte publicó, además, que durante la campaña por la presidencia el Bronco pagó a su principal publicista, Guillermo Rentería, 26 millones. Rentería es conocido como el capitán que maneja todo el «Ejército de Broncobots» que ataca a todo aquel periodista que cuestiona y critica al gobierno independiente de Nuevo León.

«Aquí, fiel a su naturaleza de Estado que genera mucha riqueza, dominan los intereses económicos. Los medios y sus dueños piensan más en la prensa como negocio que como instrumento de denuncia», define David Casas, reportero y corresponsal del Sol de México y La Silla Rota.

Las agresiones a los reporteros se han vuelto una práctica cotidiana. Como el caso de Noé García, camarógrafo de noticias de Azteca Noreste, que fue agredido y detenido la policía cuando cubría un incendio en una residencia. O el de José Manuel Zapata, reportero de diarios como El Norte y Metro. Varios agentes lo golpearon, detuvieron y encarcelaron cuando cubría una nota roja. Zapata recuerda que los policías le dijeron: «Esto no es cuestión de leyes, es por los míos”. O el caso de Raúl Palacios, a quien obligaron a borrar fotografías que había tomado durante el conflicto en el penal de Topo Chico, el 26 de marzo del 2019.

“Es un acto que nosotros condenamos, porque está mermando su actividad periodística y, por lo tanto, la libre expresión, la libertad y el derecho de información que también nosotros tenemos como ciudadanos”, dice Sofía Velasco, presidenta de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Nuevo León

Nuevo León no cuenta con un programa de auxilio a periodistas, sin embargo, el pasado 20 de febrero del 2019, el diputado local de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio Riojas, presentó una iniciativa para crear la Ley para la Protección de Periodistas y Personas Defensoras de los Derechos Humanos.
Mientras se espera la aprobación de la ley, la Red de Periodistas del Noreste y la Asociación de Periodistas de Nuevo León se acaban de reagrupar para que los periodistas nos defendamos unos a otros.

 

talachaadminabril 25, 2019
3min210

Por difundir nota con violencia política de género. La libertad de expresión tiene límites, consideran magistrados

Sala Regional Monterey TEPJF

Por unanimidad de votos, el Pleno de la Sala Regional Monterrey confirmó la amonestación pública impuesta a una periodista de San Luís Potosí, porque difundió una nota con expresiones que acreditan violencia política de género hacía una candidata.

Los Magistrados enfatizaron que, si bien la Constitución garantiza la libertad de expresión y, de igual modo prevé una protección reforzada para los periodistas, ese derecho tiene límites, como los derechos fundamentales de otras personas.

En el asunto se analizan los límites del derecho a la libertad de expresión, frente al derecho a una vida libre de violencia.

El magistrado responsable enfatizó que la libertad del periodismo es esencial para el sistema democrático, especialmente en asuntos de interés público, como la selección de candidaturas, sin embargo, aclaró que ello no autoriza notas en las que se ejerza violencia política de género contra una mujer

Durante la sesión, los magistrados se cuestionaron, ¿si un periodista puede criticar y cuestionar la forma en la que un partido político selecciona a sus candidaturas? y concluyeron que los periodistas sí pueden realizar ese tipo de expresiones, pues cuando éstos escriben no solo ejercen su libertad de expresión, sino también garantizan el derecho a la información de la colectividad.

Sin embargo, el cuestionamiento central era, ¿si un periodista puede criticar la selección de candidatos ejerciendo violencia política de género? y concluyeron que la respuesta era no, porque la Constitución establece que la libertad de expresión tiene como límite el respeto al derecho de una mujer a participar en asuntos públicos sin ser objeto de violencia política de género.

Por ello, confirmaron la sentencia del Tribunal Electoral de San Luís Potosí que determinó como válida la amonestación pública impuesta por el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de esa entidad en el POS-04/2018.

