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Ambrocio López Gutierrez

Los opositores de papel 

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VICTORIA Y ANEXAS
Por Ambrocio López Gutiérrez
Los opositores de papel 

 A pesar de las cotidianas diatribas de quienes le impugnan en las calles y en los medios, el presidente Andrés Manuel López Obrador es el presidente de México con mayor aceptación en este tramo de su mandato comparado con sus antecesores. A nivel internacional es el mejor calificado, solamente por abajo del gobernante de La India quien tiene el primer lugar. Quienes más han abonado a que siga arriba en las encuestas son, paradójicamente, sus adversarios políticos e ideológicos quienes han sido incapaces de diseñar un programa que les gane el favor de los ciudadanos, es más, algunos partidos tienen dificultades con sus propios seguidores: el PRD está en crisis terminal, el PRI tiene varios liderazgos dispersos y el PAN arrastra la vergüenza de tener dos únicos expresidentes (Vicente Fox y Felipe Calderón) quienes se fueron pésimos gobernantes y son peores como exmandatarios. 

Los opositores de AMLO han tenido que atrincherarse en la sociedad civil (en una interpretación a modo del concepto gramsciano) y se han sumado a las huestes ultraconservadoras comendadas por el empresario Claudio X González quien se ha erigido como el impugnador más consistente de la cuarta transformación: Jesús Zambrano, Marko Cortés y Alejandro Moreno bailan al son que les toque  el acaudalado heredero del conservadurismo más rancio quien es el líder indiscutible de las fuerzas retardatarias en este país. Tal vez el señor X confiaba en que sus cómplices del capitalismo salvaje lo iban a acompañar en su aventura opositora, sin embargo, empresarios emblemáticos como Carlos Slim Helú siguen concentrados en sus tareas que consisten en acrecentar sus finanzas personales. El dueño de TELMEX, TELCEL, Sanborns, El Globo, América Móvil y otras cadenas de servicios ha dicho en diversos foros que la 4T ha creado condiciones propicias para hacer negocios. 

El legendario líder chino, fundador del régimen que ha convertido a su país en potencia mundial solía decir que el imperialismo es era un tigre de papel. Lo mismo puede decir de ls adversarios del presidente AMLO que cuentan con el respaldo cotidiano de la inmensa mayoría de los medios impresos, electrónicos y digitales, pero siguen sin plantear alternativas viables y diferentes a las de la 4T. La apuesta del señor X y de sus secuaces del PAN, PRI y PRD consiste en lograr que MoReNa se divida y lanzan guiños obscenos a Marcelo Ebrard y a Ricardo Monreal con la creencia de que podrían desilusionarse del presidente de la república y fortalecer al movimiento conservador ante los comicios del 2024 cuando se renovará Ejecutivo y el Congreso de la Unión. 

El gobernador Américo Villarreal Anaya deberá hacer lo mejor posible su trabajo, garantizar que su partido gane con claridad la elección extraordinaria de senador pues las condiciones están dadas porque la presidencia de la república acaba de dar su respaldo total a la administración estatal que recién se estrenó. Es cierto que AVA tiene que lidiar con algunas rémoras provenientes de los partidos tradicionales y con los radicales de MoReNa pero con habilidad política podrá construir en la entidad un régimen que ponga en el centro la idea de que, por el bien de todos, primero los pobres. Américo es un gobernador de Tamaulipas con amplia legitimidad y es hora de corresponderle a todos los que le respaldaron. Como dice AMLO: amor con amor se paga. 

ANA LAURA Sierra Oropeza, alumna de la licenciatura en Sociología que se imparte en la Unidad Académica Multidisciplinaria de Ciencias de la Educación y Humanidades, nos comparte un reporte elaborado para la materia de Sociología de la Interculturalidad: -El pueblo tlaxcalteca fue una comunidad nahua asentada en lo que hoy es el estado de Tlaxcala. En los siglos XIV y XV, los historiadores coinciden que el inicio de esa cultura se produjo en el siglo XIII dC. En el año 1208 dC, fundaron Tlaxcala, una ciudad cuyo nombre significa “lugar de las tortillas de maíz”. El pueblo floreció como un importante señorío integrado por 21 pequeñas ciudades-estado, conocido como República de Tlaxcala. Además, fue uno de los pocos pueblos que el Imperio mexica nunca pudo someter. El momento de mayor esplendor tlaxcalteca se produjo alrededor del año 1520. Sin embargo, su poder estaba amenazado por los mexicas, que llegaron a rodear los territorios de Tlaxcallan. Los enfrentamientos armados fueron frecuentes, pero los tlaxcaltecas lograron conservar su independencia.  

Aunque se han encontrado evidencias de la existencia de algunos asentamientos aislados en el valle poblano-tlaxcalteca que datan del 1800 aC, los historiadores coinciden que el inicio de la cultura se produjo en el siglo XIII dC. La amenaza que suponía el afán conquistador de los mexicas no impidió que los tlaxcaltecas vivieran su mayor esplendor en los siglos XIV y XV, especialmente durante este último. La llegada de los españoles fue vista por los líderes como una gran oportunidad de acabar con sus enemigos tradicionales: los mexicas. Gracias a su alianza con los conquistadores europeos, esta cultura recibió algunos privilegios que le permitieron sobrevivir más allá del siglo XVI. La mayor parte del territorio controlado por este pueblo se ubicaba en el actual estado de Tlaxcala. Este se encuentra en la zona central de México, a menos de 100 kilómetros de la capital del país. 

La futura socióloga agrega: Antes de la conquista española, Tlaxcala experimentó un gran crecimiento demográfico. En buena parte, este pudo producirse por el buen hacer de los tlaxcaltecas en el ámbito de la agricultura. Aunque su obra está en discusión entre muchos expertos, una de las fuentes más usadas para conocer a los tlaxcaltecas son los escritos de Toribio de Benavente, un misionero franciscano español. De acuerdo a este religioso, la cultura tlaxcalteca estaba formada por cuatro señoríos: Tepeticpac, Ocotelulco, Tizatlán y Quiahuixtlán. Los viejos cronistas afirman que los tlaxcaltecas fueron el sexto de los siete linajes que salieron de Chicomostoc (lugar de las siete cuevas), llegando en su peregrinar a los llanos de Poyoauhtlan el año de 1208. En esos llanos, ubicados entre las poblaciones actuales de Texcoco y Chimalhuacán, estado de México, combatieron con los tepanecas saliendo victoriosos. 

Pese a ello, decidieron continuar su peregrinaje, pues Camaxtli, dios de los tlaxcaltecas, les orientó diciéndoles: uncantonazoncantlathuiz, oncanyazque ayancomican. “Adelante habéis de pasar y no es aquí aún donde ha de amanecer hacer sol y resplandecer con sus propios y refulgentes rayos”. En sus orígenes, este pueblo provenía de tres grupos étnicos diferentes. Con el tiempo, acabaron por formar un solo grupo. La llegada de los españoles cambió la situación de la zona. La amenaza mexica llevó a los tlaxcaltecas a aliarse con los conquistadores en su campaña para tomar Tenochtitlan. Tras la caída de la capital azteca, los españoles respetaron el trato realizado con los dirigentes tlaxcaltecas y su pueblo gozó de algunos privilegios que les permitieron sobrevivir a la conquista. El antecedente más antiguo de este pueblo fueron algunos asentamientos aislados situados en el valle poblano-tlaxcalteca. 

Según los investigadores, estos fueron construidos sobre el 1800 aC. Con el tiempo, la población fue aumentando, al igual que el número de asentamientos. Entre el 200 aC y el 700 dC, las comunidades crecieron y se comenzó a planificar la agricultura y a practicar el comercio. Los historiadores afirman que Tlaxcala pasó por dos fases diferentes dentro del periodo teocrático. En la inicial, su cultura experimentó un gran auge. Lo mismo ocurrió con sus ciudades, que crecieron en tamaño y en infraestructuras. A pesar de ese crecimiento, parece que muchos de sus artesanos y parte de las élites de sus ciudades se trasladaron a Teotihuacán, el centro cultural y religioso más importante de la época. La segunda fase se caracterizó por los avances en la agricultura. Fue un periodo relativamente pacífico y próspero. Esta situación no era igual en toda la región. 