Durante la sesión, se resolvieron 2 juicios para la protección de los derechos político-electorales del ciudadano y un juicio electoral, sumando un total de 3 medios de impugnación.

talachaadminabril 15, 2019
2min200

López Obrador dijo a los que acuden a sus conferencias matutinas, «ustedes no sólo son buenos periodistas, son prudentes porque aquí los están viendo y si ustedes se pasan, pues, ya saben lo que sucede».

Luego de que el periodista Jorge Ramos confrontó al presidente  de la república por las cifras de homicidios, Andrés Manuel López Obrador advirtió este lunes, de nuevo,  a los periodistas que cubren sus conferencias de prensa “si se pasan, pues, ya saben lo que sucede”

López Obrador consideró que los periodistas que acuden a sus conferencias matutinas se comportan adecuadamente.

«Creo que ustedes no solo son buenos periodistas, son prudentes porque aquí los están viendo y si ustedes se pasan, pues, ya saben lo que sucede», les dijo.

“Pero no soy yo, es la gente. No es conmigo, es con los ciudadanos”, insistió el presidente a pesar de que México está considerado como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo y de que aquellos que cuestionan o difieren del gobierno federal son atacados y amenazados a través de redes sociales.

Dijo que va a garantizar las libertades, diálogo circular, debate, cuestionamientos con respeto y mensajes de ida y vuelta

Sin embargo, advirtió que no permitirá que los medios desacrediten al presidente, que no se quedará callado y defenderá su derecho de réplica.

“Dicen es que el presidente no debe de desacreditar a los medios. ¡Ah!, los medios sí pueden desacreditar al presidente y el presidente no se debe de defender, se tiene que quedar callado. Eso sí no. Voy a ejercer mi derecho réplica siempre, con respeto”.

talachaadminabril 14, 2019
3min200
Gabriel Garza estaba acusado de homicidio del también periodista Carlos Dominguez; su esposa acusa al director del penal por no proporcionar auxilio médico a tiempo
Los servicios de auxilio llegaron tarde y no pudieron salvarlo, denuncia su esposa
TAMAULIPAS/Perla Reséndez
NUEVO LAREDO, Tam. | Gabriel Garza Flores, periodista involucrado en el asesinato del también periodista, Carlos Domínguez Rodríguez, murió este domingo cuando era trasladado desde el penal donde se encontraba internado, a un hospital de esta ciudad para recibir atención médica.
Garza Flores se encontraba internado en el penal de Nuevo Laredo desde el 29 de marzo del 2018, cuando fue detenido junto a otros dos periodistas, identificados como Luis Ignacio “N” y Juan Jesús “N”, vinculados al homicidio de Carlos Domínguez, ocurrido el 13 de enero del año pasado y a quien en la necropsia se le detectaron 24 lesiones de arma blanca que le causaron la muerte.
Dora Elia Vielma Aguilar, esposa de Gabriel Garza, explicó que su esposo comenzó a sentirse enfermo desde mediodía, por lo que solicitaron fuera trasladado a un hospital para su revisión.
Comentó que, pese a que una ambulancia de Protección Civil estuvo en el lugar para trasladar a su esposo, fue una hora después que, a bordo de una vagoneta del centro penitenciario, fue llevado al hospital, donde minutos después fue declarado muerto.
Vielma Aguilar hizo responsable por la muerte de su esposo, al Director del Cedes de Nuevo Laredo, por no prestarle atención médica a tiempo.
“Hago responsable de la muerte de mi esposo al director que no permitió se le trasladará en la ambulancia ni que entraran los paramédicos a auxiliarlo al interior” señaló.
Por el asesinato del periodista Carlos Domínguez, fueron detenidas seis personas, a quienes se acusó de homicidio calificado con premeditación, alevosía y ventaja; la Procuraduría General de Justicia, ofreció una recompensa de hasta 2 millones de pesos a quien proporcionara información para dar con los asesinos del periodista que tenía 77 años de edad al momento de su muerte.
Francisco Cuellarabril 2, 2019
4min270

La Talacha

Por Francisco Cuéllar Cardona

«Serénense ternuritas»

Traiciones, simulaciones, caballos de troya, injerencias externas, cochineros, expresiones así se  escuchan desde el sábado en las oficinas de la dirigencia nacional de Morena, en el primer círculo del presidente López Obrador, entre los senadores y los diputados federales del partido en el poder.