EN NATIVITAS, por ejemplo, se produjo la llegada de los olmecas-xicalanca. Este pueblo provenía de la costa y se establecieron en Tlaxcala sin encontrar apenas resistencia. La zona de Tlaxcala sufrió varias transformaciones tras la llegada de los olmeca-xicalancas a Cholula. Por otra parte, entre el 700 y el 1100, varios grupos de toltecas alcanzaron también la zona. En un primer momento, los olmecas-xicalancas dominantes esclavizaron a los recién llegados. Más adelante, con la ayuda de los otomíes, los descendientes toltecas se liberaron y derrotaron a sus dominadores. La ayuda de los otomíes fue recompensada con la entrega de tierras al sur de Puebla. En una de las zonas que ocuparon apareció la cultura Tlaxco. Aunque los tlaxcaltecas se habían convertido en una de las civilizaciones más poderosas de Mesoamérica, la amenaza de otros señoríos del valle de México seguía siendo muy peligrosa. Para evitar los posibles ataques, los cuatro sub-estados decidieron formar una confederación: Tlaxcallan.  

Cada uno de los componentes mantenía su propio gobierno y el control de su territorio, pero se coordinaban para repeler ataques y solucionar los asuntos comunes a la confederación. Tepeticpac era el componente más importante de Tlaxcallan, especialmente a partir del siglo XIII. Tlaxistlán, su ciudad más importante, estaba defendida por murallas de cinco metros de altura. El segundo de los señoríos que fundaron los tlaxcaltecas fue Ocotelulco. Este destacó por su poderío económico y comercial. Los artesanos, por su parte, eran mucho más frecuentes en el tercer señorío, Quiahuixtlán, fundado por los chichimecas. Por último, el señorío de Tizatlán era el centro político y religioso de la confederación. Además, ha pasado a la historia como el lugar en el que tlaxcaltecas y españoles sellaron su alianza contra los mexicas.  

Hernán Cortés y sus tropas desembarcaron en la costa de Veracruz en 1519. Allí encontraron a varios grupos de la cultura totonaca, que vivían bajo el dominio de los mexicas. Los totonacas vieron a los recién llegados como una oportunidad de acabar con el dominio de Tenochtitlán. Por ese motivo, decidieron aliarse con Cortés y, además, les pusieron en contactos con otros posibles pueblos aliados, entre los que se encontraban los tlaxcaltecas. Los españoles se dirigieron hacia Tlaxcallan. Una vez penetraron en sus tierras, fueron atacados por un ejército de 30 000 tlaxcaltecas. En esa batalla, al igual que en otras posteriores, las tropas de Cortés causaron grandes bajas a sus rivales, a pesar de la superioridad numérica de estos. Xicoténcatl Axayacatzin, rey tlaxcalteca, quedó impresionado por los avances tecnológicos y la destreza de los españoles en la batalla. Antes eso, dio permiso para que atravesaran su territorio y, además, los invitó a visitar Tlaxcala, su capital.  

Cortés permaneció en la ciudad de Tlaxcala unos 20 días. Durante su estancia, llegó a un acuerdo con los líderes tlaxcaltecas para colaborar en la conquista de Tenochtitlán, la capital de los mexicas. Por parte española, esto supuso un considerable incremento de sus efectivos. Además, los guerreros tlaxcaltecas conocían el terreno a la perfección, así como el modo de luchar de los mexicas. Los tlaxcaltecas, por su parte, obtenían la oportunidad de poder acabar con su enemigo tradicional. Junto a esto, también obtuvieron una serie de compromisos por parte de los españoles que fueron muy positivos para ellos tras la conquista. Entre ellos, el no tener que pagar impuestos, tener un escudo real y poder formar un cabildo indígena. Según algunos historiadores, este acuerdo se negoció de igual a igual. A pesar de esto, Cortés obligó a los tlaxcaltecas a convertirse al cristianismo y a jurar fidelidad a la Corona antes de firmar la alianza.  

Como se ha señalado, la alianza entre Hernán Cortés y los dirigentes tlaxcaltecas ofreció a esta cultura protección directa por parte de la Corona española. Esta circunstancia protegió a sus habitantes durante los periodos más duros de la conquista, especialmente en la década de 1530. Por otra parte, el pacto entre los conquistadores y los tlaxcaltecas se prolongó más allá de la conquista. En los años siguientes fue frecuente la participación de guerreros de este pueblo en las operaciones militares desarrolladas para sofocar revueltas. Además, participaron en expediciones a otras zonas del continente-. 

FELICITACIONES a las mujeres periodistas organizadas que se reunieron la tarde del miércoles en el Centro de Excelencia de la UAT para tomar protesta a su nueva directiva y escuchar una conferencia sobre comunicación con enfoque de género. Entre las asistentes destacaron Lourdes Ramírez, Guadalupe Escobedo, Dora Alicia de la Cruz, Rosa María Rodríguez, Diana Luz Gutiérrez y otras. También asistieron algunos varones como el empresario radiofónico Enrique Cárdenas del Avellano, el director de Radio Tamaulipas Ulises Brito Aguilar y el destacado columnista José Inés Figueroa Vitela, entre otros. Vale destacar que en Tamaulipas hace tiempo que las mujeres periodistas hacen esfuerzos sostenidos por comunicar con enfoque de género. Felicidades. 

Correo: amlogtz@gmail.com 

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Ambrocio López Gutierrez

La derecha está amosomada

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VICTORIA Y ANEXAS
Por Ambrocio López Gutiérrez
La derecha está amosomada
Las fuerzas retardatarias de nuestro amado país han perdido el norte (literalmente) y, a la posición antipatriótica de la aun gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, se suma el malestar de panistas y priistas por la anunciada aspiración de Andrés Manuel López Beltrán (AMLOBE) quien desquició a los conservadores con sus legítimas pretensiones de convertirse en diputado federal por uno de los distritos de Villahermosa, en su natal Tabasco. También han hecho muina los opositores antipatria por el enjundioso mensaje de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en defensa de la soberanía nacional. El monumento a la Revolución fue el digno escenario para un conceptuoso discurso dedicado principalmente a la rendición de cuentas.
Es oportuno decir que AMLOBE no es el primer hijo de político que quiere hacer carrera en el servicio público. Un buen ejemplo es Cuauhtémoc, hijo del general Lázaro Cárdenas; El hijo de Cuauhtémoc (Lázaro, como su abuelo) también mantiene una exitosa carrera; los tres fueron gobernadores, además de Dámaso, hermano del divisionario de Jiquilpan. Enrique de la Madrid (hijo de expresidente) incursiona en medios y en escenarios políticos con mediano éxito. También pueden mencionarse casos locales como los Monreal de Zacatecas; los Moreira de Coahuila; los Gallardo de San Luis Potosí; los Colosio de Sonora y Nuevo León. En Tamaulipas hay distinguidas familias con oficio político como los Cárdenas, los Villarreal, los Deándar, los Garza Elizondo, los Canturosas, los Verástegui y los que se acumulen. Los conservadores amosomados toleran todos los apellidos, menos a los López. Habrase visto.
Volviendo al monumento a la Revolución, vale destacar que el mensaje de la presidenta de la república llenó las expectativas de la mayoría de los mexicanos quienes escuchamos con atención su llamado a mantenernos alertas e informados para no caer en las trampas mediáticas de los conservadores que han utilizado últimamente recursos alejados de la ética y el decoro. Descaradamente, PRI y PAN se recargan en figuras políticas extranjeras como Trump, Netanyahu, Milei, Ayuso y, han rodado tan cuesta abajo, que periodistas que simpatizan con el neoliberalismo como Ciro, Joaquín, Azucena, Raymundo y otras figuras, se han decepcionado de una oposición cuya única apuesta parece ser la posibilidad de una intervención extranjera. Dios nos ampare.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuenta con el pueblo de Tamaulipas afirmó el gobernador Américo Villarreal Anaya, con el respaldo de miles de tamaulipecos que corearon juntos el grito de ¡Claro que se puede! Desde el Teatro del Pueblo, en el Recinto Ferial de esta capital, y en un enlace virtual hasta el Monumento a la Revolución, previo al inicio del informe de rendición de cuentas del domingo de la presidenta Claudia Sheinbaum. Acompañado por la doctora María de Villarreal, presidenta del Sistema DIF Estatal, aseguró que Tamaulipas está sumado a una presidenta humanista, que ve por nuestra nación, por la unidad y por el bienestar de nuestra gente.
Aquí, en un hecho inédito, los 43 municipios de Tamaulipas, más de 20 mil tamaulipecos y tamaulipecas, estamos reunidos para escuchar este gran mensaje humanista, de unidad, soberanía, libertad, independencia y progreso social para todos, expresó. Agregó que, a dos años del inicio del segundo piso de la transformación, Tamaulipas está presente. Usted, gran presidenta, cuenta con el pueblo de Tamaulipas, reiteró. Desde temprana hora, miles de tamaulipecos y tamaulipecas siguieron con entusiasmo el evento, ondearon banderas de México y mostraron mensajes de apoyo y reconocimiento.
Correo: amlogtz@gmail.com
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Ambrocio López Gutierrez