Tamaulipas no es el único caso, también sucedió en Puebla, Baja California, Quintana Roo, Aguascalientes y Durango. ¿Qué fue lo que pasó?, ¿Porqué traicionaron al Presidente de esta manera?, ¿Porqué el presidente permitió tanto mugrero?, son las preguntas que todos se hacen.

El silencio de Andrés Manuel, es muy extraño, pues él sabe perfectamente que es lo que está pasando al interior del partido, nadie como él, conoce las entrañas del mismo.

En el proceso de selección de candidatos, no intervino, porque aseguró que no dará ni habrá línea para nadie. La entrevista que sostuvo con Jaime Bonilla, candidato a Gobernador en Baja California en su reciente gira por ese Estado, fue pública, porque dice que nada tiene que ocultar. Moralmente está con él, pero ni un peso, ni una despensa recibirá de su gobierno, así se lo hizo saber.

Lo que sí ofreció y ordenó el presidente, es que en todos los estados en donde habrá elecciones, no haya un centavo público. Quien sea sorprendido desviando dinero del presupuesto a las campañas, será puesto en prisión y será exhibido públicamente. Sea de Morena o de cualquier partido, «no quiero que me acusen de lo que acusaron a los demás gobiernos; yo si voy a predicar con el ejemplo», dijo el mandatario, cuando alguien le hizo el comentario de lo que estaba pasando en las filas de Morena.

«¡Resultados!», eso es lo que quiero, respondió. Si Morena gana, repetirán los que están, si no, pues se tienen que ir.

Sobre todas las acusaciones que se han formulado en contra de Yeidckol Polevnsky, Andrés Manuel las conoce, y ha dicho también que en su momento la escuchará, aunque advierte que Yeidckol, esta ahí porque él creyó en ella.

Sobre el cochinero y las presuntas traiciones de las que todos hablan, se conocerán pronto los resultados. El tema de agenda del presidente, en estos momentos, no es el partido, sino otros problemas que sí le interesan al país. Si Morena pierde, no pasa nada. Los que deben preocuparse ahora, son los gobiernos locales, sobre todo los de Acción Nacional. Si pierden, no van a tener nada en el 2021, donde sí estará en juego el futuro y la gobernabilidad de la Cuarta Transformación.

El objetivo del gobierno de AMLO en este primer año es asegurar los recursos para que los programas sociales bajen a territorio. Y que el partido, en este proceso en seis estados se pruebe sin la figura de Andres Manuel en las boletas. En el 2020, será otra cosa, por eso todos los dirigentes de Morena están a prueba y hasta se les perdona y se les pasa todo.

Si hoy hubo traiciones y cochineros en los procesos internos para elegir candidatos, el próximo año no se tolerará. Por tanto, «serenense ternuritas y pónganse a trabajar que hace falta» , dice el presidente.

talachaadminmarzo 27, 2019
2min180
La Asociación de Periodistas de Nuevo León denunció que el fotoperiodista Raúl Palacios fue obligado por policías de Fuerza Civil a borrar las fotografías del conflicto del Penal del Topo Chico; exigen al SSP Aldo fasci investigue y sancione a los responsables.
MONTERREY, N.L.. |  La Asociación Periodistas de Nuevo León A.C. reprueba firmemente la dolosa actitud de elementos de Fuerza Civil que atentaron contra la libertad de expresión y el libre ejercicio de la profesión periodística en contra de nuestro compañero Raúl Palacios, fotoperiodista del Periódico Milenio, quien fue obligado a borrar las fotografías que recién había tomado en el conflicto del Penal del Topo Chico.
La asociación, que preside Francisco Zúñiga Esquivel, afirma en un comunicado que «no es el primer incidente donde miembros de la corporación policíaca entorpecen la labor de los periodistas, y sería grave que dicha actitud policial fuera producto de una línea de conducta dictada desde algún mando».
Recordaron que «los periodistas, como cualquier otro profesional, requerimos garantías para ejercer su labor informativa, y ser agredido por quienes tienen la obligación de salvaguardar esa seguridad es atentatorio a los derechos humanos».
La Asociación de Periodistas de Nuevo León demandó  la intervención del Secretario de Seguridad Pública en Nuevo León, Aldo Fasci Zuazua, para que se investigue y sancione esta agresión contra el compañero Raúl Palacios.
talachaadminmarzo 26, 2019
11min230