Los intelectuales lamehuevos

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VICTORIA Y ANEXAS

Por Ambrocio López Gutiérrez

Los intelectuales lamehuevos

El mes de mayo quedó marcado por acontecimientos entre los que destacó la accidentada visita de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid. La representante de la ultraderecha española estuvo cuerpeada en México por los gobernadores de Acción Nacional quienes, en mala hora, se encomendaron a la citada política ibérica.

También se subió a ese tren el presidente del grupo Azteca, Ricardo Salinas Pliego, cuyo conglomerado empresarial hace la guerra mediática a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Medios nacionales e internacionales han dado cuenta del fiasco que ha sido la gira de la española por tierras mexicanas, sin embargo, vale la pena recuperar un resumen del magnífico texto de Abraham Nuncio, académico de la Universidad Autónoma de Nuevo León y editorialista de La Jornada.

El escritor norestense señala que Andrés Manuel López Obrador pidió en marzo de 2019 al rey Felipe VI ofrecer disculpas al pueblo de México por lo que significó la conquista a manos de la monarquía española.

Desde la derecha y un segmento de la izquierda mexicanas se lo tildó de ocioso, teatral, anticlimático, inapropiado y hasta ridículo. Si la monarquía española contemporánea no comulgara con ambos y hubiera aceptado la solicitud de López Obrador, Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la Comunidad de Madrid, no habría osado venir a rendir homenaje a la figura de Hernán Cortés, revalidando con ello lo que la Conquista resultó para la sociedad del Anáhuac en términos reales de saqueo, genocidio y destrucción material y cultural; ni a fortalecer a la oligarquía empresarial de nuestros días en territorio mexicano y los empeños imperialistas de Estados Unidos y su periferia partidaria, eclesial y mediática en ambos países.

Ya en 1992, con motivo de los 500 años de la llegada de Cristóbal Colón a América, esa periferia se tonificaba con carantoñas ideológicas de un grupo de intelectuales lamehuevos, entre ellos algunos sedicentes guiados por Clío. Repitieron la expresión “encuentro de dos mundos” hasta el hastío.

Sus medios, sus académicos y sus políticos le quisieron quitar peso llamando así a las atrocidades, despojo y demás actos violentos de la Conquista. De paso le restaban entidad a la resistencia de los gobernantes y el pueblo mexica. A ese “encuentro” lo consideraron “civilizatorio”.

Tras la injuria, el insulto. Esas manipulaciones, que entonces ocultaron la infamia de la conquista financiada y organizada por la corona española y efectuada por sus capitanes y ejércitos armados con tecnología de fuego, ahora la glorifican.

La resistencia permanente de los pueblos a la rapacidad y opresión de los imperios ha generado odio y desprecio hacia sus protagonistas. Los jefes de Estado de la Comunidad Europea jamás perdonaron al boliviano Evo Morales cuando les hizo las cuentas a los “hermanos europeos” de la sustracción que hicieron de nuestras riquezas durante la colonia en América Latina y el Caribe a través de España. Después de 500 años era justo que nos regresaron ese valor. Sólo del monto, en lo que hace a los metales su deuda, con intereses simples, equivaldría a todo lo que vale Europa entera, y no completarían. Otro tanto, si bien menos puntual, señaló Pedro Castillo. Tampoco lo perdonaron. Ni, como lo hizo a gritos histéricos, el rey Juan Carlos a Hugo Chávez. La misma actitud han asumido con Lula, López Obrador, Sheinbaum y Petro.

Regresando a Cortés. El mejor juicio sobre su conducta, y la semejante de otros conquistadores, fue el de los hombres de su época. En el significativo decreto del rey Carlos I publicitado por la presidenta Claudia Sheinbaum, se le siguió un juicio de residencia por crímenes de toda laya (asesinatos masivos con todas las agravantes, esclavismo, tortura y otros actos de barbarie sin atenuantes).