Empresas guardan silencio ante #MetooPeriodistasMexicanos

CIMACFoto: Angélica Mancilla
Por: Anayeli García Martínez y Hazel Zamora Mendieta

Cimacnoticias | Ciudad de México.- Inspiradas en el movimiento estadounidense #MeToo y en las mujeres que denunciaron acoso sexual por parte de un escritor mexicano, este fin de semana las periodistas mexicanas rompieron el silencio y por medio de Twitter narraron sus testimonios de acoso sexual en los medios de comunicación.

Este domingo 24 de marzo surgió la etiqueta #MetooPeriodistasMexicanos para que reporteras y fotógrafas pudieran exponer sus historias de acoso a través de las cuentas en Twitter de @PeriodistasPUM y @MeTooPeriodista, ésta última creada para dar voz a las víctimas desde el anonimato y proteger su identidad ante el miedo a represalias y despidos.

Entre los nombres de los presuntos agresores hay reporteros, fotógrafos y trabajadores de varios medios como Televisa, Reforma, El Heraldo, Grupo Imagen, Efekto TV, El Financiero, Excélsior, Milenio, El Economista, La Jornada, Proceso y de páginas web como mexico.com y varios medios de comunicación estatales.

Un monitoreo que realizó Cimacnoticias de la etiqueta #MetooPeriodistasMexicanos, que comenzó a usarse en redes sociales para identificar estos casos, indica que hasta la tarde de este 25 de marzo, se han registrado 960 mensajes de 733 personas usuarias de Twitter.

Las denuncias contra periodistas que han acosado o violentado a mujeres no son las únicas. En Twitter los señalamientos han alcanzado a las fuentes de las periodistas y a hombres de otras disciplinas o ámbitos laborales.

La etiqueta #MeTooPeriodistasMexicanos salió tras las denuncias de #MeTooEscritoresMexicanos y hasta hoy se han sumado las etiquetas #MeTooCineMexicano, #MeTooAcademicosMexicanos, #MeTooAtivistasMexicanos y #MeTooMúsicosMexicanos.

En redes sociales los comentarios van desde la indignación por los actos de acoso hasta el menosprecio de las denuncias sin embargo como lo han señalado estudios de organismos internacionales el periodismo y los medios de comunicación no son ámbitos ajenos a estas formas de violencia.

El informe “Mujeres periodistas y libertad de expresión”, elaborado en 2018 por el relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Edison Lanza, indica que la violencia sexual en el ámbito laboral puede incluir una variedad de comportamientos, que van de los comentarios o gestos no deseados, las bromas y el contacto físico breve, hasta la agresión sexual.

En el informe, presentado a nivel mundial el pasado 8 de marzo, el relator explica que la Corte IDH ha reconocido que “la violencia sexual se configura con acciones de naturaleza sexual que se cometen en una persona sin su consentimiento, que además de comprender la invasión física del cuerpo humano, pueden incluir actos que no involucren penetración o incluso contacto físico alguno”.

El patrón expuesto en las denuncias en Twitter indica que se trata de reporteros que aprovechan los espacios de convivencia con sus compañeras, dentro o fuera de las redacciones, para toquetearlas, intentar besarlas o convencerlas de tener relaciones sexuales.