Epítome de las atrocidades de Cortés fue el trato vil que dio al emperador Cuauhtémoc. Vencido y apresado lo sometió a tortura y finalmente lo mandó ahorcar como si se tratara de un vulgar malhechor. La causa: arrancarle el secreto sobre la ubicación del tesoro real de los aztecas. No lo consiguió. Pero a eso es a lo que vienen los representantes de los imperios de ayer y de hoy: a robar todo lo que pueden.

El testimonio de intelectuales honestos, lúcidos y valientes sobre la barbarie de los conquistadores, pronto se dio a conocer por boca y pluma de varios clérigos dominicos. Antonio de Montesino, desde La Española, fustigó a los responsables de los tratos crueles y homicidas que daban a los indígenas (1511).

“¿Cómo los tenéis tan opresos y fatigados, sin darles de comer ni curarlos en sus enfermedades en que, de los excesivos trabajos que les dais, incurren y se os mueren y, por mejor decir, los matáis por sacar y adquirir oro cada día?”

El memorable sermón de Montesinos fue recogido por otro dominico, el obispo Bartolomé de las Casas, en su Brevísima relación de la destrucción de las Indias, donde se refiere a las reiteradas acciones de la conquista: “Entre éstas son las matanzas y estragos de gentes inocentes y despoblaciones de pueblos, provincias y reinos que en ellas se han perpetrado…”

Más tarde, el dominico Servando Teresa de Mier, precursor de la independencia nacional, realizó una edición de la obra de De las Casas. En este preciso momento, tan ilustres figuras y actos de la resistencia frente a la opresión y el saqueo imperialistas exigen una toma de conciencia y la decisión de aprestarse a combatirlos por todos los medios. Correo: amlogtz@gmail.com

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Ambrocio López Gutierrez

La huelga del águila de 1924

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VICTORIA Y ANEXAS
Por Ambrocio López Gutiérrez
La huelga del águila de 1924 

“La Huelga del Águila de 1924”, una de las obras recientes del historiador tamaulipeco José Ángel Solorio Martínez, sumerge al lector en uno de los episodios más trascendentales de la historia obrera mexicana: la monumental huelga de los trabajadores de la Compañía Mexicana de Petróleo (subsidiaria de la angloholandesa Royal Dutch Shell), que estalló el 22 de marzo de 1924 en Doña Cecilia (hoy Ciudad Madero). Este conflicto laboral no fue un mero paro de labores, sino un pulso épico entre la incipiente fuerza sindical mexicana y los consorcios petroleros internacionales, marcando un antes y un después en las relaciones obrero-patronales del país. A continuación, presento una versión sintetizada del reporte que sobre el mencionado texto elaboró Daniel Nava Villa, estudiante de la licenciatura en Historia y Gestión del Patrimonio Cultural que se imparte en la FCEH de la UAT.

La obra se contextualiza en la efervescencia posrevolucionaria, una década de grandes transformaciones sociales y políticas donde los ideales de justicia social plasmados en la Constitución de 1917, especialmente el Artículo 123 sobre los derechos laborales, buscaban materializarse. Sin embargo, la realidad de los trabajadores petroleros estaba lejos de esos ideales. Las compañías extranjeras, como “El Águila”, operaban con una gran autonomía y, a menudo, con desprecio por las condiciones laborales y los salarios de sus empleados mexicanos. Las jornadas eran extenuantes, los salarios bajos y la posibilidad de organización sindical era sistemáticamente reprimida. La empresa mantenía una posición de poder casi inexpugnable, respaldada por su peso económico y, en ocasiones, por la complicidad de autoridades o la represión militar. 

La chispa que encendió la huelga fue la acumulación de años de explotación y el anhelo de dignidad. Los trabajadores, conscientes de la vitalidad estratégica de la industria petrolera, decidieron organizarse y lanzar un pliego de peticiones. Entre las demandas principales se encontraban la exigencia de salarios justos, la reducción de la jornada laboral a ocho horas, la mejora de las condiciones de seguridad e higiene, y, fundamentalmente, el reconocimiento legal de su sindicato. Los temas centrales de la obra: 1. El Conflicto Laboral: La obra seguramente profundiza en las causas de la huelga, las demandas de los trabajadores, las negociaciones (o la falta de ellas) con la empresa y el gobierno, y las estrategias de ambos lados. 

  1. LOS PERSONAJES: Es probable que la historia sea contada a través de los ojos de diversos personajes, tanto trabajadores ferroviarios como líderes sindicales, empresarios, políticos y quizás figuras militares o del orden público. Esto permitiría explorar las diferentes perspectivas detrás del conflicto. 3. La Lucha por la Justicia Social: La huelga no solo sería un conflicto económico, sino también una lucha por la dignidad, los derechos y la justicia social. El libro podría resaltar las desigualdades y las condiciones de vida difíciles que llevaron a la movilización. 4. El Poder y la Política: Las huelgas de esta magnitud a menudo están intrínsecamente ligadas al poder político. La obra podría mostrar la intervención del gobierno, las presiones políticas, las ideologías en juego y cómo el poder se ejerce para intentar resolver o suprimir el movimiento.
  2. Las Consecuencias Humanas: Más allá de los aspectos políticos y económicos, el libro probablemente exploraría el impacto humano de la huelga: las dificultades que enfrentaron las familias de los huelguistas, los sacrificios, la solidaridad entre ellos y las tensiones dentro de la comunidad. 6. La Organización Sindical: Es muy probable que la narración destaque el papel de los sindicatos en la organización y dirección de la huelga, mostrando los desafíos internos, las diferencias de opinión y la construcción de la unidad entre los trabajadores. 7. El Contexto de la Época: La atmósfera de los años 20 en México, con sus cambios culturales y sociales, podría ser un telón de fondo importante, influyendo en las decisiones de los personajes y en el desarrollo de la trama.

La obra profundiza en los personajes clave de este drama social. Por un lado, se presentan a los líderes obreros, figuras como Serapio Venegas, Gregorio Turrubiates e Ignacio Gamberos, quienes con gran valentía y tenacidad encabezaron el movimiento. Estos personajes encarnan la determinación de miles de trabajadores que, a pesar de las represalias, el hambre y la incertidumbre, se mantuvieron firmes en su lucha. La narrativa probablemente explora sus motivaciones, los desafíos de organizar a una masa heterogénea de trabajadores y la constante amenaza de la represión. Por otro lado, la obra podría introducir a los representantes de la compañía “El Águila”, quienes representan el capital transnacional, la resistencia a ceder privilegios y la visión de los trabajadores como meros engranajes de una maquinaria productiva. 

EN LA INVESTIGACIÓN DESTACAN figuras gubernamentales, como Emilio Portes Gil (quien tuvo un papel relevante en el sindicalismo petrolero de la época), cuya postura y acciones fueron decisivas en el desarrollo y desenlace del conflicto. La tensión entre el gobierno, las empresas extranjeras y los sindicatos es un eje central de la trama. La huelga de El Águila fue un conflicto prolongado, que se extendió por 117 días y tuvo repercusiones nacionales e incluso internacionales. La narrativa del tamaulipeco, al abordar este período, detalla las estrategias de los huelguistas, desde las asambleas multitudinarias hasta los piquetes y la resistencia a la intimidación. 

También muestra las tácticas de la compañía, que intentaba dividir a los trabajadores, contratar esquiroles y presionar al gobierno. La solidaridad de otros gremios y el apoyo popular en la región de Tampico-Doña Cecilia fueron cruciales para el sostenimiento del movimiento, y la obra probablemente resalta estos lazos de hermandad obrera. La lucha no estuvo exenta de intrigas y conspiraciones, tanto por parte de los intereses capitalistas como de facciones dentro del propio movimiento obrero con diferentes filiaciones políticas. El punto culminante de la narración es la resolución de la huelga, que se logró el 17 de julio de 1924 con un triunfo histórico para los trabajadores. “El Águila” se vio obligada a reconocer oficialmente al sindicato y a firmar el primer Contrato Colectivo de Trabajo en el ramo industrial petrolero de México. 

Este logro no solo significó una victoria para los obreros de la Compañía “El Águila”, sino que sentó un precedente fundamental para la reglamentación y aplicación del Artículo 123 constitucional, abriendo camino a la consolidación del sindicalismo en el país y marcando un hito en la lucha por los derechos laborales en América Latina. La novela, al concluir, no solo celebra esta victoria, sino que probablemente reflexiona sobre su significado histórico, las cicatrices que dejaron la lucha y el camino que aún quedaba por recorrer en la construcción de un sistema laboral más justo en México. La huelga del Águila de 1924 es, en esencia, la crónica de cómo la unidad y la resistencia de los trabajadores pueden doblegar el poder del capital y transformar la historia. 

Correo: amlogtz@gmail.com 

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