En otros casos los hombres aprovechan los espacios de confianza para intentar acorralar a sus colegas para salir juntos y en otros más se trata de reporteros que llevan más tiempo en el medio y se ofrecen a ayudar a las más jóvenes a cambio de relaciones sexuales o juegos eróticos.

En los testimonios también se han denunciado prácticas de violencia laboral, menosprecio al trabajo de las reporteras y prácticas que incomodan a las periodistas como que sus compañeros vean pornografía en el lugar de trabajo, que las saluden intentado besarlas en los labios o que les envíen mensajes de textos con contenido sexual, entre otras.

En las páginas impresas los medios han guardado silencio, algunos omitieron publicar información sobre este movimiento o le dedicaron sus últimas páginas. Hasta ahora sólo Consejo Directivo de Periodistas de A Pie, ante el señalamiento por acoso de tres de sus colaboradores, se pronunció y desaprobó las conductas denunciadas, reconoció su falta de procedimiento internos para la denuncia de estos casos y se comprometieron a diseñar un protocolo de actuación para casos de acoso y hostigamiento sexual.

Otros periodistas han respondido en redes sociales a las acusaciones por cuenta propia, o se han defendido con el respaldo de trabajadoras y trabajadores del gremio, incluso hubo quien reconoció cometer el acoso.

Previo a estas denuncias en la web y ante falta de estadísticas, el colectivo Periodistas Unidas Mexicanas (PUM) ha tratado de tener un acercamiento a la magnitud del acoso y hostigamiento sexual que ocurre en los medios de comunicación.

Las periodistas de PUM lanzaron un sondeo en línea del 6 al 22 de febrero de 2019 en el que participaron 392 mujeres que trabajan o han trabajo en medios, el resultado fue muy claro: 73 por ciento refirió haber vivido una situación de acoso sexual en su trabajo.

Las formas más frecuentes de esta violencia, según dijeron, fueron opiniones sobre su vestimenta, miradas lascivas, comentarios sexuales o de doble sentido y tocamiento. En el sondeo las mujeres también señalaron que se condicionó su crecimiento laboral o la obtención de información y entrevistas a cambio de invitaciones personales o de carácter sexual.

En la encuesta que realizaron en PUM un 76 por ciento de las mujeres aseguró que en sus empresas no existe ningún tipo de campaña, curso o acción para sensibilizar al personal sobre hostigamiento y acoso sexual; asimismo 56 por ciento indicó que en sus medios no existen mecanismos o protocolos especializados para presentar quejas por este tipo de casos.

Únicamente 18 por ciento de las mujeres que vivió una situación de acoso, hostigamiento o agresión sexual en sus medios dijo que realizó una queja al interior de la empresa, de ellas, 64 por ciento señaló que no hicieron nada o consideraron que las medidas que tomó la empresa fueron insuficientes.

El surgimiento de movimientos en que las periodistas rompen el silencio frente al acoso sexual que enfrentan en el ámbito laboral no es único en México, poco a poco en América Latina se recaban datos que dan cuenta que lo normalizada de esta situación. En febrero de 2018 la Red Colombiana de Periodistas con Visión de Género lanzó la campaña #PeriodistasSinAcoso para reconocer y denunciar el acoso sexual en los medios de comunicación.

En 2017, la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) denunció que el acoso sexual es una de las problemáticas que afectan el ejercicio del periodismo en el país. La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos Internews de aquel país hizo una encuesta en la que 96.15 por ciento de las entrevistadas  manifestó sufrir expresiones de acoso sexual al interior de los medios de comunicación.

También el mismo año la Asociación Brasileña de Periodismo Investigativo y la iniciativa Gênero e Número dieron a conocer la investigación “Mujeres en el Periodismo Brasileño” en la que revelaron que 75 por ciento de las mujeres periodistas de Brasil que respondieron un cuestionario en línea, indicaron que recibieron comentarios sobre su ropa, cuerpo o apariencia durante el ejercicio de su profesión que las hicieron sentir incómodas.